viernes, 7 de febrero de 2020

Federico Fellini, primer centenario de su nacimiento (VI)

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Tras Casanova; Federico Fellini lleva a cabo un proyecto realizado expresamente para televisión, si bien el resultado aconsejó su posterior explotación comercial. Rodada en un tiempo récord de tres semanas, con un bajísimo presupuesto (quizás para compensar el gran despliegue económico de su obra anterior) y con una duración límite de algo más de una hora, Ensayo de orquesta (Prova d'orchestra, 1978) no es ni más ni menos que una brillante fábula simbólica en torno al sentido de la sociedad actual, a su frágil estructura y, consiguientemente, a los peligros que la acechan. Para ello, Fellini parte inicialmente de un hecho cotidiano, el ensayo de una orquesta en un día cualquiera, para luego desencadenar en una situación límite que permita poner de relieve las consideraciones que él cree necesario abordar. 
Ensayo de orquesta (!978)
Cada músico de la orquesta es la representación de un individuo específico, con sus dudas y sus frustraciones, tanto internas como externas. De cada uno de ellos, por tanto, Fellini hace una descripción minuciosa, en la que se patentizan sus contradicciones mutuas, sus incomprensiones y sus analogías. El director, por su parte, no es más que el reflejo individualizado de tales conflictos y contra quien los integrantes de la orquesta acabarán revelándose en demanda de sus derechos profesionales -sindicales- y personales. Finalmente, la aparente destrucción del lugar en el que se encuentran ensayando les obligará a reconsiderar su actitud, poniéndose sumisamente a las órdenes del director, como única medida para conseguir su salvación. 
Ensayo de orquesta (!978)
A la vista de ello, puede suponerse que Ensayo de orquesta es una película construida sobre connotaciones políticas y sociales, por medio de la cual Fellini intenta lanzar un mensaje, una firme consigna sobre los males que aquejan al hombre en convivencia y cómo su anárquica insolidaridad es capaz de provocar sus propia destrucción. Película, pues, de intención ética y de voluntad social, su más hermoso lema lleva implícito el deseo de que la libertad del individuo sea respetada por él mismo, a fin de que en ella encuentre la fuerza suficiente para lograr subsistir con dignidad. 
Ensayo de orquesta (!978)
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