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sábado, 10 de diciembre de 2022

Efemérides de cine: La huella

El 10 de diciembre de 1972 se estrenó la película británica La huella (Sleuth), dirigida por Joseph L. Mankiewicz e interpretada por Laurence Olivier, Michael Caine, Alec Cawthorne, John Matthews, Eve Channing, Teddy Martin. Productora: 20th Century Fox, Palomar Pictures. Duración: 138 minutos. 
Sinopsis argumentalAndrew Wyke (Laurence Olivier) es un prestigioso escritor de novelas de intriga. Además, su pasión por los juegos de ingenio y las adivinanzas lo ha llevado a convertir su gran mansión en una especie de museo, donde se exponen los juguetes y mecanismos más extravagantes. Una tarde, invita a su casa a Milo Tindle (Michael Caine), amante de su mujer y propietario de una cadena de salones de belleza, para proponerle un ingenioso plan del que ambos podrían salir beneficiados.
Nominaciones y premios: Oscar: 4 nominaciones, director, actores (L. Olivier y M. Caine) y banda sonora original; Globos de Oro: 3 nominaciones, incluyendo mejor película - drama; Premios BAFTA: 4 nominaciones, incluyendo mejor actor (Oliver) y guión; Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor actor (Laurence Olivier); Premios David di Donatello: Mejor actor extranjero (Olivier) (ex aequo).
ComentarioGenial película de Joseph L. Mankiewicz, basada en la obra teatral del prestigioso Anthony Shaffer. Es plenamente cinematográfica, aunque parta de una obra escénica, se nota que el director tiene un gran dominio del oficio, digno colofón a su espléndida filmografía. Se conmemora el quincuagésimo aniversario de su estreno.

jueves, 5 de mayo de 2022

El fantasma y la señora Muir: ¿y si es una de las películas más bellas del mundo?

Su director, Joseph L. Mankiewicz, la consideraba como una obra de principiante. Sin embargo, este romance desgarradoramente poético, lanzado en 1947, ha conseguido el estatus de una obra maestra de gracia y emoción.
En un blanco y negros suntuoso, Miles Fairley (George Sanders) corteja a Lucy Muir (Gene Tierney).
Al principio era una película de estudio. Filmada entre noviembre de 1946 y febrero de 1947, El fantasma y la señora Muir (The Ghost and Mrs. Muir) le costó a 20th Century Fox solo 1.965.000 dólares. Y si Joseph L. Mankiewicz obtiene del productor Darryl F. Zanuck el privilegio de rodar largas escenas al aire libre, en una costa californiana representando al Cornualles inglés, su historia de una joven viuda que cae bajo el hechizo del fantasma de un lobo del mar permanece. una producción estándar. Habiendo recaudado solo 900.000 dólares, la película despertó pocos comentarios, el propio Mankiewicz la consideró "puro romance". Aunque se le dio la oportunidad de volver a dirigir, tras El castillo de Dragonwyck (Dragonwyck, 1946), a la fantástica Gene Tierney: “Podría guiarla apoyándome en las motivaciones más modernas y el romanticismo del personaje de Lucy Muir. Edna Best, que interpreta a su sirviente, y Rex Harrison, que interpreta al fantasma del capitán, también le brindaron su comprensión real del misticismo de la película.

miércoles, 17 de febrero de 2021

Shakespeare en el cine: seis directores para igualar al dramaturgo inglés

Cuántos directores han ambicionado adaptar a Shakespeare al cine y se han roto los dientes. Queda un puñado de cineastas que han pasado por la rampa, como Orson Welles, Kenneth Branagh o Akira Kurosawa, con su Trono de sangre (Kumonosu-jô, 1957), el venenoso Macbeth japonés. Reseña de estos demiurgos del séptimo arte que han logrado trasladar al gran dramaturgo a la gran pantalla.
Es uno de los autores más difíciles de domesticar. Ciertamente, los cineastas aman a William Shakespeare. No siempre bien, lamentablemente. Hay unas cuarenta adaptaciones de Hamlet, pero ¿cuántas han tenido éxito? La de Laurence Olivier (1948) es la mejor versión: se enseña en las escuelas y universidades por su nobleza y la pureza de su dicción. No estamos lejos de aburrirnos, de todos modos… La de Kenneth Branagh (1996), más extravagante y sus detractores la han criticado duramente, tiene el mérito de ser exhaustiva: a diferencia de todos sus compañeros, no cortó nada. No es la adaptación más pequeña... De ahí una versión de 4:20 en la que era un poco mayor (36 años en ese momento), interpretó el papel principal junto a Julie Christie, Kate Winslet y algunos amigos que vinieron a animarlo, entre ellos, Gérard Depardieu en el papel de Reynaldo. Pasemos rápidamente a Franco Zeffirelli y su concepción homo-freudiana del personaje (Hamlet, el honor de la venganza (Hamlet), en 1990, con Mel Gibson). Pero recordemos, en las muchas modernizaciones no siempre felices, la de Aki Kaurismäki, siempre loco, que hizo que el héroe de Hamlet se hiciera realidad,  Hamlet se mete a hombre de negocios (Hamlet liikemaailmassa, 1987) un albino regordete cuyo reino se ha metamorfoseado en una fábrica deficitaria y sombría ... Aquí hay una breve lista de cineastas particularmente inspirados por Shakespeare.

Orson Welles

Shakespeare influyó mucho en Orson Welles, incluso cuando no lo adaptó abiertamente: las grotescas siluetas de Arkadin (1955) son, obviamente, shakesperianas. Como el policía torcido y monstruoso de Sed de mal (Touch of Evil, 1958)… Joven aún, Welles gira e interpreta a Macbeth (1948): poda, condensa, tritura la pieza, pero su versión sigue siendo, aún hoy, incomparable. Expresionista. De pesadilla. Y odiado por la crítica y el público de la época, principalmente por el acento escocés con el que engalanaba a sus intérpretes… Al final de su carrera, se inspiró en varias piezas para interpretar a Campanadas a medianoche (Falstaff - Chimes at Midnight, 1965), jactancioso y libertino compañero del futuro rey de Inglaterra, que lo rechaza cuando llega al poder. Y quizás Welles sólo haya rodado esta película para el momento mágico en el que este personaje cercano a él cavila durante mucho tiempo con una mirada incrédula, desconcertada y, sin embargo, indulgente sobre quien lo rechaza y ya lo ha olvidado...

Kenneth Branagh

Es, como se ha dicho, el autor del único Hamlet (1996) integral. Junto con un espectacular Enrique V (Henry V, 1989) Pero es en la fantasía que amamos a Kenneth Branagh. Especialmente en Mucho ruido y pocas nueces (Much Ado About Nothing), que filmó en 1993. Pequeña maravilla brillante e irresistible, donde Emma Thompson, girando y bronceada, interpreta a Katharine Hepburn. Donde el propio Branagh parece haber escapado del universo burlesco de Blake Edwards, sobre todo cuando lucha, valiente y en vano, contra un sillón recalcitrante...

Akira Kurosawa

Él también ha adaptado Hamlet, Los canallas duermen en paz (Warui yatsu hodo yoku nemuru, 1960). Y convierte al Rey Lear en una grandiosa epopeya, Ran (1985). Pero, en cuanto a Welles, es su Macbeth lo que es esencial. En ambos casos, los exteriores están empapados de niebla y furia. En todos los demás, El castillo de la araña (Kumonosu-jô, 1957), en líneas generales, obedece a las reglas de un arte querido por el cineasta: no. “En este obra ”, dijo Kurosawa a Aldo Tassone, “en 1983, los actores se mueven lo menos posible, comprimen sus energías. Así, el menor gesto despierta una emoción de gran intensidad”…

Joseph Mankiewicz

En Julio César, tras el asesinato del supuesto dictador, Shakespeare hace que dos hombres se enfrenten, con el pueblo como árbitro fluctuante. También dos moralejas: idealismo contra ambición... En su adaptación de 1953, Joseph L. Mankiewicz acentúa este duelo eligiendo dos actores dispares. James Mason - Brutus - es elegancia, sutileza, musicalidad. Marlon Brando - Marco Antonio - es empinado, rocoso, abrasador. Verlos así competir se convierte en un placer.

Robert Wise y Jerome Robbins

En el cine, tanto para Romeo y Julieta , como para Hamlet, hay muchos llamados y pocos elegidos… Disfrute con la versión, por famosa que sea, de Zeffirelli de 1968. No pierda el tiempo con Romeo + Juliet de Baz Luhrmann, de moda en 1996, totalmente anticuado hoy. West Side Story (1961), por otro lado, el “musical” de los diez Oscar de Robert Wise y Jerome Robbins con música de Leonard Bernstein, está siempre o descubrirse. Especialmente desde que Steven Spielberg acaba de filmar un remake (lanzamiento programado para diciembre de 2021). Pregunta: ¿Conseguirá Rachel Zegler hacer olvidar a Natalie Wood? Va a ser difícil...

viernes, 5 de febrero de 2021

Cinco espías de cine, homenaje a John le Carré

Con ocasión de la reedición en DVD de El espía que surgió del frío, piedra angular de la obra del novelista británico fallecido el pasado diciembre, los agentes de la gran pantalla invitan naturalmente a la mesa de los recuerdos. A continuación, cinco ejemplos a la antigua que han marcado singularmente el genero del cine de espionaje.  
Se estaba reeditando en DVD El espía que surgió del frío de Martin Titt, a pesar de que John le Carré, autor de la novela, había muerto algunas semanas antes. Casi al mismo tiempo, además, que el notable espía que le sirvió más o menos de modelo para otro de sus libros, El topo (1974)...
Gran espía, George Blake, célebre agente doble también, cuya vida podría servir para una serie o al menos una película  (Alfred Hitchcock lo pensó con The Short Night, que iba a interpretar Sean Connery). Era también un aventurero increíble: espió primero para Inglaterra. Encarcelado a principios de la década de 1950 por los norcoreanos, demostró ser un ferviente comunista y trabajó para la KGB durante mucho tiempo. Condenado a cuarenta y dos años de prisión, escapó de las cárceles británicas en 1966 y Vladimir Poutine le concedió la Orden de la Amistad en 2007.
Los espías del cine, una fuente de sueños y disgustos, de alguna manera compartieron la tarea. Por un lado, los funcionarios de John le Carré existieron para asegurarnos que, por aburridos que fueran, nuestras vidas parecían mucho más divertidas que las de ellos. Por otro lado, el James Bond de Ian Fleming estaba allí para exaltar el orgullo europeo, cada vez más golpeado por la historia. Este 007 conduciendo un Aston Martin, bebiendo vodka Martini de coctelera (mejor, Vesper o Vesper Martini: vodka, ginebra, Lillet, limón) y seduciendo a todas las mujeres con sólo susurrarles su nombre, vengador del Reino Unido (y no solo a él) de una doble pérdida: su influencia en el mundo y sus colonias...
Para homenajear a John Le Carré, hemos elegido cinco espías a la vieja usanza. Algunos imaginarios, otros no. 
1.- Cicéron (James Mason) en  Operación Cicerón  (Five Fingers, 1952) , de Joseph L. Mankiewicz
Existió "Cicerón". Pero el verdadero Elyesa Bazna, ayuda de cámara del embajador británico en Ankara, en 1944, no tenía ni la elegancia británica de James Mason, ni la brillantez del director, cuyos diálogos asombran con su humor feroz. Bautizado "Cicerón" ("Buen espíritu, toda elocuencia e insatisfacción. Me gusta el nombre..."), este espía aficionado desprecia a quienes vende información: ¡los planes para el futuro desembarco en Normandía, con toda sencillez! Si los vende es para escapar de su condición: parecerse, finalmente, a la silueta de Fitzgéraldienne vista, tiempo atrás, en la cubierta del barco donde era un niño... De hecho, es un adolescente retrasado el que filma Mankiewicz y que se rinde, durante un desenlace sublime, riéndose hasta las lágrimas de su propia estupidez. Engañado tanto por una condesa (Danielle Darrieux ), con quien habrá mantenido relaciones de clase sado-maso, y por los nazis mucho más mentirosos que él...
2.- Alex (Curd Jürgens) en Los espías (Les Espions,1957), de Henri-Georges Clouzot (1957)
El típico espía. Alex, obviamente, no se llama Alex. Además, Alex no es Alex, sino otro. Un doble. Un sosia al que no se parece. Una sombra, refugiada en una clínica psiquiátrica, rodeada de una docena de pésimos agentes internacionales... La película de Henri-Georges Clouzot nunca se ha recuperado realmente de la condena de Henri Jeanson, un especialista en guiones brillantes y palabras del autor venenoso: "Clouzot convirtió a Kafka en sus calzoncillos"... Es, por el contrario, una pequeña obra maestra donde reina la oscuridad querida por el director de Corbeau y que revela su gusto por lo absurdo, en particular este personaje de un viejo espía que usa jerga con acento estadounidense... El espía aquí se convierte en una especie de MacGuffin a lo Hitchcock. Una excusa. El vacío. Nada…
3.- Richard Sorge (Thomas Holtzmann) en Sorge, el espía del siglo (Qui êtes-vous, Monsieur Sorge?, 1961), de Yves Ciampi (1961
Richard Sorge existió. Era un espía a lo George Blake, con la vida de James Bond. Comunista por convicción, como Blake, pero menos afortunado, puesto que desenmascarado por los servicios secretos japoneses y ahorcado el 7 de noviembre de 1944. Si se cree, al menos, la tesis oficial… Yves Ciampi es un director olvidado pero bastante ambicioso; es él, por ejemplo, el autor de la primera "película de desastres" francesa, Tifón sobre Nagasaki (Typhon sur Nagasaki, 1957), con Jean Marais. Aquí, es el boceto de Robert Bresson al que apunta: rechazo del sentimentalismo, búsqueda de la pureza, juego “blanco” de los actores (muchos de ellos apodados, lo que acentúa la distancia…). Los hechos, el director se limita a los hechos: en cierto modo crea, en Francia, un estilo, el “dossier cinematográfico”, del que se inspirará Michel Deville, quince años después, para realizar Le Dossier 51. Una obra maestra…
4.- Alec Leamas (Richard Burton) en El espía que surgió del frío (The Spy Who Came In from the Cold, 1966), de Martin Ritt 
"¿Qué crees que son los espías? ¿Filósofos moralistas que juzgan lo que hacen en relación con Dios o con Karl Marx? Son hombres raídos como yo, bajitos, borrachos, maricones, dominados por la adversidad, funcionarios que hacen de indios y vaqueros para ponerle algo de pimienta a sus vidas”… De los créditos - una magnífica secuencia de varios minutos - en un escenario realista iluminado como un decorado de película, Martin Ritt coloca a su héroe (Richard Burton, una vez más asombroso) en el corazón de una trampa que cree haber tramado pero de la que será el juguete. John le Carré revivirá la sombra de Alec Leamas en una de sus últimas novelas, El legado de los espías (The Legacy of Spies, 2017), con este hijo, un delincuente notorio, que reclamará daños y perjuicios por un padre sacrificado a la razón de estado. “¿Quién”, se pregunta el Narrador , expiará los pecados de los padres, aunque no fueran pecados en ese momento?"

5.- Eddie Chapman (Christopher Plummer) en Triple Cross - La verdadera historia de Eddie Chapman (Triple Cross, 1966), de Terence Young
Una rara película, editada en DVD. Otra historia real, bueno casi... Terence Young, en toda su gloria (acaba de dirigir Operación Trueno (Thunderball, 1965), uno de los mejores James Bond, con Sean Connery), transforma al gigoló antipático y sin escrúpulos que le sirve de héroe en un Arsene Lupin, arrogante, gracioso, que se cree irresistible (Christopher Plummer lo es sólo de forma intermitente, por desgracia). Eddie Chapman, un ladrón caballeroso obligado a trabajar para los nazis, se vende a los ingleses que lo utilizan para engañar a los alemanes. No fue un gran éxito, pero es agradable para una noche de confinamiento...

domingo, 11 de octubre de 2020

Las mejores películas de culto de la historia del cine (XXXVI)

Eva al desnudo (All About Eve, 1950), de Joseph L. Mankiewicz

Mientras Eva Harrington recibe un premio a la mejor actriz teatral, Karen, la mujer de un famoso dramaturgo, rememora cómo ha llegado hasta allí. Karen fue quien presentó a una ingenua y tímida muchacha llamada Eva a su amiga Margo, una actriz que entonces se encontraba en el apogeo de su carrera. Pronto, Eva se convertiría en una feroz arpía que no se detendría ante nada con tal de conseguir sus objetivos. Obra maestra sobre el mundo del teatro de Broadway. Un auténtico clásico de la historia del cine donde el director Joseph L. Mankiewicz propone una mirada entre irónica y cruel a los complejos entresijos que conducen al estrellato y lo efímero que éste resulta ser. Anne Baxter interpreta a una elegante, ambiciosa y perspicaz aspirante a estrella que hará todo lo posible para desbancar a una famosa actriz y así ocupar su lugar. Esta sátira sobre el mundo del teatro que adapta el relato The Wisdom of Eve de Mary Orr, consiguió 5 Oscar de la Academia: mejor película, dirección, guion, sonido, vestuario y actor secundario, George Sanders.

sábado, 19 de septiembre de 2020

Efemérides de cine: El día de los tramposos

El 19 de septiembre de 1970 se estrenó la película estadounidense El día de los tramposos (There Was a Crooked Man), dirigida por Joseph L. Mankiewicz e interpretada por Kirk Douglas, Henry Fonda, Warren Oates, Hume Cronyn, Michael Blodgett, Burgess Meredith, John Randolph, Arthur O'Connell, Martin Gabel, C.K. Yang, Alan Hale Jr., Lee Grant, Victor French, Barbara Rhoades, Bert Freed, Claudia McNeil, Jeanne Cooper, Gene Evans. Productora: Warner Bros. Duración: 123 minutos.

Sinopsis argumentalAño 1883. Un grupo de condenados ingresa en la prisión federal de Arizona. Entre ellos está Paris Pitman (Kirk Douglas), un hombre que ha enterrado un botín de medio millón de dólares en el desierto y vive con la obsesión de fugarse para recuperarlos. Con este fin trata de convencer a varios presos para que lo secunden y, al mismo tiempo, intenta ganarse la confianza del nuevo alcaide (Henry Fonda).

ComentarioEl cineasta Joseph L. Mankiewicz dirigió uno de los wésterns más extraños que se han realizado. Aprovechando que el género ya era replanteado desde una óptica crepuscular, Mankiewicz pervirtió los arquetipos a los que el público estaba acostumbrado. Pese a que en su momento El día de los tramposos"no obtuvo la acogida crítica esperada, el tiempo ha dado la razón a esta historia moral entre dos hombres a ambos lados de la ley. Es digna de mención la participación como protagonistas de los veteranos Henry Fonda y Kirk Douglas. Ambos supieron dar a los personajes la profundidad que Mankiewicz quería conseguir con este filme, que fue uno de los últimos de su carrera. Se conmemora el quincuagésimo aniversario de su estreno. 

lunes, 11 de mayo de 2020

El rincón del cinéfilo: Manipulados y manipuladores

El quimérico inquilino, de Polanski; La conversación, de Coppola; La huella, de Mankiewicz; La trama, de David Mamet o incluso Sospechosos habituales, de Brian Singer.  Tantas películas que muestran que el aislamiento te vuelve loco, que la manipulación está en todas partes... El encierro termina el lunes 11 de mayo. No completamente, de hecho, pero en parte, de todos modos... Era el momento. El aislamiento no vale nada para el ser humano: el cine ha multiplicado infinitamente los ejemplos de solitarios y manipuladores casi locos que los empujan a ser más...

El quimérico inquilino (Le Locataire, 1976), de Roman Polanski 

En un París donde cada apartamento, por pequeño que sea, se convierte en objeto de codicia, Trelkovsky se muda a un cubículo cuyo anterior ocupante se suicidó. Como el día de los vecinos parece ser un concepto desconocido en el edificio, Trelkovsky su cordura se ve gradualmente afectada. Y Roman Polanski, siempre magistral cuando se acerca a Kafka, acompaña al personaje, interpretándolo, en una caída que justifica la fórmula de Roland Topor, el autor del libro que inspiró la película: "Incluso los paranoicos tienen enemigos reales"...

La conversación (The Conversation, 1974), de Francis Ford Coppola 

Él, en apariencia, es el doble invertido del personaje de Polanski. Solo, ciertamente, y aislado en casa, pero sólido. Pragmático. Inteligente. Comprado para escuchar a los demás. Un espía oyente, en cierto modo... Pero ahora, poco a poco, convencido de que uno de sus clientes está planeando un asesinato que podría duplicarse por sí solo, Harry Caul (Gene Hackman) es derrotado. Él demasiado oscuro... En la sociedad conspiratoria de la década de 1970 (solo ha empeorado), Francis Ford Coppola detalla los estragos que siembran dudas y terror en la mente de un hombre que está rozando el borde de locura. Acurrucado sobre sí mismo en un departamento que él mismo habrá devastado. Preocupante y melancólica, la música de David Shire definitivamente convierte a La conversación de Coppola, su primera Palma de Oro, una trampa implacable.

La huella (Sleuth, 1972), de Joseph L. Mankiewicz

¿Se debe a su doble encierro (su castillo y su clase social), Sir Andrew Wyke, novelista ennoblecido, por lo tanto snob (Laurence Olivier), invita al peluquero -y amante- de su esposa. Para manipularlo y humillarlo... En Eva al desnudo (All About Eve, 1950), Operación Cicerón (5 Fingers, 1952) o Mujeres en Venecia (The Honey Pot, 1967) a Joseph Mankiewicz ya le gustaba describir las trampas que se cerraban sobre las mismas personas que las habían urdido. La huella (1972) es la la cima... No olvide que Kenneth Branagh, ayudado por Harold Pinter, produjo, en 2007, no una nueva versión de la obra de Anthony Schaffer, sino una variación más rápida, más sofocante e incluso más ambigua, en la que Michael Caine asume el papel que Laurence Olivier tenía en la primera película, mientras que el papel original de Caine fue asignado a Jude Law.

La trama (The spanish prisioner, 1997), de David Mamet

¿Cómo podría el joven y brillante inventor de un proceso revolucionario sospechar que la oficina repleta de personas donde un hombre de negocios amigable le ha dado una cita es una falsificación, que el elegante club donde lo llevó no existe?... De repente, toda su vida le parece una ilusión, excepto, desafortunadamente, el asesinato del que le acusa a la policía... En La trama, el guión de David Mamet, ¡un placer! - transforma el destino de Joe Ross (Campbell Scott) quien, por un momento, se vuelve tan miserable, frágil e indigente como el Harry Caul de Coppola y el Trelkovsky de Polanski...

Sospechosos habituales (Usual Suspects, 1995), de Bryan Singer

Incluso los delincuentes advertidos a veces se preguntan si no hubieran hecho mejor permaneciendo confinados en sus hogares... El miedo se arrastra insidiosamente entre los participantes de una fuga cuando descubren que su reunión, lejos de ser por casualidad, fue organizada por un espíritu maquiavélico y omnisciente... ¿Alguna vez has visto Sospechosos habituales? Usted sabe, por lo tanto, quién es Keyser Sözé, este genio del crimen que dice ser el igual de Fantômas y el Doctor Mabuse. No importa, véala de nuevo para medir la habilidad con la que Bryan Singer manipula a personajes y espectadores: Keyser Sözé o la más bella de las noticias falsas...

lunes, 3 de diciembre de 2018

Historia de la moda a través del cine (XVIII)

Cleopatra (1963). Estados Unidos. Dirección: Joseph L. Mankiewicz, Rouben Mamoulian, Darryl F. Zanuck. Interpretación:  Elizabeth Taylor, Richard Burton, Rex Harrison, Carroll O'Connor, Roddy McDowall, Martin Landau, Hume Cronyn, Andrew Keir, Kenneth Haigh, George Cole, Pamela Brown, Cesare Danova, Francesca Annis, Richard O'Sullivan, Gregoire Aslan, Martin Benson. Guión: Joseph L. Mankiewicz, Ranald MacDougall, Sidney Buchman, Ben Hecht. Basado en el libro The Life and Times of Cleopatra de Carlo Mario Franzero, e historias de Plutarco, Suetonio y Apiano. Música: Alex North. Fotografía: Leon Shamroy, Jack Hildyard. Productora: Twentieth Century Fox Film Corporation/MCL Films S.A./Walwa Films S.A. Duración: 243 minutos. Drama. Histórico. Biográfico. Antiguo Egipto. Antigua Roma. Cine épico. 4 Oscar: fotografía, dirección artística, vestuario, efectos especiales. 9 nominaciones; Globos de oro: 4 nominaciones, incluyendo Mejor película - Drama; National Board of Review: Mejor actor (Rex Harrison); Premio Laurel de Oro 1964; Premio Laurel de Oro 1964 : a la mejor actuación dramática (Rex Harrison). El victorioso Julio César (Rex Harrison) se ve obligado a viajar a Egipto con el fin de evitar la guerra civil provocada por la falta de orden entre Cleopatra VII (Elizabeth Taylor) y su hermano Ptolomeo XIII (Richard O'Sullivan), ambos monarcas del Imperio egipcio. Muy pronto, César se quedará asombrado por la ferocidad y belleza de la joven, haciéndola reina indiscutible de Egipto y, tras el nacimiento de su hijo Cesarión, su esposa legítima. Espectacular superproducción con varios montajes que repercutieron negativamente en su calidad. Liz Taylor está impresionante. Fue la película más cara de la historia del cine en su época, con un presupuesto de 44 millones de dólares, mucho mayor que cualquier otra. Tuvo un rodaje increíblemente accidentado, con cambios de director (la empezó a dirigir Rouben Mamoulian) y centrada en la polémica del romance real que vivió su pareja protagonista, ambos casados. Cleopatra contó con tres diseñadores de vestuario, uno para la joyería y uno para las pelucas y sombreros. Una de ellos,  Irene Sharaff, se encargó exclusivamente de la ropa de Elizabeth Taylor, con un récord de 65 modelos diferentes. Indiferente a cualquier pretensión de verosimilitud, Sharaff creó para Cleopatra trajes en verde esmeralda, amarillo canario y el violeta que tan bien acompañaba los ojos de Taylor. La ropa destacaba la minúscula cintura de la actriz y los escotes, su busto generoso. Los críticos se burlaron de la improbabilidad histórica de los diseños, como, por ejemplo, la suntuosa capa de oro que emulaba un ave fénix para la llegada de Cleopatra a Roma. 

domingo, 22 de julio de 2018

El cine enloquece por las historias de verano (I)

Esta es la temporada de los rodajes con luz natural, el momento de la sensualidad y el descuido. Desde Jean Renoir hasta Mia Hansen-Løve, muchos cineastas han elegido filmar el verano, su vitalidad ... y su melancolía.
- De repente, el último verano (Suddenly, Last Summer, 1959), dirigida por Joseph L. Mankiewicz, con Elizabeth Taylor, Katharine Hepburn y Montgomery Clift, en los roles protagonistas. Adaptada de la pieza teatral homónima de Tennessee Williams. En Nueva Orleans, en 1937, la joven Catherine Holly (Elizabeth Taylor) es internada en un hospital psiquiátrico gracias a su tía, Violet Venable (Katharine Hepburn). Violet Venable es una adinerada viuda que ha perdido a su hijo, cuando éste estaba en compañía de Catherine. El hospital en el que trabaja el doctor Cukrowicz (Montgomery Clift), neurocirujano cuya especialidad es la lobotomía, recibe una cuantiosa oferta de Venable para realizar esa operación en Catherine. Esta oferta es aplaudida tanto por el doctor Hockstader, que sabe que necesita dinero para mantener el hospital, como por la codiciosa madre de Catherine, Grace Holly. El doctor Cukrowicz, que no cree necesaria la lobotomía, intenta ayudar a Catherine para que expulse sus miedos. Cukrowicz descubre que el primo de Catherine e hijo de Violet, Sebastian, murió devorado por unos jóvenes caníbales y que por eso ella tiene esos arranques de locura. Catherine además deja intuir las inclinaciones homosexuales de Sebastian. Violet Venable, que defiende que su hijo murió de un ataque al corazón e insiste en su intachable castidad, desea que se efectúe la lobotomía para ocultar la verdad.
- Las 10:30 de una noche de verano (10:30 p.m. Summer, 1966), dirigida por Jules Dassin y con Melina Mercouri, Romy Schneider, Peter Finch, Julián Mateos, Isabel María Pérez, Beatriz Savón, como intérpretes. Al llegar a un pueblo español, el inglés Paul (Peter Finch), su esposa María (Melina Mercouri), su hija Judith y su amiga Claire (Romy Schneider), se van a enterar de que un hombre está siendo buscado por la policía por el asesinato de su esposa y su amante... y este hombre, Rodrigo Palestra, va a estar muy cerca del balcón en el que se encuentra María. Esta coproducción hispano-estadounidense, rodada y ambientada en España, jamás llegó a estrenarse en nuestro país. La atmósfera fatalista, malsana, que recorre toda la película, es herencia de los mayores éxitos de Jules Dassin, cineasta curtido en el noir americano.

martes, 21 de marzo de 2017

Efemérides de cine: Mujeres en Venecia

El 21 de marzo de 1967 se estrenó la película estadounidense Mujeres en Venecia (The Honey Pot), dirigida por Joseph L. Mankiewicz e interpretada por Rex Harrison, Susan Hayward, Maggie Smith, Cliff Robertson, Capucine, Edie Adams, Adolfo Celi. Productora: United Artists/Famous Artists Productions. Duración: 131 minutos. 
Sinopsis argumental: Cecil Sheridan Fox (Rex Harrison), un millonario norteamericano, contrata a William McFly (Cliff Robertson) con la idea de reproducir la obra teatral Il Volpone de Ben Jonson. Fingiendo estar en su lecho de muerte, Fox, invita a sus más importantes amantes a su enorme palacio veneciano, para que, de esta forma, pueda despedirse de cada una de ellas individual y personalmente: La princesa Dominique (Capucine), la estrella de cine Merle McGill (Edie Adams) y la millonaria señora Sheridan (Susan Hayward), ésta última acompañada de su enfermera Sarah Watkins (Maggie Smith). Las tres mujeres esperan heredar la fortuna del señor Fox, por lo que comienzan a esforzarse por ser las mejores, las huéspedes más agradables. Más tarde, cuando McFly decide desvelar el secreto de Cecil a Sarah, todo resulta confuso y desmesurado, ya que tras esta inocentona farsa se esconden un entresijo de macabros planes que dilucidarán la verdadera naturaleza de cada personaje.
Comentario:Adaptación de una obra teatral de Frederic Kmott, con elementos del clásico Volpone de Ben Jonson, en la que Mankiewicz expuso una aguda reflexión sobre el arte y la vida. Se conmemora el quincuagésimo aniversario de su estreno. 

domingo, 9 de noviembre de 2014

Efemérides de cine: Ellos y Ellas

El 3 de noviembre de 1955 se estrenó la película estadounidense Ellos y ellas (Guys and Dolls), dirigida por Joseph L. Mankiewicz. Protagonizada por Marlon Brando, Jean Simmons, Frank Sinatra, Vivian Blaine, Robert Keith, Stubby Kaye, Johnny Silver. Productora y distribuidora: Metro-Goldwin-Mayer (MGM).
Sinopsis argumentalNathan Detroit (Frank Sinatra), organizador de las partidas más selectas de dados de Nueva York, apuesta mil dólares con uno de los jugadores (Marlon Brando) a que no es capaz de enamorar a una joven puritana que pertenece al Ejército de Salvación (Jean Simmons). 
ComentarioAdaptación de un musical de Broadway basado en un cuento de Damon Runyon, gran maestro de la literatura picaresca americana.

domingo, 17 de agosto de 2014

Efemérides de cine: Un rayo de luz

El 16  de agosto de 1950 la película estadounidense Un rayo de luz (No Way Out), dirigida por Joseph L. Mankiewicz. Protagonizada por Richard Widmark, Sidney Poitier, Linda Darnell, Stephen McNally, Ruby Dee, Ossie Davis, Mildred Joanne Smith, Harry Bellaver. Productora y distribuidora: 20th Century Fox.
Sinopsis argumentalTras atracar una gasolinera, dos criminales, heridos en el tiroteo, son atendidos por el doctor Brooks, el único médico negro del hospital de la ciudad. Cuando uno de ellos muere, el otro acusa al médico de haberlo matado y provoca una revuelta racista para vengarse de él. 
Nominaciones y premiosNominada al Oscar: Mejor historia y guión.
Comentario: La película desarrolla un relato dramático, que explora actitudes racistas y prejuicios étnicos de personas individuales, unidades familiares y grupos no organizados. La historia está explicada con la fluidez propia de Mankiewicz, con un buen ritmo narrativo y sin disgresiones. Los hechos están dotados de credibilidad y realismo. El guión incluye agresiones verbales (insultos ofensivos), gestos despectivos y actitudes de desaire y desprecio de diversos usuarios de los servicios del Hospital. A lo largo del metraje se producen en algunos de ellos cambios que marcan el avance del relato en varias direcciones simultáneas, la de quienes toman conciencia de que la verdad está por encima de cualquier prejuicio y la de quienes se aferran a éstos con obcecación, fanatismo, odio y reacciones que revelan problemas de equilibrio emocional y psicopatías. La individualización del problema, o su limitación a un número reducido de personas, se complementa acertadamente con la escena de una pelea multitudinaria entre afroamericanos y angloamericanos en el interior de una chatarrería, con numerosos heridos por traumatismos de diversa consideración, que son ingresados en el Hospital del Condado. El componente fundamental de la historia viene dado por las relaciones entre Brooks y Ray, que generan numerosos incidentes y culminan en una secuencia singular, que Zanuck mandó retocar por razones comerciales. Es destaclable la escena de la visita de Edie (Linda Darnell) al Dr. Wharton (Stephen McNally) con motivo de la cual entabla conversación y amistad con la cocinera afroamericana y la que explica la treta (ocurrente y divertida) que Edie emplea para desembarazarse del sordomudo George Biddle (Harry Bellaver).
La música, de Alfred Newman, incorpora un tema inicial y otro final de porte solemne y emotivo, entre los que intercala composiciones ligeras motivadas (emitidas por la radio), como la burlona Adivina qué y adivina quién. Milton Krasner ofrece una narración visual, en blanco y negro, excelente, de acertados contrastes, dibujo cuidado y movimientos de cámara suaves y precisos. Fue una de las primeras obras de Hollywood que abordó el racismo como problema social. En ella hizo su debú en cine Sidney Poitier (22 años).

martes, 1 de julio de 2014

Efemérides de cine: Odio entre hermanos

El 1 de julio de 1949 se estrenó la película estadounidense Odio entre hermanos (House of Strangers), dirigida por Joseph L. Mankiewicz. Protagonizada por Edward G. Robinson, Susan Hayward, Richard Conte, Luther Adler, Paul Valentine, Efrem Zimbalist Jr., Debra Paget, Hope Emerson, Esther Minciotti, Diana Douglas, Tito Vuolo. Productora y distribuidora: Twentieth Century Fox Film Corporation. 
Sinopsis argumentalA principios del siglo XX, oleadas de emigrantes procedentes de Europa llegaban a la populosa ciudad de Nueva York. Todos albergaban la esperanza de hacer realidad sus sueños de prosperidad. Muchos procedían de Italia, como la familia de Gino Monetti, un barbero ambicioso y autoritario, que emigró con su paciente mujer y sus cuatro hijos, todos muy distintos tanto psicológica como físicamente. Con los años, Monetti amasó una enorme fortuna; el sueño americano, en efecto, se había cumplido, pero los conflictos familiares se hicieron cada vez más graves. 
Nominaciones y premios: Cannes: Mejor actor (Edward G. Robinson). Nominada a la Palma de Oro (mejor película)
Comentario: Séptimo largometraje del realizador Joseph Leo Mankiewicz (1909-93), film en general poco conocido y con frecuencia olvidado. El guión, de Philip Yordan y Joseph L. Mankiewicz (no acreditado), adapta por primera vez la novela I’ll Never Go There Anymore (1941), de Jerome Weidman (1913-98), lejanamente inspirada en El rey Lear, de William Shakespeare.
Obtiene gran éxito y es muy imitado en su momento. Poco tiempo después, la Fox produce una nueva adaptación de la novela de Weidman bajo la forma de western (Lanza rota, Dmytryk, 1954). Años más tarde, la misma productora lleva a la pantalla una tercera adaptación, en esta ocasión ambientada en el mundo del circo (El gran espectáculo, Clark, 1961).
El guión de Yordan incorpora aportaciones originales de Mankiewicz, especialmente patentes en los diálogos. Consta que éste hizo una revisión final del escrito, en el que introdujo modificaciones. La narración alcanza niveles elevados de dramatismo, que se basa en un hábil juego de tratos desconsiderados, tratos diferenciales, envidias, celos, ambiciones desmesuradas, odios, codicia y afanes de venganza. Son espléndidas las interpretaciones de Robinson, Conte y Hayward. Como es habitual en los trabajos de Mankiewicz, el relato contiene elipsis y sobreentendidos, que aligeran en texto, y pasajes trufados de ambigüedades.

viernes, 27 de junio de 2014

Efemérides de cine: El fantasma y la señora Muir

El 26 de junio de 1947 se estrenó la película estadounidense El fantasma y la señora Muir (The Ghost and Mrs. Muir), dirigida por Joseph L. Mankiewicz y protagonizada por Gene Tierney, Rex Harrison, George Sanders, Edna Best, Vanessa Brown, Anna Lee, Robert Coote, Natalie Wood. Producción y distribución: 20th Century Fox.
Sinopsis argumentalLucy Muir es una joven viuda que decide irse a vivir a orillas del mar, a una casa encantada que perteneció al capitán Gegg, un marinero cuyo fantasma se le aparece. Al principio, el capitán utiliza los mismos trucos que le sirvieron para librarse de otros inquilinos, pero con Lucy no funcionan. 
Nominaciones y premiosNominada al Oscar: Mejor fotografía (Blanco y negro).
Comentario: Con guión de Philip Dunne basado en una novela de 1945 de R. A. Dick. Se trata de una comedia romántica, de alto contenido poético. Constituye una de las obras maestras de Mankiewicz. La música, justamente alabada, corrió a cuenta del famoso Bernard Herrmann, destacando el pasaje previo a la aparición del fantasma por vez primera; él la consideraba su mejor partitura.
Originó una serie televisiva clásica: El fantasma y la señora Muir (The Ghost and Mrs. Muir, 1968-1970), con cincuenta episodios de media hora y con Edward Mulhare como el fantasma y Hope Lange como la señora Muir, en la que Albert Lewin (director de Pandora y el Holandés Errante El retrato de Dorian Gray) escribió algunos de los guiones. En 1947 ya había sido adaptada para la radio (Lux Radio Theatre) con Charles Boyer y Madeleine Carroll.

viernes, 13 de junio de 2014

Efemérides de cine: Sólo en la noche

El 12 de junio de 1946 se estrenó la película estadounidense Sólo en la noche (Somewhere in the Night), dirigida por Joseph L. Mankiewicz. Protagonizada por John Hodiak, Nancy Guild, Lloyd Nolan, Richard Conte, Charles Arnt, Richard Benedict, Whit Bissell, Clancy Cooper. Producción y distribución: Twentieth Century-Fox Film Corporation.
Sinopsis argumental: Un soldado se despierta en el hospital. Ha recibido graves heridas, pero se recuperará. El único problema es su amnesia. Los médicos le llaman George Taylor y él solo posee un pequeño indicio de su identidad, una carta, sin firma, donde una mujer explica su odio hacia su persona. Asustado por lo que se dice de él, está dispuesto a seguir cualquier pista para descubrir su verdadera identidad... 
Comentario: Primero de los cuatro acercamientos de Joseph L. Mankiewicz a l cine negro. 

miércoles, 4 de junio de 2014

Efemérides de cine: Julio Cesar

El 4 de junio de 1953 se estrenó la película estadounidense Julio Cesar (Julius Caesar), escrita y dirigida por Joseph L. Mankiewicz. Protagonizada por Marlon Brando, Louis Calhern, Deborah Kerr, James Mason, Greer Garson, John Gielgud, Edmond O'Brien. Producción y distribución: Metro-Goldwin-Mayer (MGM)/United Artists (UA).
Sinopsis argumentalTerminada la guerra civil entre César y Pompeyo (49-46 a. C.), César se convierte en dictador vitalicio y concentra en su persona todos los poderes, lo cual implica, de hecho, la desaparición de la República. En el año 44 a. C., Casio y Bruto, dos nobles romanos defensores a ultranza de las libertades republicanas, encabezan una conjura contra el dictador, que es asesinado en los idus de marzo de ese mismo año. Cabría destacar el apologético (y demagógico) discurso que pronuncia Marco Antonio en defensa de César con el fin de soliviantar a la plebe contra los tiranicidas. Con esta obra Mankiewicz propone una lección política sobre los regímenes autoritarios. 
Nominaciones y premiosOscar: Mejor dirección artística Blanco y negro. 5 nominaciones. National Board of Review: Mejor película. Premios BAFTA: Mejor actor británico (Gielgud) y extranjero (Brando). 3 nominaciones. Círculo de Críticos de Nueva York: Nominación como mejor actor (Gielgud).
Comentario: Primer drama histórico de los dos que realiza Joseph L. Mankiewicz. Escrito por él, adapta con notable fidelidad el texto de la tragedia Julius Caesar (1599), de William Shakespeare, basada en textos de Plutarco.
El guión no busca rigor histórico, sino la adaptación del texto de Shakespeare, que incluye personajes históricos y de ficción, hechos ciertos e imaginarios, amalgamados en una dramatización puesta al servicio del teatro. La obra explora las pasiones humanas que se mueven alrededor del poder, como la ambición, la venganza, la crueldad, la codicia, la vanidad. Explora además los mecanismos de la traición, la lealtad, la simulación, el engaño. Analiza las pasiones humanas que se movilizan sobre todo en el ámbito de las relaciones privadas interpersonales, como la envidia, los celos, el resentimiento, las antipatías, las rivalidades. Estudia los comportamientos de personajes colectivos (pueblo, Senado, conjurados...) e individuales (Casio, Antonio...).
La película construye las situaciones como una suma compleja de cuestiones privadas y públicas, que se cruzan, enlazan e interactúan. Estudia, además, las tareas de manipulación, tergiversación, ocultación y distorsión que se dan asociadas a la consecución y a la conservación del poder. Enfrenta dos maneras distintas de entender el poder público: como una monarquía absoluta (César) o como una República dominada por una nobleza dividida y enfrentada por la consecución de cargos públicos. Los esquemas de Mankiewicz responden a los de Shakespeare, ferviente partidario de la reina Elizabeth I. Muestra la fragilidad del poder, incluso del poder absoluto, sometido siempre a la presión inmisericorde de las ambiciones de oponentes, resentidos y enemigos.

jueves, 17 de abril de 2014

Efemérides de cine: El castillo de Dragonwyck

El 10 de abril de 1946 se estrenó la película estadounidense El castillo de Dragonwyck (Dragonwyck), dirigida por Joseph L. Mankiewicz. Protagonizada por Gene Tierney, Walter Huston, Vincent Price, Glenn Langan, Spring Byington, Connie Marshall, Harry Morgan, Vivienne Osborne, Jessica Tandy, Trudy Marshall. Producción y distribución: 20th Century Fox.
Sinopsis argumental: Año 1844. Miranda, la frágil e inocente hija de unos granjeros, es invitada a pasar una temporada en el castillo de Dragonwyck, donde vive un primo lejano de su madre, Nicholas Van Ryn, su esposa enferma y su hija. Miranda se enamora de Van Ryn, quien, al poco de enviudar se casa con ella, pero entonces empiezan a salir a la luz turbios secretos.
Comentario: Basada en la novela homónima de Anya Seton, es la primera película que dirigió Joseph L. Mankiewicz, hasta entonces guionista y productor. Sustituyó a Lubitsch, de baja por enfermedad. 
La película plantea numerosos temas de reflexión, dentro de un conjunto prolijo. Destaca la inmensa ingenuidad y la inocencia de Miranda, derivada de la edad, la vida aislada en la granja y la propia idiosincrasia. La pacífica candidez de Miranda contrasta con el mundo de secretos interesados que guarda el castillo. Entra en conflicto con el egoismo desbordado de Vincent, que tiene arrendadas las tierras a pequeños granjeros en condiciones abusivas e inhumanas. Topa, además, con la atmósfera de despotismo y crueldad de Vincent. La trama dramática sitúa al espectador de parte de la chica y le hace sufrir por su indefensión, fragilidad y los riesgos que la rodean. Otra fuente de inquietud viene dada por las relaciones de tensión que mantiene Vincent con su esposa Johanna, que se ven exacerbadas a raíz de la presencia de Miranda en la casa. Por lo demás, la enfermiza soledad interior de Vincent le lleva a la ocultación de secretos personales, a despreciar a los sirvientes y a rechazar sin compasión la presencia de personas con discapacidad. En este contexto la inocencia de Miranda pone en peligro su integridad y su vida. Es muy interesante el retrato de la sociedad americana de origen holandés, presumida y cerrada sobre si misma, descendiente de los que colonizaron Manhattan en 1624.
La música se basa en una partitura de 39 minutos, con una obertura sobrecogedora, temas románticos y fragmentos dramáticos, que desarrollan un tema central. La fotografía recrea con elocuencia el clima de misterio y opresión de la mansión, proyecta sombras expresionistas, reitera encuadres de medio cuerpo y muestra preferencia por los grises oscuros y los negros intensos. El guión construye una narración fluida y coherente, define bien a los personajes y desgrana unos diálogos ágiles y contundentes. La historia es interesante, pero resulta poco sugestiva. La interpretación de Tierney es magnífica y Price borda el papel de villano. La dirección hace gala de una habilidad muy superior a la propia de un debutante.
Película de buena música, excelente fotografía, grandes interpretaciones e intenso dramatismo, pese a la falta de fascinación de la historia.

sábado, 15 de junio de 2013

Aniversario de cine: Cleopatra (II)

Al final de la película, la pantalla está llena de cadáveres. Efectivamente, Cleopatra le había costado casi la vida a su estrella y a uno de los grandes estudios de Hollywood. Pero la baja más  más significativa de esa epopeya prolongada e  inútilmente costosa fue el respeto y la afición del público hacia los productos del cine americano. Cleopatra fue excesiva en todos los sentidos, y todo el mundo supo deducir la lección de la relación entre la decadencia del cine moderno y la historia dé la apasionada autodestrucción de la famosa reina de Egipto. En todo el mundo, la película  fue considerada  como un emblema de hasta qué punto había llegado a ser estúpido, autoindulgente y arcaico el mundo de Hollywood.
Después de todo, a comienzos de los 60 no había nada que pareciese propiciar una aventura tan disparatada como ésta. John F. Kennedy le preguntaba a sus conciudadanos qué podían hacer por  su país. El problema de Berlín preocupaba a una nerviosa Europa y, de repente, se convirtió en el posible desencadenante de una Tercera Guerra Mundial. En Francia, los directores de la nouvelle vague estaban haciendo películas que parecían conscientes de estas realidades, así como conocer el estilo y las formas de expresión utilizadas por los jóvenes como armas contra las actitudes cerradas de generaciones anteriores. En 1960 se produjo en Hollywood una gran huelga de actores. Y mientras tanto, Elizabeth Taylor, que tenía ya más de treinta años cuando la película se estrenó, se dedicaba a ocupar las primeras páginas de los periódicos con un escándalo detrás de otro, y a exigir un millón de dólares por una sola película.
Cleopatra marcó el final de un cierto tipo de imperialismo cinematográfico, y conviene no olvidar r que el hombre que lanzó originalmente el proyecto fue Walter Wanger. Este productor era una extraña mezcla de aristócrata y magnate de Hollywood, y tenía ya sesenta y cinco años cuando la producción de Cleopatra se puso en marcha. Wanger había sido siempre un hombre muy ambicioso de honores y al que le gustaba mucho la pompa. En 1951 había disparado contra Jennings Lang, el agente de su mujer, Joan Bennett, por creer que los dos estaban sosteniendo una relación amorosa- Wranger había comenzado su carrera después la I Primera Guerra Mundial como ayudante de Jesse Lasky, y había mantenido su reputación de productor independiente de éxito durante tres décadas con títulos tales como La reina Suecia (Queen Christina, 1933), Sólo se vive una vez  (You Only Live Once, 1937), La diligencia (Stagecoach, 1939), Almas desnudas (The Reckless Moment, 1949), Motín en el pabellón 11 (Riot in Cell Block 11, 1954), La invasión de los ladrones de cuerpos (Invasion of the Body Snalchers, 1956).
Fue quien empezó a soñar con Cleopatra con la misma determinación que llevó a David O. Selznick a realizar Lo que el viento se llevó (1939). Pero tenía el doble de años que Selznick cuando éste empezó a producir su famosa película, y había sufrido ya un infarto. A pesar de todo, Wanger consiguió un guión, formar el reparto y decretar que el antiguo Egipto debía reproducirse en los estudios Pinewood de Inglaterra. También contrató como director a Rouben Mamoulian, un hombre que, en los quince años anteriores, había dirigido sólo dos películas.
Wanger consiguió financiación y un contrato de distribución con la 20th Century-Fox. Entre 1935 y 1956 estos estudios habían estado dominados por la figura de Darryl F: Zanuck, un guionista convertido en magnate del cine al que le gustaban todos los detalles de la realización de películas y poseía la energía necesaria para ocuparse de ellos. Pero a mediados de los 50 dimitió de su puesto y marchó a Europa para trabajar como productor independiente y mantener tempestuosas relaciones amorosas con mujeres como Juliette Greco.
La Fox pasó al control de Spyros Skouras, anteriormente propietario de salas de cine, que no había producido una película en toda su vida. Skouras fue el hombre que compró los derechos del Cinemascope, pero no estaba demasiado versado en temas de producción y supervisión de películas, por lo que permitió que Cleopatra se le escapase de las manos, y aceptó la disparatada idea de que la película fuese rodada en Inglaterra.
La Alejandría reconstruida a orillas del Támesis sufrió los continuos embates de la lluvia y el hielo. En febrero de 1961, Elizabeth Taylor cayó gravemente enferma de neumonía, surgieron complicaciones y estuvo prácticamente a las puertas de la muerte..., con toda la prensa internacional esperando- a la puerta de la clínica. La estrella sobrevivió, aunque su salud se vio muy quebrantada. La película quedó interrumpida y, cuando se reanudó el rodaje, se vio que de todo el metraje rodado en Inglaterra había muy poco aprovechable. Mamoulian fue despedido y se vio reemplazado por Joseph Mankiewicz, a quien se dio permiso para reescribir el guión y actualizar la psicología de los protagonistas. Y, lo que era más importante, el rodaje se reanudaría en Roma.
El 1962, la 20th Century-Fox atravesaba una difícil situación económica. Sus pérdidas ascendían a casi 40 millones de dólares. Hubo que vender dos terceras partes de los terrenos del estudio a una compañía inmobiliaria. El presupuesto de Cleopatra se aproximaba ya a los 40 millones de dólares, lo que, en las cifras de hoy en día, ascendería a casi el doble. Mientras tanto, y también en Europa, Zanuck estaba produciendo El día más largo (The Longest Day, 1962) con todo el cuidado y las economías de un Eisenhower. Empezó a concebir temores sobre sus acciones en la compañía y a preocuparse ante la posibilidad de que El día más largo no fuese distribuida correctamente. Volvió por tanto a Estados Unidos y reclamó la presidencia de la Fox.
De ese modo, fue Zanuck quien supervisó la última fase del rodaje, realizada en el propio Egipto. Fue también él quien despidió a Wanger (aunque permitiéndole aparecer en los títulos de crédito), sometió a Mankiewicz a una férrea disciplina e hizo caso omiso de los caprichos de las estrellas. Luego se llevó Cleopatra a la sala de montaje y, con la ayuda del experimentado montador Elmo Williams, la redujo a menos de cuatro horas, hasta que, en el verano de 1963, el «monstruo» de película pudo ser estrenado.


Aniversario de cine: Cleopatra (I)

Ella era el último miembro de una raza solitaria y sutil. Era una flor que Alejandría tardó 300 años en producir y que la eternidad no puede marchitar" -
E.M.ForsterAlexandria: A History and a Guide (1922).
Cleopatra es una coproducción cinematográfica de 1963 (se estrenó el 12 de junio, por lo que se cumplen 50 años), dirigida por Joseph L. Mankiewicz y ganadora de cuatro premios Oscar. Protagonizada por Elizabeth Taylor y Richard Burton en los papeles principales, se hizo tristemente célebre por su exorbitado coste final y los problemas financieros que causó.

Aun siendo destrozada por la critica, en realidad la película fue un éxito de taquilla: fue la de mayor recaudación de 1963 (5,7 millones de dólares). Pero no fue considerada como una película exitosa, ya que necesitó un año entero para recuperar los 44 millones invertidos en realizarla. Debido a su desmesurado coste, es la única película en la historia que aun siendo la de mayor recaudación en su año de estreno sufrió problemas de recaudación.
Ficha técnico-artística
Dirección: Joseph L. Mankiewicz, Rouben Mamoulian y Darryl F. Zanuck
País(es): Suiza, Estados Unidos y Reino Unido
Año: 1963
Género: Biográfico, Drama, Histórico, Romántico
Duración: 192 minutos
Dirección artística: Herman A. Blumenthal, Hilyard M. Brown, Boris Juraga, Maurice Pelling, Jack Martin Smith, Elven Webb.
Producción: Walter Wanger
Diseño de producción:         John DeCuir
Guión: Joseph L. Mankiewicz, Ranald MacDougall, Sidney Buchman y Ben Hecht. Basado en el libro The Life and Times of Cleopatra de Carlo Mario Franzero, e historias de Plutarco, Suetonio y Apiano.
Música: Alex North
Maquillaje: Alberto De Rossi y Robert J. Schiffer
Fotografía: Leon Shamroy y Jack Hildyard
Montaje: Dorothy Spencer y Elmo Williams
Escenografía: Paul S. Fox, Ray Moyer, Walter M. Scott y Richelieu
Vestuario:  Vittorio Nino Novarese, Renié e Irene Sharaff
Efectos especiales: Emil Kosa Jr.
Productora: Twentieth Century Fox Film Corporation, MCL Films S.A. y Walwa Films S.A.
Distribución: Twentieth Century Fox Film Corporation
Protagonistas: Elizabeth Taylor, Richard Burton, Rex Harrison, Carroll O'Connor, Roddy McDowall, Martin Landau, Hume Cronyn, Andrew Keir, Kenneth Haigh, George Cole, Pamela Brown, Cesare Danova, Francesca Annis, Richard O'Sullivan, Gregoire Aslan, Martin Benson.
Sinopsis argumental: El victorioso Julio César (Rex Harrison) se ve obligado a viajar a Egipto con el fin de evitar la guerra civil provocada por la falta de orden entre Cleopatra VII (Elizabeth Taylor) y su hermano Ptolomeo XIII (Richard O'Sullivan), ambos monarcas del Imperio egipcio. Muy pronto, César se quedará asombrado por la ferocidad y belleza de la joven, haciéndola reina indiscutible de Egipto y, tras el nacimiento de su hijo Cesarión, su esposa legítima.

Producción

La película es negativamente famosa por llevar casi a la quiebra a la productora 20th Century Fox. Originalmente con un presupuesto de 2 millones de dólares, terminó costando 44 millones, lo que convierte a esta película en la más cara de la historia. Calculando la inflación hasta 2010, su presupuesto equivaldría a 320 millones de dólares actuales, superando a Piratas del Caribe 3: En el Fin del Mundo (presupuesto de 318 millones de dolares).
Yo soy el Nilo. Y tendré muchos hijos, Isis me lo ha dicho (Cleopatra).
El elevado gasto se produjo en parte debido a la elaboración ostentosa del film, con complicados decorados (que tuvieron que ser construidos dos veces) y con abundante vestuario (la protagonista lucía 65 vestidos), y aumentó enormemente por una interrupción durante el proceso de filmación en Londres y otra cuando la producción se trasladó a Roma.
La filmación empezó en Londres en 1960. Mankiewicz entró en la producción después de la salida del primer director (Rouben Mamoulian), quien tenía en mente a la actriz afroamericana Dorothy Dandridge para el papel principal. Lo que se había filmado hasta el momento había costado 5 millones de dólares y no era material usable. Esto en parte se debió a que los actores que originalmente se contrataron para interpretar a Julio César (Peter Finch) y a Marco Antonio (Stephen Boyd) dejaron el proyecto debido a otros compromisos. Mankiewicz fue luego despedido durante la fase de montaje, y luego contratado nuevamente cuando nadie pudo juntar todas las partes de la película.
Elizabeth Taylor había firmado un contrato récord de 1 millón de dólares para interpretar a Cleopatra VII. Esta cantidad luego subió a 7 millones debido a los constantes retrasos de la producción, lo que equivale a un pago aproximado de 47 millones de dólares actuales.
Elizabeth Taylor empezó a enfermar durante la filmación, y en un momento tuvo que ser llevada a la sala de emergencia donde se le practicó una traqueotomía para salvarle la vida. La cicatriz de la intervención se puede ver en algunas escenas de la película. Esto provocó que la filmación fuera cancelada. La producción se trasladó a Roma después de seis meses, porque el clima inglés no ayudaba a la recuperación de la actriz, además de que el frío y la humedad de Londres provocaban el constante deterioro de los costosos sets y de las plantas exóticas que eran requeridas para la ambientación.
Durante la filmación, Elizabeth Taylor conoció a Richard Burton y ambos tuvieron una relación amorosa muy pública; la relación entre ambos dio titulares mundiales. Este escándalo negativo de la imagen pública de Elizabeth Taylor se unió a la ya negativa imagen publicitaria que tenía la producción de Cleopatra en ese entonces.
El montaje final que Mankiewicz presentó al estudio duraba seis horas. Fue recortada a sólo cuatro horas para su premiere original, pero el estudio exigió (contra las objeciones de Mankiewicz) que el filme debería ser recortado una vez más. Esta vez fue una versión de tres horas, para permitir a las salas de cine incrementar el número de las proyecciones diarias de la película. Debido al masivo corte que sufrió la película, ciertos detalles tuvieron que ser eliminados, como la muerte de Rufo. Mankiewicz trató (sin éxito) de convencer al estudio para dividir la película en dos partes y poder preservar la versión sin cortes.
Roddy McDowall como Octavio
La película ha sido lanzada para su reproducción doméstica en distintos formatos de video (DVD, VHS). Estas versiones sólo incluían 243 minutos (4 horas), y aún se siguen realizando esfuerzos por recuperar el material perdido para poder recuperar la película original de 6 horas (de las cuales algunas se han encontrado).
El arduo proceso y los enormes gastos de realización de Cleopatra supusieron el final de las películas épicas peplum[1], al menos dentro de los grandes estudios. Tendrían que pasar casi 40 años hasta que Ridley Scott recuperara este género con Gladiator.

Curiosidades

  • El proyecto de rodar Cleopatra surgió porque la Fox estaba en crisis y para recaudar dinero se planteó realizar un remake de bajo presupuesto de una vieja película de éxito. La historia a versionar fue Cleopatra; se había rodado en 1934, con Claudette Colbert y dirigida por Cecil B. De Mille. La meta era crear una película con un presupuesto de 2 millones de dólares de ese entonces y que se rodara en 64 días. Cleopatra terminó costando 44 millones de dólares y más de 14 meses de filmación.

  • Elizabeth Taylor fue contratada por la suma de 1 millón de dólares (de entonces) y como el proceso de filmación se alargaba, cobraba 50.000 dólares por cada semana adicional, lo que le valió una ganancia de 7 millones de dólares.
  • Luego de que Mamoulian dejara la dirección, Joseph Mankiewicz se hizo cargo de ella. Junto con éste, el rodaje se trasladó a Roma, donde se construyeron los ostentosos decorados diseñados por John DeCuir. Un año después de la primera filmación en Londres se retomó la filmación de la película en Roma con un guion nuevo escrito por Mankiewicz.
  • Durante un tiempo Cleopatra fue la única película de Fox que se encontraba en rodaje, pues todo el dinero disponible del estudio se iba a esta película.
  • La escena de entrada de Cleopatra a Roma se demoró 6 meses, porque el director de fotografía pensaba que la luz natural de Roma no era la adecuada.
  • En febrero de 1963 se rodaron otra vez algunas escenas de la batalla de Farsalia en Almería (España).
  • Para que la película no fuese recortada tanto, Mankiewicz presentó al estudio Fox la propuesta de que la película se dividiera en dos partes: Antonio y Cleopatra y Cesar y Cleopatra. La Fox rechazó la propuesta y la película se cortó de una versión de 6 horas a la mitad.
  • La película obtuvo cuatro Premios Oscar: dirección artística, vestuario, fotografía en color y efectos especiales y alcanzó nueve candidaturas. Obtuvo también el Premio Laurel de Oro 1964: a la mejor actuación drámatica (Rex Harrison) y el Premio National Board of Review 1963: al mejor actor (Rex Harrison).
  • En el primer lanzamiento la película recaudó 24 millones de dólares (un éxito de taquilla para la época y en tiempo récord) pero con el costo total (que había sido de 44 millones) recaudar lo invertido tardó años, convirtiéndose en uno de los más grandes fracasos cinematográficos del cine (la Fox casi quebró con ello).
  • En 1995, algunos ejecutivos de Fox y familiares de Joseph L. Mankiewicz empezaron a tratar de restaurar la película hasta la versión de seis horas que su director había hecho. Hasta el momento no ha sido posible recuperar la película en su totalidad pero se pudo recuperar la versión de 4 horas prevista al estreno original, y ha sido lanzada en una edición especial en DVD.

  (Cont.)


[1]Peplum es un género fílmico que popularmente puede conceptualizarse como cine histórico de aventuras. Las películas están ambientadas en la Antigüedad, fundamentalmente greco-romana.