martes, 28 de mayo de 2024

Las mejores películas de culto de la historia del cine (CCCIV)

La pasión de China Blue (Crimes of Passion, 1984), de Ken Russell

Bobby Grady es un hombre de clase media que es dueño de una tienda de electrónica. Sin embargo, no llega a fin de mes y trabaja por las noches como vigilante nocturno. Además, también asiste a terapia en grupo puesto que su mujer ha perdido el interés en mantener relaciones sexuales con él. En una de las sesiones conoce a un diseñador de moda que sospecha que Joanna Crane, una de sus empleadas, vende ropa y diseños para la competencia. Es por eso, que le encomienda a Bobby que vigile a Joanna. Sin embargo, el hombre descubre algo completamente distinto. Joanna por las noches se transforma en China Blue, una sexy y lujuriosa mujer de compañía que satisface todos los placeres de sus clientes. Esto provocará un dilema en Bobby, puesto que no sabe si contarle al jefe de Joanna a qué se dedica por la noches. Uno de los habituales delirios de Mr. Russell, director de Puta, en el que se mezcla erotismo, ambigüedad, misticismo y complejo de culpabilidad. Película controvertida, excesiva y desagradable, aunque con una estética irreal y psicodélica atractiva, con la que se pinta un mundo diferente de la prostitución. Por su temática no tuvo una gran distribución, algo que no le preocupó a su director Ken Russell. Destaca sin duda el papel de la protagonista, mientras que un delirante Anthony Perkins estaba claramente en declive.

Nuestras películas favoritas dirigidas por mujeres (XI)

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51. El club de las luchadoras (Bottoms, 2023), de Emma Seligman 

Dos chicas lesbianas poco populares de último año de instituto crean un club de la lucha para intentar impresionar a las animadoras y ligar con ellas. ¡Y su plan parece que funciona! Pero ¿se les acabará yendo todo de las manos? 
El club de las luchadoras (2023)
Comedieta woke que aboga por el empoderamiento femenino y la diversidad sexual, y es que cuando ellas hacen causa común, ya se sabe, pueden lograr cualquier cosa que se propongan, ¿quién necesita a los hombres, tan estúpidos, primarios y previsibles ellos?

52. The Farewell (2019), dirigida por Lulu Wang 

Tras descubrir que su querida matriarca padece un cancer de pulmón terminal, su familia decide que ella no lo sepa, y convocan una reunión familiar en China a la que se espera que acudan todos los miembros que la han conocido a lo largo de su vida. Aunque los padres de Billi, que viven en Nueva York, se niegan a que Billi participe en la farsa por miedo a que desvele la verdad, su joven y tozuda hija pone rumbo a China para poder despedirse de su abuela y, de paso, volver a forjar los vínculos perdidos con su familia a causa de la distancia.
The Farewell (2019)
Aquí tenemos una comedia amable, que invita a considerar las diferentes costumbres en Oriente y Occidente. En efecto, para un no-chino –y Billi, que casi toda su vida la ha pasado en Estados Unidos, de hecho habla con dificultad el idioma de sus ancestros, podría considerarse en parte una no-china–, resulta incomprensible que no se le comunique a Nai Nai su grave estado de salud, para que pueda exprimir los días que le quedan, despedirse, arreglar asuntos pendientes, etcétera, pero como la película sabe apuntar, late también el altruismo en la decisión de no decir nada a la afectada, de modo que es la familia la que asume la pesada carga.

53. Orlando (1992), dirigida por Sally Potter

Tilda Swinton interpreta a Orlando, una criatura melancólica e independiente, un ser ambiguo e inmortal que con el paso de los siglos pasa de hombre a mujer, mientras bucea en los misterios de la vida, el arte y la pasión.
Tilda Swinton en Orlando (1992)
Basada en la novela modernista de Virginia Wolf, escrita en 1928, Orlando" tiene ciertas reminiscencias de los primeros filmes de Peter Greenaway y Ken Russell, de bajo presupuesto, pero visualmente exuberantes. Dirigida y escrita por la británica Sally Potter (anteriormente coreógrafa), la película trasciende más allá en el tiempo que la novela, que concluía en el año de su publicación. Con sólo cuatro millones de dólares de presupuesto, Potter consiguió salir airosa de las limitaciones impuestas, sirviéndose de una gran imaginación, como el recurso de rodar en San Petersburgo para reproducir la Gran Helada en Londres, acaecida en 1603. Magnífica interpretación de la enigmática Tilda Swinton, cuyos rasgos facilitan sus cambios de sexo y del actor Quentin Crisp, que, curiosamente, da vida a Isabel I.

54. Jennifer's Body (2009), dirigida por Karyn Kusama 

Jennifer Check (Megan Fox) es la nueva estrella de las cheerleaders de un instituto de Minnesota, en una zona rural y aparentemente tranquila. Pero Jennifer será poseída por unas fuerzas extrañas y malévolas que la impulsarán a asesinar a todos sus compañeros, principalmente a los chicos que quieren ligar con ella...
Megan Fox en Jennifer's Body (2009)
Cinta adolescente que parece burlarse de algunas convenciones de la industria cinematográfica. Aunque adscrita al género de terror, lo cierto es que la película presenta numerosas pinceladas de comedia negra, poniendo de manifiesto lo absurdo de los cultos satánicos y las explicaciones en manuales -algo común en este género-. Elaborada por un equipo sin experiencia en el terror, Jennifer's Body está especialmente marcada por el sello de la guionista Diablo Cody, oscarizada por Juno. Como ya hizo en su primera película, Cody combina crítica social y humor ácido en un entorno adolescente. En esta ocasión dirige Karyn Kusama, conocida por su película sobre una boxeadora, GirlfightEl mayor trabajo interpretativo recae sobre Megan Fox, la protagonista femenina de Transformers. La actriz hizo un tremendo esfuerzo de preparación, puesto que estuvo semanas sin exponerse al sol, además de adelgazar hasta tan sólo 44 kilos.

55. Sé natural: la historia no explicada de Alice Guy-Blaché (Be Natural: The Untold Story of Alice Guy-Blaché, 2018), de  Pamela B. Green 

Documental. Narrado por Jodie Foster, Sé natural: la historia no explicada de Alice Guy-Blaché es un documental sobre la primera mujer cineasta, Alice Guy-Blaché, que explora la fama y el éxito financiero que alcanzó antes de ser excluida de la la misma industria que ella ayudó a crear. Guy-Blaché comenzó su carrera como secretaria de Léon Gaumont y, a los 23 años, hizo su propia película llamada La Fée aux Choux, una de las primeras películas de narrativa que se han hecho.
Después de su carrera cinematográfica en Gaumont (1896-1907), tuvo una segunda década profesional en los Estados Unidos, donde construyó y dirigió su propio estudio en Fort Lee, Nueva Jersey. A lo largo de su carrera, escribió, produjo y dirigió 1.000 películas incluyendo 150 con sonido sincronizado en la era del cine mudo. Su trabajo incluye comedias, westerns y dramas, así como películas con temas innovadores como el abuso infantil, la inmigración, la planificación familiar y el empoderamiento de la mujer. También grabó la primera película conocida con un reparto totalmente negro. Green ha dedicado más de ocho años de investigación para descubrir la verdadera historia de Alice Guy-Blaché (1873-1968), no sólo destacando sus contribuciones pioneras al nacimiento del cine, sino también su aclamación como fuerza creativa y empresaria en los primeros años de la realización de películas.
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Metro-Goldwin-Mayer cumple 100 años (XI)

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  • La mujer del año (Woman of the Year, 1942), dirigida por George Stevens. Es la primera película en la que una de las parejas más famosas del cine en la vida  real, actúan juntos. Ambos se entienden artísticamente a la perfección, y esta sociedad, mezcla de comicidad y de veracidad cotidiana, llega a su punto más alto con La costilla de Adán (1949). El siempre eficaz director George Stevens sabe llevar con audacia el excelente guión de Ring Lardner y Michael Kanin, que mereció el Oscar en 1942. Brillan de manera especial las escenas en las que, apoyados por unos diálogos frescos y ocurrentes, los protagonistas tratan de poner de acuerdo sus fuertes temperamentos.
  • La señora Miniver (Mrs. Miniver, 1942), de William Wyler. Un conmovedor melodrama, basado en la novela homónima de Jan Struther, que se convirtió en una de las películas más populares de los años 1940, hasta el punto de contribuir a consolidar el apoyo de los americanos por sus aliados británicos durante la II Guerra Mundial. Aunque hay que tener en cuenta que el retrato de la familia inglesa protagonista fue debidamente americanizado (se filmó en Hollywood). La película supuso el primero de los tres Oscar ganados por el director William Wyler (los dos siguientes fueron por Los mejores años de nuestra vida y Ben-Hur), además de conseguir cinco estatuillas más al mejor guión, película, fotografía, actriz de reparto (Teresa Wright) y actriz (Greer Garson). El largometraje tuvo una secuela, La historia de los Miniver, dirigida por H.C. Potter, ya mucho menos exitosa.
  • Niebla en el pasado (Random Harvest, 1942), de Mervyn LeRoy. Nominada infructuosamente para siete Oscars en 1943, Niebla en el pasado es, sin embargo, una conmovedora historia, marcada por la soberbia dirección de su intrincada trama a cargo de Mervyn LeRoy y las vigorosas interpretaciones de su pareja protagonista. Rodada en su día por dos millones de dólares, la cinta recaudó 4,5 sólo en los Estados Unidos, batiendo récords de taquilla en su momento. Este éxito sirvió para renovar el status en Hollywood de Ronald Colman y aposentar en el estrellato a su partenaire, Greer Garson.
  • Madame Curie (1943),  dirigida por Mervyn LeRoy. Siete nominaciones a los Oscar, obtuvo esta película, incluyendo película, actriz y actor, entre otros. Mervyn LeRoy reemplazó en la dirección a Albert Lewin, que iba a llevar la batuta de la película en un primer momento.
  • Una cabaña en el cielo (Cabin in the Sky, 1943), de Vincente Minnelli. Basada en un musical de Broadway, la película supuso el primer trabajo como director de Vincente Minnelli (Oscar como mejor director en 1958 por Gigí). Lena Horne y Ethel Waters, actriz también en la versión teatral de la película, se disputan el protagonismo femenino en esta película cuyo reparto está formado íntegramente por actores negros. La película, que cuenta con intervenciones de Louis Armstrong y la Orquesta de Duke Ellington, obtuvo una nominación a los Oscar por la canción Happiness is a Thing Called Joe.
  • Dos en el cielo (A Guy Named Joe, 1943), dirigida por Victor Fleming. En tiempos de películas bélicas propagandísticas para reclutar soldados para ir al frente, el director de Lo que el viento se llevó rodó esta encantadora cinta, con toques fantásticos. Dio lugar a un aceptable remake, Always (Para siempre), dirigido por Steven Spielberg.
  • Lassie, la cadena invisible (Lassie Come Home, 1943), de Fred M. Wilcox. Película familiar que supuso el descubrimiento de la perrita Lassie y que fue un filón para otras muchas secuelas. Fue la primera película de Elizabeth Taylor para la Metro, productora para la cual trabajó durante casi toda su carrera. La cadena invisible obtuvo una nominación a los Oscar a la mejor fotografía.
  • La comedia humana (The Human Comedy, 1943), de Clarence Brown. Una brillante exposición de los fundamentos básicos del ‘american way of life’ con una curiosa historia a sus espaldas. Su guión fue escrito por el escritor William Saroyan, tarea que finalizó en el periodo récord de 18 días. El resultado emocionó a la Metro, aunque finalmente el estudió rechazó la historia por su excesiva longitud (que se hubiera traducido en más de cuatro horas de metraje). Creyendo que la película jamás se realizaría, Saroyan regresó al norte de California y decidió escribir una novela a partir de su propio guión. Pero mientras, el director Clarence Brown consiguió interesar a Mickey Rooney en el proyecto y esto hizo que la Metro cambiara de idea y se animase a producir la película. Brown realizó una primera versión de la cinta de 170 y luego la fue recortando hasta quedar en los 119 definitivos. Inevitablemente, el resultado es una obra algo episódica pero que mantiene incólumes todos sus elementos de interés y que ganó el Oscar a la mejor historia original de 1943.
Luz que agoniza (Gaslight, 1944), dirigida por George Cukor. Luz que agoniza es un excelente thriller dirigido por George Cukor en el que la intriga y el suspense están presentes en todo momento gracias a una elaborada estructura narrativa, acompañada de una inquietante banda sonora y unos magníficos actores. Tal impacto causó en su día que popularizó la expresión 'hacer luz de gas', como forma de presionar a alguien haciéndole creer que algo ocurre de modo distinto a lo que sucede en realidad. Ingrid Bergman se alzó con un Oscar en la categoría de mejor actriz, con un papel de esposa frágil y enferma que le serviría en los títulos posteriores de Alfred Hitchcock Encadenados y Atormentada. Junto al dúo protagonista hay que destacar un Joseph Cotten en el papel de un eficiente inspector de Scotland Yard y de Angela Lansbury que debutaba en la gran pantalla en el papel de una joven criada.
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lunes, 27 de mayo de 2024

Las mejores películas de culto de la historia del cine (CCCIII)

Repo Man (El recuperador) (1984), de Alex Cox

Otto Maddox (Emilio Estevez), un joven rockero punk que vive en Los Ángeles, es despedido de su aburrido trabajo como empleado de almacén en un supermercado. Pese a ello, queda afectado y vaga sin blanca por las calles cuando de repente coincide con Bud (Harry Dean Stanton), un experimentado agente de recuperación, más conocido como "Repo Man", que trabaja para una corporación especializada en "echar un cable" (una pequeña agencia de recuperación de automóviles). Aunque a Otto no le atrae la idea en un primer momento, su opinión cambia rápidamente cuando le pagan en metálico, casi acto seguido, por su primer trabajo. Cuando se entera de que sus padres exhippies y fumetas han donado el dinero que le prometieron para concluir sus estudios a un fraudulento televangelista, decidirá unirse definitivamente a la agencia como repoman. Una película de culto tan extraña e inclasificable como su responsable, Alex Cox, que obtuvo cierta fama como cineasta punk entre ésta y la no muy memorable pero altamente exitosa Sid y Nancy. El fracaso de Walker lo alejó de las producciones más o menos medianas, pero en su filmografía hay películas tan gozosas como El patrullero, Directos al infierno o Bill the Galactic Hero. Rebosante de musica, humor y ciencia-ficción, Repo Man ha influído en películas de mucha más fama, como Pulp Fiction, y tiene una pseudosecuela, Repo Chick (2009), tan horrenda como interesante, rodada íntegramente frente a un croma.

Nuestras películas favoritas dirigidas por mujeres (X)

46. Viuda Negra (Black Widow, 2021), de Cate Shortland

Natasha Romanoff, alias Viuda Negra, se enfrenta a los capítulos más oscuros de su historia cuando surge una peligrosa conspiración relacionada con su pasado. Perseguida por una fuerza que no se detendrá ante nada para acabar con ella, Natasha debe lidiar con su historia como espía y con la estela de relaciones destruidas que dejó atrás mucho antes de convertirse en Vengadora.
Scarlett Johansson en Viuda negra (2021)
Marvel le debía una película protagonizada por Natasha Romanoff, Viuda Negra, a Scarlett Johansson, que ha encarnado el personaje desde Iron Man 2, de 2010. Ha sido todo un acierto el fichaje, pues Shortland se detiene en el desarrollo de personajes, y desarrolla buenas ideas, algunas muy similares a las de la serie The Americans, con otra familia de espías rusos infiltrada en USA. 

47. American Psycho (2000), de Mary Harron

En un mundo moralmente plano en el que la ropa tiene más sentido que la piel, Patrick Bateman es un espécimen soberbiamente elaborado que cumple todos los requisitos de Master del Universo, desde el diseño de su vestuario hasta el de sus productos químicos. Es prácticamente perfecto, como casi todos en su mundo e intenta desesperadamente encajar en él. Cuando más intenta ser como cualquier otro hombre adinerado de Wall Street, más anónimo se vuelve y menos control tiene sobre sus terribles instintos y su insaciable sed de sangre, que lo arrastra a una vorágine en la que los objetos valen más que el cuerpo y el alma de una persona.
Christian Bale en American Psycho (2000)
La novela de Bret Easton Ellis es, probablemente, la obra más controvertida y polémica de inicios de la década de 1990. El texto sitúa a esta criatura maligna, despojada de cualquier atisbo de humanidad, en plena sociedad capitalista, donde los tiburones de Wall Street son los héroes del momento. Sin embargo, la adaptación al celuloide de American Psycho queda despojada de la mordacidad e inteligente ironía de la novela, perdiéndose, en ciertos momentos, en un sinsentido que desconcierta al espectador. Merece destacar, por encima de todo, la soberbia actuación del protagonista, Christian Bale, que realiza una convincente encarnación del asesino demente. Además, posee un gran reparto de secundarios entre los que destacan Jared Leto, Willem Dafoe, Josh Lucas, Reese Witherspoon y Chloë Sevigny.

48. Sufragistas (Suffragette2015), de Sarah Gavron

El movimiento sufragista nació en Inglaterra en vísperas de la Primera Guerra Mundial. La mayoría de las sufragistas no procedían de las clases altas, sino que eran obreras que veían impotentes cómo sus pacíficas protestas no servían para nada. Entonces se radicalizaron y, en su incansable lucha por conseguir la igualdad, se arriesgaron a perderlo todo: su trabajo, su casa, sus hijos y su vida. La protagonista es Maud (Carey Mulligan), una mujer que reivindicó denodadamente la dignidad de las mujeres.
La directora Sarah Gavron y la prestigiosa guionista Abi Morgan narran la radicalización del movimiento por el derecho al voto femenino que tuvo lugar en Inglaterra justo antes de la Primera Guerra Mundial. Con el objetivo de plasmar la complejidad de la situación, las cineastas centraron la cinta en Maud Watts, una joven esposa y madre que trabaja como lavandera desde los siete años. Este personaje, interpretado por Carey Mulligan, no se corresponde con ninguna activista de la época. Pero sí reúne características de muchas de ellas: mujeres de clase obrera, explotadas laboralmente, ninguneadas como personas y que lo arriesgaron todo para conseguir la igualdad de derechos. También destaca la presencia de dos grandes actrices como Meryl Streep y Helena Bonham-Carter. Curiosamente, esta última es bisnieta de H. H. Asquith, primer ministro del Reino Unido de 1908 a 1916 y firme opositor del voto de la mujer.

49. Selma (2014), de Ava DuVernay 

Esta crónica sobre la lucha del político y activista Dr. Martin Luther King Jr. (David Oyelowo) en defensa de los derechos civiles se centra en la marcha desde Selma a Montgomery, Alabama, en 1965, que llevó al presidente Lyndon B. Johnson (Tom Wilkinson) a aprobar la ley sobre el derecho al voto de los ciudadanos negros.
Selma (2014)
Vibrante película nominada al Oscar, que cuenta con el apoyo en la producción de nombres como Brad Pitt y Oprah Winfrey –ésta también con un pequeño papel–, y que llega a los cines cuando se cumplen 50 años de las históricas marchas de Selma a Montgomery, Alabama, reclamando el derecho al voto para los negros en Estados Unidos. La afroamericana Ava DuVernay, que ya llamó la atención con una interesante muestra de cine “indie”, Middle of Nowhere, maneja bien el sólido guión del primerizo Paul Webb,

50. La invitación (The Invitation, 2015), de Karyn Kusama

Will y Eden perdieron a su hijo años atrás. La tragedia afectó su relación de forma irreversible, hasta el punto de que ella desapareció de la noche a la mañana. Un día, Eden regresa a la ciudad; se ha vuelto a casar y en ella parece haber cambiado algo, convirtiéndola en una presencia inquietante e irreconocible incluso para Will.
La invitación (2015)
Como otras tantas promesas, Karyn Kusama destacó en el terreno del cine ‘indie’, con la interesante Girlfight, pero se le dio mal integrarse en el mainstream con Aeon Flux y Jennifer’s Body, ambas de gran potencia visual, pero lastradas por guiones de medio pelo. A la realizadora le viene bien regresar a las cintas de bajo presupuesto con La invitación, ganadora del Premio a la mejor película en el Festival de Cine de Sitges.
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Metro-Goldwin-Mayer cumple 100 años (X)

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Años 1940
  • El bazar de las sorpresas (The Shop Around the Corner, 1940), de Ernst Lubitsch. Basándose en una obra de teatro de Miklós László y con el guión de su fiel colaborador Samson Raphaelson, el rey de la comedia, Ernst Lubitsch, dirigió en 1940 El bazar de las sorpresas. La cinta, que pertenece a la etapa final de la carrera de Lubitsch, contiene una fuerte dosis de crítica social, al igual que un gran número de las películas del director berlinés, como El pecado de Cluny Brown o Ser o no ser. James Stewart y Margaret Sullavan, que ya habían protagonizado juntos varias obras en Broadway y las películas El ángel negro y Cuando volvamos a amarnos, fueron los actores escogidos por Lubitsch para interpretar a la pareja protagonista. En 1998, Norah Ephron dirigió a Tom Hanks y a Meg Ryan en la cinta Tienes un e-mail, 'remake' de esta comedia.
  • Historias de Filadelfia (The Philadelphia Story, 1940), de George Cukor. La historia parte de una obra teatral de Philip Barry y se convirtió en una de las comedias más brillantes del Hollywood clásico. El director George Cukor aprovechó el texto original para plantear una brillante guerra dialectal entre los protagonistas del filme, los dos hombres y la dama a la que intentan convencer para que no se case con el tipo equivocado. Katharine Hepburn brilla con luz propia. Cary Grant y James Stewart completan un triplete de lujo. La película ganó el Óscar a mejor guion y actor secundario (James Stewart) y fue candidata para cuatro estatuillas más (película, director, actriz principal y secundaria).
  • Tormenta mortal (The Mortal Storm, 1940), de Frank Borzage. El correcto artesano Frank Borzage dirige una de sus mejores películas, en torno a la tragedia de la ascensión nazi. Tormenta mortal provocó que Goebbels censurara en Alemania todas las producciones de Metro-Goldwin-Mayer. Destaca el brillante final y las interpretaciones de Margaret Sullavan, un joven James Stewart y sobre todo Frank Morgan, que encarna al padre y que es conocido sobre todo por haber interpretado al mago de Oz.
  • Fruto dorado (Boom Town,1940), de Jack Conway. Reparto estelar para este drama romántico, dirigido por Jack Conway a partir de la obra A Lady Comes to Burkburnett, de James Edward Grant. Así, la pareja Clark Gable-Spencer Tracy (en la que era su última colaboración como pareja de amigos en el cine, después de haber coincidido en títulos como San Francisco o Piloto de pruebas) dan vida a los dos protagonistas masculinos. Mientras que Claudette Colbert y Hedy Lamarr son las estrellas femeninas de esta historia sobre la amistad; un típico producto de la Metro-Goldwyn-Mayer.
  • El puente de Waterloo (Waterloo Bridge, 1940), de Mervyn LeRoy. Historia romántica entre un soldado y una bailarina dirigida por Mervyn LeRoy, en una de sus películas mejor recibidas en su momento, tanto por la crítica como por el público. Encontramos en ella a un joven Robert Taylor, en uno de sus primeros papeles de éxito, y una Vivien Leigh que acababa de estrenar Lo que el viento se llevó y que, por lo tanto, era una de las grandes estrellas del "star system". Producida por la Metro a partir de una obra de teatro de Robert E. Sherwood, con el tiempo El puente de Waterloo ha acabado convirtiéndose en un pequeño clásico. En 1931 se había realizado otra versión con el mismo título y dirigida por James Whale, con Mae Clarke y Douglas Montgomery en los papeles protagonista y producida por Universal Pictures. 
  • Más fuerte que el orgullo (Pride and Prejudice, 1940), de Robert Z. Leonard. Adaptación de la novela de Jane Austen 'Pride and Prejudice', que da muestra de la capacidad a la que podía llegar el sistema de producción hollywoodiense. La película, una obra de conjunto en la que el papel del director Robert Z. Leonard es tan importante como el resto del equipo técnico, está hoy considerada uno de los clásicos del melodrama. A destacar la presencia de Laurence Olivier, en uno de sus primeros papeles en Estados Unidos, junto a un remarcable grupo de secundarios, entre los que destacan Maureen O'Sullivan, Mary Boland o Marsha Hunt, entre otros. Con guión adaptado del escritor Aldous Huxley, Más fuerte del orgullo consiguió el Oscar al mejor diseño artístico en blanco y negro.
  • De corazón a corazón (Blossoms in the Dust, 1941), de Mervyn LeRoy. Melodrama dirigido por el realizador Mervyn LeRoy y uno de sus mayores éxitos ya que la película ganó el Oscar a la mejor dirección artística y consiguió tres nominaciones: a la mejor película, fotografía y actriz (Greer Garson). Después del buen resultado de la colaboración entre el realizador y la intérprete, trabajaron juntos en varias ocasiones más e incluso logró una nueva nominación al Oscar por otro de las películas rodadas bajo sus órdenes: Madame Curie. Su partenaire es Walter Pidgeon, que aunque en esta ocasión no fue nominado también lo fue por Madame Curie.
  • Por mi chica y por mí, también conocida como Por mi y por chica (For Me And My Gal, 1942), de Busby Berkeley. Musical dramático, ambientado en los años de la primera “Gran Guerra” (1914-1918) y que fue dirigido por el prestigioso coreógrafo Busby Berkeley en plena Segunda Guerra Mundial. Supuso el debut de la nueva gran estrella de la Metro-Goldwin-Mayer, Gene Kelly quien compartió cartel con Judy Garland, ya convertida en una actriz ex adolescente. Berkeley, quien siempre afirmó que ésta fue su mejor película, partió de una obra de Howard Emmett Rogers. En el reparto destacan nombres como George Murphy, Ben Blue, Lucille Norman, Marta Eggerth o Richard Quine. Se trata de un excelente musical que recupera algunas de las canciones más populares de los años de la I Guerra Mundial como For Me and My Gal o Beautiful Doll.
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domingo, 26 de mayo de 2024

Qué ver para prepararse para 'Furiosa: De la saga Mad Max'

Esta semana, con motivo del estreno de Furiosa: De la saga Mad Max, hemos seleccionado cinco películas que existen en un mundo similar a la que George Miller dio vida por primera vez hace 45 años. El ozploitation es un movimiento cinematográfico originado en Australia a principios de los años 1970 en medio del auge de las películas de explotación – una categoría de películas de terror, comedia, sexploitation y acción de bajo presupuesto – tras la introducción de la calificación R en 1971.​ Ese año también marcó el inicio del movimiento de la Nueva Ola Australiana, y el estilo ozploitation alcanzó su punto álgido en el mismo periodo (de principios de los 70 a finales de los 80).

1. El diablo sobre ruedas (Duel, 1971), de Steven Spielberg

Cuando David intenta adelantar a un camión cisterna no se imagina que el conductor se lo tomará como una ofensa personal. A partir de ese momento, el diabólico camionero someterá a David a una persecución mortal...
En 1971, al final de su etapa como director de televisión, Steven Spielberg pidió prestado un coche con cámara (usado brillantemente en Bullitt), le dio a un conductor especialista un papel coprotagonista y prácticamente patentó el thriller de carretera abierta. Género que George Miller se estrenaría a finales de década con Mad Max. Salvajes de autopista (Mad Max, 1979). No pensará que el camión cisterna de la película solo va a 30 MPH.

2. Despertar en el infierno (Wake in Fright, 1971), de Ted Kotcheff

John Grant, un excelente profesor que llega a una ciudad de mineros situada en un inhóspito desierto, decide pasar allí la noche antes de coger un avión para Sydney. Pero pasan cinco noches y parece que Grant se está acercando poco a poco a la autodestrucción. Cuando los efectos del alcohol empiezan a distorsionar su percepción de las cosas, surgirá un aspecto de su personalidad muy poco agradable, que se traduce en un gran desprecio por sí mismo
A menudo clasificada en lo más alto de las listas de Ozploitation en las dos primeras películas de Mad Max. Salvajes de autopista se encuentra la árida declaración de Ted Kotcheff sobre la masculinidad desquiciada que atrajo la atención internacional sobre la emergente Nueva Ola Australiana a principios de los años 1970. Los negativos de esta película desaparecieron durante casi una década, y en los años transcurridos desde entonces ha disfrutado de varias restauraciones y presentaciones a nuevas audiencias. Definitivamente vale la pena buscarla.

3. La carrera de la muerte del año 2000 (Death Race 2000, 1975), de Paul Bartel

Una peculiar competición se celebra todos los años en Estados Unidos y es considerada un deporte que reúne a gran número de aficionados. Consiste en una carrera de automóviles por todo el continente donde casi todo vale y el ganador resulta aquel que haya atropellado a más personas. Dos participantes lucharán a muerte entre ellos para ganar y son 'Frankenstein' y Joe 'Ametralladora'.
Producida por Roger Corman  y basada en un relato de Ib Melchior sobre el polémico videojuego Carmaggedon. Con un estilo muy particular a la hora de narrar la película, pues casi parece que el espectador es el propio público de la competición, Paul Bartel dirige una cinta de carreras con grandes dosis de acción y por supuesto de violencia. David Carradine y Sylvester Stallone antes de hacerse conocido por la saga Rocky, protagonizan la cinta. ¿Sabía que David Carradine odiaba tanto la primera versión de su traje de cuero negro que lo hizo pedazos delante de su diseñador? 

4. El cazador (The Rover, 2014), de David Michôd

Diez años después de la caída de la economía occidental, las minas australianas continúan su actividad y atraen a los hombres más desesperados y a los más peligrosos. En medio de una sociedad moribunda, sobrevivir es una lucha de cada día y sin leyes. Eric abandonó todo. Ahora es un vagabundo, un hombre solitario y amargado. Cuando una pandilla le roba lo único que le queda, su coche, decide perseguir a sus miembros. Para encontrarlos sólo puede contar con Rey, un miembro de la banda abandonado por sus amigos cuando recibió un disparo.
El guionista y director David Michôd ha creado formas de Ozploitation actuales con esta road movie nihilista que te recuerda lo rápido que Robert Pattinson se deshizo de Edward Cullen y comenzó a asumir papeles de personajes en películas más pequeñas. Animal Kingdom (2010) de Michôd es superior, pero El cazador encaja en este tema, por lo que recomendamos ver ambas películas.

5. Mandy (2018), de Panos Cosmatos

Red Miller (Nicholas Cage) es un leñador que vive alejado del mundo junto al amor de su vida, Mandy (Andrea Riseborough). Un día, mientras da un paseo abstraída en una de las novelas de fantasía que suele leer a diario, Mandy se cruza sin saberlo con el líder de una secta que desarrolla una obsesión por ella. Decidido a poseerla a cualquier precio, él y su grupo de secuaces invocan a una banda de motoristas venidos del infierno que la raptan y, en el proceso, hacen añicos la vida de Red. Decidido a vengarse y equipado con toda clase de artilugios, pone en marcha una matanza que deja cuerpos, sangre y vísceras allá por donde pasa.
Red Miller de Mandy y Max Rockatansky de Mad Max. Salvajes de autopista están hechos del mismo material: son tipos de cuello azul cuya masculinidad se desintoxica por lo devotos que son a las personas que aman. Son románticos. Indescriptible película de venganzas, a través de imágenes psicodélicas que abusan de una sobresaturación de colores, Mandy rinde tributo a numerosos discos, comics y películas de serie B, sobre todo de los años 1970 y 1980.

"The Shrouds”, de David Cronenberg, una película personal sobre el duelo y la psique

Vincent Cassel interpreta a un hombre que creó un sudario conectado que le permite seguir la descomposición de su difunta esposa. Un largometraje ambicioso y sensual, que, a veces, se pierde en explicaciones.
Todos tenemos ideas locas que se nos pasan por la cabeza sin que tengamos las ganas, el coraje o la simple capacidad de detenernos en ellas. David Cronenberg las desarrolla. Lo convirtió en su especialidad. Artista visionario donde los haya, el autor de Crash (1996) ha vuelto a dar a luz una de estas transgresiones de las que tiene el secreto, nacida de una pregunta completamente legítima: ¿qué será del cadáver una vez bajo la tierra, en su ataúd?
Diane Kruger y Vincent Cassel en The Shrouds (2024)
Karsh (Vincent Cassel, ¡sorprendente réplica de Cronenberg con su pelo gris cortado al rape!), 50 años, renombrado hombre de negocios, está inconsolable desde la muerte de su esposa. Para afrontar mejor este duelo, inventó un sistema revolucionario, GraveTech, que le permite acercarse a la persona ausente. Creó una mortaja conectada, en parte armadura y en parte kimono de fresno. Equipada con sensores, esta elegante mortaja permite que la persona viva permanezca conectada con el difunto. Gracias a una aplicación, puede seguir su transformación, su lenta descomposición. Karsh lo organizó todo en un entorno ideal, es decir, un cementerio de alta tecnología junto a un restaurante elegante y elegante.
Tres papeles para Diane Kruger
¿Mórbido? Por supuesto . Pero también saludable: toda la película está bañada en una atmósfera de ascetismo japonés. Y sagrado, por qué no, siempre que no se vea religiosidad en ello. Como es habitual, Cronenberg se asegura de fusionar todo tipo de oposiciones (vida/muerte, ciencia/metafísica, etc.) para brindarnos una obra fascinante, como ninguna otra.
Marcado por la desaparición de su esposa hace siete años, el cineasta revela aquí elementos necesariamente personales, destacando el dolor de Karsh y al mismo tiempo elevándolo hacia algo constructivo. Probablemente avivará la controversia, la paranoia y la conspiración. Ambicioso, Les Shrouds va más allá del retrato íntimo para combinar la película de espías con varias historias de amor insólitas, navegando entre el sueño y la realidad. Una experiencia vertiginosa donde Diane Kruger destaca, no sin humor, en tres roles: la esposa, su hermana y un avatar creado mediante inteligencia artificial.
La película se pierde a veces en explicaciones un tanto largas, sin duda imprescindibles para abordar sus múltiples temáticas. Lo cierto es que nos sorprende la capacidad aún intacta de Cronenberg para vincular tan bien la psique, la tecnología y la materialidad. Con algo nuevo: sensualidad. Les Shrouds ofrece un arte único de la piel, de la propia segunda piel, a través del sudario, revelador, recordemos. Ver y tocar son inseparables. Podríamos contentarnos con esta teoría, salvo que en un momento interviene un bello personaje de una viuda ciega (Sandrine Holt), también aplastada por el dolor. Al carecer de contacto carnal, le pide permiso a Karsh para acariciarle la cara. Preocupado, acepta. Coloca y pasa delicadamente su mano por todas partes. La escena es magnífica.

Metro-Goldwin-Mayer cumple 100 años (IX)

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  • Adiós, Mr. Chips (Goodbye, Mr. Chips, 1939), de Sam Wood. Basada en el relato de James Hilton, Adiós, Mr. Chips es una entrañable película, así como un homenaje al tradicional sistema educativo inglés. Sam Wood dirige este "clásico" que hoy se ve con nostalgia. Robert Donat da vida al célebre profesor en una inolvidable interpretación que fue galardonada con un Oscar. Le acompaña en el reparto Greer Garson en el papel de amada de Mr. Chips. El film obtuvo en total 7 nominaciones al Oscar. En 1969 la obra de Hilton fue objeto de una nueva adaptación, musical. En esa ocasión fue Peter O'Toole el actor que dio vida al querido profesor.
  • Mujeres (The Women, 1939), de George Cukor. George Cukor dirige esta elegante comedia protagonizada exclusivamente por mujeres, basada en una obra teatral homónima de Claire Boothe Luce. El encargo le llegó justo después de ser apartado de la dirección de Lo que el viento se llevó, a causa de un incidente con el actor ClarkGable, al que le incomodaba la homosexualidad de Cukor. Por ello, el director rodó "Mujeres prescindiendo totalmente de los hombres. De hecho, de los 130 personajes que componen la película, ninguno de ello es masculino. Ni tan siquiera alguno de los animales de la cinta es macho. El amplísimo elenco está encabezado por un impresionante desfile de estrellas: Shearer, Crawford, Fontaine, Russell, Goddard y la mismísima Hedda Hopper. Mujeres provocó un gran impacto entre la crítica y el público de la época. A pesar de no recibir ninguna nominación a los Oscar, la cinta se ha revalorizado con el tiempo. Tanto, que en 2008 se estrenó un ‘remake’ fallido protagonizado por Meg Ryan y Annette Bening.
Ninotchka (1939), dirigida por Ernst Lubitsch. Tras una carrera repleta de memorables papeles dramáticos, Greta Garbo cambió de registro en Ninotchka, obteniendo un éxito rotundo. Incluso se promocionó la película con la ya mítica frase "Garbo ríe". El director, Ernst Lubitch, se caracteriza por su habilidad para crear historias ácidas e irónicas y para satirizar lo peor, no sólo del comunismo, sino también del capitalismo y del ser humano en general. Billy Wilder, otro cineasta al que le gusta el cine ácido y corrosivo, firmó el guión. La película recibió cuatro Oscars y fue la base para un musical de Broadway, así como para un 'remake' titulado Faldas de acero.
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sábado, 25 de mayo de 2024

Hace 100 años: Dorotea Vernon

El 25 de mayo de 1924 se estrenó la película estadounidense Dorotea Vernon (Dorothy Vernon of Haddon Hall), dirigida por Marshall Neilan y Mary Pickford e interpretada por Mary Pickford, Anders Randolf, Marc McDermott, Carrie Daumery, Allan Forrest, Wilfred Lucas, Clare Eames, Estelle Taylor, Courtenay Foote, Colin Kenny, Lottie Pickford, Julie Bishop, Roger Byrne, Marcella Daly, J.C. Fowler, Junior Johnston, Coy Watson. Productora: Marshall Neilan Productions, Mary Pickford Company. Duración: 135 minutos. 
Sinopsis argumentalEn el año 1550, Sir George Vernon acepta comprometer a su pequeña hija Dorothy con John Manners, el hijo del conde de Rutland. Sir George firma un contrato, prometiendo que el matrimonio se llevará a cabo en el cumpleaños número 18 de Dorothy, o de lo contrario tendrá que pagar una gran cantidad de dinero como compensación a Rutland. Pero cuando los dos niños crecen, los rumores sobre el comportamiento salvaje de John en Francia provocan que Sir George cancele el compromiso y, en cambio, prometa a su hija con su primo Malcolm. Rutland ahora reclama la pérdida a Sir George y, mientras tanto, John se ha hecho amigo de Maria Estuardo, la enemiga jurada de Isabel, quien ahora es reina de Inglaterra.
ComentarioMary Pickford protagoniza este suntuoso drama de época ambientado durante la época isabelina.

“Furiosa: una saga de Mad Max”: donde encontramos todo lo que nos emociona

Presentada en el Festival de Cannes, fuera de competición, la quinta entrega de la saga de George Miller explora los orígenes de la sed de venganza de la heroína descubierta bajo la apariencia de Charlize Theron en Mad Max: Furia en la carretera y golpea fuerte.
Anya Taylor-Joy es Furiosa en esta entrega que explora la infancia de la heroína
"Nada de sentimentalismos”, había advertido Dementus (Chris Hemsworth) antes del descuartizamiento de un prisionero mediante cinco motocicletas. La compasión, sincera o falsa, no se encuentra en esta de saga apocalíptica y explosiva de George Miller. En la cálida Australia, nadie quiere oír gritar a los niños. Luego se transforman en guerreros.
Al final de Mad Max: Furia en la carretera (Mad Max: Fury Road, 2015), la entrega anterior, Furiosa logró retomar la Ciudadela y eliminar al tirano con la cara devorada por un respirador. ¿Qué sería lo próximo? Siendo el futuro lo que es, una carrera en toda regla hacia el muro de un mundo condenado a la implosión...

Festival de Cannes 2024: Hemos clasificado todas las películas de Francis Ford Coppola (VII)

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4. Jardines de piedra (Gardens of Stone, 1987)

"Los jardines de piedra" es uno de los nombres del Cementerio Nacional de Arlington, un camposanto con vastas y onduladas colinas sembradas de lápidas de mármol. En los últimos años la mayoría de los soldados allí enterrados proceden de la guerra de Vietnam. El sargento Clell Hazard (James Caan) es un condecorado veterano que entrena a los mejores reclutas para convertirlos en soldados de la Guardia Nacional, un cuerpo cuyos hombres, marciales y orgullosos, tienen el honor de rendir homenaje a los soldados muertos en combate. Sin embargo, Hazard se siente atrapado dentro de este mundo consistente en rituales relacionados con la guerra, pero que nada tiene que ver con los campos de batalla. Considerada una obra menor en la carrera de uno de los cineastas más importantes del cine estadounidense, Jardines de piedra se centra en los personajes y en el trabajo de los intérpretes, especialmente James Caan, recuperado por el cineasta que lo encumbró en la década de 1970 por su papel de gánster en El padrino". Roland Bass es el autor de la adaptación de la novela original de Nicholas Proffitt y plantea un guión circular en el que el desenlace se explica al principio de la película. Coppola sufrió un duro golpe durante el rodaje con la muerte de su hijo Gian Carlo en un accidente, lo que sin duda afectó el resultado final. Carmine Coppola, padre del cineasta, realizó la música, mientras que los padres de Mary Stuart Masterson interpretan a los progenitores de la actriz en la ficción.

3. El padrino (The Goodfather, 1972)

En el verano de 1945, se celebra la boda de Connie (Talia Shire) y Carlo Rizzi (Gianni Russo). Connie es la única hija de Don Vito Corleone (Marlon Brando), jefe de una de las familias que ejercen el mando de la Cosa Nostra en la ciudad de Nueva York. Don Vito además tiene otros tres hijos: su primogénito Sonny (James Caan), el endeble Fredo (John Cazale) y el más joven se todos, Michael (Al Pacino), un marine condecorado por su lucha en la Segunda Guerra Mundial que acaba de regresar a su hogar en Nueva York. Por designios de la fortuna, Michael terminará llevando la vida que no deseaba, tomando las riendas del negocio familiar, cambiando su moral y sus valores, para defender a toda costa a su familia. Una película épica basada en la novela de Mario Puzo, guionista de la película junto a Coppola. Un impresionante retrato que sobre la mafia siciliana en Estados Unidos. En el año de su estreno fue un gran éxito en taquilla. Oscar a la mejor película, al mejor guión, y al mejor actor para Marlon Brando, que se negó a recoger como protesta contra el trato dado por el gobierno a los indios norteamericanos.

2. Apocalypse Now (1979)

"Yo quería una misión... y por mis pecados me dieron una". Eso fue lo primero que pensó el indomable Capitán Willard cuando despertó de su hotel en Saigón. Tras varios días poniéndose hasta arriba de alcohol y heroína decidió ponerse manos a la obra. Una vez llegado al cuartel militar que sus compañeros han instalado en la costa vietnamita, contacta con el Coronel Kilgore para que le ayude a encontrar al Coronel Kurtz, quien había huido del sistema y se había refugiado en un templo situado en mitad del Viet Cong. ¿Que debía hacer Willard? Quitarle la vida al coronel, quien perdió la cabeza al ver tantos Charlies en Vietnam. Kurtz tenía pensado demostrarle al mundo que la locura viene inerte al ser humano. Por ello, Willard pondrá rumbo al fin del mundo para acabar con él. En esa barca se encontrará con un equipo de soldados inexpertos cuyas máximas aspiraciones serán las cherlis y un poco de hierba para fumar pero que, sin duda, serán claves para que Willard llegue a encontrar al temible Coronel. Francis Ford Coppola tuvo que ganarse una reputación con El padrino" antes de que los estudios confiaran en él y le financiaran tan magno proyecto. Finalmente, Coppola se fue a rodar a Filipinas, en plena naturaleza, y tuvo que afrontar numerosos contratiempos que superó gracias a su voluntad de hierro. Al final consiguió lo que quería, una película en la que la gente pudiera percibir lo que realmente pasó en Vietnam: el infierno en el que se puede convertir una guerra. Además, el público pudo gozar de unas impresionantes imágenes a cargo de Vittorio Storaro (Óscar a la mejor fotografía) y de una espectacular banda sonora en la que se recuperan temas de Richard Wagner y The Doors. En el Festival de Cannes del 2001, se presentó una nueva versión, con 53 minutos añadidos, demostrando que aún conservaba la fuerza que la convirtió en un hito del cine bélico.

1. El padrino. Parte II (The Godfather Part II, 1974)

Tras la muerte de Don Vito Corleone (Marlon Brando), su hijo Michael (Al Pacino) se convierte en el cabeza de familia. Al tener que negociar con la mafia judía, pierde el apoyo de uno de sus hombres, Frankie Pentageli (Michael V. Gazzo). Tras escapar por los pelos de un atentado, Michael trata de encontrar al culpable, siendo su mayor sospechoso Hyman Roth (Lee Strasberg), el jefe de la mafia judía. Vito Corleone -que en su etapa de juventud interpreta Robert De Niro-, inmigrante italiano, llegó a Nueva York a principios de siglo; rápidamente, se convirtió en uno de los cabecillas del barrio usando la violencia como medio para solucionar cualquier asunto. Solo en sus primeros años levantó un verdadero imperio, origen de la fortuna de la familia Corleone. Segunda entrega de la exitosa saga de Francis Ford Coppola, considerada como la mejor secuela de todos los tiempos. Para rodarla, el director contó con un presupuesto dos veces superior al de la original y, de nuevo, con un guion del novelista Mario Puzo. Ambos estructuraron la película a base de una serie de secuencias retrospectivas, que intercalan las vidas de Vito Corleone y de su hijo, Michael. El padrino. Parte II consiguió seis Oscars: mejor actor de reparto (Robert De Niro), dirección, película, guion adaptado (Coppola y Puzo), dirección artística, y a la espléndida música de Nino Rota.