miércoles, 18 de diciembre de 2013

Biografías de cine: Joan Fontaine (II)

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La mayor cualidad de sus primeras interpretaciones parecía ser su cortedad y temor a las cámaras. Si se podía controlar y utilizar para un buen fin, los resultados podrían ser verdaderamente notables.
Su consagración se produjo con Rebeca (Rebecca, 1940): tras una prolongada búsqueda de la actriz protagonista (que recibió casi tanta propaganda como la de Scarlett O'Hara de Lo que el viento se llevó), el productor David O. Selznick la eligió a ella(1), para interpretar a la asustada e insignificante segunda esposa (que ni tan siquiera tenía nombre) en la adaptación realizada por Alfred Hitchcock de la conocida novela de Daphne Du Maurier. Hitchcock la trató, al parecer, con sumo cuidado, y la Fontaine realizó una de esas interpretaciones en las que resulta imposible diferenciar al intérprete de su personaje. Se vió nominada al Oscar (aunque ese año no lo ganó, llevándoselo   Ginger Rogers por Kitty Foyle), y se convirtió en una estrella de la noche a la mañana. En la película se relata como al poco tiempo de perder a su esposa Rebeca, el aristócrata inglés Maxim De Winter conoce en Montecarlo a una joven humilde, dama de compañía de una señora americana. De Winter y la joven se casan y se van a vivir a la mansión inglesa de Manderley, residencia habitual de De Winter. Pronto la señora Winter se da cuenta de que no puede borrar en su marido el recuerdo de su difunta esposa. La película consiguió dos Oscar a la mejor película y mejor fotografía y once nominaciones.
Al año siguiente repitió su papel de esposa desconcertada y amenazada en Sospecha (Suspicion!, 1941), dirigida también por Alfred Hitchcock, y esta vez si obtuvo el Oscar a la mejor actriz. Un atractivo vividor coincide en el tren con una joven ingenua que acabará teniendo que pagarle el billete. Más adelante, vuelven a encontrarse en una fiesta y, tras un breve romance, ella decide casarse con él, a pesar de la oposición de su padre. Considerada por todos, incluida su familia, una solterona, está empeñada en demostrarles que alguien la puede amar. Por esta película Joan Fontaine también obtuvo el premio del Círculo de Críticos de Nueva York a la mejor actriz.
Ese fue, realmente el momento culminante de su carrera: aunque siguió siendo una estrella bastante apreciada y bien pagada durante bastantes años más.
Precisamente ese año se hizo pública la enemistad entre Joan y su hermana Olivia: ambas fueron candidatas al Oscar, y (según el biógrafo Charles Higham) cuando Joan subió al escenario a recoger el premio, rechazó la felicitación de su hermana, lo que ofendió mucho a Olivia. Algunos años después, de Havilland le devolvería el desplante a Fontaine cuando esta, que la esperaba con la mano extendida, vio rechazado su saludo por unas declaraciones que había hecho Joan sobre el marido de Olivia. Las hermanas dejaron de hablarse por completo en 1975, porque, según declaraciones de Fontaine, de Havilland no la había invitado a un servicio religioso en memoria de su madre, Lilian de Havilland, quien había fallecido recientemente a causa de un cáncer. Por el contrario Olivia aseguró que había avisado a su hermana, pero que Joan rechazó acudir alegando que tenía mucho trabajo.
Convertida en ciudadana estadounidense en abril de 1943, Joan prosiguió con su carrera artística. Su éxito continuó durante los años 1940, cuando destacó en algunos melodramas románticos. Entre sus películas más memorables están:
Sé fiel a ti mismo (This Above All, 1942), de Anatole Litvak, con Tyrone Power. Historia de un joven que se muestra desilusionado de la guerra, pero el amor que siente por una mujer, le hará recobrar su coraje y patriotismo. Oscar: Mejor dirección artística B&W. 4 nominaciones.
La ninfa constante (The Constant Nymph, 1943), dirigida por Edward Goulding, con Charles Boyer. Una inocente muchacha se enamora locamente de un músico que no está interesado por ella. Nominada al Oscar mejor actriz (Joan Fontaine).
 
Alma rebelde (Jane Eyre, 1943), de Robert Stevenson, con Orson Welles, en la que volvió a interpretar a una mujer inglesa amenazad. Adaptación de la célebre novela de Charlotte Brontë con un reparto de lujo, encabezado por Joan Fontaine y Orson Welles (que 3 años antes había estrenado su ópera prima "Ciudadano Kane"), sobre la profunda historia de amor de una institutriz y un rico heredero que se verá truncada por un trágico acontecimiento del pasado de éste.
Y, en El pirata y la dama (Frenchman's Creek, 1944), de de Mitchell Leise, con Arturo de Cordova, otra adaptacikón de una obra de Daphne Du Maurier, manejaba como quería a un peligrosa pirata y salía bella y sugestiva en "maravillosos tecnicolor". En Inglaterra, durante la época de la Restauración, una mujer de acomodada posición se enamora de un apuesto pirata francés, culto y hasta filósofo y abandona a su marido para vivir todo tipo de aventuras junto a su amado. Oscar a la mejor dirección artística en color.

De vez en cunado se le permitía interpretar a mujeres norteamericanas, como por ejemplo, en: 
Mis cuatro amores (The Affairs of Susan, 1945), de William Selter. Susan Darell (Joan Fontaine) a lo largo de su vida recuerda cómo fue amada por cuatro hombres que la veían de maneras diferentes. Nominada al Oscar a la mejor historia. 

De hoy en adelante (From This Day Forward, 1946), de John Berry. El maquinista Bill Cummings y la administrativa Susan son un humilde matrimonio neoyorquino, del barrio del Bronx, que vive en una situación económica muy precaria. Sus problemas para encontrar trabajo se ven agravados durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Sobre su vida cotidiana planea permanentemente la amenaza de un futuro incierto. 
No obstante se le solían asignar papeles de refinadas damas europeas, como en:
Abismos (Ivy, 1947), de Sam Wood.  Curioso título de cine negro, que sitúa su acción en la Inglaterra de comienzos del siglo XX. Ivy Lexton, una pérfida mujer que no duda en utilizar sus armas sexuales para escalar en la alta sociedad de la época, llega incluso al asesinato para cumplir sus fines. Todo ello según la novela de Marie Belloc Lowndes, adaptada por el guión de Charles Bennett, que tuvo que claudicar a un final moralizante impuesto por la censura. Joan Fontaine asume un papel totalmente alejado de los que había realizado hasta el momento, y tiene ocasión de mostrar sus dotes seductoras, acabando así con el mito de inocente víctima que se había formado con las películas de Hitchcock Rebeca y Sospecha
Carta de una desconocida (Letter form an Unknown Woman, 1948), dirigida por Max Ophuls, en la que interpretaba a otra austríaca, enamorada esta vez de un músico (Louis Jourdan), en la que es su mejor interpretación en toda su carrera. Viena, 1900. Stefan Brand, un famoso pianista, recibe una carta de una mujer con la que mantuvo, en el pasado, una relación amorosa que ya no recuerda. Lisa es para él una desconocida, alguien que ha pasado por su vida sin dejar huella. Y, sin embargo, ella sigue apasionadamente enamorada de aquel joven músico que conoció cuando era todavía una adolescente.
El vals del emperador (The Emperor Waltz), dirigida en 1948 por Billy Wilder, en la que encarnaba a una condesa austríaca enamorada del vendedor de discos Bing Crosby.Un típico comerciante norteamericano intenta colarse en el enrevesado mundo de la aristocracia austríaca para contactar con el emperador, venderle a éste un fonógrafo y así hacerse un importante hueco comercial en la Europa central. En sus intentos fallidos llegará a conocer a una condesa con la que tendrá que relacionarse para cumplir con sus objetivos.  2 Nominaciones al Oscar: Mejor banda sonora (musical), vestuario (color).
Entre estas películas intercaló producciones de distintos géneros como:  
¡Viva la vida! (You Gotta Stay Happy, 1948), una comedia romántica de H. C. Potter, con James Stewart. La indecisa heredera Dee Dee Dillwood es empujada a casarse con su novio, pero incapaz de enfrentarse a la noche de bodas, ella se escabulle en el hotel a la habitación de al lado donde se aloja el piloto comercial Marvin Payne, que lo único que quiere es dormir. De alguna manera, ella le convence para que la lleve a California. Sus compañeros de viaje incluyen un chimpancé, un cadáver (en un ataúd), un estafador fugado y dos recién casados.
Sangre en las manos (Kiss the Blood Off My Hands, 1948), un drama con tintes de cine negro dirigido por Norman Foster, con Burt Lancaster.Un marinero atormentado por sus recuerdos en un campo de concentración alemán (Burt Lancaster), mata involuntariamente a un individuo. En su desesperada huida, entra en la casa de una enfermera (Joan Fontaine), que le ayudará a demostrar su inocencia haciendo frente a un chantajista (Robert Newton), que presenció la pelea. 
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(1) Una noche en la que asistía a una cena donde se encontraba sentada cerca del productor David O. Selznick. Durante la cena, ella y Selznick hablaron sobre la novela Rebeca de Daphne du Maurier. A raíz de la charla, Selznick le pidió que hiciera una audición para el papel de la heroína anónima. A partir de ese momento aguantó seis meses de pruebas y audiciones junto con cientos de actrices, hasta que se aseguró interpretar el papel.

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