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jueves, 8 de septiembre de 2022

Mujeres de cine: Dorothy Danbridge

El 8 de septiembre de 1965 falleció en Hollywood, California, Dorothy Danbridge, cantante y actriz estadounidense, la segunda afroamericana nominada a un Óscar (en 1954, por su papel en la película Carmen Jones de Otto Preminger). A pesar de sus puntuales éxitos el racismo imperaba en esa época, y Dorothy Dandridge falleció prematuramente, tras varios reveses profesionales y personales. Estrellas posteriores la han elogiado como una pionera, entre ellas Halle Berry, quien encarnó su personaje en una película biográfica.
Dorothy Dandridge nació en Cleveland (estado de Ohio), hija de un ebanista, Cyril Dandridge, y de una aspirante a artista, Ruby Dandridge. El matrimonio tuvo dos niñas (Vivian y Dorothy) y se separó pronto, y ambas quedaron al cuidado de la madre, quien las introdujo a edad muy temprana en el mundo del espectáculo.
Llamadas artísticamente The Wonder Children, Vivian y Dorothy trabajaron durante cinco años en el sur de los Estados Unidos, principalmente en locales de variedades de modesta categoría, los únicos no sometidos a la segregación racial. Mientras, su madre siguió actuando en Cleveland.
La gran depresión posterior al Crack del 29 sumió en una seria crisis al mundo del espectáculo, y Ruby Dandridge optó por ir a Hollywood, donde obtuvo pequeños papeles en radio y televisión, mientras sus dos hijas se rebautizaban como The Dandridge Sisters y actuaban en Nueva York, en locales del barrio de Harlem, como Cotton Club, local al que dedicaría una película Francis Ford Coppola.
En 1935, Dorothy Dandridge hizo su incursión en el cine participando en un cortometraje de la serie infantil Our Gang, y dos años después tuvo un pequeño papel en el clásico Un día en las carreras, de los Hermanos Marx. En 1940 rodó la película Four Shall Die, típica del género llamado entonces cine racial o cine negro, enteramente producido y dirigido al público afroestadounidense, que tenía prohibido el acceso a los cines de público blanco.
Aunque los papeles que le ofrecían eran limitados e insistían en los tópicos sobre la población negra, Dorothy Dandridge se labró una creciente popularidad como artista de variedades, por su calidad como cantante y su dominio del escenario. A esta fama contribuyeron varios soundies (películas musicales) de éxito, antecesores del actual video musical, que Dorothy grabó para los tocadiscos de monedas (jukebox).
El gran éxito que dio a Dorothy la fama definitiva fue Carmen Jones (1954), adaptación al cine del musical de Broadway de 1943, inspirado a su vez en la ópera Carmen de Georges Bizet. El director Otto Preminger incluyó a Dorothy en un amplio reparto de actores negros, junto con Harry Belafonte y Diahann Carroll.
Carmen Jones fue un éxito de taquilla, y Dorothy Dandridge alcanzó el hito de ser nominada al Oscar a la mejor actriz; hasta entonces, sólo dos actores afroestadounidenses habían sido nominados, pero ambos en categoría de actores secundarios. Uno de ellos fue Hattie McDaniel, la entrañable Mammie de Lo que el viento se llevó. Pero, al contrario que Hattie, Dorothy no consiguió ganar la estatuilla, pues fue derrotada por Grace Kelly.
En 1959, Dorothy volvió a rodar bajo las órdenes de Otto Preminger: en esta ocasión, la adaptación al cine de Porgy y Bess (Porgy & Bess), trabajo por el cual ella fue nominada al Globo de Oro. Colaboraron Sydney Poitier, Sammy Davis Jr. y Diahann Carroll.
Como nominada al Oscar, Dorothy Dandridge se erigió en un personaje de referencia para la población afroestadounidense, pero sufrió vaivenes tanto en su vida profesional como en la personal, y terminaría falleciendo prematuramente.
Un serio revés en su carrera se produjo cuando fue apartada de la superproducción Cleopatra, que preparaba Rouben Mamoulian. Cuando este fue reemplazado por Joseph L. Mankiewicz, todos los actores principales fueron también sustituidos, y se eligió a Elizabeth Taylor y a Richard Burton, dos estrellas con mayor atracción comercial, como protagonistas. Dado que esta medida se produjo con el rodaje ya empezado, los productores tuvieron que desechar todo el material rodado y repetirlo con el nuevo reparto, una de las razones del descomunal desfase presupuestario de esta película.
Dorothy Dandridge vio declinar su estrellato en el cine y tuvo que subsistir como cantante en locales de variedades.
Una anécdota acerca de los problemas raciales que sufrió fue representada en una película sobre su vida, Introducing Dorothy Dandridge, rodada para el canal HBO por Halle Berry en 1999. Una vez Dandridge fue contratada para actuar como cantante en un hotel de categoría cinco estrellas, y fue la primera mujer negra en hospedarse en tal hotel. Después de estar en su habitación, decide bajar hasta la piscina del hotel para bañarse en ella, y un encargado se dirigió hacia ella para indicarle que no podía nadar allí por ser negra. Ella lo miró e introdujo la punta de su pie para salpicarle y señaló que era la gente blanca como él la que no era digna de nadar allí y se marchó. Horas más tarde, la piscina fue desocupada y "desinfectada", pero Dandridge supo erguirse con dignidad ante este hecho.
En 1965, a la edad de 42 años, falleció en su casa en West Hollywood, debido a una sobredosis de imipramina, un antidepresivo tricíclico.
Halle Berry ganó un Premio Emmy en su papel de Dorothy Dandridge, y volvió a recordarla cuando recogió su Óscar por Monster's Ball.

jueves, 28 de julio de 2022

Mujeres de cine: Leonor Waitling

El 28 de julio de 1975 nace en Madrid Leonor Elizabeth Ceballos Watling (Madrid, 28 de julio de 1975), más conocida como Leonor Watling, actriz y cantante española.
A los ocho años comenzó sus estudios de baile clásico pero debido a una lesión de rodilla se vio obligada a abandonarlos. Como actriz, hizo sus primeros pinitos en teatro amateur en diversos centros culturales. En 1993 debutó en el cine con Jardines colgantes, de Pablo Llorca.
Posteriormente, Leonor se trasladó a Londres para estudiar en el Actor's Center, siendo el inglés también su lengua materna. Tras intervenir en series televisivas como Hermanos de leche, Farmacia de guardia o Querido maestro, Leonor se afianzó en el cine en la segunda mitad de los años 1990, especialmente tras ser candidata al Goya a mejor actriz protagonista por La hora de los valientes (1998), de Antonio Mercero, un premio que finalmente ganó Penélope Cruz. Luego protagonizó junto a Cayetana Guillén Cuervo la serie Raquel busca su sitio y la película Son de mar (2001), de Bigas Luna, donde la actriz se muestra en topless por la primera vez.​ En 2002 estrenó la comedia A mi madre le gustan las mujeres, de Daniela Fejerman e Inés París, con cuyo papel de Elvira, una neurótica y desequilibrada mujer a la que su madre (Rosa María Sardà) le anuncia que se va a casar con una mujer, repitió nominación al Goya como protagonista. Tampoco se lo llevó en esta ocasión (fue para Mercedes Sampietro), pero sí consiguió el Fotogramas de Plata. Ese mismo año llegaría Pedro Almodóvar con Hable con ella, película que le dio un gran prestigio y en la que interpretaba a una bailarina en estado de coma, un papel con muy pocos diálogos.
En 2003 intervino en dos películas como actriz de reparto, Mi vida sin mí, de Isabel Coixet y En la ciudad, de Cesc Gay, además de la comedia francesa Mauvais esprit, de Patrick Alessandrin. Después ha protagonizado Inconscientes (2004), de Joaquín Oristrell, Crónicas (2004), una coproducción entre México y Ecuador dirigida por Sebastián Cordero, Malas temporadas (2005), de Manuel Martínez Cuenca y Tirante el Blanco (2006), de Vicente Aranda. Como secundaria ha participado en Salvador (2006), de Manuel Huerga, una película muy dura sobre el último ajusticiado a garrote vil durante la dictadura franquista y Teresa, el cuerpo de Cristo (2007), de Ray Loriga.
En 2007 se estrenan Belle du Seigneur, de Glenio Bonder, Los crímenes de Oxford, de Álex de la Iglesia y Lezione 21, de Alessandro Baricco. En ninguna de ellas Leonor es la protagonista y es que recientemente ha declarado que le «ofrecen mejores papeles secundarios que protagonistas».
Posteriormente, ha aparecido en Pulsaciones, estrenada en enero de 2017 en Antena 3 y ese mismo año en la película Musa de Jaume Balagueró. En 2018, aparece en Vivir sin permiso, en Telecinco.
Paralelamente a su carrera cinematográfica, Watling ha triunfado como cantante y letrista del grupo Marlango, junto a Alejandro Pelayo y Óscar Ybarra (quien abandona el grupo después del quinto disco) con los que ha editado siete discos: Marlango (2004), Automatic imperfection (2005), The electrical morning (2007), Life in the Treehouse (2010), Un día extraordinario (2012), El porvenir (2014) y Technicolor (2018).

martes, 26 de noviembre de 2019

Fallecimiento de la acriz Asunción Balaguer

La actriz Asunción Balaguer falleció el pasado viernes a los 94 años.
Nacida en Manresa (Barcelona), en 1925, Balaguer inició su trayectoria como intérprete a los 13 años, y posteriormente, ya en Madrid, ingresó en la compañía Lope de Vega, que dirigía José Tamayo, donde llegaría a ser primera actriz y donde conocería al que, en 1951, se convertiría en su esposo, el actor Francisco Rabal.
Asunción Balaguer relegó su trabajo de actriz durante muchos años, aunque sin apartarse radicalmente de escenarios teatrales y platós cinematográficos. El canto del gallo (Rafael Gil, 1955), 091. Policía al habla (José María Forqué, 1960), El camino (Ana Mariscal, 1963), María Rosa (Armando Moreno, 1965), Lulú de noche (Emilio Martínez Lázaro, 1985), El hermano bastardo de Dios (Benito Rabal, 1986) o El largo invierno (Jaime Camino, 1992) fueron algunas de las cintas en las que trabajó hasta que, tras el fallecimiento de Paco Rabal (2001), intensificó su participación en series de televisión (Olmos y Robles, Los misterios de Laura, La que se avecina, Amar en tiempos revueltos…), montajes teatrales (La Luna de lluvia, Al menos no es Navidad, El tiempo es un sueño, Follies…) y películas (Pájaros de papel, Barcelona, noche de invierno, Donde caen las hojas…).
En 2011, la generosidad de Asunción Balaguer hizo posible la realización del portal Archivo Francisco Rabal, en el que se ofrece una parte considerable de la documentación que la actriz conservaba sobre la trayectoria profesional de su marido, como manuscritos de sus coplas, cortes de voz, fragmentos de audiovisuales grabados por Rabal o muchas de las cartas que le enviaron sus amigos Luis Buñuel, Carmen Laforet, Nuria Espert, Antonio Buero Vallejo, Miguel Delibes o Marcos Ana.

miércoles, 15 de mayo de 2019

La actriz y cantante Doris Day ha fallecido

Intérprete de la inolvidable Que será será, en el hombre que sabía demasiado de Alfred Hitchcock, la actriz y cantante era famosa por su papeles en comedias y el vodevil. 
Doris Day en No me mandes flores (Send Me No Flowers, 1964), de Norma Jewison
En El hombre que sabia demasiado, interpretaba a una cantante profesional, cuyo hijo es raptado. Su interpretación de Que será será (compuesta por Jay Livingston y Ray Evans, Oscar a la mejor canción original), la hará entrar en la historia del cine.
En vida, Doris Day, nacida en 1922, quien murió a la edad de 97 años el lunes 13 de mayo de 2019, fue tanto actriz como cantante. Gran estrella de la década de 1960, dio brillo particularmente a la  comedia y el vodevil. A menudo, sus parejas, a las que se enfrentaba, representaban al típico hombre estadounidense como Rock Hudson, Cary Grant, Rod Taylor o James Garner antes de asumir sabiamente su papel de esposa.
Protectora de animales, los acogía con especial cuidado en su hotel en Carmel-by-the-Sea, en California, donde se había retirado. También había creado una fundación para los derechos de los animales.
La actriz murió de neumonía, rodeada de su familia y seres queridos, informó su fundación.

viernes, 3 de mayo de 2019

Anémone ha fallecido: era testaruda pero, sobre todo, una gran actriz


Si su papel más conocido será siempre el de Teresa en la película Le Père Noël est une ordure (1982), esta actriz fuera de lo común, con un carácter fuerte, también se ilustró en películas dramáticas, o encima de los escenarios. Ha fallecido a la edad de 68 años. Se la volvió a ver en el otoño de 2017. Interpretaba a una anciana dama que padecía Alzheimer en Les Nœuds au mouchoir, una comedia conmovedora. a la que dio voz, a pesar de su frágil figura y su cabello canoso. Anemone, nacida Anne Bourguignon en una familia de la gran burguesía de París, encontró su apellido "pretencioso". En 1969, ella eligió un nombre que sonaba más "popular". La actriz había nacido el 9 de agosto de 1950. 
A sus 67 años, esta testaruda a quien Coluche ofreció su primer gran papel en la pantalla grande, Vous n’aurez pas l’Alsace et la Lorraine, pensaba retirarse. Ella aseguraba, con ese tono burlón que poseía, que estaba "cansada" de trabajar. Desde los diecisiete años, era actriz. Ya era hora, dijo, de pasar página del teatro y del cine. Tiempo para disfrutar del campo donde ahora vivía, ella, la ecologista de siempre. eligió vivir en el campo en un pequeño pueblo en Poitou, cerca de Leza.

jueves, 13 de diciembre de 2018

Biografías de cine: Gloria Swanson (V)

(cont.)
La interpretación de Norma Desmond le valió a Gloria Swanson un Globo de Oro y su tercera nominación al premio Óscar a la mejor actriz; pero la estatuilla no fue para ella ni para Bette Davis (nominada por Eva al desnudo), sino para Judy Holliday por Nacida ayer.
El resto es historia. Desde entonces, la Swanson apareció en una mediocre farsa Three for Bedroom (1952), en la que da vida a una envejecida estrella del cine. 
Una divertida parodia del cine histórico a lo De Mille, Mi hijo Nerón (Mi figlio Nerone, 1956), en la que encarnaba a Agripina, junto a Alberto Sordi, que hacía de Nerón.
Apariciones en un montón de series y algunas películas de televisión como: Doctor Kildare, La hora de Alfred Hitchcock, El agente Burke, Mis tres hijos, Ben Casey, Abejas asesinas...
Y, por último, fue una de las pasajera aterrorizadas de Aeropuerto 1975 (1974). 
Aparte de algunas apariciones teatrales, La Swanson dedicó a sus actividades como mujer de negocios y a promocionar la dieta macrobiótica en numerosos programas televisivos y entrevistas. En realidad, tampoco tenía por qué hacer mucho más. Es algo superior a una estrella, fue una leyenda. Interpretando a Norma Desmond en El crepúsculo de los dioses, Swanson decía en esta película: «Sin mí no existiría la Paramount», lo que probablemente fue real durante sus años de esplendor.
Swanson murió, en Nueva York víctima de un ataque al corazón a los 84 años de edad.

martes, 11 de diciembre de 2018

Biografías de cine: Gloria Swanson (IV)

(cont.)
En 1925 insistió en marchar a Francia para rodar Madame Sans-Géne (1925) en escenarios naturales y bajo la dirección de un auténtico francés, Leonce Perret. Volvió convertida en marquesa (de la Falaise de la Coudraye), pues se había casado con el marqués de dicho título. En su autobiografía, la Swanson efectuaba un terrible retrato de su aparentemente triunfal regreso a América (tras un aborto que resultó casi mortal en un hospital de París). No obstante, la película tuvo mucho éxito, y se convirtió en otro de los grandes hitos de su carrera. Basado en la obra del mismo nombre de Victorien Sardou y Émile Moreau, la película ahora se considera perdida.
Tras cuatro títulos más dejó la Paramount y creó su propia productora (con la ayuda de Joseph Kennedy, patriarca de la conocida familia Kennedy, que era por aquel entonces su amante). Inició sus actividades con El amor de Sonia (The Love of Sunya, 1927), que no tuvo demasiado éxito, y La reina Kelly (1928), que no llegó a terminarse nunca, debido a las extravagancias de Stronheim y a la inoportuna llegada del sonoro. No obstante, las dos películas siguentes fueron grandes éxitos: en La frágil voluntad (Sadie Thompson, 1928), interpretaba a una prostitua de los trópicos, y fue su última interpretación muda, mientras que en La intrusa (The Trespasser, 1929), no sólo habló, sino que cantó.
Gloria Swanson en La intrusa (1929)

"Comeback" y "Comebacks"

Después su carrera comenzó a declinar a lo largo de toda una serie de desangeladas comedias, la última de las cuales De mutuo acuerdo (Perfect Understanding, 1933), se rodó en el Reino Unido, y estuvo co-protagonizada por un galán joven e inexperimentado, Laurence Olivier. Vinieron luego contratos con la Metro-Goldwin-Mayer y la Columbia; se anunciaron proyectos ambiciosos, pero ninguno llegó a realizarse y la única película que rodó Música en el aire (Music in the Air, 1934), cedida a la Fox, fue un desastre. Su primer "comeback"  (vuelta) oficial, una comedia con Adolph Menjou, Papá se casa (Father takes a Wife, 1941), no tuvo mejor suerte.
John Boles, Joseph Cawthorn, Douglass Montgomery, Al Shean y Gloria Swanson en Música en el aire (1934)
Finalmente, en 1950, tras pensar en Pola Neri, Mary Pickford, Mac Murray y otras muchas estrellas del cine mudo, Billy Wilder decidió llamarla a ella para que interpretase a la protagonista de El crepúsculo de los dioses (Sunset Boulevard). El personaje era el de una ex reina del cine mudo que, con la ayuda de un guionista sin trabajo y que se comporta como un "gigoló" (William Holden , se plantea volver triunfalmente al cine. Sin embargo, siente celos de joven novia y termina asesinándole. Incluso cuando es detenida por la policía cree estar realizando un triunfante retorno al estrellato.
Gloria Swanson en El crepúsculo de los dioses (1950)
(cont.)

domingo, 9 de diciembre de 2018

Biografías de cine: Gloria Swanson (III)

(cont.)
Pero la mejor y más famosa de las seis películas que rodó seguidas para De Mille fue Macho y hembra (Male and Female, 1919), versión libre de la novela de J. M. Barrie, The Admirable Chrichton, que mostraba el principio de las intrigas de la alta sociedad, pasaba luego al drama con el naufragio, a la comedia en las escenas de la isla en la que la Swanson era sacrificada a los leones. Ese fue uno de los grandes hitos de su carrera. Desgraciadamente, los papeles que le ofrecieron después eran repetitivos, y se limitó a sufrir (suntuosamente vestida, eso sí) en ¿Por qué cambiar de esposa? (Why Change Your Wife?), La fuerza del querer (Something to Think about), ambas de 1920, y finalmente, El señorito primavera (The Affairs of Anatol, 1921). en la que lo único que tenía que hacer era esperar en casa, mientras que vampiresas como Bebe Daniels eran las que se lo pasaban mejor y mayores ocasiones de lucimiento.
Cecil B. DeMille, Agnes Ayres, Bebe Daniels, Shannon Day, Julia Faye, Wanda Hawley, Ruth Miller, Polly Moran, y Gloria Swanson en El señorito primavera (1921)

Cambio de rumbo

Había llegado el momento de que De Mille y la Swanson emprendieran caminos distintos; y, en El caballero sin tacha -posteriormente comercializada con el título de A los hombres-, (The Great Moment, 1921), trabajó bajo las órdenes de Sam Wood, director que habría de guíarla en una larga serie de diez películas. Para ésta, que se rodó de hecho antes que El señorito primavera, la Swanson exigió que su nombre apareciese antes que el título, y el guión fue escrito pensando especialmente en ella por Elynor Glyn, especializada en historias pasionales ambientadas en la alta sociedad. 
Fotograma de A los hombres (1921)
En sus posteriores películas con Sam Wood, la Swanson osciló entre la abnegación y el sufrimiento de Bajo el látigo (Under the Lash, 1921), los problemas de dificil solución de Estrategia femenina (Don't Tell Everything, 1921), una relación extramarital con Rodolfo Valentino en Más fuerte que su amor (Beyond the Rocks, 1922), y la comedia ligera a la francesa, ejemplificada por La octava esposa de Barbazul (Bluebeard's Eight Wife, 1923). 
Gloria Swanson en La octava esposa de Barbazul (1923)
Para entonces se había convertido en la máxima estrella de la Paramount; y, en 1923, su contrato fijó un precedente, en el sentido de que le daba derecho a elegir sus propias películas. Lo utilizó con habilidad para diversificarse como actriz e interpretar papeles de lo más variado: Zaza (1923), una historia "fuerte" ambientada en el mundo del cabaret parisino, se vio seguida por otras como Juguete del placer (Manhandled, 1924), dirigida por Allan Dwan, en la que realizaba una brillante interpretación como una modesta vendedora, que está mascando continuamente chicle, y que descubre que la alta sociedad no es como ella se la imaginaba. 
Juguete del placer (1924)
En La favorita de la legión (Wages of Virtue, 1924), la Swanson batió todas su marcas anteriores, luciendo un vestido de novia del que se dijo que había costado 100.000 dólares. 
Allan Dwan y Gloria Swanson en La favorita de la legión (1924)
(cont.)

jueves, 6 de diciembre de 2018

Biografías de cine: Gloria Swanson (II)

(cont.)
Camino de Filipinas, donde iba a reunirse con su padre, ella y su madre se detuvieron en Los Ángeles. Decidió probar suerte en los estudios de dicha ciudad; y, casi de inmediato, consiguió papeles destacados, algunos de ellos en películas interpretadas por Wallace Beery, con el que se casó en 1916. la mayoría de sus primeras películas en Hollywood fueron cortos cómicos de Mack Sennett. Ella misma dijo que deseaba tanto interpretar papeles dramáticos que lo hacía en serio incluso en esas películas disparatadamente cómicas, sin darse cuenta que era precisamente su seriedad lo que hacía que el efecto final resultase más divertido.
En 1917 decidió alejarse de la órbita de Sennett y se encontró trabajando para otro estudio, Triangle, , en el que interpretó numerosos papeles dramáticos en películas sobre problemas matrimoniales y amorosos. Se titulaban Sociedty for  Sale, Everywoman's Husband, Shifting Sands y Wife or Country (todas de 1918), y en la mayoría de ellas trabajó junto a su antiguo compañero en las películas de Sennett, el juvenil Bobby Vernon. 
Aunque podía interpretar finalmente dramas, se sentía incomoda con las limitaciones impuestas por la Triangle y se mostró dispuesta a aceptar una propuesta para trabajar en una película de Cecil D. De Mille, pero la Triangle se lo impidió aferrándose a lo estipulado en una cláusula de su contrato. En 1919, quedó finalmente libre y se marchó a la Paramount, en la que la primera película que rodó con De Mille, No cambies de esposo -también conocida en español como ¡A los hombres!- (Don't Change Your Husband, 1919), se convirtió en una de los mayores éxitos de ese director. 
Ted Shawn y Gloria Swanson en No cambies de esposo (1919)

Una juvenil veterana

Así, a los veinte años de edad, La Swanson se vio lanzada a la fama y transformada en una estrella importante, con cinco años de experiencia cinematográfica a sus espaldas. "trabajar para De Mille", recuerda en su autobiografía Swanson on Swanson, "era como hacer de ama de casa en los grandes almacenes más lujosos del mundo". Si se interpreta esa afirmación en el sentido de que, en los vehículos realizados para ella por De Mille, aparecía siempre suntuosamente vestida, no cabe negar que tenía razón; ya que, durante esta época, De Mille se dedicó a rodar maduras y sofisticadas comedias de alta sociedad. Por ejemplo, en No cambies de esposo, la Swanson interpretaba a la esposa que cambia de marido y descubre que el primero es mejor que el segundo. En Abnegación (For Better, for Worse, 1919, encarnaba a la mujer que cree erróneamente que su novio es un cobarde, aunque luegos los hechos demostraban que no era así. Y ambas películas ofrecían a loos espectadores la tranquilidad de un final feliz. 
Elliott Dexter and Gloria Swanson en Abnegación (1919)
(cont.)

lunes, 26 de noviembre de 2018

Biografías de cine: Gloria Swanson (I)

Gloria Swanson es una leyenda del cine. Fue capaz de sobrevivir a los rigores de una vida de superestrella, habiendo amasado y perdido grandes fortunas, se casó repetidas veces y trabajó con los nombres más importantes de Hollywood. Era ingeniosa, elegante, encantadora, inteligente y uno de los personajes más buscados y apreciados del cine del pasado.  
La gente identifica siempre a Gloria Swanson con Norma Desmond, la enloquecida ex estrella del cine que interpreta en El crepúsculo de los dioses (Sunset Blvd. AKA Sunset Boulevard, 1950), de Billy Wilder; pues, al igual que ella, la Swanson fue una de las grandes estrellas del mundo, dirigida por Cecil B. De Mille y Erich von Stronheim (que aparecen los dos en la película como figuras del pasado de Norma Desmond). Por si fuera poco, el fragmento de La reina Kelly (Queen Kelly, 1929), que ilustra como acostumbraba a trabajar Stronheim con la Desmond, pertenece a una película realmente realizada para él y para la productora de la Swanson. Norma Desmond vive en el pasado y está totalmente desconectada del mundo moderno, mientras que la Swanson fue una figura de su presente, una triunfante mujer de negocios, una actriz que trabajó hasta una edad bastante avanzada tanto en el cine como en el teatro, una ardiente defensora de la comida macrobiótica y miembro destacado de la "jet set".
Gloria Swanson en El crepúsculo de los dioses (Sunset Blvd.,1950)

Segundo amanecer

No obstante, El crepúsculo de los dioses fue indudablemente la película que la convirtió en una figura conocida entre el público contemporáneo, así como la que contiene su mejor interpretación, debido a que, en su conjunto, es la de mayor calidad de toda su larga carrera. Se trata también del "comeback" (retorno) más famoso y espectacular de toda la historia del cine; pues, en 1950, la Swanson sólo había intervenido entre películas en los últimos diecisiete años, y su último éxito había sido La intrusa (The Trespasser, 1929). De repente, se encontró con un papel por el que la mayoría de las actrices hubiesen vendido su alma, y se adueñó de él con tanto ímpetu y deleite que lo convirtió en suyo, hasta el punto de que se la llegase a identificar con él.




La actriz de comedia Gloria Swanson con Juanita Hansen en una de las primeras películas de Mack Sennet.

La auténtica Gloria Swanson no tenía nada de personaje trágico, como Norma Desmond, y había destacado, sobre todo, como "actriz ligera" y de comedia. Fue también famosa por la forma en que lucía el vestuario; y, cuando los guionistas no le ofrecía un papel al que se le pudiera hincar realmente el diente, la Swanson conseguía dejar sin respiración a los espectadores, apareciendo con algún suntuoso vestido. 
Según ella misma, Gloria Swanson nació el 27 de marzo de 1899, aunque otras fuentes de información afirman que fue en una fecha anterior de la que confesó. Se crió fundamentalmente en Florida, donde su padre trabajaba para el ejército, y volvió a Chicago justo a tiempo de ser descubierta por la Essanay cuando tenía sólo 15 años. Se sometió a una prueba para Chaplin, pero éste la rechazó, diciendo que le faltaba sentido de lo cómico, y quizás también debido a que se le parecía físicamente mucho, como demuestra la impresionante escena de El crespúsculo de los dioses en la que la Swanson aparece disfrazada de "Charlot".
Gloria Swanson, Émile Drain y Warwick Ward en Madame Sans-Gêne (1925)
(cont.)

miércoles, 28 de marzo de 2018

Stéphane Audran ha desaparecido

Actriz fetiche de Claude Chabrol, elle rodó igualmente con  Luis Buñuel o Bertrand Tavernier y fue la inolvidable cocinera de El festín de Babette (Babettes gæstebud, 1985)… Sofisticada, misteriosa y absolutamente seductora, Stéphane Audran falleció el marte 27 de marzo de 2018. Tenía 85 años.
No sabemos si las piernas de Stéphane Audran estaban tan costosamente aseguradas como las de Cyd Charisse, pero también lo merecían. Claude Chabrol, su pigmalión, no perdía nunca la ocasión de filmarlas por considerarlas sublimes. Su sensualidad era también la miel de su piel, el lunar de su rostro. En resumen, Audran, cuando de repente aparecía en la pantalla, subía la temperatura. Fue el mito erótico de la Nouvelle Vague. Otras actrices de la época podían ser seductoras, pero era diferente -por ejemplo, Bernadette Laffont era más joven, en un registro más lúdico-. El atractivo sexual de Stéphane Audran era impresionante, y hasta podíamos decir, inquietante. Su afilada silueta, su cálida voz, sus ojos muy claros y casi irreales, el conjunto la convertía en una vamp.  No muy lejos, pues, de un vampiro.
Audran, aquí en un fotograma de La mujer infiel (La femme infidèle, 1969), de Claude Chabrol
Nacida en el seno de una familia burguesa de Versalles, huérfana de padre a los 6 años, comenzó en el teatro, al mismo tiempo que Delphine Seyrig y Laurent Terzieff. Es en las clases de Charles Dullin cuando conoce a Jean-Louis Trintignant, su primer marido. Luego viene el torbellino de la Nouvelle Vague, que la transportará a otros lugares. A través de Gérard Blain, conoce a Chabrol en el café donde siempre juega al pimball. Él la contrata para Los primos (Les cousins, 1959), donde solo tiene un pequeño papel en una fiesta. Pero, a partir de ahí, se convierte en su actriz favorita. Casados en 1964, Claude Chabrol y Stéphane Audran tuvieron una colaboración excepcional, trabajando juntos en veinte películas. Entre ellas, citemos una muestra de obras maestras realizada entre finales de los años 1960 y principios de los años 1970: La femme infidèle (1969), El carnicero (Le boucher, 1970), Al anochecer (Juste avant la nuit, 1971), Relaciones sangrientas (Les noces rouges, 1973).
Stéphane Audran y Muchel Piccoli en Relaciones sangrientas (Las noces rouges, 1973)

Rodeada de un halo de misterio

La hemos visto como una vendedora consumida por la monotonía de su vida en Las buenas chicas (Les bonnes femmes, 1960), o como una secretaria urde un plan criminal en Champaña para un asesinato (Le Scandale, 1967). Pero sobre todo ha encarnado mejor que nadie a la gran burguesa, sofisticada, un poco distante, fría. La mujer, de la era de Pompidou, si se quiere, pero nunca estúpida ni sumisa. Al contrario, inteligente sin ser intelectual, libre y a menudo liberada Stéphane Audran estaba siempre rodeada de un halo de misterio, de prohibición, de perversión. Personaje de Hitchcok, también. Ocultando magníficamente su juego, sabía cultivar la ambigüedad con una elegancia sinónimo de sobriedad. El hombre, la clase burguesa, la moral establecida..., todo podía ser escarnecido, podía ser reducido a la nada. por esta escandalosa muchacha.  Víctima y culpable a la vez. 
StŽéphane Audran con Bernadette Lafont en Las buenas chicas
 (Les Bonnes Femmes, 1960) de Claude Chabrol
Así Luis Buñuel lo hizo intervenir en la película cuyo título se le ha quedado pegado a la piel: El discreto encanto de la burguesía (Le charme discret de la bourgeoisie, 1972). También ha trabajado otros nombres importantes (Samuel Fuller, Orson Welles), aunque nunca en papeles principales. En 1974 y, en Tres amigos, sus mujeres y los otros (Vincent, François, Paul... et les autres, dirigida por Claude Sautet, ella está en el cenit de su belleza. Después de su divorcio en 1980 de Chabrol, rara vez vuelve a estar en primer plano, pero se reinventa en roles de prostitua o villana. 1280 almas (Coup de Torchon,1981), de Bertrand Tavernier), Les saisons de plaisir (1988), de Jean-Pierre Mocky, o Anuncio de muerte (Mortelle Randonnée, 1983) dirigida por Claude Miller, son otros tantos que demuestran que su carrera no se detuvo después de Chabrol. En 1987 se le llama a su vez para interpretar la película danesa El festín de Babette (Le Festin de Babette), dirigida por Gabriel Axel, delicioso cuento que tuvo un enorme éxito, haciendo maravillas como cocinera generosa y modesta, que ofrece en agradecimiento a la comunidad austera que la acogió, una comida extremadamente refinada.
Fotograma de El festín de Babette
Y, después, estaba la Stéphane, extraña y desconcertante. Nacida como Colette Suzanne Dacheville, escogió este nombre varonil para la escena, sin haber dado  nunca una explicación clara de el por qué. Algo que también participaba de su aura misterioso. Como si este atributo masculino ayudara a reforzar, aún más, su voluptuosa belleza, su tentadora languidez. Acaba de fallecer a la edad de 85 años, después de luchar contra una larga enfermedad.

sábado, 20 de enero de 2018

El rincón del cinéfilo: La duquesa de Langeais: el falso retorno de una leyenda

La duquesa de Langeais, la cita perdida de Greta Garbo y Max Ophuls

En 1949, Greta Garbo, ausente de las pantallas durante casiocho años,  rodó con Max Ophuls una adaptación de la obra de Honoré de Balzac. De esta obra maestra anunciada, quedan solo las pruebas de luz que "La divina" se vio obligada a realizar.
Pudo haber sido la reunión cumbre entre la mejor estrella de la época, Greta Garbo (1905-1990), y un director que nunca dejó de celebrar a las mujeres: Max Ophuls (1902-1957). De su encuentro nacería  La Duquesa de Langeais, basada en la novela homónima de Balzac, ya varias veces adaptada a la gran pantalla.
De este proyecto, lamentablemente inacabado, por culpa de los coproductores italianos, desconfiados y cautelosos, sigue habiendo, hoy en día, solo alguna pruebas, las que demostraba que la belleza de la estrella permanecía intacta. Durante mucho tiempo, se pensó que estaban perdidas, hasta que un extravagante cinéfilo los exhumó en 1989, poco antes de la muerte de "La divina". Poco conocidas y publicitadas, desde entonces, solo los "garbofilos" las proyectan a veces, como los miembros de una sociedad secreta.
1949. Han pasado ocho años desde que Garbo dejó el cine, que nunca le gustó, y Hollywood, que siempre odió. Llegó allí en 1925, procedente de su Suecia natal, con su pigmalión, el cineasta Mauritz Stiller. Ella se quedó, en ese momento, controla mal un cuerpo un cuerpo demasiado grande para una mujer. Pero la joven Greta Lovisa Gustafson ya tiene esta cara sublime, cuyas proporciones obedecen a los cánones de la belleza clásica. 

martes, 12 de septiembre de 2017

Biografías de cine: Terele Pávez (IV)

(cont.)
Al año siguiente protagoniza la comedia dirigida por David Perea y Luis Soravilla Las aventuras de Moriana; y participa en una nueva película de Alex de la Iglesia Mi gran noche, que supuso el regreso al cine de Raphael y que alcanzó relevante éxito comercial.
En 2016 interpreta a Antonia, una prostituta retirada que se cree Sara Montiel y que dejó en herencia el oficio a su hija Rosa (Carmen Machi), La puerta abierta de Marina Seresesky, una comedia dramática en torno al mundo de la prostitución, que le supone, de nuevo, una nominación a los premios Goya como mejor actriz de reparto.
Durante el año 2017, unos meses antes de su fallecimiento, había trabajado en tres películas:
- Una comedia negra, El bar, bajo la dirección otra vez de Alex de la Iglesia, estrenada el 15 de febrero, en el Festival Internacional de Cine de Berlín, y el 24 de marzo en España. 
- Incierta gloria (Incerta glòria, 2017), dirigida por Agustí Villaronga, una película centrada en la Guerra civil española, estrenada el 14 de marzo en Barcelona y el 17 en el resto de España.
- También la comedia ¡Ay, mi madre! (2017), dirigida por Frank Ariza, y aún sin estrenar. 
- Y, por último, en la que será el primer largometraje de Miguel Ángel García de la Calera, Caribe Mix, una comedia romántica que se ha rodado entre España y República Dominicana.
Teatro y televisión
También desde muy temprano destacó a la vez en teatro, a las órdenes de Miguel Narros o Adolfo Marsillach; en 1968 protagoniza con éxito La casa de las chivas, que también realiza para Televisión española, además de intervenir en algunos espacios dramáticos (Estudio 1, Novela). En 1978 interpreta el personaje de Elicia en un montaje de La Celestina encabezado por Irene Gutiérrez Caba.
Intervino en películas para la televisión Mala racha (1977); Cuentos de Borges: La otra historia de Rosendo Juárez (1993).
Y en series televisivas como Juan y Manuela, Cañas y barro (1978); La barraca (1979); La huella del crimen: Las envenenadas de Valencia (1985), protagoniza su cuarto episodio dirigido por Pedro Olea, donde da vida a Pilar Prades Expósito fue la última mujer ejecutada en España con garrote vil en mayo de 1959; El Quijote de Miguel de Cervantes (1991). 

También intervino en unos 25 episodios, la celebérrima Cuéntame como pasó (2001-actualidad), teleserie que relata los últimos años de la dictadura franquista y la llegada de la democracia, desde la perspectiva de una familia de clase media española. Interpretando a doña Pura Barbadillo, madre de Antonio Alcántara (Imanol Arias).
En en esta faceta, recibió varios premios y distinciones. En 2014 se crearon en Talavera de la Reina unos premios dedicados a premiar el trabajo de los cortometrajistas en cada uno de los departamentos de una producción. Su creadores optaron por llamarlos "Premios Pávez" como homenaje a la actriz, que estuvo presente en la primera ceremonia de entrega

lunes, 11 de septiembre de 2017

Biografías de cine: Terele Pávez (III)

(cont.)
En 2000 consolida su creciente reincoproración a la industria cinematográfica en la industria con su interpretación en La comunidad, dirigida por Álex de la Iglesia), en la que se dedica a perseguir por los tejados de Madrid a una Carmen Maura que se apodera de todo el dinero de un vecino fallecido, por la que vuelve a estar nominada a los premios Goya, perdiendo frente a Julia Gutiérrez Caba.

Posteriormente, participa en la tragicomedia 800 balas (2002), de nuevo bajo la batuta de Alex de la Iglesia.
Al año siguiente rueda el drama Nudos, de Lluís María Güell y en 2004 Mala uva, dirigida por Javier Domingo. 
Hay que esperar hasta 2007 para verla de nuevo en la pantalla grande, esta vez en la película fantástica y de aventuras Los Totenwackers, de Ibón Cormenzana, y en Café solo o con ellas, una divertida comedia dirigida por Álvaro Díaz Lorenzo.
De nuevo la dirige Alex de la Iglesia, su cuarta colaboración, en Balada triste de trompeta (2010), comedia dramática con el circo y la Guerra civil española como telón de fondo. Y recibe su cuarta nominación a los premios Goya. 
En 2013 la veterana actriz estrenó otro proyecto con Álex de la Iglesia: la película Las brujas de Zugarramurdi, con un extenso reparto que incluye a Carmen Maura, Hugo Silva, Mario Casas, y donde Terele Pávez tenía un lucido papel de bruja; por el que fue nominada por quinta vez al premio Goya y por primera vez en la primera entrega de los Premios Feroz a mejor actriz de reparto y finalmente ganó ambos en febrero de 2014. 
(cont.)

sábado, 9 de septiembre de 2017

Biografías de cine: Terele Pávez (II)

(cont.)
En 1991 rueda a las órdenes de Álvaro Sáenz de Heredia El robobo de la jojoya, protagonizada por el duo cómico Millán Salcedo y  Josema Yuste (Martes y trece).
Dos años más tarde interviene en el thriller El laberinto griego (1995), dirigida por Rafael Alcázar y basada en una novela de Manuel Vázquez Montalbán.
En 1995 Álex de la Iglesia recupera a Terele para el gran público en El día de la bestia, desoyendo a los productores que la consideraban "una mujer difícil". Interpreta a una viuda prototípica de la España más retrógrada, que con orgullo conserva la memoria de otros tiempos en una fotografía de Tejero. En varias de sus películas, De la Iglesia logrará extraer de la actriz una faceta cómica  hasta ahora desconocida.
Gerardo Vera la llama al año siguiente para encabezar el reparto de una versión en cine de La Celestina (1996), donde esta vez se encarga de dar vida a la alcahueta cuyas malas artes desencadenan la tragedia. La crítica se rinde a sus pies, pero curiosamente su trabajo no opta a los Premios Goya. La academia de cine español decide entonces ampliar el número de intérpretes candidatos a cuatro. 
En 1997 interviene en la película 99.9 La frecuencia del terror, dirigida por Agustí Villaronga.
(cont.)