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lunes, 7 de septiembre de 2026

El Muro de Berlín cumplió 65 años... (IV)

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La paradoja es magnífica, quizás única en la historia del cine: la verdadera Puerta de Brandeburgo se volvió inaccesible justo cuando su contraparte cinematográfica la hacía transitable en la pantalla. Billy Wilder no podía, o no quería, incluir el Muro en la película, porque toda la trama se habría derrumbado, y ¿qué importaba si el espectador en diciembre de 1961 sabía que estaba viendo algo imposible al ver a los personajes cruzar a toda velocidad esa frontera de piedra? Por lo tanto, reescribió el guion, conservando solo la acción que tiene lugar justo antes del Muro. También suavizó ciertos chistes, negándose a herir a las familias ahora separadas o a reírse de un "paso" que se había vuelto potencialmente mortal.
James Cagney, Horst Buchholz y Pamela Tiffin en Uno, dos, tres (1961)
Ver hoy esta película injustamente olvidada del gran Billy Wilder, una película inevitablemente malinterpretada en su estreno —el público de la época no supo captar el humor que rodeaba un drama geopolítico trágicamente contemporáneo— es presenciar una película que se ha convertido en histórica en tiempo real y contra su voluntad. Wilder concibió Uno, dos, tres como una comedia sobre el absurdo de la Guerra Fría. La Guerra Fría respondió con un muro. Y fue la caída de ese muro en 1989 lo que, en un giro maravilloso del destino, convirtió la película en un clásico de culto… en Alemania.

domingo, 6 de septiembre de 2026

El Muro de Berlín cumplió 65 años... (III)

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Un muro antes del Muro

Es 5 de junio de 1961, en Berlín Occidental. Comienza el rodaje, principalmente en los alrededores de Kurfürstendamm, la Columna de la Victoria (Siegessäule), en el Tiergarten y en la planta embotelladora de Coca-Cola. La Puerta de Brandeburgo, por supuesto, se presenta como el telón de fondo ideal, como una entrada teatral: por un lado, se entra al capitalismo; por el otro, se emerge al comunismo. Pero la puesta en escena no es tan sencilla. Una secuencia, por ejemplo, debe mostrar a Otto, el joven comunista convertido al sueño del dólar, cruzando la puerta en motocicleta hacia Berlín Oriental con un globo que lleva un lema antisoviético. Las autoridades han dado su permiso, pero el rodaje se detiene cuando los guardias descubren que el globo dice "¡Russki, vete a casa!". La escena se volverá a rodar en los Estudios Bavaria en Geiselgasteig, cerca de Múnich, donde el renombrado diseñador de producción Alexander Trauner recreará la Puerta de Brandeburgo.
Horst Buchholz en Uno, dos, tres (1961)
Cabe señalar que esta reconstrucción no data de la construcción del Muro, que comenzó a mediados de agosto: una fotografía de la época muestra a trabajadores de Bavaria Studios construyendo la réplica de la puerta ya en julio de 1961… Adiós a la encantadora pero falsa leyenda de que Wilder se enteró el 13 de agosto de que la frontera acababa de cerrarse e inmediatamente ordenó la construcción de una puerta falsa. ¿Billy buscaba el absurdo? Lo consiguió, por así decirlo: en la noche del 12 al 13 de agosto de 1961, las autoridades de la República Democrática Alemana cerraron el acceso entre Berlín Este y Oeste, con policías y soldados desplegando kilómetros de alambre de púas. La situación es, sin embargo, catastrófica, ya que el humor de Uno, dos, tres se basa en el hecho de que sus personajes pueden cruzar constantemente Berlín de este a oeste y de oeste a este. La "puerta teatral" entre el capitalismo y el comunismo se ha vuelto infranqueable.
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sábado, 5 de septiembre de 2026

El Muro de Berlín cumplió 65 años... (II)

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Un escenario estrechamente vinculado a los acontecimientos actuales.

Originalmente, Uno, dos, tres era una obra de teatro en un acto de Ferenc Molnár, Egy, kettő, három, estrenada en 1929, que Wilder había visto en Berlín. Treinta años después, el cineasta y su coguionista I.A.L. Diamond conservaron poco de su trama apolítica —básicamente, cómo transformar a un joven poco convencional en un yerno presentable— y la trasladaron a la actualidad. El resultado: la hija del director de Coca-Cola en Berlín Occidental (interpretado por un enérgico James Cagney) se ha casado con Otto (Horst Buchholz , quien saltó a la fama con Los siete magníficos de John Sturges en 1960), un comunista de Alemania Oriental a quien el Sr. Coca-Cola, por supuesto, decide convertir al capitalismo.
James Cagney, Horst Buchholz, Hanns Lothar y Pamela Tiffin en Uno, dos, tres (1961)
Berlín es el lugar ideal para esta comedia satírica, ya que Wilder quiere escribir chistes (en serie y que se reflejan entre sí) sobre el comunismo soviético, el capitalismo estadounidense, las viejas peculiaridades prusianas y el legado nazi. ¡Con diplomáticos soviéticos soñando con negociar licencias para fabricar el siempre rentable refresco! Él e I.A.L. Diamond no empiezan un solo día de escritura sin escuchar las noticias sobre la "Crisis de Berlín" en la American Forces Network, el servicio de radio y televisión que el ejército estadounidense proporciona a sus soldados destinados o desplegados en el extranjero. Y por las noches, devoran la edición internacional del New York Times, lo que les impulsa a modificar su guion según los últimos acontecimientos políticos y militares.
James Cagney en Uno, dos, tres (1961)
Quieren avanzar tan rápido como la historia misma y convertir Berlín en el escenario de todos los choques ideológicos, con un humor demoledor. En su libro de entrevistas con Cameron Crowe, Wilder relata que quería que Uno, dos, tres  fuera "la película más rápida del mundo", acumulando chistes hasta el punto de que el espectador apenas tiene tiempo de reírse entre líneas. Por eso también eligió a James Cagney y su ritmo frenético como protagonista. Y sin embargo, el gran Billy será superado, porque la historia avanza aún más rápido que él…
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viernes, 4 de septiembre de 2026

El Muro de Berlín cumplió 65 años... (I)

Y Billy Wilder estuvo allí: la historia de un rodaje cinematográfico tumultuoso, frustrado por la historia.
Hace sesenta y cinco años: la noche del 12 al 13 de agosto de 1961, Alemania Oriental comenzó la construcción del Muro de Berlín, inicialmente en forma de "Cortina de Hierro", una barrera de la Guerra Fría de 155 kilómetros que no caería hasta veintiocho años después. Si hay algún cineasta vinculado a la "ciudad gris", es Billy Wilder (1906-2002), quien comenzó su carrera allí como periodista y director en la década de 1920, antes de huir del nazismo en 1933 a París y luego a Hollywood, mientras parte de su familia perecía en los campos de concentración. Ya había regresado en 1947 para dirigir Berlín Occidente (A Foreing Affair, 1948), una de las pocas películas de ficción rodadas en las ruinas de la ciudad en la inmediata posguerra, pero fue en el verano de 1961 cuando se topó con... un muro.
Marlene Dietrich y Jean Arthur en Berlín Occidente (1948)
Esta vez, Billy Wilder regresa con Uno, dos, tres (One, Two, Three), ¡sin imaginar cuántos acontecimientos actuales —que él sitúa en el centro de esta comedia— lo precederán! Eligió deliberadamente este Berlín, dividido políticamente en dos, pero donde aún se puede transitar diariamente de un sector a otro, con la Puerta de Brandeburgo como frontera entre el Este y el Oeste: es este absurdo —una frontera ideológica— lo que entusiasma al pícaro Billy.
James Cagney, Liselotte Pulver y Hanns Lothar en Uno, dos, tres (1961)
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miércoles, 18 de diciembre de 2024

Efemérides de cine: Primera plana

El 18 de diciembre de 1974 se estrenó la película estadounidense Primera plana (The Front Page), dirigida por Billy Wilder e interpretada por  Jack Lemmon, Walter Matthau, Susan Sarandon, Vincent Gardenia, David Wayne, Allen Garfield, Austin Pendleton, Harold Gould, Cliff Osmond, Dick O'Neill, Carol Burnett, Martin Gabel, Charles Durning, Herb Edelman, Paul Benedict, Jon Korkes, Lou Frizzell, Doro Merande. Productora: Universal Pictures. Duración: 105 minutos. 
Sinopsis argumental: Chicago, 1929. Earl Williams, convicto del asesinato de un policía, espera en la cárcel el momento de su ejecución. Mientras tanto, en la sala de prensa del Tribunal Supremo, un grupo de periodistas espera el indulto o la confirmación de la sentencia. Hildy Johnson, el cronista de sucesos del Chicago Examiner, que tendría que cubrir la información, está a punto de contraer matrimonio y abandonar su trabajo; pero Walter Burns, el maquiavélico director del periódico, empeñado en retenerlo, tratará de impedir su boda por todos los medios.
Nominaciones y premios: Globos de Oro: 3 nominaciones, incluyendo mejor película comedia/musical; Sindicato de Guionistas (WGA): Nominada a mejor guion adaptado comedia; 2 Premios David di Donatello, incluyendo a mejor director extranjero; Festival de Valladolid - Seminci: Premio Especial del Jurado.
Comentario: Obra maestra basada en la obra teatral homónima de Ben Hecht y Charles MacArthur, que ya había sido llevada a la gran pantalla por Lewis Milestone en 1931, con el título Un gran reportaje y por el gran Howard Hawks en la también magistral Luna nueva (His Girl Friday) en 1940. Se conmemora el quincuagésimo aniversario de su estreno. 

lunes, 31 de julio de 2023

Clásicos de cine: Testigo de cargo

Testigo de cargo (Witness for the Prosecution1957), de Billy Wilder

Leonard Vole (Tyrone Power), un hombre joven y atractivo, es acusado del asesinato de la señora French, una rica anciana con quien mantenía una relación de carácter amistoso. El presunto móvil del crimen era la posibilidad de heredar los bienes de la difunta. A pesar de que las pruebas en su contra son demoledoras, Sir Wilfrid Roberts (Charles Laughton), un prestigioso abogado criminalista londinense, se hace cargo de su defensa.
Basada en una obra teatral de Agatha Christie, narra el juicio a un hombre acusado de asesinato. El veredicto de su inocencia o culpabilidad depende de un curioso testigo de cargo; el de su mujer. Peligroso sería relatar más detalladamente el argumento de esta película, en la que el rodaje se mantuvo en secreto, y a cuyo preestreno sólo pudo acudir la familia real inglesa tras prometer que no contarían el final de la película.
Estamos ante una magistral adaptación cinematográfica dirigida por Billy Wilder, que sabe mantener el suspense y la intriga durante todo el metraje. Este apasionante drama judicial cuenta con estupendas interpretaciones. Tyrone Power encarna al hombre acusado de asesinato, Marlene Dietrich es la “testigo de cargo" (impresa queda en nuestra retina la escena en la que aparece en un cabaret nazi donde interpreta la canción I never go there any more) y Charles Laughton a un cínico abogado en una memorable interpretación. La película fue nominada para cinco Oscar, entre ellos el de mejor película.

sábado, 3 de junio de 2023

Clásicos de cine: Traidor en el infierno

Traidor en el infierno (Stalag 17, 1953), de Billy Wilder

Producción de la Paramount Pictures con William Holden, Don Taylor, Otto Preminger, Robert Strauss, Harvey Lembeck, Richard Erdman, Peter Graves, Neville Brand, Sig Ruman, Michael Moore, Peter Baldwin, Robinson Stone, Robert Shawley, William Pierson, Gil Stratton, Jay Lawrence, Erwin Kalser, Edmund Trzcinski. 
Durante la Segunda Guerra Mundial, en un campo de prisioneros alemán, unos seiscientos sargentos americanos comparten el barracón 17. En Nochebuena, dos de ellos se disponen a fugarse, pero son descubiertos y ejecutados por soldados alemanes que estaban al acecho. Los prisioneros empiezan a sospechar que en el barracón hay un traidor que informa a los nazis y llegan a la conclusión de que ese traidor es el sargento Sefton, un hombre más bien cínico y flemático, que vive bastante bien a base de canjear provisiones con los soldados alemanes.
Strauss y Lembeck habían actuado en Broadway en la obra de teatro en la que se basa la película. Wilder también le brindó un papel a su colega el director de cine austriaco Otto Preminger, el cual interpreta al malvado director del campo de prisioneros.
La película es una adaptación, realizada por el propio Wilder y Edwin Blum, de la obra de teatro de Broadway escrita por Donald Bevan y Edmund Trzcinski. Ambos autores habían sido prisioneros de guerra en el campo Stalag XVII-B. Trzcinski interpreta en la película el personaje de un prisionero.
Billy Wilder es celebrado por sus ácidas comedias, pero también abordó géneros como el bélico. Traidor en el infierno -de la que La guerra de Hart toma prestado bastante- describe la tensión en un campo de prisioneros nazi por la presencia de un delator. 
Por su interpretación William Holden recibió una nominación al Oscar como mejor actor principal. 

sábado, 17 de diciembre de 2022

Efemérides de cine: ¿Qué ocurrió entre mi padre y tu madre?

El 17 de diciembre de 1972 se estrenó la película estadounidense ¿Qué ocurrió entre mi padre y tu madre? (Avanti!), dirigida por Billy Wilder e interpretada por Jack Lemmon, Juliet Mills, Clive Revill, Edward Andrews, Gianfranco Barra, Franco Angrisano, Pippo Franco, Franco Acampora, Giselda Castrini. Productora: Coproducción Estados Unidos-Italia; Jalem Productions, The Mirisch Corporation, Phalanx Productions, Produzioni Europee Associati (PEA). Duración: 144 minutos. 
Sinopsis argumental: Wendell Armbruster (Jack Lemmon) es un hombre de negocios americano que se ve obligado a viajar a Italia, donde su padre ha muerto en un accidente de coche. A pesar de que tratan de ocultárselo, se entera de que su padre tenía una amante, que lo acompañaba en el momento del accidente. Cuando entra en escena la hija de la amante (Juliet Mills), la animadversión entre ellos es instantánea, pero la embarazosa situación se complica todavía más cuando los cadáveres desaparecen misteriosamente.
Nominaciones y premios: Globos de Oro: Mejor actor musical/comedia (Jack Lemmon). 6 nominaciones; Sindicato de Guionistas (WGA): Nominada a mejor guión adaptado comedia.
ComentarioJack Lemmon protagoniza esta alocada película, haciendo uso de sus dotes para el humor como ya demostró en Con faldas y a lo loco o El apartamento, otras dos películas del genio Billy Wilder, aquí más 'desinhibido' que nunca en materia sexual y amorosa. Está basada en la obra de teatro homónima de 1968, escrita por Samuel Taylor. Se conmemora el quincuagésimo aniversario de su estreno. 

sábado, 3 de diciembre de 2022

Películas sobre películas (IV)

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16.- El ladrón de orquídeas (Adaptation, 2002), de Spike Jonze

Película metanarrativa y semiautobiográfica sobre el proceso creativo de un prestigioso guionista de Hollywood contratado para adaptar una novela, que cuenta la historia de un apasionado coleccionista y comerciante de flores.
Nicolas Cage en El ladrón de orquídeas (2002)

17.- El crepúsculo de los dioses (Sunset Boulevard, 1950), de Billy Wilder

Billy Wilder exploraba las vicisitudes que sufrieron los actores del mudo al pasar al sonoro empleando para ello las figuras testimoniales de Gloria Swanson y Erich von Stroheim.
Gloria Swanson en El crepúsculo de los dioses (1950)

18.- Chaplin (1992), de Richard Attenborough 

La película relata la vida profesional y personal del actor y director Charlie Chaplin desde la época de su formación en Reino Unido hasta los momentos de gloria y fama en Estados Unidos, mostrando varios pasajes de su vida personal, cinematográfica y artística hasta su exilio final en Suiza.
Robert Downey Jr. en Chaplin (1992)

19.- Boogie Nights (1997), de Paul Thomas Anderson

La historia se adentra en un mundo miserable y que mina a las personas, el de la confección de películas pornográficas. Pese a obtener en su día tres nominaciones al Oscar y un Globo de Oro en la categoría de mejor actor secundario (Burt Reynolds) esta sórdida película de Paul Thomas Anderson deja notar el paso del tiempo y tiene cierto sabor rancio y "demodé".
Mark Wahlberg and Cheryl Tiegs en Boogie Nights (1997)

20.- Scream. Vigila quién llama (Scream, 1996), de Wes Ktaven

Primera entrega de la trilogía de terror más exitosa de los años 1990, servida por todo un especialista en el género, Wes Craven. Después de varios batacazos comerciales, como Un vampiro suelto en Brooklyn, el realizador recuperó la fe del público gracias a este filme que utiliza todos los tópicos del género de forma tan consciente como irónicamente subversiva. Los que más se beneficiaron del fenómeno Scream, además de Craven, fueron su guionista, el debutante Kevin Williamson, que vio su carrera cinematográfica impulsada de la noche a la mañana, y su protagonista femenina, Neve Campbell, que, tras destacar en la televisión, pudo dar el salto a la pantalla grande gracias a su papel en esta película.

Skeet Ulrich, Matthew Lillard y  Jamie Kennedy en Scream. Vigila quién llama (1996)
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lunes, 28 de diciembre de 2020

Las mejores películas de culto de la historia del cine (LXXVIII)

El apartamento (The Apartment, 1960), de Billy Wilder

C.C. Baxter (Jack Lemmon) es un modesto pero ambicioso empleado de una compañía de seguros de Manhattan. Está soltero y vive solo en un discreto apartamento que presta ocasionalmente a sus superiores para sus citas amorosas. Tiene la esperanza de que estos favores le sirvan para mejorar su posición en la empresa. Pero la situación cambia cuando se enamora de una ascensorista (Shirley MacLaine) que resulta ser la amante de uno de los jefes que usan su apartamento (Fred MacMurray). Este complejo triángulo amoroso, que encierra una ácida carga de crítica social, se llevó los principales galardones en la ceremonia de los Oscar de 1961: película, director, guion original, dirección artística y montaje. 
Dirigida por Billy Wilder, con una puesta en escena muy teatral, la cinta se apoyó en unos diálogos brillantes, eficazmente interpretados por sus dos protagonistas: la pareja formada por Jack Lemmon (a quien el director ofreció este papel de hombre pusilánime a cambio de interpretar a un travestido en Con faldas y a lo loco) y Shirley MacLaine. Ambos funcionaron tan bien en la pantalla que tres años después, Wilder volvió a reunirlos para otra de sus obras fundamentales: Irma la Dulce.

lunes, 21 de diciembre de 2020

Las mejores películas de culto de la historia del cine (LXXIV)

Con faldas y a lo loco (Some Like It Hot, 1959), de Billy Wilder

Dos músicos de Chicago, Joe y Jerry, son accidentalmente, testigos de un asesinato. Los criminales, pertenecientes a una famosa banda de mafiosos, les perseguirán hasta acabar con ellos. Para salir de la ciudad y escapar, tendrán que hacerse pasar por dos mujeres que tocan en una orquesta femenina. Ahora son Josephine y Daphne, que viajan junto a la bella vocalista "Sugar Kane", de la que irremediablemente ambos se enamoran. Cuando llegan a Florida para dar un concierto, la guerra entre estos dos músicos por conseguir el afecto de Sugar se intensifica. El problema llega cuando, casualmente, la banda de mafiosos, se hospeda en el mismo hotel para asistir a una conferencia de Amigos de Italia. El famoso largometraje fue dirigido por el cineasta Billy Wilder ganador de seis Oscar y nominado a múltiples premios cinematográficos. Pero, sin duda, el mayor reclamo de la cinta es la interpretación de Sugar en las manos de la despampanante Marilyn Monroe, Tony Curtis  y Jack Lemmon conforman el reparto principal. Una obra maestra imperecedera y multipremiada, cuyo delirante diálogo final pone broche a una película en verdad perfecta. La censura española prohibió durante años la comedia de Billy Wilder, incluido el mítico final de «nadie es perfecto, no se pudo ver hasta que murió Franco. Para sus censores, Con faldas y a lo loco no era más «una película de maricones» que no tenía remedio y que se prohibió cuantas veces se presentó a censura. Con faldas y a lo loco se inspiraba en una comedia francesa de 1935, Fanfare d'amour, que tuvo un remake alemán llamado Ellas somos nosotros (Fanfaren der Liebe, 1951). Wilder siempre intuyó el potencial cómico de aquella historia, y con su guionista (de cabecera desde entonces) I. A. L. Diamond, reescribió la historia, llevándola a la América de la 'ley seca' e iniciándola en la famosa matanza del día de San Valentín en Chicago. Todo funciona como un engranaje perfecto, sin embargo cuando la distribuidora presentó la película a la Junta de Censura para su estreno en España, no les hizo nada de gracia.

jueves, 29 de octubre de 2020

Efemérides de cine: La vida privada de Sherlock Holmes

El 29 de octubre de 1970 se estrenó la película británica La vida privada de Sherlock Holmes (The Private Life of Sherlock Holmes), dirigida por Billy Wilder con Robert Stephens, Colin Blakely, Geneviève Page, Christopher Lee, Clive Revill, Tamara Toumanova, Irene Handl, Mollie Maureen, Stanley Holloway, Catherine Lacey, Michael Balfour, Peter Madden. Productora: United Artists. Duración: 125 minutos. 
Sinopsis argumentalSherlock Holmes y el doctor Watson parten hacia Escocia para investigar la desaparición del marido de una bella mujer. Una vez allí, descubren que en el caso está involucrada una sociedad que pertenece al Servicio Secreto de su Majestad. Pero, antes de que pueda aplicar sus extraordinarias dotes de deducción para resolver el asunto, Holmes comete un error que, además de arruinar su reputación, podría también poner en peligro la seguridad de Gran Bretaña. 
Nominaciones y premiosSindicato de Guionistas (WGA): Nominada a Mejor guión original comedia.
Comentario: Una visión muy personal de Billy Wilder sobre Sherlock Holmes y el doctor Watson. Se conmemora el quincuagésimo aniversario de su estreno. 

martes, 20 de octubre de 2020

Por el estreno de de Druk (Another Round)... (II)

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7.- Callejón sin salida (Kagirinaki hodo, 1934), de Mikio Naruse

Llegamos al final de la época muda en la larga y fecunda carrera de Mikio Naruse con Callejón sin salida, realizada en un año insólitamente poco prolífico en su filmografía, el de 1934, en el que solo tenemos noticia de esta película, frente a las diez que se reparten simétricamente entre 1933 y 1935. El progresivo giro hacia una narración más calmada y hacia la atenuación de los sobresaltos de cámara se confirma en este nuevo largometraje, en el que también hay una cierta moderación argumental y desaparecen la prostitución y los peligros de muerte en los que se había recreado en las cuatro películas antecedentes de este ciclo. Cuenta la vida de una camarera, Sugiko, cuya vida toma un brusco giro tras ser atropellada por un rico hombre de negocios.

8.- Smilin' Through (1941), de Frank Borzage

Basada en la obra de 1919 del mismo nombre de Jane Cowl y Jane Murfin, la película fue un remake de una versión anterior de 1932 de Metro-Goldwin-Mayer (MGM) y fue la tercera y última versión cinematográfica de la obra. Protagonizada por Jeanette MacDonald, Brian Aherne, Gene Raymond e Ian Hunter. Fue filmado en Technicolor y fue rehecho como un musical para MacDonald con varias canciones antiguas interpoladas en la historia. La trama se mantuvo esencialmente igual que en la obra de teatro y las versiones cinematográficas anteriores. John Carteret ha estado deprimido y solitario durante mucho tiempo porque en su boda su prometida, Moonyean, fue asesinada. Acepta en su casa a Kathleen, la sobrina huérfana de 5 años de Moonyean, y rápidamente crece para parecerse a su tía. Kathleen conoce y se enamora de un misterioso desconocido de América, Kenneth Wayne. Cuando John se entera de esto se enfurece, y nos enteramos de que fue el padre de Kenneth, Jeremy, quien había matado a Moonyean años antes. John lleva su rencor contra Jeremy a la nueva generación, y amenaza con arruinar la felicidad de su sobrina.

9.- Días sin huella (The Lost Weekend, 1945), de Billy Wilder

Don Birnam es un fracasado escritor que intenta solapar su frustración con una arriesgada huída a través del alcohol, cayendo en una peligrosa y húmeda espiral que lo conducirá incluso a pensar en el suicidio como forma de liberación. Una de las películas más notables de la etapa 'negra' de Billy Wilder y quinto trabajo de su filmografía. Días sin huella presenta una durísima historia escrita por el propio Wilder y su habitual colaborador en esta primera etapa de su carrera americana, Charles Brackett (también productor del filme), basada en una novela de Charles R. Jackson. Las consecuencias del alcoholismo son diseccionadas con total crudeza en un relato escalofriante, enfatizado por la abrumadora música de Miklos Rozsa, por una impresionante puesta en escena y una magnífica utilización de flashbacks y elipsis. Ray Milland, un espléndido y versátil actor, ofrece una lección de interpretación en el papel de Don, que le llevaría a ganar el Oscar; la misma recompensa que obtendría la película y su director, el genial Wilder.

10.- El asesino está entre nosotros (Die Mörder sind unter uns, 1946), de Wolfgang Staudte

Un hombre y una mujer regresan a un Berlín en ruinas. Susanne Wallner ha sobrevivido a un campo de concentración y, a pesar de los horrores sufridos, desea reiniciar su vida. Al llegar a su apartamento, encuentra que el doctor Hans Mertens está viviendo ahí. El médico vive atormentado por el recuerdo de la guerra y bebe demasiado. El encuentro abre nuevos horizontes para ambos, pero no el pasado salya a su encuentro constantemente. Ha pasado a la historia como la primera película rodada en Alemania tras la guerra; de hecho, se considere la primera de la RDA, pese a que este Estado no nacerá oficialmente hasta 1949, porque el rodaje se realizó en la zona soviética de un Berlín en ruinas (EE UU, Francia y el Reino Unido se negaron a conceder el permiso) y la distribución corrió a cargo de una firma germano-rusa. La dureza del contexto, la fuerza de los exteriores y, sobre todo, la pertinencia de su mensaje y el hecho de estar rodada por y para alemanes, hacen que la obra se eleve por encima de sus defectos -cierta tosquedad narrativa, el efectismo de una estética expresionista (sombras, angulaciones, encuadres) ya anticuada y unas interpretaciones demasiado tópicas- y que aguante con dignidad la confrontación con la similar pero mejor, aunque también más tardía y extranjera, Alemania, año 0.

11.- Ángel negro (Black Angel, 1946), de Roy William Neill

Angel Negro es una película de cine B negro que puede situarse entre las mejores de su categoría (cine comercial, de bajo presupuesto y sin demasiadas pretensiones artísticas). La historia está basada en la novela de 1943 de Cornell Woolrich The Dark Angel, que a su vez está basada en su relato breve de 1935, Murder in Wax. La película, excepto por el giro final, no sigue de cerca a la novela. Se dice que, el propio Woolrich, no quedó satisfecho con el resultado. Además, la película fue realzada con gran destreza por el director británico Roy William Neill, en la que sería su última película, y cuenta con el apoyo de una excelente fotografía de Paul Ivano y una buena actuación de Dan Duryea.

12.- Whisky a go-go (Whisky Galore, 1949), de Alexander Mackendrick

Haciendo uso de su paso por el Ministerio de Información británico como realizador de películas propagandísticas, además de asistir en la dirección del maestro del neorrealismo italiano Roberto Rossellinni, Roma, ciudad abierta, el escocés Alexander Mackendrick inicia aquí su faceta más creativa, dirigiendo su primer largometraje de ficción. El cineasta quiso satirizar esos tiempos austeros en los que, tras el conflicto, escaseaba ese líquido tan preciado. El resultado fue una comedia de sutil humor inglés, nominada en los premios BAFTA a la mejor película británica del año.
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jueves, 23 de mayo de 2019

Cine para niños: Películas para revisitar los cuentos de hadas con nuestros hijos

¿Hacer descubrir una vieja y buena películas a los más pequeños? No siempre es fácil. Periódicamente, seleccionamos tres obras accesibles a los niños y niñas entre 8 y 12 años, seleccionadas de la historia del cine y que pueden pertenecer a cualquier género o estilo.
¡Porque no sólo existe Disney en la vida de un niño, con sus héroes perfectos (blancos y rubios) y sus jóvenes y encantadores princesas! Desde Freud y Bettelheim, sabemos la importancia que tienen los cuentos de hadas en el desarrollo psicológico de los niños. Ayudan a comprender y superar el miedo al lobo, la muerte de los padres, la llegada de una madrastra arrogante, incluso los intentos de un padre incestuoso (gracias, Piel de asno (Peau d'âne, 1970)).
Charles Perrault y los hermanos Grimm transcriben leyendas orales occidentales y el tío Walt las universalizó. Imponiendo la belleza y la valentía como cualidades esenciales, sin olvidar a los "muchos niños" que completan el cuadro. Pero desde Shrek, sabemos que no es así, que las princesas pueden ser verdes y los príncipes enloquecen. Y alivia... ¿Si miramos un poco en otra parte para inculcar otros valores a nuestros hijos?

1.- Sabrina (1954), de Billy Wilder 

Porque las princesas también pueden tener carácter. Y hoy en día (en este caso, en el siglo XX), viajar en un automóvil en lugar de una carroza y llevar vestidos firmados por Givenchy. Sabrina (Audrey Hepburn, sublime por cierto, pero morena), como Cenicienta, es al principio pobre. Como un muchacho perdido, ella trepa árboles, lo cual no es en absoluto adecuado para una chica. Y en este cuento, no es una varita mágica de su madrina la que la convertirá en una hermosa joven (es decir, lista para casarse), sino en una estancia en París, capital de París. Moda, amor, en definitiva, lujuria para el público estadounidense.
Billy Wilder comienza su historia con "Érase una vez", películas de claros de luna, escenas románticas e incluso bailes... luego cruje la mecánica: el prícnicpe encantador (William Holden) es un guapo seductor e hijo de papá, al que le robará el protagonismo su hermano mayor, hombre de negocios gruñón (Humpfrey Bogart). ¡Bienvenido a la vida real! Aquí es Cenicienta quien dirige el baile y pasa los brazos de uno a otro, a pesar de la enorme diferencia de edad, ¡qué audacia! Sabrina "prueba" a sus pretendientes y al final elige. Moralidad: una Cenicienta moderna es una princesa feliz.

2.- Panda y la Serpiente Mágica (Hakujaden, 1958), de Taiji Yabushita

Porque los cuentos también pueden tomarse prestados de otros autores, como Perrault o Grimm ... Este está inspirado en una leyenda china y nos embarca en otro mundo con diferentes mitos y creencias. Allí, las princesas son en realidad serpientes con poderes mágicos.
Conocida por ser la primera película animada japonesa en color y que ha maravillado al joven Hayao Miyazaki, esta Panda y la Serpiente Mágica  (que no debe confundirse con la historia de Grimm que lleva el mismo título, decididamente...) nos sumerge en un imaginario menos convencional, donde el mundo real golpea al de los espíritus, donde los fantasmas pueden ser más sensibles que los humanos y donde los elementos acuden en ayuda de los héroes (el mar se embravece para ayudar a los amantes).
Los dibujos, en general, pueden evocar al viejo Disney, pero las impresiones y las pagodas reemplazan agradablemente a los castillos. Moralidad: Una serpiente puede ser más sexy que la traicionera Kaa del Libro de la Selva.

3.- La princes prometida (Princess Bride, 1987), de Rob Reiner

Porque los cuentos de hadas pueden ser tan absurdos como románticos. Al principio, Rob Reiner es mu clásico: un abuelo (Peter Falk, periodo post-Colombo), trata de leer a su pequeño nieto enfermo un libro de caballería. Para rivalizar con los videojuegos, el abuelito tendrá que engañarlo, transformando el antiguo cuento con un humor absurdo a lo Monty Python.
Hay una hermosa y rubia princesa llamada Buttercup (Robin Wrigh Penn, como Aurore de La bella durmiente del bosque) y un mozo de caballerizas, rubio igualmente, que se muere de amor por ella, besos sobre un fondo celestial rosa y pruebas que superar. Pero todo sale mal, en gran medida: el bestiario habitual (ratoncitos maliciosos y un gato felón)  es sustituido por "RDI (Roedores con Dimensiones Inusitadas), los corsarios sin fe ni ley hablan en alejandrinos y el héroe se pasa casi toda la película semiparalizado. Moraleja: un gran sinsentido puede resucitar una vieja fábula. 

miércoles, 9 de enero de 2019

La vida privada de Sherlock Holmes, la obra maestra mutilada de Billy Wilder

Para la edición en Blu-ray de La vida privada de Sherlock Holmes (The Private Life of Sherlock Holmes, 1970), unos investigadores obstinados han conseguido incorporar las escenas inéditas que aportan nueva luz a la película más extraña de Billy Wilder.
Hay "grandes películas enfermas", como decía François Truffaut a propósito de Marnie, la ladrona (Marnie, 1964), de Alfred Hitchcock: a saber, brillante pero no totalmente exitosa. Y obras abiertamente malditas, aborrecidas por los grandes estudios hollywoodienses o por productores ignorantes: tal es el caso de muchos proyectos de Orson Welles, Daïnah la métisse (1932), de Jean Grémillon o La reina Kelly (Queen Kelly), de Erich von Stroheim (también de 1932), masacrada, como él, por su productor, Joseph Kennedy, el padre del futuro presidente, y, por cierto, amante de la protagonista de la película, Gloria Swanson.
Billy Wilder, aunque cubierto de Oscar y triunfos públicos -Perdición (Double Indemnity, 1944), El crepúsculo de los dioses (Sunset Boulevard, 1950), Sabrina (1954), La tentación vive arriba (The Seven Year Itch, 1955), Con faldas y a lo loco (Some Like It Hot, 1959), conoció tales desventuras. En 1957, imagina a un Sherlock Holmes para un musical que quiere montar en Broadway, sin éxito. Diez años después, concibe, para el cine, un fresco en cuatro actos y un prólogo. Sin estrellas Jack Lemmon, su viejo cómplice, se arrodillará en vano para encarnar al Dr. Watson. Pero con un presupuesto cómodo que, por desgracia, se convertirá en asombroso a medida que se demora; En total, 29 semanas de rodaje en lugar de las 13 planeadas...

Unos decorados de Alexandre Trauner

A su llegada, el estudio y, sobre todo, los distribuidores están desconcertados por este extraña obra, larga (cuatro horas) y muy lejos de lo que esperaban: aventuras clásicas, realzadas por el entusiasmo del cineasta. Se niegan, por lo tanto, a explotar esa "cosa"... Aunque es titular del famoso "final cut" (el derecho a editar la película como le plazca), Wilder está obligado a obedecer. Asiste impotente al despedazamiento general. Y, es una versión acortada a la mitad la que, a finales del año 1970, se estrena, ante la indiferencia general. Los críticos son feroces y los (raros) espectadores están desorientados por este Holmes romántico y desesperado. Opiómano y misógino, probablemente porque secretamente es gay.
En la actualidad, La vida privada de Sherlock Holmes se ha convertido en un clásico. Y los seguidores del cineasta han soñados desde siempre conocer exactamente el proyecto original al que Wilder tuvo que renunciar. Imposible de reconstruir completamente, por desgracia, el material había sido inexplicablemente destruido. Unos investigadores obstinados han, sin embargo, encontrado algunas escenas, ni montadas ni mezcladas, y una banda sonora milagrosamente conservada. Estos son los pequeños tesoros que podemos encontrar en los extras de un reciente Blu-ray. No hay suficiente agradecimiento a la empresa por haberlo editado. Vemos, por fin, en una escena humorística desconocida que los decorados, diseñados por Alexandre Trauner: Holmes descubría un cadáver en una habitación donde todos los muebles están clavados en el techo...

Una maravilla de ironía y melancolía

También, podemos ver un episodio titulado "El terrible asunto de la novia y el novio", donde Watson, que de repente se toma a sí mismo por su maestro, se cubre con el ridículo de intentar resolver un falso doble suicidio. Y vemos un desenlace, reprimido, pero jubiloso, donde un inspector de Scotland Yard viene a pedirle a Holmes su ayuda para un caso que quiere resolver muy rápido: prostitutas salvajemente atacadas por un asesino que algunos llaman, ya, Jack. el Destripador...
Este extra, en el que se añade un reportaje inédito sobre el rodaje en el plató: mostrando a un Billy Wilder es mucho más serio de lo habitual, por supuesto, satisfará a los cinéfilos. Pero, en la versión que conocemos y que nunca más dejamos de ver, La vida privada de Sherlock Holmes sigue siendo una maravilla de ironía y melancolía. No sabemos qué preferimos: Holmes pretendiendo llevar una feliz vida matrimonial con Watson para huir de una bailarina rusa, decidido a convertirlo en su chico. La elegancia con la que Wilder justifica la existencia del monstruo del Lago Ness. O los pocos segundos hasta el suntuoso lirismo donde un espía le envía, con su paraguas, una palabra de amor a quien la ha desenmascarado...

martes, 17 de abril de 2018

Cine para niños: Tres películas que darán ganas a los niños de disfrazarse

¿Hacer ver una buena y vieja película a los niños? No es tarea fácil... Periódicamente seleccionamos tres obras que sea accesibles a los más jóvenes entre 88 y 12 años, representativas de la historia del cine y que puede pertenecer a cualquier género o estilo cinematográfico. En esta ocasión, hemos seleccionado Ocho sentencias de muerteCon faldas y a lo loco y Sister Act.
¡Disfrazarse en la gran pantalla, es una historia tan vieja como el séptimo arte! Hombres que usan tacones y faldas cuando las mujeres se ponen trajes y sombreros para escapar de la muerte, la justicia o adquirir un estatus social sal que si no es inaccesible. Desde Tootsie (1982) hasta ¿Víctor o Victoria? (Victor Victoria, 1982), desde Señora Doubtfire, papá de por vida (MrsDoubtfire, 1993) hasta Operación Pacífico (Operation Petticoat, 1959), el travestismo en todas sus formas ha alimentado muchos guiones de comedias o dramas. Músicos que se visten de mujer y una bailarina que se disfraza de monja para esconderse de los mafiosos que le pisan los talones, o un actor que representa varios personajes de todos los géneros: aquí hay tres películas que explotan el disfraz como un resorte cómico. 

1.- Ocho sentencias de muerte (Kind Hearts and Coronets, 1949), de Robert Hamer 

Para convencer a los más pequeñosque vean una película británica en blanco y negro, joya del humor negro de los estudios Ealing, un argumento de peso sería: el actor principal no es otro que Alec Guinness, el famoso maestro Jedi de Star Wars, Obi-Wan Kenobi, en la primera trilogía. Pieza clave dentro del humor negro británico, este film ilustra como un joven sin escrúpulos eliminará a ocho parientes (todos ellos interpretados por Alec Guinness) que se interponen entre él y la herencia familiar. Planteado como si de un ballet se tratara, cada una de las muertes es un prodigio de ingenio, observada con una mirada tan lúcida como irónica.

2.- Con faldas y a lo loco (Some Like It Hot, 1959), de Billy Wilder

Con Jack Lemmon y Tony Curtis. Una comedia mítica para que los niños y niñas descubran este artificio a menudo utilizado por el cine en el que los hombres se disfrazan de mujeres, provocando con ello unas irresistibles situaciones cómicas. Durante la época de la Ley Seca (1920-1933). Joe y Jerry son dos músicos del montón que se ven obligados a huir después de ser testigos de un ajuste de cuentas entre dos bandas rivales. Como no encuentran trabajo y la mafia los persigue, deciden vestirse de mujeres y tocar en una orquesta femenina. Joe (Curtis) para conquistar a Sugar Kane (Marilyn Monroe), la cantante del grupo, finge ser un magnate impotente; mientras tanto, Jerry (Lemmon) es cortejado por un millonario que quiere casarse con él. Acción (persecuciones entre gánsteres), una era bulliciosa (la de la prohibición, un poco de historia pues), el humor (gracias, sobre todo, a ese multimillonario que se enamora de Jerry Jack Lemmon, disfrazado de Daphne), escenas musicales de antología (como la inolvidable I wanna be loved by you por Marilyn)... y la réplica final más famosa de todos los tiempos ("Nadie es perfecto"). ¡El resultado es genial!

3. Una monja de cuidado (Sister Act, 1992), de Emile Ardolino

Con Whoopi Goldberg. Es la historia de una cantante de cabaret que presencia el asesinato de un capo de la mafia organizado por su novio. Para protegerla, la policía decide esconderla en un convento en San Francisco. Así que aquí está Deloris Van Cartier, que se ha convertido en la hermana Marie-Clarence, que tiene que cambiar su ropa de reina de la noche por la de una monja bajo la rígida autoridad de la madre superiora. Ella será responsable de dar nueva vida al coro de la iglesia. Y muy pronto su verdadera naturaleza tomará el control... Sister Act, estrenada en 1992, marcó un hito en su momento, gracias a la enérgica actuación de Whoopy Goldberg, y la reinterpretación de muchos títulos clásicos de la música de este coro de buenas hermanas: (Love Is Like a) Heat Wave, la plegaria Hail Holy QueenI will follow Him, celébre canción de Peggy March, con la que finaliza la película en una escena inolvidable. 

miércoles, 14 de febrero de 2018

Cine para niños: Tres películas para volver a descubrir los cuentos de hadas con sus hijos

¿Cómo hacer descubrir una buena y vieja película a los niños? No siempre es fácil... Hemos seleccionado tres obras accesible a los niños de 8 a 12 años, sumergiéndonos en la historia del cine, en todos los géneros y en todos los estilos posibles.
Porque no sólo existe Disney en la vida de los niños, con sus héroes perfectos (blancos y rubios) y sus ingenuas princesas. Desde Freud y Bettelheim se conoce la importancia de los cuentos de hadas en el desarrollo psicológico de los infantes. Les ayudan a comprender para vencer el miedo al lobo, la muerte de los padres, la llegada de una madrastra malhumorada, incluso los avances de un padre incestuoso [gracias Piel de asno (Peau d'Âne)...]. 
Charles Perrault y los hermanos  transcribieron la leyenda orales de Occidente y el tío Walt los universalizó. Imponiendo la belleza y el valor como cualidades ineludibles, sin olvidar a la infancia representada en la pintura de todos los tiempos. Pero, desde Shrek, sabemos que esto no es así, que las princesas pueden ser verdes y los príncipes repugnantes. ¿Y si miramos hacia otro lado para inculcar otros valores a nuestro niños?

1.- Sabrina (1954), de Billy Wilder

Porque las princesas pueden tener temperamento. Y existir en nuestros días (en este caso en el siglo XX), montada en un automóvil en lugar de una carroza y llevar vestidos diseñados por Givenchy. Sabrina (Audrey Hepburn, ciertamente sublime, pero morena), como Cenicienta, es ante todo una sirvienta. Niña perdida, trepa a los árboles, lo que no es nada protocolario. Y en este cuento, no hay una varita mágica que la transformará en una mujer sofisticada y atractiva (es decir, presta para ser desposada), pero sí una estancia en París, capitale de la moda, del amor, en resumen de la lujuria para el público estadounidense. Billy Wilder comienza su historia con "Erase una vez...", película de claros de luna, de escenas románticas e incluso de bailes... Después viene la conmoción: el principe encantador (William Holden), un seductor, vividor y mujeriego e hijo de papá, que intentará robarle a la bella au hermano, un gruño hombre de negocios (Humpfrey Bogart). ¡Bienvenidos a la realidad!  Aquí es Cenicienta quien lidera el baile y pasa de los brazos de uno a otro, a pesar de la enorme diferencia de edad ¡Qué audacia!  Sabrina "prueba" a sus pretendientes y al final ella elige. Moraleja: una Cenicienta moderna es una princesa realizada.

2.- Panda y la serpiente mágica (Hakuja den, 1958) de Taiji Yabushita

Porque las historias también pueden basarse en otros autores además de Perrault o Grimm ... Esta está inspirada en una leyenda china y nos embarca en otro mundo con diferentes mitos y creencias. Allí, las princesas son en realidad serpientes con poderes mágicos. Conocido por ser la primera animación japonesa en color y por haber maravillado al joven Hayao Miyazaki, el futuro director de La princesa Mononoke (Mononoke Hime, 1997) o El viaje de Chihiro (Sen to Chihiro no kamikakushi, 2001). Esta serpiente blanca (que, decididamente, no debe confundirse con el cuento de Grimm del mismo nombre...), nos sumerge en una fantasía menos convencional, donde el mundo real golpea al de los espíritus, donde los fantasmas pueden ser más sensibles que los humanos y donde los elementos acuden en ayuda de los héroes (el mar se desata para ayudar a los amantes). Los dibujos, en general, pueden evocar al antiguo Disney, pero las impresiones y las pagodas reemplazan gratamente a los castillos. Moralidad: una serpiente puede ser más sexy que la traicionera Kaa de El libro de la selva (The Jungle Book, 1967).

3.- La princesa prometida (Princess Bride, 1987), de Rob Reiner

Porque los cuentos de hadas también pueden ser más absurdos que románticos. Al principio, Rob Reiner es muy clásico: un abuelo (Peter Falk, después del período de Colombo) intenta leerle a su nieto enfermo un libro de caballería. Para competir con los videojuegos, el abuelo tendrá que engañar y, poco a poco, transformará el viejo cuento condimentado con tonterías a lo Monty Python. Pero todo se complica. Hay una bella princesa rubia llamada Buttercup (Robin Wright Penn, a la manera de Aurora de La Bella Durmiente) y un palafrenero (Cary Elwes), también rubio, que se muere de amor por ella, besos enmarcados en un fondo de un cielo rosado y desafíos por superar. Pero todo se complica. ¡El bestiario habitual (pequeño ratón travieso y un gato criminal) se sustituye por "RDI" (roedores con dimensiones inusuales), corsarios sin fe ni ley hablan en absurdos alejandrinos y el príncipe es paralizado por un lado durante todo el final de la película! Moralidad: un gran bazar puede resucitar una vieja fábula.
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Piel de asno (en francés: Peau d'Âne) es un cuento de hadas francés escrito por Charles Perrault, incluido en el libro Cuentos de mamá ganso.
Alejandrino: tipo de verso de catorce sílabas métricas compuesto de dos hemistiquios de siete sílabas con acento en la sexta y decimotercera sílaba.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Efemérides de cine: En bandeja de plata

El 19 de octubre de 1966 se estrenó la película En bandeja de plata (The Fortune Cookie), dirigida por Billy Wilder. Interpretada por Jack Lemmon, Walter Matthau, Ron Rich, Cliff Osmond, Judi West, Lurene Tuttle, Harry Holcombe, Les Tremayne, Lauren Gilbert, Marge Redmond, Noam Pitlik, Harry Davis, Ann Shoemaker. Productora: United Artists. Duración: 125 minutos. 
Sinopsis argumental: Harry Hinkle, un cámara de televisión, está transmitiendo un partido a pie de campo, cuando sufre una conmoción cerebral a raíz de un choque fortuito con un futbolista. A pesar de que se trata de una lesión sin importancia, su cuñado Willie Gingrich, un abogado sin escrúpulos, le propone fingir una grave lesión con el fin de cobrar una substanciosa indemnización. Al principio, Harry se muestra reacio, pero acaba aceptando la propuesta porque alberga la esperanza de reanudar la relación con su ambiciosa y oportunista ex-esposa.
Nominaciones y premios: Oscar: mejor actor secundario (Walter Matthau). 4 nominaciones; Globos de Oro: nominada mejor actor comedia/musical (Walter Matthau).
ComentarioLa primera colaboración de una de las más notorias parejas de la historia del cine, Jack Lemmon y Walter Matthau, llegó de la mano de la película número veintiuna del realizador centroeuropeo Billy Wilder. Se cumple el quincuagésimo aniversario de su estreno.