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jueves, 17 de agosto de 2023

Hemos clasificado todas las películas de Lars von Trier, desde las más dolorosas hasta las más grandiosas (III)

(cont.)

9. El jefe de todo esto (Direktøren for det hele, 2006)

Pausa del danés Lars von Trier en su ‘trilogía americana’, pues ha rodado la película entre Manderlay y la esperada Wasington. Se trata de una comedia ligera, hecha con pocos medios. Pero su punto de partida tiene gracia, y permite el enredo hasta extremos surrealistas. La cosa consiste en que el dueño de una empresa se ha inventado a un imaginario superior –‘el jefe de todo esto’ del título– para evitar malos tragos con sus subordinados, convirtiéndose así él en un subalterno más. Pero a la hora de cerrar un contrato con una empresa islandesa –al parecer daneses e islandeses se llevan fatal– necesita al ‘jefe de todo esto’; así que contrata a un actor que haga su papel. El actor desconoce los entresijos del mundo empresarial, pero como los planteamientos y estrategias son puramente kafkianos, sólo tiene que exhibir cierta seguridad, y demostrar quién tiene el control.

10. Anticristo (Antichrist, 2009)

Un psicólogo, que quiere ayudar a su mujer a superar la muerte accidental de su hijo, decide llevarla a una cabaña perdida en medio de un bosque, donde ella pasó el último verano con el niño. Sin embargo, la terapia no funciona. Lars Von Trier intentó adentrarse en el mundo del terror con este provocador filme que escribió y filmó tras estar dos años internado en un hospital, tratándose de una depresión. Se trata de una historia que habla sobre la tristeza, la muerte, el sexo y la falta de sentido de la vida. Para ello, contó con una pareja protagonista internacional, formada por el estadounidense Willem Dafoe, quien ya había trabajado con el cineasta en Manderlay y la francesa Charlotte Gainsbourg. Como curiosidad, para las escenas más explícitas, se utilizaron dobles, concretamente de dos actores de cine X. A Von Trier le gustó tanto la actuación de la intérprete gala, que la eligió como coprotagonista de la que sería su siguiente obra: Melancolía. De hecho, Gainsbourgh fue recompensada con un premio a la mejor actriz en el festival de Cannes por su papel en esta obra.

11. Melancolía (Melancholia, 2011)

Justine y Michael celebran su boda con una suntuosa fiesta en casa de su hermana y su cuñado. Mientras tanto, el planeta Melancolía se dirige hacia la Tierra... Lars Von Trier se inspiró en la obra de Jean Genet Les Bonnes para crear ciertos elementos de esta personal obra, que surgió cuando el director sufrió una grave depresión que le hizo descubrir que la gente con esta patología podía permanecer calmada en situaciones estresantes. De hecho, Penélope Cruz fue quien le sugirió que debía llevar el proyecto a la gran pantalla; por ello, Von Trier le reservó el rol de Justine. Sin embargo, su compromiso con Piratas del Caribe: en mareas misteriosas le hizo rechazar su propuesta. Finalmente, el papel fue a parar a una Kirsten Dunst que ganó el premio a la mejor actriz del festival de Cannes por su interpretación. Le acompaña en escena Charlotte Gainsbourg, una de las actrices preferidas del realizador. Y es que la hija de Jane Birkin y Serge Gainsbourg ya había trabajado con el danés en Anticristo, y volvería a colaborar con él en cintas como Nymphomaniac (2013).

12. Nymphomaniac. Volumen 1 y Nymphomaniac. Volumen 2 (2013)

Una noche, un solterón encuentra a una joven herida. Después de recogerla, quiere saber cómo pudo haber llegado a semejante situación. El reflexivo y provocador Lars Von Trier volvió a poner su sello personal con esta explícita historia de una ninfómana que cuenta su vida sexual. Se inspiró en una conversación que el danés tuvo con una mujer que le confesó que compitió con una amiga para ver cuál de ellas practicaba sexo con más hombres en un tren antes de llegar a su destino. El resultado fue una película con tanto sexo como diálogos, protagonizada por una de sus musas, Charlotte Gainsbourg, con quien ya había trabajado en Melancolía y la polémica Anticristo. Le acompañan un sinfín de caras conocidas, como Stellan Skarsgård, Christian Slater, Uma Thurman o Shia LaBeouf. Para ganarse el rol, a LaBeouf le pidieron una foto de sus genitales. El actor de Transformers, como respuesta, envió una de sus grabaciones sexuales con su novia para convencer a Von Trier que merecía el papel. En un principio concebida como una sola pieza, sus más de cuatro horas de duración provocaron que se comercializara en dos partes.
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miércoles, 16 de agosto de 2023

Hemos clasificado todas las películas de Lars von Trier, desde las más dolorosas hasta las más grandiosas (II)

(cont.)

5. Los idiotas (Idioterne, 1998)

Quizá la más irritante de las películas de Lars von Trier, que el danés supo vender gracias a su célebre manifiesto 'Dogma' y al 'voto de castidad', fórmulas que abogaban por despojar al cine de todo tipo de artificio para regresar a la esencia de las historias y a una cierta naturalidad narrativa, manifestado en el uso de decorados auténticos, luz natural y música justificada. Tal movimiento generó un amplio debate -acompañado de la publicidad consiguiente-, donde cineastas de la talla de Aki Kaurismaki se desmarcaron claramente, al ser sondeados para sumarse al grupo. Von Trier rueda una película sobre idiotas que hacen idioteces, jóvenes burgueses sin metas vitales demasiado claras, en un juego cuyo propósito parece consistir en algo así como 'a ver quién hace la burrada más burra'. Con un recurso al sexo explícito agotador, cercano a la pornografía, y un deseo de cine libre y transgresor que lo es todo menos libre y transgresor, en su sentido más noble al menos, la película se queda en la idiotez que pronostica su título.

6. Bailar en la oscuridad (Dancer in the Dark, 2000)

Pantalla en negro. Música. Un minuto, dos, ¿tres? Así empieza la última y galardonada película del danés Lars Von Trier. Una de las muchas audacias que se permite. Si nos contaran el argumento, diríamos: “es un melodrama.” Selma Jezkova; inmigrante checa, madre soltera de un niño de diez años; trabaja en una fábrica; se está quedando ciega y, lo que es peor, la enfermedad es hereditaria; su vecino policía tiene problemas; hay una amiga que la aprecia y comprende... Y sin embargo, no parece tal melodrama. Parece la vida misma. Von Trier, a la hora de contar la triste vida de Selma, se agarra, al menos aparentemente, a los principios del movimiento Dogma que él impulsó: ausencia de música, luz natural, espontaneidad... Y mueve la cámara compulsivamente, sin dejarla quieta un momento, como queriendo recalcar el estrés de nuestra época. Y de pronto... ¡milagro! ¡La película se convierte en un musical! Von Trier arroja los principios “dogmáticos” al cesto de los papeles. El director y guionista nos ha preparado un poco –la protagonista es forofa de los musicales de Hollywood–, pero en absoluto para que una noche en una lúgubre fábrica con ruidos anodinos se transforme en un animado número musical. Y es que Selma se evade con sus fantasías musicales de una realidad dura o, mejor, integra esa realidad con su imaginación y dotes musicales, haciéndola mejor, más pura, más como debiera ser. Björk compone y canta de modo asombroso.

7. Dogville (2003)

Tras su celebrada Bailar en la oscuridad, el danés Lars Von Trier prosigue con su búsqueda de los límites del arte cinematográfico. La originalidad de este director quizá raye lo temerario y desde luego su cine no deja indiferente a nadie. A algunos les parecerá pretencioso y cargante y a otros fascinante y genial, pero siempre resultará sorprendente. Y de lo que no hay duda es de que se trata de uno de los directores más audaces del cine actual. Esta vez se atreve a transformar el teatro en cine. Pero, entiéndase, no es que adapte una obra teatral –nada más lejos de la realidad–, sino que filma teatro y logra el milagro de transformarlo en cine puro. Estructurada en un prólogo y nueve capítulos introducidos por un narrador, la película cuenta la estancia de Grace en un pueblo de las Montañas Rocosas. Se trata de una bella, bondadosa y asustada mujer que llega a Dogville huyendo de la muerte. Tras algunas dudas, los habitantes acaban por darle cobijo gracias a la influencia de Tom, que pronto se enamora de ella. Grace quiere devolver la hospitalidad de aquellas gentes y se propone ayudar a cada uno con denodado empeño. Pero, poco a poco, y tras la cada vez más insistente búsqueda de Grace por parte de las autoridades, los habitantes de Dogville comienzan a dudar de la fugitiva y van arrogándose el derecho de disponer de ella a su antojo, hasta convertirla en una esclava.

8. Manderlay (2005)

Lars von Trier no engaña. Meses antes del estreno en cines de Manderlay, el controvertido director afirmó en una entrevista publicada en el diario danés Politiken que, tras su película, se crearía “una hermandad entre el Klu Klux Klan y los negros, porque ambos tendrán muchas ganas de matarme”. Estaba claro que el público debía de esperar una nueva dedada de brutalidad y genialidad, a partes iguales. Y eso justamente es lo que encontramos en esta segunda entrega de la trilogía sobre Estados Unidos. El inicio de la historia enlaza con el final de Dogville. Tras abandonar aquella población, acompañada de su padre y de sus matones, Grace (Bryce Dallas Howard) llega a una plantación del sur llamada Manderlay, un lugar donde la esclavitud aún no ha sido abolida. La joven ve con horror cómo azotan brutalmente a un hombre, y, ante esta visión, su buen corazón se estremece y, enfrentándose de nuevo al parecer de su padre, decide quedarse en Manderlay para luchar por mejorar la vida de sus habitantes y devolverles la libertad.
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martes, 15 de agosto de 2023

Hemos clasificado todas las películas de Lars von Trier, desde las más dolorosas hasta las más grandiosas (I)

Con motivo del reestreno en salas y con nuevas copias de todos los largometrajes del provocador danés, hemos tratado de catalogarlos. Una ardua tarea para un cineasta que divide como ningún otro...
Se trata de una invitación a recordar la extraordinaria obra del cineasta danés. Incluso si cualquier intento de clasificar sus películas es un dolor de cabeza... Pocos directores han causado tanto desacuerdo dentro de los críticos - Lars von Trier probablemente tiene el récord de "a Favor/Contra", los adoradores del ayer, a veces, se convierten en odiadores de hoy, y viceversa. Hay que decir que, en casi cuarenta años de carrera, el alborotador ha hecho todo lo posible para ser odiado, con un sentido de la provocación llevado muy lejos y con gusto.

1. El elemento del crimen (Forbrydelsens element, 1984)

Fisher, un inspector de policía, regresa a El Cairo después de haber estado investigando un asesinato en Europa. Se encuentra en un estado de confusión que lo lleva a buscar la ayuda de un psicoterapeuta. Su objetivo es intentar reconstruir, por medio de la hipnosis, el crimen a partir de los datos que ha ido recopilando. Es de las primeras películas dirigidas por el realizador danés Lars von Trier sin mencionar que fue la primera en generar un impacto de mayor apreciación por parte de la sociedad.Forma parte de la denominada trilogía europea, a la que siguen Epidemic (1987) y Europa (1991). La historia llena de suspense sobre un detective en busca del criminal está ambientada en una Europa oscura y violenta, y el director rueda con una cuidada realización de planos y fotografía en color sepia.

2. Epidemic (1987)

Un director de cine y su guionista (interpretados por Lars von Trier y Niels Vørsel) escriben un guión para una película sobre una epidemia que se expande por el mundo. Mientras trabajan, no se dan cuenta de que una epidemia real se está propagando a su alrededor. Segunda película de la llamada "trilogía europea" cuyo fin es poner de manifiesto los traumas de Europa. Peculiar película experimental, rodado en blanco y negro en 35 y 16 mm, y con inteligente uso de la obertura del Tanhaussen de Wagner, algunas de sus situaciones kafkianas anticipan lo que sería Europa. De resultado irregular, hay algunos pasajes bellos -el doctor en una imagen en que parece que está volando, aunque en realidad pende de un helicóptero, donde viaja su amada enfermera- y algunas ideas ocurrentes -la enfermera enterrada viva-, junto a otros momentos delirantes -el cura que se preparó para su misión en un par de días, el desenlace en una sesión de hipnosis-, en lo que parece una completa quedada, de ésas a las que tan aficionado es el director danés.

3. Europa (1991)

Tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Leo Kessler, un joven americano de origen alemán, se traslada a Alemania para trabajar con su tío en una compañía de ferrocarriles. Su trabajo le permitirá viajar, fascinado, por un país destruido por la guerra; pero también tendrá que enfrentarse poco a poco a los horrores de la barbarie nazi. Con sorprendente acabado visual, deudor del expresionismo, donde cautivan la mezcla de color y blanco y negro, o las sobreimpresiones, Von Trier pergeña una historia muy movida de aires kafkianos, que recuerda que en esta vida se hace obligatorio, en un momento u otro, tomar partido. Inolvidable resulta la voz en off inicial de Max von Sydow contando hasta diez para iniciar el viaje a Europa. El director, con su característico estilo de comunicación travieso y petulante afirmó que había diseñado la película "como una obra maestra. Eso lo decidí por adelantado, antes siquiera de empezar a escribirla."

4. Rompiendo las olas (Breaking the Waves, 1996)

A principios de los años 1970, Bess (Watson), una ingenua joven de un pueblo costero de Escocia, se enamora de Jan (Stellan Skarsgård), un hombre mundano que trabaja en una plataforma petrolífera. A pesar de la oposición de la rígida comunidad puritana a la que pertenece, Bess y Jan se casan. Tras la boda, él vuelve a su trabajo, y ella cuenta los días esperando su vuelta. Bess, una creyente devota, cree que su amor está bendecido por el cielo; pero un día sucede un terrible accidente. Primera película de la trilogía "Corazón dorado" de la que forman parte Idioterne y Dancer in the Dark. Como primera película de von Trier realizada después de su fundación del movimiento Dogme 95, está muy influenciada por el estilo y el espíritu del movimiento, aunque la película rompe varias reglas establecidas por el manifiesto del movimiento. 
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sábado, 20 de mayo de 2023

Cumplió 25 años: Los idiotas

El 20 de mayo de 1998 se estrenó la película danesa Los idiotas (Idioterne), dirigida por Lars von Trier e interpretada por Bodil Jørgensen, Jens Albinus, Troels Lyby, Nikolaj Lie Kaas, Anne Louise Hassing, Louise Mieritz, Henrik Prip, Luis Mesonero, Knud Romer Jorgensen, Trine Michelsen, Anne-Grethe Bajrup Riis. Productora: Zentropa Productions, VPRO Television, arte, La Sept Cinéma, Argos Film Produktie, Liberator Production. Duración: 117 minutos. 
Sinopsis argumentalUn grupo de jóvenes comparte un mismo interés: la idiotez. Con una casa de campo como base, pasan su tiempo libre juntos explorando los ocultos y poco apreciados valores de la idiotez. El grupo se dedica a enfrentarse a la sociedad con sus idioteces. Karen, una mujer solitaria y reservada, se une al grupo después de participar involuntariamente en una de sus actuaciones.
Nominaciones y premiosFestival de Cannes: Nominada a la Palma de Oro (mejor película); Premios del Cine Europeo: Nominada a mejor guión.
ComentarioSegunda película del revolucionario movimiento cinematográfico Dogma (Dogma 2), un manual de reglas creada por los directores Lars Von Trier y Thomas Vinterberg, a partir de un manifiesto, en el que se comprometen a filmar sus películas sin utilizar música, ni decorados, ni iluminación artificial, y rodando cámara en mano.

miércoles, 14 de julio de 2021

Las 21 mejores películas del siglo XXI (II)

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14.- En la playa sola de noche (Bamui haebyun-eoseo honja, 2017), de Hong Sang-soo

Conectar con En la playa sola de noche es compartir con su protagonista el extraño placer de lamernos las heridas, volver una y otra vez sobre el recuerdo doloroso. Quizá porque, al hacerlo chocar de nuevo en el rompeolas de nuestra memoria, alcancemos a darle una fugaz ilusión de repetición. Por eso, sentarse ante el mar nocturno a ver romper las olas y evocar al amor desaparecido forman parte de un mismo proceso por el cual nos empeñamos en arrancar conatos de repetición de la implacable fluidez lineal del tiempo. En esta misma lógica encontramos el magnetismo que el cine de Hong ha ido encontrando base contar las mismas cosas una y otra vez. Convivir con el pasado irrepetible a base de no dejar de repetirlo, de madurar su ausencia madurando esa repetición, que siempre vuelve a lo mismo pero siempre de otra manera.

13.- Melancolía (Melancholia, 2011), de Lars von Trier

La anatomía de la imagen de la mejor película de Lars von Trier de este siglo se caracteriza por un rigor de vocación pictórica que se extrapola tanto a la narrativa como a los personajes sobre los que se articula. Una puesta en cuadro donde cada elemento está estudiado y medido, al igual que lo están cada uno de los gestos de los habitantes de un mundo al borde de la extinción. Sus miradas pétreas, sin embargo, dejan espacio para la tensión, para la emoción, para aquellas sensaciones primarias devenidas asideros ante el dolor irremisible. En una de las escenas icono de la película, Justine (Kirsten Dunst) flota desnuda en un lago abandonado, rememorando el trabajo más célebre de John Everett Millais, Ophelia (1852). Dicho lienzo exalta la pasividad de una generación de jóvenes entregados al destino más cruel: la adultez. El cineasta danés va más allá y nos habla de la condición humana como única razón para no mirar atrás y dar este mundo por perdido.

12.- Drive (2011), de Nicolas Winding Refn

La prosa fragmentada del infravalorado James Sallis, habitante inusual del noir literario en las dos últimas décadas, encontró un idilio inesperado con otro cuerpo extraño de la cinematografía contemporánea: Nicolas Winding Refn. Sin renunciar a la esencia de la novela original, el cineasta danés cimenta este ya clásico del género en un particular uso de la violencia —que podríamos encuadrarla dentro de ese concepto de «brutalidad pop» que iniciaron autores como Quentin Tarantino— que contrasta, por otro lado, con una mirada romántica y melancólica que baña gran parte del metraje. En este particular retrato del descenso de Orfeo hacia el inframundo con la intención de rescatar a Eurídice y su vástago, liberado de toda épica, y ubicado en los intersticios de la mundanidad, se reformula el basamento del género, creando una sintonía propia. Las miradas entre Driver —un sensacional Ryan Gosling— e Irene (Carey Mulligan), transmiten un magnetismo que hace suyo la propuesta de un realizador único, firmante de un conjunto de escenas que conquista nuestra retina y perdura en nuestra memoria —como los estribillos de las canciones que las acompañan.

11.- Call Me by Your Name (2017), de Luca Guadagnino

Guadagnino propone un complejo nivel de estratos temporales y referenciales, sugerente por su vaguedad. Son capas que sin necesidad de ser explotadas con fines narrativos (o quizá precisamente por eso) encajan con naturalidad en el cuadro. También crea un espacio definido por la erudición de sus habitantes, sumada a una llamativa pluralidad sociocultural. Lo llamativo es que, con la ubicación en la casa vacacional y la época veraniega, intelectualismo y ocio quedan asociados de forma muy clara. La película hace con ello una defensa de la erudición como otro placer más de la vida, equiparable al descubrimiento de la sexualidad y el primer amor que mueve su relato principal. Guadagnino parece incluso personificarse en el padre de Elio, que remata toda esta composición con un pequeño y hermosísimo alegato final a favor del disfrute.

10.- El señor de los anillos: El retorno del rey (The Lord of the Rings: The Return of the King, 2003), de Peter Jackson

Traicionando la letra, pero sin duda manteniéndose fiel a su espíritu, Peter Jackson convirtió en trilogía cinematográfica la saga de El Señor de los Anillos (1954-1955) de J. R. R. Tolkien. En su cierre, El retorno del rey, el relato alcanza toda la emoción requerida para una obra envuelta en la bruma de lo mítico. El Bien derrota al Mal en su enfrentamiento definitivo: los Rohirrim cargando contra el ejército orco recortándose en un cielo iluminado de manera antinatural, la luz del prodigio; la dama Éowyn alzándose espada en mano contra el Señor de los Nazgûl en lucha a muerte; o Frodo y Sam, rodeados por la lava del Monte del Destino, esperando el fin recordando en su último aliento el añorado hogar. Todo abraza las cumbres de la épica, desde lo más pequeño a lo más grande, y sus imágenes serán ya inseparables de una historia que desde su primera lectura nos dejó marcados para siempre.

9.- El cuento de la princesa Kaguya (Kaguya-hime no Monogatari, 2013), de Isao Takahata

Lo apuntaba Mirito Torreiro: a través del uso audaz del vacío (ma), en El cuento de la princesa Kaguya, todo lo presente parece perderse en lo indefinido de la tradición oral japonesa. Los límites del plano se disuelven en la nada y, con ello, devienen eminentemente anacrónicos. La impenetrabilidad de la película-pergamino de Takahata podría ser un enclave de resistencia último a la imagen como mundo navegable del realismo inmersivo de Pixar. Sin embargo, descubrimos en su diferencia un gesto plenamente contemporáneo: la abolición radical de la mise en scène como código de lectura, una invitación a refinar nuestra vista.

8.- Elogio del amor (Éloge de l'amour, 2001), de Jean-Luc Godard

El amor está por reinventar, ya se sabe (Arthur Rimbaud). Una película de Godard no es sólo una película, no tiene una única dirección ni un único tema, ni, mucho menos, una única forma. En Elogio del amor, Godard pasa de una forma bressoniana al reflejar las tres edades del amor, en un austero blanco y negro que acompaña a sus actores estáticos, a una forma godardiana con el color saturado y adulterado del video de apariencia casera para hacer un recorrido por la memoria, la del cine y la de Europa. Sus dardos dirigidos a los EE. UU. no vacilarán al hacer mencionar a sus personajes que «como no tienen historia, quieren comprarla». El Holocausto no puede ser una excusa nunca en el cine de Godard, está en su código genético, como la idea de que en Spielberg se encuentra la representación de lo peor que supone Hollywood. Con Elogio del amor Godard vuelve a París, continúa su evolución y su experimentación, su inagotable capacidad de evolucionar, y hasta ahora.
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jueves, 13 de mayo de 2021

Cumplió 25 años: Rompiendo las olas

El 13 de mayo de 1996 se estrenó la película danesa Rompiendo las olas (Breaking the Waves), dirigida por Lars von Trier e interpretada por Emily Watson, Stellan Skarsgard, Katrin Cartlidge, Jean-Marc Barr, Udo Kier, Adrian Rawlins, Mikkel Gaup, Jonathan Hackett, Sandra Voe, Roef Ragas, Phil McCall, Robert Robertson, Desmond Reilly, Sarah Gudgeon, Finlay Welsh, David Gallagher. Productora: Trust Film Svenka/Liberator Production. Duración: 159 minutos. 
Sinopsis argumental: A principios de los años 1970, Bess (Watson), una ingenua joven de un pueblo costero de Escocia, se enamora de Jan (Stellan Skarsgård), un hombre mundano que trabaja en una plataforma petrolífera. A pesar de la oposición de la rígida comunidad puritana a la que pertenece, Bess y Jan se casan. Tras la boda, él vuelve a su trabajo, y ella cuenta los días esperando su vuelta. Bess, una creyente devota, cree que su amor está bendecido por el cielo; pero un día sucede un terrible accidente. 
Nominaciones y premios: Nominada al Oscar: Mejor actriz (Emily Watson); Globo de Oro: 2 nominaciones: mejor película drama y actriz drama (Watson); Festival de Cannes: Gran Premio del Jurado (Lars Von Trier); Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor actriz (Watson), director y fotografía. 4 nominaciones; Nominada Premios BAFTA: Mejor actriz (Emily Watson); Premios Cesar: Mejor película extranjera; Premios Goya: Nominada a la mejor película europea; Satellite Awards: Mejor película de habla no inglesa. 4 nominaciones; Premios Independent Spirit: Nominada a mejor película extranjera; Premios Guldbagge (Suecia): Mejor película extranjera; 3 Premios del Cine Europeo: Película, actriz (Emily Watson), Premio FIPRESCI; Asociación de Críticos de Los Angeles: Premio Nueva generación; Asociación de Críticos de Chicago: 3 nominaciones, incluyendo mejor director; Asociación de Críticos de Boston: 3 nominaciones, incluyendo mejor director.
Comentario: Primera película de la trilogía "Corazón dorado" de Lars Von Trier,  de la que forman parte Los idiotas (Idioterne, 1998) y Bailar en la oscuridad (Dancer in the Dark, 2000). 

martes, 15 de enero de 2019

Como en Bird Box: 9 películas con mujeres sumidas en la oscuridad (II)

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- Jennifer 8 (1992), de  Bruce Robinson

Un asesino en serie ataca a las jóvenes ciegas. La próxima víctima podría ser Helena Robertson, testigo auditivo del último asesinato. Bruce Robinson juega con los arquetipos del thriller moderno en un guión asombroso, donde los personajes, buscando, simplemente suenan. La mecánica dramática está enriquecida por una humanidad real, que también aportan a los actores: Andy García, herido y ambiguo, Uma Thurman, sensacional como cada una de sus apariciones.

- Sola en la penumbra (Blink, 1993), de Michael Apted

Despues de Audrey Hepburn, Mia Farrow y Uma Thurman, ahora es Madeleine Stowe quien se convierte en la abanderada de las víctimas ciegas. Con una diferencia sustancial: después de una operación, recobra la vista desde los primeros minutos de la película. Finalmente, no del todo. Su visión imprecisa le permite al jefe de efectos especiales jugar con la imagen que desea aquí. Este tipo de pequeños thrillers no son revolucionarios, pero tampoco desagradables por el grado de simpatía que uno siente por sus protagonistas. Madeleine Stowe y Aidan Quinn son muy hermosos y muy buenos.

- Bailar en la oscuridad (Dancer in the Dark, 2000), de Lars von Trier

El brutal magnetismo de la heroína ciega proviene sobre todo de su intérprete, Björk, quien se inmola a sí misma para el papel. Con él, el movimiento más leve se convierte en coreografía, el ruido más leve, en música. Incluso el silencio puede romper los tímpanos, como en esta secuencia desconcertante donde Selma acaba de cometer un asesinato a su pesar. Y, sin embargo, este sublime ballet silencioso ensordece tanto como una fanfarria cacofónica...

- Los ojos de Julia (2010), de Guillem Morales 

La nueva ola de la película de fantasía ibérica se aflojó a finales de la década de 2010. Así, en Los ojos de Julia, Guillem Morales, pudo reunir a una parte del equipo de El orfanato, una de las mejores de los últimos tiempos en España, al que no iguala. Este thriller, en el que la  heroína lucha contra una ceguera intermitente, está plagado de incoherencias, artificioso como un mal "giallo".

- El bosque (The Village, 2004), de M. Night Shyamalan

En una comunidad autárquica, muy al estilo de Nueva Inglaterra, sus habitantes temen a las bestias con garras que pueblan los bosques adyacentes y les impiden llegar a la ciudad. Tanto mejor, parecen decir los antiguos: el mundo exterior se inclina por el pecado. El día en que trata de enfrentarse al bosque, para ir en busca de medicinas, nos preocupamos, es lógico, por una Cosette ciega (Bryce Dallas Howard)... El complot solo tiene un objetivo: evitar a las "criaturas" descubiertas, que jalonarán la ruta de la heroína. Básicamente, El bosque es una inquietante y poética película, parecida a un episodio de La cuarta dimensión (The Fourth Dimension), éxito de taquilla. Algo habitual en el Sr. Night Shyamalan...

lunes, 22 de octubre de 2018

Para ver: La casa de Jack: ¿un ejemplo de maestría o todo lo contrario?

La casa de Jack (The House That Jack Built, 2018), una reflexión sobre el mal, realizada por Lars von Trier, con la violenta inmersión artística en la cara oculta de lo humano. 
Estados Unidos, década de 1970. Seguimos al brillante Jack durante un período de 12 años, descubriendo los asesinatos que marcarán su evolución como asesino en serie. La historia se vive desde el punto de vista de Jack, quien considera que cada uno de sus asesinatos es una obra de arte en sí misma. 
Una película que opera a dos niveles totalmente transparentes: uno puramente ficticio (y sin duda molesto para muchos) centrado en las actuaciones de un asesino en serie desprovisto de la mínima empatía e impulsado en la espiral fría y sádica de su adicción, y otro que evoluciona en la reflexión metafísica (una capa que también tendrá sin duda sus detractores) sobre el mal en general y la creación en particular. 

martes, 28 de agosto de 2018

Cincuenta películas eróticas de la historia del cine (I)

1. Nymphomaniac. Volumen 1 (Nymphomaniac. Volume I AKA Nymphomaniac (1), 2013), escrita y dirigida por Lars von Trier e interpretada por Charlotte Gainsbourg,  Stellan Skarsgård, Stacy Martin, Shia LaBeouf, Connie Nielsen, Christian Slater, Nicolas Bro, Jesper Christensen, Uma Thurman, Caroline Goodall, Kate Ashfield, Saskia Reeves, Jens Albinus, Sophie Kennedy Clark, Omar Shargawi. Una Coproducción Dinamarca-Alemania-Francia-Bélgica, producida por Zentropa Entertainments. Se trata de un drama psico-erótico. Historia de una ninfómana contada por ella misma. Una fría noche invernal, un viejo solterón (Stellan Skarsgård) encuentra en un callejón a una joven (Charlotte Gainsbourg) herida y casi inconsciente. Después de recogerla y cuidarla, siente curiosidad por saber cómo pudo haber llegado esa mujer a semejante situación; escucha atentamente el relato que ella hace de su vida, una vida llena de conflictos y turbias relaciones. Para su estreno comercial se dividirá en dos partes. Hay una versión completa de cinco horas y media que para ver en ciertos actos culturales. 
2. El amante (L'amant, 1991)dirigida por Jean-Jacques Annaud, interpretada por Jane March, Tony Leung Ka-Fai, Frédérique Meininger, Arnaud Giovaninetti, Melvil Poupaud, Lisa Faulkner. Coproducción Francia-Reino Unido, producida por Renn Productions/Films A2/Timothy Burrill Productions. Basada en la novela semiautobiográfica de Marguerite Duras. La película muestra un amor ilícito en la Indochina francesa durante 1929, entre una adolescente francesa y un rico hombre chino. Es un drama erótico que se desarrolla en 1929, en el Vietnam colonial, una adolescente francesa, que vive con su madre y sus dos hermanas, conoce a un apuesto comerciante chino. A pesar de las tensiones entre colonizados y colonizadores y a la diferencia de edad entre ambos, pronto se convierten en amantes. Lo mejor la fotografía. 
3. Cincuenta sombras liberadas (Fifty Shades Freed, 2018), de James Foley con Dakota Johnson, Jamie Dornan, Eric Johnson, Eloise Mumford, Rita Ora, Luke Grimes, Victor Rasuk, Max Martini, Callum Keith Rennie, Bruce Altman, Arielle Kebbel, Robinne Lee, Brant Daugherty, Kim Basinger, Marcia Gay Harden, Fay Masterson, Tyler Hoechlin, Dylan Neal, Michelle Harrison, Amy Price-Francis, Andrew Airlie, Sachin Sahel, Gary Hudson, John Emmet Tracy, Lisa MacFadden, Laura Jacobs, Brad Harder, Ashleigh LaThrop. Productora: Universal Pictures. Secuela de Cincuenta sombras más oscuras (Fifty Shades Darker, 2017), de James Foley, que, a su vez lo es de Cincuenta sombras de Grey (Fifty Shades of Grey, 2015), dirigida por Sam Taylor-Johnson. Creyendo que han dejado atrás las sombras del pasado, los recién casados Christian y Anastasia disfrutan de su relación y de su vida llena de lujos. Pero justo cuando Ana empieza a relajarse, aparecen nuevas amenazas que ponen en riesgo su felicidad. Adaptación de la última novela de la saga Cincuenta sombras de Grey, de E. L. James.
4. Habitación en Roma (Room in Rome, 2010), de Julio Medem, con Elena Anaya, Natasha Yarovenko, Enrico Lo Verso, Najwa Nimri. Producción española a cargo de  Morena Films/Alicia Produce. Inspirada en la película En la cama (2005), del chileno Matías Bize. Verano de 2008. En un hotel del centro de Roma se conocen una rusa y una española. Al día siguiente, Alba volverá a España y Natasha a Rusia. En la habitación del hotel se respira una atmósfera cargada de erotismo y sensualidad. Entre ellas nace un sentimiento nuevo que ambas aceptan. Durante doce horas, las dos mujeres se confían sus vidas, hablan de sus compromisos y del amor sincero por sus respectivas parejas.
5. Romance X (1999)dirigida por Catherine Breillat con Caroline Ducey, Sagamore Stévenin, François Berléand, Rocco Siffredi. Marie es una joven enamorada de su pareja pero no suficientemente correspondida. Con la intención de que su amante vuelva a desearla, Marie se lanza a la búsqueda del amor físico en brazos de un semental italiano y de un hombre maduro aficionado a la dominación. Una cinta polémica por sus explícitas escenas pornográficas que fue un gran éxito de taquilla en Francia, ayudada por la buena crítica de la prestigiosa revista cinematográfica Cahiers du Cinéma
(cont.)

martes, 17 de mayo de 2016

Efemérides de cine: Bailar en la osucridad

El 17 de mayo de 2000 se estrenó la película danesa Bailar en la oscuridad (Dancer in the Dark), escrita y dirigida por Lars von Trier. Protagonizada por Björk, Catherine Deneuve, David Morse, Peter Stormare, Jean-Marc Barr, Joel Grey, Udo Kier, Vincent Paterson, Cara Seymour, Vladica Kostic, Siobhan Fallon, Zeljko Ivanek, Jens Albinus. Productora: Coproducción Dinamarca-Alemania-Holanda-Italia-EEUU-Reino Unido-Francia-Suecia-Finlandia-Islandia-Noruega; Fine Line Features/Zentropa Entertainments4/Trust Film Svenka/Liberator Production/Film I Väst. Duración: 140 minutos.
Sinopsis argumentalSelma, inmigrante checa y madre soltera, trabaja en la fábrica de un pueblo de los Estados Unidos. La única vía de escape a tan rutinaria vida es su pasión por la música, especialmente por las canciones y los números de baile de los musicales clásicos de Hollywood. Selma esconde un triste secreto: está perdiendo la vista, pero lo peor es que su hijo también se quedará ciego, si ella no consigue, a tiempo, el dinero suficiente para que se opere. 
Nominaciones y premiosNominada al Oscar: mejor canción original; 2 nominaciones al Globo de Oro: mejor canción, actriz - drama (Björk); Festival de Cannes: Palma de Oro, mejor actriz (Björk); Premios Goya: mejor película europea; Nominada al Cesar: mejor película extranjera; National Board of Review: mejor actriz dramática (Björk); 2 Premios del Cine Europeo: mejor película europea y mejor actriz (Björk); Círculo de Críticos de Nueva York: Nominada a mejor actriz (Björk).
ComentarioEs la tercera de la trilogía fílmica Corazón dorado de von Trier en la que se incluyen Rompiendo olas (Breaking the Waves, 1996), con Emily Watson, y Los idiotas (Idioterne, 1998); todas historias de heroínas que se mantienen inocentes pese a sus acciones. Está considerada una obra maestra. 

viernes, 12 de septiembre de 2014

Efemérides de cine: Epidemic

El 11 de septiembre de 1987 se estrenó la película danesa Epidemic, dirigida por Lars von Trier. Protagonizada por Lars von Trier, Niels Vørsel, Udo Kier. Productora: Det Danske Filminstitut/Elementfilm A/S.
Sinopsis argumental: Un director de cine y su guionista (interpretados por Lars von Trier y Niels Vørsel) escriben un guión para una película sobre una epidemia que se expande por el mundo. Mientras trabajan, no se dan cuenta de que una epidemia real se está propagando a su alrededor. 
Comentario: Segunda película de la llamada "trilogía europea" cuyo fin es poner de manifiesto los traumas de Europa. Comprende las películas El elemento del crimen (Forbrydelsens element, 1984), Epidemic (1987) y Europa (1991). 

sábado, 28 de junio de 2014

Efemérides de cine: Europa

El 27 de junio de 1991 se estrenó la película danesa Europa, dirigida por Lars von Trier. Protagonizada por Jean-Marc Barr, Barbara Sukowa, Udo Kier, Ernst-Hugo Järegård, Erik Mark, Jergen Reenberg, Henning Jensen, Eddie Constantine. Coproducción Dinamarca-España-Suecia-Francia-Suiza-Alemania; Alicéléo/Det Danske Filminstitut/Eurimages/Fund of the Council of Europe/Gérard Mital Productions/Institut suisse du film/Nordisk Film/Sofinergie 1/Sofinergie 2/Svenska Filmins.
Sinopsis argumental: Tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Leo Kessler, un joven americano de origen alemán, se traslada a Alemania para trabajar con su tío en una compañía de ferrocarriles. Su trabajo le permitirá viajar, fascinado, por un país destruido por la guerra; pero también tendrá que enfrentarse poco a poco a los horrores de la barbarie nazi. 
Nominaciones y premios: Cannes: Gran Premio del Jurado. Sitges: Mejor película, mejor fotografía.
Comentario: Europa es una de las mejores reflexiones cinematográficas en torno a lo ocurrido en nuestro continente entre 1933 y 1945.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Efemérides de cine: El elemento del crimen

El 14 de mayo de 1984 se estrenó la película danesa El elemento del crimen (Forbrydelsens element), dirigida por Lars von Trier. Protagonizada por Michael Elphick, Esmond Knight, MeMe Lai, Jerold Wells, Ahmed El Shenawi, Astrid Henning-Jensen, Janos Hersko, Stig Larsson. Producción y distribución: Per Holst Filmproduktion/Det danske Filminstitut.
Sinopsis argumental: Fisher, un inspector de policía, regresa a El Cairo después de haber estado investigando un asesinato en Europa. Se encuentra en un estado de confusión que lo lleva a buscar la ayuda de un psicoterapeuta. Su objetivo es intentar reconstruir, por medio de la hipnosis, el crimen a partir de los datos que ha ido recopilando. 
Nominaciones y premios: Festival de Cannes: Premio Técnico.
Comentario:Primera película de Lars Von Trier después de graduarse en la escuela de cine. Lars sorprende y recibe con esta película un premio al "Logro Técnico" en el Festival de Cine de Cannes (1984). Original y singular con su rodaje en color sepia.