Guillaume y los chicos, ¡a la mesa! (Les Garçons et Guillaume, à table!, 2013), escrita, dirigida e interpretada por Guillaume Gallienne con la participación de Guillaume Gallienne, André Marcon, Françoise Fabian, Nanou Garcia, Diane Kruger, Reda Kateb, Götz Otto, Brigitte Catillon.
Mientras regresa a los cines con Asesinato en la tercera planta (Le crime du 3e étage, 2026), redescubamos en streaming la ópera prima de Guillaume Gallienne como director, inspirada en su propia vida, ¡en la que interpreta tanto al protagonista como a su madre! Una pequeña joya, tan divertida como conmovedora, que rápidamente se convirtió en un clásico.
La trama: Película biográfica con toques de comedia sobre el cineasta y artista Guillaume Gallienne. Se centra sobre todo en la estrecha relación que tenía con su madre. Un recorrido por las emociones, los recuerdos y la familia. El primer recuerdo que tengo de mi madre es de cuando tenía cuatro o cinco años: nos llamaba a mis dos hermanos y a mi a la mesa diciendo: «Niños, Guillaume, ¡a cenar!» y la última vez que hablé con ella por teléfono, colgó diciendo: «Cuídate, mi niña grande.» Y, bueno, entre estos dos momentos hubo un buen número de malentendidos.
Es una adaptación de la obra de teatro homónima y la primera película dirigida por el actor Guillaume Gallienne, miembro de la Comédie-Française.
La película se estructura como si fuera la escenificación gráfica de los capítulos de un monólogo biográfico que el propio Galliene interpreta en el escenario. Así da cuenta de un sinfín de situaciones, a menudo esperpénticas y siempre humorísticas, que ejemplifican el descomunal desconcierto vital del protagonista –él mismo–, sus dificultades para ser amado, sus dubitativos acercamientos sexuales, sus traumas edípicos y sus desventuras emotivas en diferentes lugares –un pueblo andaluz, un colegio religioso, un college de Oxford, unas vacaciones en Marruecos, una clínica–, en diversas épocas y con distintas personas, especialmente con su adorada madre. El material tiene mucho de 'sketch', donde prevalece el gesto corporal acompañado del diálogo cómico o la voz en off, sobre cualquier otro elemento externo. La libertad narrativa de Galliene se manifiesta en multitud de detalles, aunque destacan las proyecciones materno-mentales del protagonista y también las logradas transiciones que van del monólogo del escenario a su correspondiente recreación cinematográfica. Disponible en varias plataformas de streaming.


No hay comentarios:
Publicar un comentario