La ocupación, vista desde la perspectiva de los colaboracionistas. El director nos ofrece una película épica con una dirección espectacular, muy alejada del maniqueísmo. Una ambiciosa obra magistralmente llevada a cabo por Jean Dujardin y la joven actriz Sastya Golubeva.
El título del nuevo largometraje de Xavier Giannoli —una alusión a los haces de luz del proyector que iluminan el teatro a oscuras— es ya un comienzo prometedor para el cine. Pero Les Rayons et les ombres (2026) es, ante todo, un homenaje a la literatura.
Más precisamente, al poema Sagesse (XLIV) perteneciente a la colección de Victor Hugo, Les Rayons et Les Ombres (1840), del que el director de La aparición (L'apparition, 2018) extrajo los siguientes versos: "Todo hombre en la tierra tienedos caras, buena/ y mala. Culpar a todo es no entender nada./Las almas humanas están hechas de oro y plomo. La mente del sabio es seria, y sobre cada cabeza/no lanza su rayo al azar en fragmentos”, que abogan por los matices, la tolerancia y la comprensión de la complejidad de la naturaleza humana, una mezcla de bien y mal, e instan a no juzgar. La frase "Culpar a todo es no entender nada" invita a la empatía y a la comprensión de la complejidad humana, en lugar de una condena moral simplista. La persona "sabia" es aquella que, consciente de esta dualidad, demuestra moderación ("seria") y evita la condena ciega ("no lanza sus rayos al azar"). La película rechaza todo maniqueísmo, como los versos del poeta.
![]() |
| Jean Dujardin despliega todo su talento interpretativo en el papel de Jean Luchaire (1901-1946), periodista y activista pacifista seducido por la ideología nazi |
La trama: Años 1930. Jean y Otto, un periodista francés y un joven alemán francófilo, luchan por la paz en Europa. La hija de Jean, Corinne, comienza una prometedora carrera como actriz de cine pero estalla la II Guerra Mundial y Francia es ocupada. Los dos amigos desempeñan un papel importante en esta nueva Francia. Jean se convierte en un gran magnate de la prensa y Otto es nombrado embajador del Reich en París. Corinne, por su parte, se ve inmersa en una situación muy complicada. Tres destinos trágicos, inextricablemente unidos, se desarrollan a lo largo de tres horas en una narrativa cautivadora de principio a fin.


No hay comentarios:
Publicar un comentario