sábado, 7 de marzo de 2026

El mes de la mujer: 8 de marzo. Abuelas, madres, hijas, nietas y, por supuesto, esposas… (II)

 (cont.)

3. La duda (Doubt, 2008), de John Patrick Shanley

En 1964, en una parroquia del Bronx, un apasionado y carismático sacerdote, el padre Flynn (Seymour Hoffman) intenta cambiar las rígidas normas del colegio, que durante años han sido celosamente salvaguardadas por la hermana Aloysius Beauvier (Meryl Streep), una estricta directora que cree firmemente en el poder de la disciplina. Soplan vientos de cambio político; prueba de ello es que el colegio ha aceptado al primer alumno negro, Donald Miller. Pero cuando la hermana James (Amy Adams) le cuenta inocentemente a la hermana Aloysius que parece que el padre Flynn presta demasiada atención a Donald, la superiora, sin contar con una sola prueba, comienza una cruzada personal para sacar a la luz la verdad y expulsar a Flynn del colegio por abusar del alumno. Esta batalla amenaza con desgarrar la comunidad de manera irreversible. 
Meryl Streep y Philip Seymour Hoffman en La duda (2008)
Basada en una obra ganadora del Premio Pulitzter y de un Premio Toni en su adaptación teatral. La trama se inspira en los tristes escándalos de abusos sexuales de parte del clero católico en Estados Unidos, sacados a la luz en los últimos años. Y pivota alrededor de apenas cuatro personajes y de conceptos tan potentes como la duda, la presunción de inocencia, la inhibición a la hora de actuar, el miedo a salir escaldados, la rectitud de intención ante las propias acciones. En ese sentido, Shanley ha armado un drama de interés, que permite construir personajes de entidad e indagar en su compleja maraña de sentimientos e inclinaciones.

4. Amor y otras drogas (Love and Other Drugs, 2010), de Edward Zwick

Finales de los años 1990. Jamie es un joven egocéntrico y ambicioso, de gran éxito con las mujeres, aunque con el complejo de no saber agradar a sus padres. Dispuesto a ganar dinero como sea, se convierte en visitador del laboratorio farmacéutico Pfizer, una profesión muy lucrativa que le permite seguir centrado en su ocupación favorita: pensar única y exclusivamente en sí mismo. Hasta que conoce a Maggie, una joven con Parkinson en estado 1, en una de las clínicas que frecuenta. Al principio el juego es de un ligoteo más, pero puede que está asomando a la puerta el amor.
Anne Hathaway y Jake Gyllenhaal en  Amor y otras drogas (2010)
La película se basa en una historia real: la de Jamie Reidy, un vendedor de Pfizer (empresa farmaceútica que puso a la venta la Viagra) que sacó a la luz algunas de las malas prácticas de las compañías farmacéuticas.  Edward Zwick abandona el cine épico que justa fama le ha dado y se sumerge en una confusa mirada a la necesidad del amor que experimenta todo ser humano. Su fuente para el guión, coescrito con Charles Randolph y Marshall Herskovitz, es el libro de Jamie Reidy Hard Sell:  The Evolution of a Viagra Salesman, donde el autor cuenta sus experiencias reales como viajante de Pfizer y vendedor de Viagra, el célebre fármaco para disfunciones sexuales. Zwick conduce al espectador a través de un largo “viaje”, donde la meta del amor es algo reduccionista, y las etapas del trayecto poco nítidas en lo moral y escasamente atractivas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario