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viernes, 22 de diciembre de 2023

Cumplió 25 años: La delgada línea roja

El 22 de diciembre de 2023 se estrenó la película estadounidense La delgada línea roja (The Thin Red Line), dirigida por Terrence Malick e interpretada por  Sean Penn, George Clooney, Adrien Brody, Jim Caviezel, Woody Harrelson, Ben Chaplin, Nick Nolte, John C. Reilly, John Travolta, John Cusack, Jared Leto, John Savage, Thomas Jane. Productora: 20th Century Fox, Phoenix Pictures. Duración: 163 minutos. 
Sinopsis argumental: Año 1942, en plena Segunda Guerra Mundial en la Isla de Guadalcanal, en el Pacífico. Un grupo de hombres de la compañía de fusileros del ejército americano "C de Charlie" combate contra el ejército japonés por la conquista de una estratégica colina. Este grupo forma parte de las tropas enviadas para relevar a las unidades de infantería de la Marina, agotadas por el combate.
Nominaciones y premios: 7 Nominaciones al Oscar, incluyendo mejor director, fotografía, banda sonora original, película; Nominada a los Premios Cesar: Mejor película extranjera; Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor director y mejor fotografía; Festival de Berlín: Oso de Oro y Mención de Honor (John Toll); Critics' Choice Awards: Nominada a mejor película; Asociación de Críticos de Chicago: Mejor director y Mejor fotografía. 5 nominaciones.
Comentario: La película muestra el dolor y las terribles heridas propias del combate… Pero va más allá. En un escenario de gran belleza, se asiste al miedo y a cómo se mina la moral de los combatientes. Conviven escenas de cuerpos mutilados con estampas bellísimas de la naturaleza. Basada en una novela de Jones. El director apuesta por el lirismo y el pensamiento sobre la condición humana, aunque hace convivir esa opción con abundantes escenas de acción bélica

viernes, 13 de octubre de 2023

Efemérides de cine: Malas tierras

El 13 de octubre de 1973 se estrenó la película estadounidense Malas tierras (Badlands), dirigida por Terrence Malick e interpretada por Martin Sheen, Sissy Spacek, Warren Oates, Ramon Bieri, Alan Vint, Gary Littlejohn, John Carter, Bryan Montgomery. Productora: Warner Bros., Badlands Company, Jill Jakes Production, Pressman-Williams. Duración: 95 minutos.
Sinopsis argumental: Dakota del Sur, 1959. Cuando el rebelde Kit Carruthers (Martin Sheen) conoce a la joven de 15 años Holly Sargis (Sissy Spacek), decide dejar atrás su mediocre vida y alcanzar el triunfo sea como sea. Pero tras un trágico incidente, ambos jóvenes se convierten en fugitivos. 
Nominaciones y premios: Premios BAFTA: Nominada a mejor actriz revelación (Sissy Spacek); Festival de San Sebastián: Concha de Oro Mejor película, Mejor actor (Sheen).
Comentario: La película cuenta con una brillantísima realización y muy buenas actuaciones de Martin Sheen y Sissy Spacek, cuyos personajes rezuman autenticidad, pese a que los caracteres son muy excéntricos y amorales, como si matar para ellos fuera sólo un juego infantil. Hay planos de una belleza sobrecogedora, que invitan a una contemplación serena (tan del gusto del director), como los que recogen las llamas en el incendio de la casa de Holly, el coche surcando las tierras yermas, los amaneceres, el baile nocturno... Con todo merecimiento, Malas tierras es considerado ya un clásico del cine. Opera prima de Terrence Malik. Se conmemora el quincuagésimo aniversario de su estreno. 

domingo, 26 de febrero de 2023

Diez películas para ver en Cuaresma (II)

6. Silencio (Silence, 2016), de Martin Scorsese

Basada en hechos históricos, la bellísima película de Scorsese pone sobre la pantalla el desgarrador relato de Endō, muy influido por Graham Green, autor de la logradísima El Poder y la Gloria que consideró al japonés uno de los más grandes escritores del torturado siglo XX. Las prodigiosas interpretaciones de Andrew Garfield, Adam Driver, Liam Nessony Asano Tadanobu, unidas a una puesta en escena impresionante de Dante Ferretti y a una fotografía excepcional de Rodrigo Prietohacen de la película un momento poderoso de interiorización del misterio. 

7. Hasta el último hombre (Hacksaw Ridge, 2016), de Mel Gibson

Una historia real en la que el amor se abre paso entre el horror. Con esta película Gibson, por un lado, ha querido hacer un homenaje a un héroe de la conciencia, un hombre que quiso ser fiel a sus convicciones hasta las últimas consecuencias. Según el cineasta, no estamos ante una película bélica, sino ante una historia de amor, de amor al ser humano, de amor a Dios. Una película sobre un personaje real, Desmond Thomas Doss (1919-2006), el primer objetor de conciencia que recibió la Medalla de Honor durante la Segunda Guerra Mundial por su heroico comportamiento en varias batallas de la terrible batalla entre japoneses y norteamericanos. Su adscripción a la iglesia Adventista del Séptimo Día le impedía empuñar las armas, pero quiso alistarse como sanitario, y así servir a su país. 

8. Converso (2017), de David Arratibel

Una película sobre la familia, la armonía y algo más difícil todavía: la fe. Conceptos más o menos básicos desde los que intentar explicar algo tan profundo como inefable: las hermanas del director se convierten de repente al catolicismo, y el cineasta trata de averiguar qué hay detrás de ese mecanismo de transformación personal. Desmontando el formato clásico del documental de entrevistas (no hay que olvidar el doble juego del título; "converso" viene también del verbo conversar), el director se sienta en una silla que convierte en confesionario de los otros y en el suyo propio al lanzar preguntas ante un espejo que no es otro que el espejo de casa. Film de familia con búsqueda personal y con un gran interrogante cinematográfico: si el Espíritu Santo entra en nuestra casa, ¿es posible hacer una película sobre él?
9. El artista anónimo (Tuntematon mestari, 2018), de Klaus Härö

Con una puesta en escena delicadísima y un uso de la luz inolvidable, Alberto Fijo explica que «lo que hace Härö en El artista anónimo es sencillamente extraordinario. Por la audacia para mostrar la fragilidad humana y la capacidad que tiene la Gracia de actuar por caminos insospechados. Porque el cuadro que protagoniza esta película no es cualquier cuadro. Y el arte cambia vidas. Y contar eso es muy difícil… 

10. Vida oculta (A Hidden Life, 2019), de Terrence Malick

El amor entre Franz y Fani Jägerstätter es el eje de este poema cinematográfico de Malick. Un cine de alta montaña, que se cierra con esta cita de George Eliot: "El creciente bien del mundo depende en parte de actos no históricos; que a ti y a mí las cosas no nos vayan tan mal como podrían haber ido, se debe en parte al número de los que vivieron fielmente una vida oculta, y descansan en tumbas no visitadas".

martes, 12 de octubre de 2021

Las mejores películas de culto de la historia del cine (CLXXIV)

Malas tierras (Badlands, 1973), de Terrence Malick


Dakota del Sur, 1959. Cuando el rebelde Kit Carruthers (Martin Sheen) conoce a la joven de 15 años Holly Sargis (Sissy Spacek), decide dejar atrás su mediocre vida y alcanzar el triunfo sea como sea. Pero tras un trágico incidente, ambos jóvenes se convierten en fugitivos. 
Terrence Malick debutó como director con este thriller rural basado en un hecho real. El cineasta tenía 31 años cuando rodó Malas tierras, una atípica 'road movie' que lanzó al estrellato a Martin Sheen y a Sissy Spacek, y que le valió el elogio unánime por su peculiar uso de la cámara, la economía de sus diálogos y la fusión entre música e imagen. El realizador, que dispuso de un bajo presupuesto, consiguió el beneplácito de la crítica y del público y fue considerado como el heredero de clásicos como Ford, Stevens o Vidor. Sin embargo, el fracaso comercial (que no crítico) de su posterior película, Días de cielo (Days of Heaven, 1978), le alejó de la dirección durante 20 años.

jueves, 15 de julio de 2021

Las 21 mejores películas del siglo XXI (III)

(cont.)

7.- Lazzaro feliz (Lazzaro felice, 2018), de Alice Rohrwacher

Los problemas de desigualdad o inmigración que aborda Rohrwacher no son novedosos, como tampoco lo es su estilo cercano al realismo mágico donde se puede rastrear casi toda la idiosincrasia de la cinematografía italiana. La originalidad radica en su conjunción, que también se observa en la combinación de dos nociones del estado de naturaleza y consiguiente paso a la sociedad civil: Rousseau y Hobbes. En realidad, en este filme los dos estados sucesivos podrían considerarse mezclados, pues ni la aldea es propiamente un estado anterior ni la ciudad es el posterior, sino que sus elementos se superponen. En cualquier caso, si Lazzaro representa la innata bondad rousseauniana, los hombres a su alrededor encarnan el egoísmo hobbesiano. Si Hobbes entendía que el hombre es un lobo para el hombre, con Lazzaro resulta que el lobo va más allá del hombre y lo trasciende.

6.- Holy Motors (2012), de Leos Carax

Unos meses después del estreno de Holy Motors, la escritora Pascalle Monier la describiría como «la gran sinfonía del gran artista moribundo, la canción del cisne, la síntesis definitiva de quién sabe que el cine ha muerto e intenta dibujarle un altar final». El propio Leos Carax sin duda renegaría de esa lectura, puesto que el cineasta ha desmentido por activa y por pasiva que su filme sea ese gran homenaje al cine que muchos creen estar descifrando. Puede que estemos enfrente, simplemente, de una obra performance iconoclasta y descarada, escenificada en trayectoria de héroe (o, en su acepción posmoderna, esa cáscara de actor que es Monsieur Oscar, interpretado por Denis Lavant). O, quizás, se trate de algo entre ambos conceptos que, moviéndose en un terreno incierto y abstracto, genera una fructífera lectura a mayor escala sobre el disgregado estado actual del cine.

5.- Pozos de ambición (There Will Be Blood, 2007), de Paul Thomas Anderson

Pozos de ambición no es simplemente una película: es una experiencia inmersiva en la esencia misma del arte de filmar. Como en 2001: Una odisea del espacio, otra propuesta cargada de ambiciosa épica, Anderson parte del inicio de la humanidad para explicar su hipotético final. Lo hace de forma bastante similar a Kubrick, con la salvedad de que no lo aplica a toda la población de la Tierra desde una perspectiva metafísica, sino exclusivamente al sujeto americano desde una perspectiva sociológica. Por ello es Pozos de ambición la gran película sobre los Estados Unidos del siglo XXI, que ataca de manera directa y feroz al mito fundacional sobre el que se sustenta el país amo del mundo desde que acabara la Primera Guerra Mundial; es decir, al sueño americano.

4.- Mad Max: furia en la carretera (Mad Max: Fury Road, 2015), de George Miller

Todo la película es una constante montaña rusa en donde cada nueva secuencia de acción supera en espectacularidad a la anterior gracias a unos magníficos efectos especiales, unos imposibles movimientos de cámara y su vertiginoso montaje. Un «más difícil todavía» que deja a las anteriores entregas en un simple calentamiento y que entrega momentos para el recuerdo como el de los vehículos adentrándose en una devastadora tormenta de arena o el dilatadísimo y trepidante clímax final. Mad Max: Furia en la carretera es todo lo que debería ser el blockbuster perfecto. Una superproducción de serie A con el espíritu desvergonzado y juguetón de la serie B. 

3.-  Mullholland Drive (2003), de David Lynch

Betty (Naomi Watts) llega a Los Ángeles a hacer realidad su sueño de convertirse en actriz. En los planos de apertura, la atmósfera de maravilla es notoria. La música dulce, la luz que como caída del cielo se proyecta sobre su cara, su sonrisa irrefrenable. Es una imagen de la inocencia más naif puesta ahí para ser derrumbada. Un estado de enajenación lumínica provocado por el propio escenario de Hollywood, la «fábrica de sueños» que aún no ha manifestado su lado tenebroso: el reverso del rostro radiante que nos aguarda es un cadáver descompuesto en un sofá. Para comenzar el siglo, Lynch nos recordó que la naturaleza del mismo cine se reduce a la pulsión entre luz y oscuridad. Una dialéctica elemental, la más vieja del mundo, que vertebra casi todos los relatos del cineasta. 

2.- El árbol de la vida (The Tree of Life, 2011), de Terrence Malick

«¿Dónde estabas tú cuando yo cimentaba la tierra?». Con esta cita del Libro de Job se abre El árbol de la vida. Ante la pérdida de un hijo, la mujer protagonista exige una respuesta. Una respuesta que no se hace esperar, y que no será dada por Dios sino por Darwin. Fuego, agua, catabolismo, anabolismo. Los primeros organismos unicelulares y, desde ahí, todo en cadena hasta el homo sapiens. El dinosaurio es la metonimia del agnosticismo. Es una visión escéptica que indica que las plegarias a Jesucristo caen en saco roto. Esta es la clave conceptual de la película. No el estricto cristianismo, sino la espiritualidad idealista de Hegel, o la filosofía cosmopolita de Diógenes. El planteamiento de Malick es secular en tanto que se refugia en el trascendentalismo y en la naturaleza curiosa del ser humano, que, por la incógnita de su origen, no puede evitar plantearse preguntas; sin por ello recurrir a unas sagradas escrituras, más allá de las de Kant o Sócrates. 

1.- La gran belleza (La grande bellezza, 2013), de Paolo Sorrentino

Roma se despereza y nos deja contemplar y escuchar, desde la Fontana dell’Acqua Paola, el esplendor de su majestuosa herencia. Una arquitectura sin igual que se deja observar estoica, con sosegada solemnidad y en una panorámica de descubrimiento, de 180º, capaz de dejar a un hombre sin aliento. Literalmente. Instantes después, en ese mismo lugar y con tan solo unas horas de diferencia, la cámara nos transportará al hemisferio opuesto. De lo idílico a lo grotesco. Paolo Sorrentino establece, con esta apertura, un paralelismo antitético: entre la Roma clásica, imperio absoluto de lo bello y lo puro que estableció los principales dogmas artísticos y culturales; y la Roma moderna, ahora gran imperio de la decadencia, fuente inagotable de corruptos y vividores que convierten la ciudad en un nido decrépito de sexo y drogas. 

viernes, 13 de diciembre de 2019

Vida oculta, de Terrence Malick, ¿lirismo impactante... película o sobrevalorada?

Vida oculta (A Hidden Life, 2019) es una película bélica alemana - estadounidense realizada por Terrence Malick que se estrena hoy en los Estados Unidos por Walt Disney Studios Motion Pictures (su estreno en España está previsto para el 7 de febrero de 2020). Protagonizada por August Diehl, se trata de una película biográfica sobre el objetor de conciencia austríaco Franz Jägerstätter, venerado desde 2007 como beato y mártir por Benedicto XVI y la Iglesia católica. La austriaca Valerie Pachner interpretará a su mujer Franziska.
En 1938, tras la entrada de las tropas de Hitler en Austria, Franz Jägerstätter se halla solo en su pueblo para luchar contra el Anschluss. El joven se va a negar a combatir para la Alemania nazi, pero las consecuencias para este objetor de conciencia serán inmediatas: va a ser encarcelado en Linz y después en Berlín.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Efemérides de cine: Días del cielo

El 13 de septiembre de 1978 se estrenó la película estadounidense Días del cielo (Days of Heaven), escrita y dirigida por Terrence Malick. Protagonizada por Richard Gere, Brooke Adams, Sam Shepard, Linda Manz, Robert J. Wilke, Jackie Shultis, Stuart Margolin, Timothy Scott, Gene Bell, Doug Kershaw, Richard Libertini, Frenchie Lemond. Productora y distribuidora: Paramount Pictures. 
Sinopsis argumental: Bill y Abby, una joven pareja, deciden abandonar la pobreza y la dura vida que llevan en el Chicago de 1916. Los dos y Linda, la hermana de Bill, viajan hacia las grandes campos de trigo de Texas, donde encuentran trabajo como braceros en una granja. Recogida la cosecha, el joven y apuesto patrón, al que hacen creer que los tres son hermanos, les pide que se queden porque se ha enamorado de Abby. 
Nominaciones y premios: Cannes: Mejor director. Nominada a la Palma de Oro. BAFTA: Premio Anthony Asquith a Mejor música. Oscar: Fotografía. Nominada a Música, Vestuario y Sonido. 2 nominaciones al Globo de Oro: Mejor drama, Mejor director. Premios David di Donatello: Mejor actor (Richard Gere) y guión extranjero. National Board of Review: Mejor película. Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor director.
Comentario: La belleza visual de esta película es digna de mención. No en vano, Néstor Almendros logró un Oscar por la fotografía. Malick es un director controvertido, que pasó casi 20 años sin rodar una nueva película, hasta La delgada línea roja (The Thin Red Line), en 1998. Realizó un brillante debut en 1973 con Malas tierras (Badlands), protagonizada por Martin Sheen y Sissy Spacek, una película que está considerada uno de los mejores ejemplos del género "road movie". Días del cielo debe mucho a su antecesora, porque narra una historia muy similar, pero con una perspectiva muy peculiar.