jueves, 29 de enero de 2026

Película de vampiros de 2025 que hace historia en los Oscar

Nada de fiestas, llamadas histéricas ni champán descorchado a las siete de la mañana. Según ha contado en Variety junto a la productora Zinzi Coogler y Sev Ohanian, fue un día sorprendentemente cotidiano. Despertarse, poner YouTube y decir algo así como “oye, levántate”.
Mientras media industria estaba mirando las listas con el corazón en un puño, en casa de los Coogler tocaba rutina: niños al cole, poco sueño y esa sensación extraña de estar viviendo algo enorme sin tiempo para procesarlo. Zinzi lo resumía con una frase que dice mucho: todavía estamos intentando asimilarlo. Normal. Dieciséis nominaciones no se digieren con el café de la mañana.
Coogler, lejos de ponerse épico, habló desde el orgullo de equipo. De ver cada día a su gente dejándose la piel y sentir que, por una vez, ese trabajo ha sido reconocido por quienes deciden. No siempre pasa así en Hollywood. Y menos cuando lo que haces es una película de vampiros que no juega a ser “prestigiosa” disfrazándose de otra cosa.
Los pecadores (Sinners, 2025), recibe dieciséis nominaciones que cambian las reglas. El dato es demoledor: Los pecadores ha conseguido más nominaciones al Oscar que Titanic, La La Land o Eva al desnudo. Y no es solo un récord por el récord. Es lo que simboliza. El reconocimiento absoluto a una película de vampiros dentro de una industria que históricamente ha mirado el terror con cierto desdén.
Hasta ahora, los grandes hitos del género eran contados. El exorcista logró diez nominaciones en 1973. El silencio de los corderos llegó a siete en 1991. El sexto sentido se quedó en seis en 1999. Logros enormes, sí, pero siempre vistos como excepciones. Los pecadores ha reventado ese techo de cristal con un martillazo directo.
Que una película de vampiros haga historia en los Oscar no es solo una anécdota para titulares llamativos. Es una señal bastante clara de que algo está cambiando dentro de la Academia. El terror ya no es solo “esa cosa rara que da dinero pero no premios”. Ahora puede ser cine grande, con mayúsculas, sin pedir perdón. Además, Los pecadores no es una rareza minoritaria. Fue una de las películas más taquilleras de 2025. Público y crítica fueron de la mano, algo que no siempre ocurre. Y ese equilibrio es justo lo que durante años se le ha negado al género: si triunfa en taquilla, parece que no puede ser “arte”. Aquí se ha demostrado lo contrario.

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