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Muerte en el Nilo (Death on the Nile, 1978), de John Guillermin
El éxito de Asesinato en el Orient Express (1974) originó esta segunda película de los productores John Brabourne-Richard Goodwin. Con guion del dramaturgo y escritor Anthony Shaffer y un nuevo y espectacular reparto (entre ellos suman un total de veintiocho nominaciones al Oscar con ocho victorias), la trama nos lleva a Egipto y está inspirada en las vacaciones que la escritora pasó allí en 1937 (varias escenas se rodaron en el Old Cataract Hotel de Asuán, donde se había alojado Christie casi 40 años antes). Estaba previsto que Albert Finney repitiera en el papel de Poirot, pero el actor rechazó la propuesta porque el maquillaje que tuvo que usar para la primera película le había resultado tan incómodo en el caluroso interior del tren, que se negó a pasar por la misma experiencia, esta vez a temperaturas mucho más elevadas. Peter Ustinov fue elegido en su lugar y con esta película el magnífico actor iniciaría su relación con Poirot, al que interpretaría en un total de seis ocasiones. Si los finales de Testigo de cargo y Asesinato en el Orient Express provocaron una conmoción en los espectadores, el de Muerte en el Nilo no se quedaba atrás, con un triángulo amoroso cuyo centro es la fascinante, millonaria y caprichosa Linnet Ridgeway (interpretada por la no menos fascinante Lois Chiles) y un enrevesado plan de asesinato a bordo del vapor Karnak. En una adaptación de la novela para la serie de televisión Poirot, Emily Blunt interpretó a Linnet y en la versión de 2020 para el cine fue Gal Gadot. Y no podemos olvidar a la escritora de novelas rosas Salome Otterbourne, con los rasgos de la inolvidable Angela Lansbury (y de Frances de la Tour en la película para televisión).
Diez negritos (And Then There Were None, 1945), de René Clair
Es la novela de Agatha Christie que más ha sido adaptada al cine (diez veces), más dos versiones para la televisión. Y es la que más títulos diferentes ha tenido, empezando por Ten Little Niggers, en la edición británica de 1939, And Then There Were None, en la norteamericana de 1940, y Ten Little Indians en la británica de 1965. Esta fue la última película en Hollywood del francés René Clair, donde había llegado en 1940. Con guion del famoso Dudley Nichols y, como sería habitual en el cine de Christie, un reparto de lujo (Barry Fitzgerald, Walter Huston, Louis Hayward, Judith Anderson, C. Aubrey Smith, Mischa Auer, June Duprez y Roland Young), estos Diez negritos marcarían la pauta a futuras versiones, incluyendo un final muy distinto al de la novela. Agatha Christie dijo que la película “No valía nada” y fue más lejos años después asegurando que se había ahorrado bastantes disgustos manteniéndose alejada del cine y de las versiones cinematográficas de sus novelas. Por lo menos sirvió para que Walter Huston comprara con el dinero que le pagaron más tierras y más ganado en su nueva profesión de ranchero.
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