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lunes, 20 de noviembre de 2023

Veinte operas primas española a redescubrir (IV)

(cont.)

16. Memorias del ángel caído (1997), de David Alonso y Fernando Cámara

Ambos directores debutaron por primera vez en la gran pantalla con este largometraje. Un extraño suceso acaba de suceder en una antigua parroquia situada en el centro de una gran ciudad. Tras la comunión, algunos fieles han caído fulminados como si hubieran sido envenenados. La policía se pone manos a la obra para descubrir las extrañas causas del suceso. Mientras se produce la investigación, algunos sacerdotes comienzan a sufrir unas visiones turbadoras. Pero la situación se hace aún más terrorífica cuando los feligreses muertos vuelven a la vida, durante la realización de su autopsia. Un investigador comienza a atar cabos y relaciona los sucesos con las escrituras de un oscuro libro. Una interesante incursión en el género del thriller pseudorreligioso, que parte de una oscura y enrevesada trama. Cuenta con una eficaz interpretación de Santiago Ramos. Mantiene el suspense hasta el final.
José Luis López Vázquez en Memorias del ángel caído (1997)

17. Torrente, el brazo tonto de la ley (1998), dirigida por Santiago Segura

Siguiendo la estela que dejaron películas como Acción mutante (1993), Santiago Segura decide ponerse a la dirección de su debut, que sentaría las bases de su carrera humorística. El director muestra muchas referencias de la comedia española, entre ellas la fuerte influencia de Berlanga y algún guiño a Luis Buñuel. Torrente, el brazo tonto de la ley muestra un humor caricaturesco, lleno de bromas de mal gusto, lenguaje soez y escenas escatológicas. Segura resucitó la comedia popular haciendo un homenaje a las películas de Alfredo Landa o Mariano Ozores. La cinta nos presenta a Jose Luis Torrente (Santiago Segura), un policía español, fascista, machista, racista y alcohólico que patrulla las calles de Madrid junto a su vecino Rafi (Javier Cámara). Torrente y sus expresiones han pasado a formar parte del imaginario popular español con un vulgarismo rancio, sin tabúes. Su propuesta le llevó a convertirse en la película española más taquillera del momento. Después de la pentalogía Torrente, Santiago Segura ha dado el paso a las comedias familiares consiguiendo un apabullante récord de taquilla con películas como Padre no hay más que uno (2019).
Santiago Segura y Tony Leblanc en Torrente, el brazo tonto de la ley (1998)

18. Solas (1999), de Benito Zambrano

Solas es una ópera prima estrictamente andaluza. Benito Zambrano, natural de Sevilla, rueda en su tierra natal esta historia de madre e hija, maltratadas por la vida, que se reencuentran. Con un guion simple pero intenso, Zambrano dirige una película humilde y sincera, que habla de relaciones familiares fustigadas por la soledad, la pobreza y los sueños ahogados en el alcohol. Con enorme dureza y dramatismo aborda el tema de los malos tratos y la falta de comunicación dentro de la familia, pero sobre todo de la búsqueda de dignidad de las mujeres dentro de una España que las mantiene desplazadas. Un retrato visceral que muestra una visión pesimista del país de la época, lleno de inestabilidad laboral, inestabilidad emocional, y plagado de núcleos familiares destrozados por el egoísmo, sobre todo en las clases bajas. Por otra parte, Solas es una película que reivindica las raíces andaluzas, como acostumbra a hacer este director. Sus películas se ambientan en Andalucía porque el guion exige que no puedan ambientarse en otra parte. Encontramos geniales interpretaciones de María Galiana y Ana Fernández, que pronuncian diálogos demoledores que suponen un golpe de realidad y emoción y contribuyen a crear esa atmósfera agónica de desesperanza. Hacia el final, la película invita al espectador a hacer autocrítica sobre su propia vida y le empuja a ser generoso con todos los que le rodean. Zambrano triunfó en el Festival de Berlín con su primera película obteniendo el premio del público, y se alzó con cinco premios Goya, dirigiendo una película honrada, sincera y directa. Se convertiría en un director de renombre que años más tarde nos daría obras maestras con aire andaluz como La voz dormida (2011) o Intemperie (2019).
Carlos Alvárez-Novoa y Ana Fernández en Solas (1999)

19. Intacto (2001), dirigida por Juan Carlos Fresnadillo

Por el mundo pululan una serie de personas con un peculiar don: la suerte. Una de ellas es Sam, que regenta un extraño casino. Otra, Federico, que sobrevivió a un terrible terremoto. Éste, por algún misterioso motivo, tiene un interés especial en reclutar a la gente que comparte su mismo don. Pronto detecta la existencia de Tomás (Leonardo Sbaraglia), único superviviente de un terrible accidente aéreo. El canario Juan Carlos Fresnadillo llamó la atención hace unos años al lograr ser nominado al Oscar por su cortometraje Esposados. Aunque se ha hecho esperar, aquí llega su primera película larga. Siguiendo la estela de Alejandro Amenábar, nos ofrece un thriller que nos lleva por donde no esperamos. Con escenas angustiosas, como la que transcurre en medio de una autopista plagada de vehículos, o la de la carrera en el bosque, Fresnadillo logra con creces su intención de sorprender. Además se rodea de un reparto la mar de simpático: desde el argentino en boga Leonardo Sbaraglia, pasando por el “exorcista” Max Von Sydow, o el zambraniano Antonio Dechent.
Max von Sydow y Leonardo Sbaraglia en Intacto (2001)

20. La vida de nadie (2002), de Eduard Cortés

Emilio Barrero es un hombre de éxito: tiene un buen trabajo, un lujoso chalé, una esposa encantadora y un hijo que lo admira. Está a punto de cumplir 40 años y su familia le prepara una fiesta sorpresa. Sin embargo, la sorpresa se la llevan ellos cuando se enteran de que Emilio no es el hombre que aparenta ser, y de que ha construido a su alrededor una mentira que les ha tenido engañados durante muchos años. Debut del director Eduard Cortés, proveniente del mundo de la televisión, donde tiene una amplia experiencia como realizador de la cadena autonómica TV3. Cortés, también guionista, se inspiró en el caso real de Jean-Claude Romand, que en 1993 asesinó a su familia, a la cual mantuvo engañada durante 18 años, haciéndoles creer que era un médico de éxito. Un desgraciado incidente que ya había dado paso a dos películas: El empleo del tiempo y El adversario. La película cuenta con una primera parte casi en clave de comedia para acabar desembocando en una oscura tragedia. El protagonista de este gran engaño, Emilio Barrero, está protagonizado por José Coronado, quien aparece acompañado de Adriana Ozores y Marta Etura, ambas nominadas al Goya por su trabajo.
Adriana Ozores y José Coronado en La vida de nadie (2002)

domingo, 19 de noviembre de 2023

Veinte operas primas española a redescubrir (III)

(cont.)

11. Acción mutante (1993), de Alex de la Iglesia

Considerada una obra de culto en nuestro país y fuera de él (por ejemplo, Japón), Acción mutante causó un gran impacto en la sociedad española acostumbrada a películas sobre la guerra civil, dramas amorosos y comedias ligeras. El debut de Alex de la Iglesia marcó un antes y un después en el modo de hacer cine en España. En el futuro, una banda terrorista formada por seres deformes liderada por Ramón (Antonio Resines), siembra el terror en el país, pretendiendo vengarse de los ricos y guapos para tomar el mando. Podría considerarse la primera película de ciencia-ficción española, algo en los años 1990 reservado únicamente para las producciones americanas. La película es también una comedia, que se presenta como sátira política y una crítica hacia como los medios manipulan a la sociedad. Acción mutante combinó ambientes sucios con escenas de acción, gore sin tapujos y una banda sonora de Def con Dos de lo más cañera. Este bizarro cóctel tan característico lo encontraríamos en posteriores películas del director como El día de la bestia (1997).
Acción mutante (1993)

12. Salto al vacío (1995), de Daniel Calparsoro 

La joven Alex malvive mediante un negocio de tráfico de armas que tiene montado con un grupo de amigos. Es una chica algo bruta y sus ademanes masculinos hacen que los chicos la traten como uno más, pero ella está enamorada de Javi, y no sabe cómo hacérselo saber. Además, la continua violencia y peligro que rodea su vida no es lo mejor para su futuro. Quiere dejarlo y no sabe cómo. Oscura película de Daniel Calparsoro sobre unos jóvenes traficantes. El protagonismo radica en Najwa Nimri y la decisión que está decidida a tomar se concreta durante un día y medio, tiempo en el que transcurre el film. La película tiene una estética muy particular, que no gustará a todos, y por momentos el ritmo decae y se pierde en esa atmósfera putrefacta y deprimente en la que está envuelta la historia.
 Najwa Nimri en Salto al vacío (1995)

13. Antártida (1995), de Manuel Huerga

María (Ariadna Gil) es una heroinómana, frustrada cantante de rock, que acaba de perder a su novio por una sobredosis. Es una chica desesperada, sin ninguna ilusión, incapaz de superar su adicción, sólo con ganas de acabar de una vez por todas con su existencia. Un día conoce a Rafa (Carlos Fuentes), un animoso joven, ratero de poca monta, que casualmente ha robado una importante cantidad de droga. A Rafa le gusta María y a la vez siente lástima por ella. A María, Rafa le es indispensable porque le suministra droga, mientras tratan de vender el alijo. Lo que no saben es que los verdaderos dueños del material son unos poderosos delincuentes sin escrúpulos, que tratan de ajustarles las cuentas. Un emocionante 'road movie', inusual en el cine español, con un ritmo trepidante. El guión es del novelista Francisco Casavella, autor entre otras de la excepcional novela Un enano español se suicida en Las Vegas. Cuenta con todos los ingredientes del género, además de que sus personajes protagonistas, sobre todo en el lado positivo de Rafa, rezuman buenos sentimientos. Ariadna Gil, como yonqui que ha tocado fondo, está cautivadora. Carlos Fuentes, en su primer papel para el cine, tiene un desparpajo elogiable.
Ariadna Gil en Antártida (1995)

14. Tesis (1996), de Alejandro Amenábar

Posiblemente la ópera prima más célebre de nuestra lista. Con veinticuatro años Alejandro Amenábar se alzó con el Goya a mejor dirección novel, mejor guion original y mejor película con esta cinta. En los años 1990 la apuesta por nuevos géneros se continuó abriendo, y Amenábar se hizo eco con este thriller con aires hitchconianos, que a día de hoy es considerada una película de culto. Ángela (Ana Torrent), que prepara una tesis sobre violencia audiovisual, descubre muerto a su director en la videoteca de la facultad. Junto a Chema (Fele Martínez) intentaran resolver el misterio de la muerte que también esconde una serie de desapariciones. Tesis se atreve a entrar en el mundo de las snuff movies y ejecuta una crítica hacia la morbosidad que buscan los programas de televisión o el cine. El director hace partícipe al espectador de la trama, haciéndole cuestionarse si él/ella forma parte también de ese público morboso. La carrera de Amenábar se vio catapultada tras el éxito de Tesis, consolidándose como un director de escaso volumen de obras pero todas de enorme calidad, tales como Abre los ojos (1997), Los otros (2001) o Mar adentro (2004).
Fele Martínez y Ana Torrent en Tesis (!996)

15. Familia (1996), de Fernando León de Aranoa

Para celebrar su 55º aniversario, el solitario Santiago contrata a una peculiar compañía de teatro para que se haga pasar por su familia. Rodeado de los actores que encarnan a su madre, su mujer, sus hijos, su hermano y su cuñada, Santiago empieza los rituales propios de la conmemoración. Cuando el guionista Fernando León decidió pasarse a la realización no pudo hacerlo de mejor manera ya que recibió el Goya a la mejor dirección novel. Fue Elías Querejeta quien, después de ver su corto Sirenas, decidió producir la película que le convirtió automáticamente en uno de los valores más importantes del joven cine español. Con un planteamiento similar al de Dulces horas, de Carlos Saura, Familia se plantea como una obra teatral clásica, ya que presenta una situación única, en un solo espacio donde los personajes interaccionan y en un tiempo no superior a un día. Y es que a León le preocupa más el tratamiento de los personajes que la técnica empleada para mostrar la historia. Y esta humildad visual se traduce en una historia sencilla, pero bien contada.
Familia (1996)
(cont.)

viernes, 17 de noviembre de 2023

Veinte operas primas española a redescubrir (II)

(cont.)

6. Habla, mudita (1973) dirigida por Manuel Gutiérrez Aragón

Su acción transcurre en un macizo montañoso del norte de España. Allí vive una pastora muda, de la que nadie se ha preocupado por saber si podía hablar, con una familia dominada por la incultura y donde su hermano –también sordomudo– ha sido declarado por la UNESCO“el tonto más grande de España”. Don Ramiro, un estudioso del lenguaje que se encuentra de vacaciones por esos parajes, encuentra a la pastora y comprueba que, al chillar, también será capaz de emitir cualquier otro sonido, incluidas las palabras. Por ello intentará hacerla hablar convirtiéndola en el motor de su anodina existencia, aunque en el pequeño pueblo comienzan a circular todo tipo de rumores sobre el afán del profesor en educar a la joven muda. Rodada en el Refugio Nacional de Ávila, y en los pueblos de Bores y Bejes (Santander), supuso el debut en la dirección de Gutiérrez Aragón, que abordaba así su particular visión del mundo rural en un cuento sobre el aprendizaje producido por Elías Querejeta y con José Luis López Vázquez y Kiti Manver de protagonistas. La atmósfera que impera es de un mundo provinciano asfixiante, con un humor negro y una visión plana de la existencia.
Kiti Mánver y José Luis López Vázquez en Habla mudita (1973)

7. El espíritu de la colmena (1973) de Víctor Erice

Es considerada una de las películas más importantes del cine español. Víctor Erice con El espíritu de la colmena plantea una sincera muestra de cine poético en nuestro país, con reminiscencias del cine europeo de la época e incluso influencias de figuras como Andréi Tarkovksy. Se trata de una película rodada durante el franquismo, pero ambientado en los años 1940. Aborda el tema de la posguerra de manera muy sutil, desde los ojos de una niña de un pueblo de Castilla. Un día un camión llega al pueblo con un cine y proyecta El doctor Frankestein para los niños. La inocencia de Ana, la protagonista (interpretada por Ana Torrent), cambia a raíz de ese visionado. La mirada de Erice sobre la infancia muestra un tratamiento muy respetuoso y sensible. Habla de la mirada del niño que aún no es capaz de distinguir entre la realidad y la ficción. Unos seres pequeños cuya imaginación y curiosidad no entiende de límites y por ese motivo son aislados dentro de la familia y de la sociedad. Es una película sobre como el cine nos hace crecer. El director de fotografía de Erice, Luis Cuadrado, mostró con impactantes imágenes el paisaje de Castilla. Unos fotogramas que ya pertenecen al imaginario colectivo. La película se alzó con la Concha de oro en el Festival de San Sebastián y consagró a Erice como uno de los cineastas más sensibles de su tiempo. Erice más tarde dirigiría dos obras también de enorme reconocimiento y recorrido, como El sur (1983) y El sol del membrillo (1992), ésta última como un sincero acercamiento al cine documental.
Ana Torrent e Isabel Tellería en El espíritu de la colmena (1973)

8. Asignatura pendiente (1977), de Jose Luis Garci

Garci se estrenó en el cine con un drama romántico protagonizado por José Sacristán y Fiorella Faltoyano. Los protagonistas fueron novios de jóvenes y aunque ambos están casados, al reencontrarse vuelven a enamorarse recordando su relación y al constatar que nunca llegaron a hacer el amor. La película incluye sutiles críticas a las presiones de la estricta moral de los años 1950, y es una película bisagra que narra los últimos años del franquismo y los primeros de la transición. Jose Luis Garci realizó una película muy personal y trató de manera emotiva y tierna la relación entre los protagonistas. El director consiguió acercarse al espectador a través de un drama cotidiano. Rodaba un cine de cuyas historias podrían ser protagonistas nuestros padres o nuestros abuelos, ubicados en ciudades y lugares reales. Garci recurre a la melancolía en un período histórico y un paisaje concreto: el Madrid de los años 1970. Se convierte así en un relato generacional, de cuando en España se empezó a luchar por defender las libertades sociales que habían sido suprimidas durante décadas.
José Sacristán y Fiorella Faltoyano en Asignatura pendiente (1977)

9. Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón (1980), de Pedro Almodóvar

Tras la muerte de Franco, en la segunda mitad de la década de los años 1970 y durante los años 1980 se produjo un despertar creativo, y sobre todo, sexual. El cine del destape apareció en España, las películas comenzaron a mostrar desnudos sin cortes ni tapujos (principalmente femeninos). Almodóvar se convirtió en uno de los iconos de la época, escandalizando con sus películas a la audiencia más puritana. El sexo ganó importancia en la pantalla desplazando a otros temas tan de moda como lo eran la droga o la posguerra. Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón es una comedia que cuenta la historia de tres chicas que viven en Madrid durante la época inicial de la Movida madrileña, cuya violación de una de ellas les cambia la vida. La película aborda temas como la homosexualidad, la prostitución, el sadomasoquismo sin ningún tipo de tabúes. Almódovar fue acusado directamente de estar rodando una película porno. Con un rodaje “semiclandestino”, filmada sin permisos, las críticas fueron diversas. La positiva recepción o el morbo (o ambas cosas) le facilitaron la producción de Laberinto de pasiones (1982) y Entre tinieblas (1983). Después de los primeros años de la transición la ropa volvió a las pantallas, cuando el destape perdió fuerza y se normalizó. Las cintas de Almódovar dejaron de ser tan escandalosas. Sin embargo, los temas de la identidad sexual, la pasión y el deseo se han mantenido como recurrentes en su cine hasta hoy.
 Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón (1980) 

10. Demasiado viejo para morir joven (1988), de Isabel Coixet

Equis es un joven desorientado, que acompaña a su amigo ex rockero Taxi, que se gana la vida... con su taxi, como es de imaginar, y que entre el estrés de la urbe y los quebraderos de cabeza que le da su novia, anda un poco agobiado. Además anda por ahí Evax, mensajera que le echa cara a la vida soñando con grandes negocios. Isabel Coixet, quien también es autora, debutó en el largometraje, con 24 años, con esta historia juvenil urbana, y logró ser nominada al Goya a la mejor dirección novel.
Gerardo Arenas y Emma Suárez en Demasiado viejo para morir joven (1988)
(cont.)

martes, 14 de noviembre de 2023

Veinte operas primas española a redescubrir (I)

¿Qué significa el término ópera prima? En cine se utiliza el término “opera prima” para referirse al primer largometraje de un director; un ejercicio fílmico que intentará consolidar su lenguaje cinematográfico. A continuación hacemos un recorrido por la filmografía española para destacar algunas de estas "primeras obras" que consagraron a sus autores.

1. Esa pareja feliz (1951), de Luis García Berlanga y Juan Antonio Bardem

El debut de dos de los mayores exponentes del cine español fue esta sencilla película protagonizada por Fernando Fernán Gómez. Una comedia acerca de una pareja madrileña que gana un concurso. Más tarde la carrera de ambos se dispararía. Tras Bienvenido Míster Marshall (1953) (con guion de Juan Antonio Bardem y Miguel Mihura) Berlanga se proclamó maestro de la sátira, expresando en cada uno de sus películas con mordaz ironía, una crítica acerca de la realidad política y social de la España de la época. El momento de mayor esplendor de Juan Antonio Bardem llegaría con Muerte de un ciclista (1955) y Calle Mayor (1956), que a diferencia de su compañero optó por el drama y el género negro. En los años 1950 el franquismo limitaba la libertad de expresión, sin embargo tanto Berlanga como Bardem despuntaron en su habilidad para burlar la censura de la época.
Elvira Quintilla y Fernando Fernán Gómez en Esa pareja feliz (1951)

2. Los golfos (1960) de Carlos Saura

Carlos Saura estrenó Los golfos en el Festival de Cannes en 1960, dónde fue nominada a la Palma de oro. La película es una de las precursoras del llamado cine quinqui, que narraba las peripecias de delincuentes callejeros de estrato social muy bajo, y que han alcanzado fama gracias a sus delitos. Seis jóvenes de la periferia madrileña ayudan a su amigo en su sueño de ser torero, cometiendo diversos atracos para pagar su debut. Los golfos abrió el cine español al camino del neorrealismo, que por entonces ya era un estilo muy extendido en Europa. Saura contó en su mayor parte con actores no profesionales. La película se estrenó años después en España sufriendo diversos recortes de metraje por parte de la censura. Después de Los golfos, Saura vería se vería reconocido en su país por La caza (1965), que ganó el Oso de plata en Berlín a mejor dirección, seguido de multitud de películas que han configurado una muy elogiable filmografía.
Los golfos (1960)

3. El buen amor (1963) dirigida por Francisco Regueiro

Una pareja de novios decide irse a Toledo para escapar de la monotonía. Al ser jóvenes deberán engañar a sus padres. La película, debut en la dirección de Francisco Regueiro (Madregilda), supone un buen ejemplo del cine costumbrista de la época, no tanto en cuanto a paisajes y ambientación, que también, sino en cuanto a las costumbres juveniles y la sensibilidad de la burguesía de entonces. En lo que respecta a la trama, no ocurre gran cosa, pero están muy bien mostrados los cambios de humor, los tiras y afloja emocionales, los silencios entre los novios, las conversaciones intrascendentes, normales, veraces.
Simon Andreu y Enriqueta Carballeira en El buen amor (1963)

4. La busca (1966), de Angelino Fons

En el año 1900, Manuel, un muchacho provinciano, llega a Madrid para hacer de chico de los recados en la pensión donde su madre trabaja como criada. Allí conoce a Justa, una modista con quien empieza una relación amorosa y también a sus primos, que le introducen en los bajos fondos de la ciudad. Tras el suicido de uno de ellos, Manuel empieza a trabajar como ayudante de un panadero hasta que la dureza del trabajo, la muerte de su madre y el abandono de Justa, le hacen dejarlo todo y unirse a una banda de delincuentes. Adaptación de la novela homónima de Pío Baroja, primera de la trilogía La lucha por la vida, que completan Mala hierba y Aurora Roja. La película, la más personal del director Angelino Fons, que debutaba con este título, consta de un breve prólogo compuesto de fotografías y una aséptica voz en off que describe la difícil situación de España a principios del siglo XX. En la película, que cuenta con una cuidada ambientación, destacan las interpretaciones del actor francés Jacques Perrin, Emma Penella y Hugo Blanco, en uno de sus papeles más brutales.
La busca (1966)

5. La residencia (1969), de Narciso Ibañez Serrador

Narciso “Chicho” Ibáñez Serrador fue pionero en el género del suspense en nuestro país. Siempre se sintió atraído por los relatos de ciencia-ficción y terror extranjeros. Tanto que en 1964 dirigió la serie Mañana puede ser verdad, para más tarde dirigir la célebre Historias para no dormir, que acercó el lenguaje cinematográfico a la televisión. Ésta última resultó un revulsivo en la España de la dictadura. Chicho dominaba el arte de sugerir sin mostrar y creó obras de enorme calidad a pesar de la censura impuesta por el régimen. La residencia supuso su debut en el cine, seguía los pasos de Historias para no dormir. Contenía un alto componente sexual no explícito, que incluía tintes de lesbianismo y sadomasoquismo. La atmósfera de servidumbre, oscura y lúgubre, iluminada a través de luces tenues creaba un ambiente terrorífico. La residencia cuenta una historia típicamente gótica tradicional, el giro final causó gran sorpresa entre los espectadores de la época.
La residencia (1969)
(cont.)

jueves, 1 de mayo de 2014

Efemérides de cine: Murder à la Mod

El 1 de mayo de 1968 se estrenó la película estadounidense Murder à la Mod, dirigida por Brian De Palma. Interpretada por Andra Akers, William Finley, Margo Norton, Jared Martin, Ken Burrows, Lorenzo Catlett, Laura Stevenson. Productora: Ken Burrows. Distribución: Aries Documentaries.
Sinopsis argumental:  Es la historia de un cineasta pobre que está deseando divorciarse de su esposa; mientras tanto, no deja de soñar con convertirse en un director famoso.
Comentario: Primera película dirigida y escrita por Brian de Palma. Estrenada en un único cine de Nueva York, pronto desapareció hasta que fue redescubierta, remasterizada y lanzada en DVD a finales de 2006.

sábado, 15 de marzo de 2014

Noticias de libro: Dejar las cosas en sus días

Dejar las cosas en sus días

En Dejar las cosas en sus días, su primera novela, Laura Castañón presenta una serie de personajes e historias entrelazadas, en la mejor tradición de las sagas familiares, para recrear a la vez distintos episodios de la historia de la España del siglo XX.
Aida, una periodista en la cuarentena, vive obsesionada con encontrar los restos de su abuelo, asesinado durante la Guerra Civil. Para ello reconstruye la historia de su familia, los Montañés, desde que se afincaron en Asturias a principios del siglo XX para trabajar en las explotaciones mineras del marqués de Comillas, paradigma del paternalismo industrial en un entorno agitado por el movimiento obrero.
La verdad sobre la casa de Pomar se irá revelando a pesar del conflicto que articula la trama: el debate entre quienes piensan que es mejor dejar las cosas en sus días y el empeño de Aida por recuperar y dignificar el pasado al amparo de la apertura de fosas comunes previo a la aprobación de la Ley de Memoria Histórica. Mientras emprende esa búsqueda, entabla una relación con Bruno Braña, un actor con un carácter envolvente con el que mantiene un romance perturbador y comparte la inquietud por desentrañar la propia identidad.