Un tema tabú u horripilante, objeto de burla o repugnancia, antes de convertirse en un problema social y político… La representación de la menstruación femenina en la ficción ha cambiado considerablemente.
En 1976, ante la cámara de Brian De Palma, nació una escena icónica del cine: en las duchas de su instituto, la aterrorizada joven Carrie White (Sissy Spacek) grita al descubrir sangre menstrual corriendo por sus piernas, y sus compañeras, burlándose de ella, la bombardean con tampones ("¡Cúbrelo!").
Cincuenta años después de Carrie, su creador, Mike Flanagan, retoma esta "escena de la ducha", tan icónica como la de Psicosis, en una emocionante y escalofriante nueva versión en Prime Video, Carrie (2026). Pero esta vez, la vergüenza se filma y se publica en las redes sociales… El ciclo (sangriento) se completa.


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