Mostrando entradas con la etiqueta Joanna Hogg. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Joanna Hogg. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de diciembre de 2022

2022 en cincuenta películas (VIII)

(cont.)

36. The Souvenir: Part II (2021), de Joanna Hogg

The Souvenir Part II de Joanna Hogg es una historia brillante sobre el primer amor y los años de formación de una mujer joven, un retrato de la artista que trasciende los detalles de la vida cotidiana, una mezcla única y alquímica de memorias y fantasía.
Honor Swinton Byrne en The Souvenir: Part II (2021)

37. Decision to Leave (2022), de Park Chan-wook

Hae-Joon, un veterano detective, investiga la sospechosa muerte de un hombre en la cima de una montaña. Pronto, comenzará a sospechar de Sore, la mujer del difunto, mientras la atracción que siente por ella le desestabilizará.
Park Hae-il y Tang Wei en Decision to Leave (2022)

38. The Whale (2022), de Darren Aronofsky 

Adaptación cinematográfica de la obra de teatro de Samuel D. Hunter, cuyo guion que ha escrito el propio dramaturgo y cuenta la historia de un solitario profesor de inglés con obesidad severa (Brendan Fraser) que intenta reconectar con su hija adolescente (Sadie Sink) en una última oportunidad de redención.
Brendan Fraser en The Whale (2022)

39. Atenea (Athena, 2022), de Romain Gavras 

Una historia de advertencia de trama supersimple, donde se advierte, apostando por el tremendismo, de que en Europa, y más específicamente en Francia, el tejido social ha cambiado con los inmigrantes, de modo que la violencia policial y la discriminación conforman una situación explosiva, en que cualquier suceso puede hacer prender la chispa de la revolución
Atenea (2022)

40. Fire of Love (2022), de Sara Dosa

La película sigue las vidas y carreras de los audaces vulcanólogos franceses Katia y Maurice Krafft, quienes finalmente mueren en una explosión volcánica en 1991, a través de imágenes de archivo.
Fire of Love (2022)
(cont.)

lunes, 17 de enero de 2022

Las mejores películas inéditas en España de 2021 (XI)

The Souvenir Part II (2021), de Joanna Hogg, Reino Unido

Si el cine canta a la vida, su propio proceso de creación irá a la par: el rodaje de Julie pronto deviene nido de energías disparatadas y contradictorias, de auténtica pesadilla para cualquier equipo técnico. El rodaje, cómo no, corre en paralelo al proceso mental de su directora en la ficción y, sin manos en el timón, para el personaje de Honor Swinton Byrne resultaría tentador dejar «que la vida fluyera» bajo las formas de la no-ficción. En primera instancia, de hecho, la película de Julie obedece a una retórica documentalista, que acerca la cámara a los caracteres para obtener de elles imágenes cercanas, hasta prácticamente aplastarlos [...] Pero aun diseccionándolos, abriéndolos en canal delante y detrás de la pantalla, la cineasta ficcional seguirá estancada, perdida e incapaz de reaccionar. La realidad es demasiado confusa para explicar la muerte de Anthony: Julie busca inspiración en el café al que se encontraban, viste la gabardina que él llevó, pero los recuerdos no abren camino ni explicaciones nuevas, ni siquiera paz. Entonces será cuando, mediante una secuencia de montaje prístino y sumamente inteligente, Hogg lance su apuesta. Sentada en el bar, la chica tiende la pluma sobre su libreta, pero las ideas no acuden nunca. Luego, corte mediante, un plano de ella dando dos golpecitos con un cigarrillo sobre su tabaquera… Es el gesto que su amante siempre ejecutaba al distraerse. Al corte siguiente, la libreta va a atestarse de notas urgentes, furiosas. La inspiración vino al recrear el pasado, al representar y, si se quiere, ficcionalizar el gesto de alguien más. Remite al poder de la ficción, capaz de concentrar un miasma de vivencias pasadas en un objeto preciso, intenso pero reconocible, un momento vuelto simbólico. Desde lo concreto, el símbolo moviliza, se dispara a otras partes.
La ficción acude al rescate de la realidad y dialoga con ella desde los estratos más evidentes de la narración (el rodaje) hasta los espejismos más sutiles. En la escala milimétrica del diálogo entre ficción y realidad, por ejemplo, la orfebrería interpretativa de caracteres como el de Tilda Swinton, madre real de la actriz titular. Ante la cámara, la actriz británica es capaz de construir un personaje a capas que se oscurecen y se desvelan fluidas, desplegándose con fragilidad: es increíble cómo se comprime y se anuda el estómago de la madre de Julie cuando su hija rompa una vasija de barro, objeto de un valor incalculable para ella, que es increíblemente rica. Pero es directamente magistral ver cómo la matriarca Hart revele su dolor solamente con los pequeños gestos que durante el duelo de su hija ha ido adquiriendo sin querer. Ese deje de voz pretendidamente despreocupado, ese cogerse de las manos o ese cerrar de ojos solo un poco demasiado lento. La carga de verdad detrás de cada uno de estos giros, minimalistas, representa una respuesta contundente de la vida para con la capacidad de concreción narrativa. Desde lo alto, contemplamos los grupos de familiares y amigues que entran a la proyección de un cine. Dos figuras se abrazan efusivamente entre la multitud al fondo del plano y, cual flechazo, caemos en la cuenta de que son madre e hija; es así y no podría ser de otra forma. Los responsables de nuestra certeza serán, por un lado, los vestidos que llevan (van demasiado formales y estrambóticas para la ocasión) y, por otro, su forma de abrazarse, totalmente cómplices. Lo que es lo mismo, la realidad del gesto y la síntesis nacida en aras de la ficción: The Souvenir Parte II aúpa el arte que mejor baila al sol de sendos polos. Es gracias a la energía que obtenemos del pendular entre ellos que podremos seguir buscando explicaciones para cosas que no necesariamente las tienen.