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martes, 20 de febrero de 2018

Diez películas que dan ganas de beber (o no) (III)

(cont.)

El borracho (Barfly, 1987)

Borrachera, pobreza y creación literaria, con un guión de Charles Bukowski, dirigida por Barbet Schroeder. Con un Mickey Rourke (formidable), en el papel de Henry Chinaski, uno de los numerosos avatares del autor. Chistes: los insultos verbales después las peleas en patio trasero con el Eddie, el barman de noche (interpretado por Frank Stallone, hermano de Sylvester).

Cita a ciegas (Blind Date, 1987)

Walter Davis (Bruce Willis) debe ir acompañado para asistir a una cena de negocios con un cliente japonés. Le presentan a Nadia (Kim Basinger), quien no tolera el alcohol. Como un Gremlin al que se la haya dado agua (en rodas las proporciones consideradas), ella transforma la noche en una pesadilla. Una comedia etílica y surrealista –una casa que se desplaza cuando suena el timbre de la puerta-, dirigida por Blake Edwards, el director de El guateque (The Party, 1968). 

Devdas (2002)

Romeo y Julieta en la India, dirigida por Sanjay Leela Bhansali, con la estrella hindú Shah Rukh Khan, ebrio de vino de Madeira, en una magnífica de cocina metafórica y coreografiada. Amar, beber y cantar, según los cánones de Bollywood.

Resacón en Las Vegas (The Hangover AKA Very Bad Trip, 2009)

Historia de una desmadrada despedida de soltero en la que el novio y tres amigos se montan una gran juerga en Las Vegas. Como era de esperar, a la mañana siguiente tienen una resaca tan monumental que no pueden recordar nada de lo ocurrido la noche anterior. Lo más extraordinario es que el novio ha desaparecido y en la suite del hotel se encuentran un tigre y un bebé. Dirección  de Todd Phillips. 

Bienvenidos al fin del mundo (The World's End, 2013)

Un grupo de cinco amigos dirigidos por Simon Pegg pretende realizar el "barathon" de Newton Haven: un desafío a medio camino entre un partido de golf y los trabajos de Hércules, en el que es necesario visitar los doce bares de la ciudado. Un remake alcoholizado de La invasión de los ladrones de cuerpos (Invasion of the Body Snatchers, 1956), dirigida Edgar Wright, donde los extraterrestres han sido sustituidos por una población de la mirada lobotomizadas: ¿invasores reales o visiones etílicas cada vez más delirantes?
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Barathon: El barathon es una competición de bebidas que consiste en recorrer bares, pubs..., en la misma calle, un barrio o incluso una ciudad bebiendo un vaso de alcohol (desde cerveza, pero a ginebra, whisky, cóctel , etc.) en cada uno de ellos. El objetivo del barathon es probar la mayor cantidad posible de barras, esta popular expresión lleva el nombre directamente del famoso maratón de 42 km.

lunes, 19 de febrero de 2018

Diez películas que dan ganas de beber (o no) (II)

(cont.)
La selección no es exhaustiva, pero ha sido realizada para poder consumirla sin moderación. 

Les Comancheros (1961)

¿Qué hacer para estar a gusto en el saloon en un western? Cantar, repartir golpes a diestro y siniestro, pelearse (con tres a la vez). Ejemplo divertido, el realizado por Michael Curtiz con John Wayne y Lee Marvin (con mostacho y y medio cuero cabelludo escapado), que el bourbon ha vuelto incontrolable.Vidrios rotos y mesas que vuelan.

Un singe en hiver (1962)

"Le picon-bière, no perdona". Audiard responsable de los dialogos (aún), Henri Verneuil en la dirección, Gabin y Belmondo que insultan al francés promedio, y  Belmondo que se lanza al frenético flamenco, son echados del bar, se tambalea nen la calle y  se desmayan. Un clásico sobre la eternamente perdida juventud, que destila una melancolía infinita.

Gángsters a la fuerza (Les Tontons flingueurs, 1963)

La cocina de la convivencia más famosa del cine francés, dialogada por Michel Audiard y dirigida por Georges Lautner, con un "matarratas" a base de manzanas y remolacha. Maravillosos primero planos de los rostros dolientes: El asustado Blier abriendo la garrafa, Ventura aclarando su garganta, Lefebvre con lágrimas en los ojos, Blanche dejando caer las gafas y la chaqueta.

Despertar en el infierno (Wake in Fright (Outback), (1971))

Una escapada a Australia por Ted Kotcheff, el autor de  Rambo. John Grant, un excelente profesor que llega a una ciudad de mineros situada en un inhóspito desierto, decide pasar allí la noche antes de coger un avión para Sydney. Pero pasan cinco noches y parece que Grant se está acercando poco a poco a la autodestrucción. Cuando los efectos del alcohol empiezan a distorsionar su percepción de las cosas, surgirá un aspecto de su personalidad muy poco agradable, que se traduce en un gran desprecio por sí mismo. 

Desmadre a la americana (National Lampoon's Animal House, 1978)

La matriz de las películas de adolescentes para adolescentes de John Landis, en la que se enfrentan dos fraternidades antagónicas en una universidad americana: los Omegas, integrada por estudiantes serios y estirados, y los  Deltas, libertinos y hedonistas. La bacanal en togase convierte en un culto. 
(cont.)
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Picon es un bíter, de color caramelo que se usa para acompañar la cerveza, tradicionalmente utilizada en regiones del este y del norte de Francia, y en Bélgica y en Luxemburgo.

domingo, 18 de febrero de 2018

Diez películas que dan ganas de beber (o no) (I)

Alegres o tristes, desde Gánsters a la fuerza (Les tontons flingueurs, 1963) a Resacón en Las Vegas (The Hangover, 2009), el alcohol fluye en el cine. Nuestras elegidas. 
Vino, cerveza, whisky, saké, o un brebaje indefinible como en Gánsteres a la fuerza [con una escena que inspirará a otras muchas, como Los bronceados hacen ski (Les bronzés font du ski, 1979)]... 
En el cine , se bebe de todo. Y en todas las épocas: desde la Edad Media de Los vikingos (The vikings, 1958), de Richard Fleisher al futuro distópico de Blade Runner (1982), dirigida por Ridley Scott, pasando por la conquista del oeste de Rio Bravo (1959), de por Howard Hawks. 
Fotograma de Río Bravo (1959)
El alcohol ha sido el pretexto para de ciertas visiones delirantes, estimula la creatividad artística [Ebrio de mujeres y de pintura (Chihwaseon, 2002), de Im Kwon-taek]. 
Hace resaltar las apariencias (The Party, 2017), permite desconstruir alegremente la narración de déconstruire joyeusement la narration como en Resacón en Las Vegas (The Hangover, 2009). Beber, también es celebrar la vida: después del anunció de padecer un cáncer como hace Akira Kurosawa en Vivir (Ikiru, 1952); después de asistir a un entierro como en la película Maridos (Husbands, 1970), de John Cassavetes, donde el alcohol se combina con el tabaco y el sexo. 
(cont.)

domingo, 15 de octubre de 2017

Noticias de libro: Beber de cine

Beber de cine

José Luis Garci
Notorious Ediciones
Madrid
2016
172 págs. 


Este libro rescata del cine, que es una embriaguez en la penumbra, esas bebidas que iluminan nuestra corta residencia terrestre. 
Garci nos habla de cócteles, y sitúa cada uno de ellos en su sitio y en la mano que lo merece. Un itinerario por ciudades, bares y personas estrictamente emocionante.