martes, 17 de abril de 2018

Cine para niños: Tres películas que darán ganas a los niños de disfrazarse

¿Hacer ver una buena y vieja película a los niños? No es tarea fácil... Periódicamente seleccionamos tres obras que sea accesibles a los más jóvenes entre 88 y 12 años, representativas de la historia del cine y que puede pertenecer a cualquier género o estilo cinematográfico. En esta ocasión, hemos seleccionado Ocho sentencias de muerteCon faldas y a lo loco y Sister Act.
¡Disfrazarse en la gran pantalla, es una historia tan vieja como el séptimo arte! Hombres que usan tacones y faldas cuando las mujeres se ponen trajes y sombreros para escapar de la muerte, la justicia o adquirir un estatus social sal que si no es inaccesible. Desde Tootsie (1982) hasta ¿Víctor o Victoria? (Victor Victoria, 1982), desde Señora Doubtfire, papá de por vida (MrsDoubtfire, 1993) hasta Operación Pacífico (Operation Petticoat, 1959), el travestismo en todas sus formas ha alimentado muchos guiones de comedias o dramas. Músicos que se visten de mujer y una bailarina que se disfraza de monja para esconderse de los mafiosos que le pisan los talones, o un actor que representa varios personajes de todos los géneros: aquí hay tres películas que explotan el disfraz como un resorte cómico. 

1.- Ocho sentencias de muerte (Kind Hearts and Coronets, 1949), de Robert Hamer 

Ocho sentencias de muerte de Robert Hamer y con Alec Guinness.
Para convencer a los más pequeñosque vean una película británica en blanco y negro, joya del humor negro de los estudios Ealing, un argumento de peso sería: el actor principal no es otro que Alec Guinness, el famoso maestro Jedi de Star Wars, Obi-Wan Kenobi, en la primera trilogía. Pieza clave dentro del humor negro británico, este film ilustra como un joven sin escrúpulos eliminará a ocho parientes (todos ellos interpretados por Alec Guinness) que se interponen entre él y la herencia familiar. Planteado como si de un ballet se tratara, cada una de las muertes es un prodigio de ingenio, observada con una mirada tan lúcida como irónica.

2.- Con faldas y a lo loco (Some Like It Hot, 1959), de Billy Wilder

Con Jack Lemmon y Tony Curtis. Una comedia mítica para que los niños y niñas descubran este artificio a menudo utilizado por el cine en el que los hombres se disfrazan de mujeres, provocando con ello unas irresistibles situaciones cómicas. Durante la época de la Ley Seca (1920-1933). Joe y Jerry son dos músicos del montón que se ven obligados a huir después de ser testigos de un ajuste de cuentas entre dos bandas rivales. Como no encuentran trabajo y la mafia los persigue, deciden vestirse de mujeres y tocar en una orquesta femenina. Joe (Curtis) para conquistar a Sugar Kane (Marilyn Monroe), la cantante del grupo, finge ser un magnate impotente; mientras tanto, Jerry (Lemmon) es cortejado por un millonario que quiere casarse con él. Acción (persecuciones entre gánsteres), una era bulliciosa (la de la prohibición, un poco de historia pues), el humor (gracias, sobre todo, a ese multimillonario que se enamora de Jerry Jack Lemmon, disfrazado de Daphne), escenas musicales de antología (como la inolvidable I wanna be loved by you por Marilyn)... y la réplica final más famosa de todos los tiempos ("Nadie es perfecto"). ¡El resultado es genial!

3. Una monja de cuidado (Sister Act, 1992), d’Emile Ardolino (1992)

Con Whoopi Goldberg. Es la historia de una cantante de cabaret que presencia el asesinato de un capo de la mafia organizado por su novio. Para protegerla, la policía decide esconderla en un convento en San Francisco. Así que aquí está Deloris Van Cartier, que se ha convertido en la hermana Marie-Clarence, que tiene que cambiar su ropa de reina de la noche por la de una monja bajo la rígida autoridad de la madre superiora. Ella será responsable de dar nueva vida al coro de la iglesia. Y muy pronto su verdadera naturaleza tomará el control... Sister Act, estrenada en 1992, marcó un hito en su momento, gracias a la enérgica actuación de Whoopy Goldberg, y la reinterpretación de muchos títulos clásicos de la música de este coro de buenas hermanas: (Love Is Like a) Heat Wave, la plegaria Hail Holy QueenI will follow Him, celébre canción de Peggy March, con la que finaliza la película en una escena inolvidable. 

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