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martes, 17 de octubre de 2023

Terence Davies, muerte del cineasta con un vívido recuerdo

El actor británico, autor de Voces distantes (Distant Voices, Still Lives, 1988), El largo día acaba (The Long Day Closes, 1992) y The Deep Blue Sea (2011) supo revelar un universo personal y minúsculo, repetido hasta el infinito: el de su infancia, los pubs, las calles de Liverpool. Terence Davies murió a los 77 años el 7 de octubre de 2023.
El cineasta Terence Davies tenía en su interior una rabia que contradecía su físico desdibujado (“siempre parecía un oficinista”) y sus películas, suaves, imbuidas de melancolía y arrepentimientos. En su documental sobre su ciudad natal, Liverpool, que amaba y odiaba (Of Times and the City, 2008), no cesa, con su voz ronca, de castigar a todos: a la familia real británica, “esa panda de payasos”; la Inglaterra de los años 1950, que dejó morir en la pobreza a sus hijos más desesperados; y Dios, obviamente, este Dios silencioso, a quien el joven Terence, de 12 años, no dejaba de invocar...
Davies nació en Kensington, Liverpool, de padres católicos de clase trabajadora, hijo menor de una familia de diez hijos. Aunque criado como católico por su madre, profundamente religiosa, más tarde rechazó la religión y se consideraba ateo.
Después de dejar la escuela a los dieciséis años, trabajó durante diez años como empleado de una oficina de transporte y como contable no cualificado, antes de salir de Liverpool para asistir a la Coventry Drama School. Mientras estaba allí, escribió el guion de lo que se convirtió en su primer cortometraje autobiográfico, Niños (Children, 1976), rodado bajo los auspicios de la Junta de Producción del BFI.
Tras esta iniciación en la realización de películas, Davies fue a la Escuela Nacional de Cine, completando Virgen con el Niño (Madonna and Child, 1980), una continuación de la historia del alter ego de Davies, Robert Tucker, que abarca sus años como oficinista en Liverpool. Tres años más tarde, completó la trilogía con Muerte y transfiguración (Death and Transfiguration, 1983), en la que se plantea la hipótesis de las circunstancias de su muerte. Estas obras pasaron a ser exhibidas juntas en festivales de cine de Europa y EE.UU. como The Terence Davies Trilogy (1984), ganando numerosos premios. Davies, que es gay, con frecuencia explora temas gais en sus películas.
Children (1976)
Debido a las dificultades de financiación y su negativa a transigir, la aparición de Davies ha sido relativamente esporádica, con sólo cinco largometrajes estrenados hasta la fecha. Los dos primeros, los citados Voces distantes y El largo día acaba, son películas muy autobiográficas que transcurren en los años 1940 y 1950 en Liverpool. La biblia de neón (The Neon Bible, 1995) y La casa de la alegría (The House of Mirth, 2000), en la que eligió como protagonista a Gillian Anderson y que le valió las mejores críticas y reconocimientos, son adaptaciones de novelas de John Kennedy Toole y Edith Wharton, respectivamente. Su pretensión de que Sunset Song (2015), una adaptación de la novela de Lewis Grassic Gibbon, fuera su quinta película fracasó. Los inversores escoceses e internacionales abandonaron el proyecto después de que la BBC, Channel 4 y el UK Film Council rechazaran proveer los fondos finales. Supuestamente, Davies estuvo considerando a Kirsten Dunst para el papel principal antes de que el proyecto se pospusiera. 
Entre tanto, produjo dos obras para la radio, A Walk to the Paradise Garden, guion de radio original emitido por BBC Radio 3 en 2001, y una adaptación para la radio, en dos partes, de Las olas, de Virginia Woolf, emitida por BBC Radio 4, en septiembre de 2007.
The Deep Blue Sea (2011)
El largo intervalo de tiempo entre sus películas terminó con su primer documental, Of Time and the City, que se estrenó fuera de concurso en el Festival de Cine de Cannes de 2008. El trabajo utiliza imágenes de noticiarios antiguos, música popular contemporánea y una narración del propio Davies como un canto agridulce a su ciudad natal de Liverpool. Recibió críticas entusiastas en su estreno. En 2011, dirigió The Deep Blue Sea, una adaptación de la obra teatral de 1952 de Terence Rattigan Un profundo mar azul sobre la esposa de un juez que se involucra en una aventura con un expiloto de la RAF.
En 2013, se encargó de la dirección de Tío Vania en el Teatro de Wyndham. En 2015 dirigió Sunset Song, en 2016 Historia de una pasión (A quiet passion), un biopic sobre la escritora Emily Dickinson y en 2021 Benediction, la película es un biopic que sigue la vida de Siegfried Sassoon, un poeta británico y veterano de combate condecorado en la Primera Guerra Mundial que fue enviado a un centro psiquiátrico por su postura contra la guerra que, a su juicio, ya no tenía un objetivo defensivo, sino de conquista.

domingo, 15 de enero de 2023

Las mejores películas estrenadas en España en 2022 (III)

11. Mantícora (2022), de Carlos Vermut

Cuando uno ve una película de Carlos Vermut, se reafirma en la esperanza de que todavía existe vida inteligente en el planeta cine. Porque trata de recoger en sus creaciones a personas de carne y hueso, con problemas que de algún modo se dan en la sociedad y en las instituciones, aunque su narración acabe pegando un giro en sus últimos compases, de esos que no te alegran precisamente el día. Aquí, en la pareja protagonista, podemos ver reflejados a bastantes de nuestros coetáneos, que ven pasar un día detrás de otro, todos muy parecidos y grises, dedicándose tal vez a lo que les gusta y se les da bien, pero sin verdaderamente disfrutar, y adentrándose en una versión bastante descafeinada de lo que es el amor, aunque puedan reconocerse algunos de sus rasgos, como la ternura o la capacidad de sacrificio, a vece falta sencillamente la motivación profunda, un norte que marque el rumbo. Con este panorama, la rara palabra del título, "mantícora", que designa una criatura quimérica mitológica con diversas formas, deviene en adecuada metáfora de las distintas caras que mostramos (o no) en la vida.

12. Alcarràs (2022), de Carla Simón

Carla Simón bebió de recuerdos personales para su notable debut en el largometraje Verano 1993. Demuestra que aquello no fue flor de un día con otra película cuya trama también le es cercana, pero que es sin duda más ambiciosa a la hora de buscar atrapar el “modus vivendi” de una familia que se resiste a desaparecer. La directora y coguionista logra ser muy elocuente en su propuesta, donde mostrar y sugerir resulta más importante que poner palabras en la boca de los personajes. Resulta asombroso cómo una película con tantísimos personajes –sólo en la familia Solé, el abuelo y una hermana, tres hermanas, dos de ellas con sus cónyuges, dos adolescentes y cuatro niños– puede resultar tan íntima, y a la vez incluir muchos y variados sentimientos, de hombres y mujeres, con la experiencia de la vida del anciano, la frustración o resignación de sus hijos, la paciencia con el carácter fogoso del marido que blasfema todo el tiempo, el deseo de reconocimiento del progenitor, y la búsqueda de alternativas a un oficio, el de agricultor de melocotoneros, que no parece tener demasiado futuro, sería más lucrativa la energía solar, o la plantación de marihuana, la imaginación e inocencia infantil, que no entienden que se produzca la separación de los primos.

13. Benediction (2021), de Terence Davies

Drama biográfico que aborda la trayectoria del poeta inglés Siegfried Sassoon (1886-1967), quizá de excesivo metraje y ritmo desigual, pero escrito y dirigido muy sentidamente por su compatriota Terence Davies. Combatiente condecorado en la Primera Guerra Mundial, durante una convalecencia decide no volver a las trincheras, haciendo una declaración pública en la que muestra no sólo su rechazo al horror que ha visto, sino a las motivaciones de los que han mandado a tantos jóvenes a la muerte. En vez de llevarlo ante un consejo de guerra, deciden su ingreso en un psiquiátrico, donde hará buenas migas con el director y con uno de los huéspedes, con sensibilidad poética como la suya, Wilfred Owen. La trayectoria juvenil de Sassoon, con una homosexualidad que le toca vivir en las sombras, se alterna con la etapa de hombre maduro, en que toma decisiones como la de convertirse al catolicismo, y en que le vemos discutir con su hijo George y distanciarse de su esposa Hester Gatty.

14. Todo a la vez en todas partes (Everything Everywhere All at Once, 2022), de Dan Kwan y Daniel Scheinert

Una película fascinante, una película irritante. Diferente, aunque los multiversos se han colado masivamente en el mundo de los superhéroes, y puede que lo que hoy es novedad, pronto nos resulte cansino. En cualquier caso, resulta de agradecer que una película de increíble diseño visual logre sorprenderte y mostrarse imaginativa, a estas alturas casi todo lo que nos ofrecen las pantallas, grandes, medianas y de dispositivos móviles, suena ya a “déjà vu”.

15. The Batman (2022), de Matt Reeves

Tras Monstruoso, Déjame entrar y dos secuelas de la saga de los simios, El amanecer del Planeta de los Simios y La guerra del Planeta de los Simios, Matt Reeves acomete la misión imposible de retomar al Hombre Murciélago en solitario tras los buenos resultados de Christopher Nolan. Opta por imitar el estilo de aquél, lo que supone un tono oscuro, y máximo realismo incluso cuando el protagonista utiliza tecnológicos gadgets, y no está de más tomar prestado algún elemento de Joker, de Todd Phillips. Y aunque la táctica da pie a una película amena con alguna persecución de coches destacada, o algún momento vistoso, como cuando el protagonista se arroja desde la azotea de la comisaría o el funeral de la catedral, se nota que no es lo mismo.