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viernes, 26 de octubre de 2018

De La señora Doubtfire a Captain Fantastic diez películas en las que los padres tienen la custodia, o no (II)

(cont.)

6.- Buscando a Nemo (Finding Nemo, 2003), de Andrew Stanton y Lee Unkrich

No porque seamos un pez payaso no tenemos derecho a ser "papis". Ansioso, un poco neurótico y devoto hasta el final de las branquias, el devoto Sailor cruza todo un océano para encontrar a Nemo, la carne de su carne, el caviar de su existencia, su pequeño alevin. Una bonita fábula sobre el amor filial, ya que el estudio Pixar sabe cómo animarlos.

7.- La carretera (The Road, 2009), de John Hillcoat

Criar a un niño solo ya es difícil. Pero cuando el mundo está en ruinas, saturado de peligrso y desesperación, es una misión casi imposible. Viggo Mortensen todavía está probando suerte en los Estados Unidos, en esta pesadilla apocalíptica y meditativa adaptada de una novela de Cormack McCarthy. Donde la educación no siempre es compatible con las exigencias de supervivencia

8.- Captain Fantastic (2016), de Matt Ross

El único padre biológico, al 100%, en esta lista. A la cabeza de una tribu de seis descendientes, cultiva sus propias verduras y sus ideas utópicas en lo más profundo del bosque. La caza, la pesca y el yoga en un programa àra una hermandad autosuficiente, hasta que el "fantástico capitán" de esta aventura íntima que es a la vez dura y dulce (Viggo Mortensen, nuevamente) se vea obligado a regresar al mundo exterior. Una reflexión sensible, descarnada y matizada, sobre un modelo familiar y social verdaderamente alternativo.

9.- Cigarettes et chocolat chaud (2016), de Sophie Reine

...Y patatas fritas en el desayuno. En esta loca y melancólica comedia, Gustave Kervern es viudo, padeciendo el síndrome de Gilles de la Tourette. Le cuesta mucho cuidar de sus dos adorables niñas (llamadas Janis y Mercredi), y debe seguir un "curso de paternidad" para no perder la custodia. O cómo hacer el retrato fantástico de un personaje idealista, entregado y amante, que por ser marginal y desorientado, no es menos padre.

10.-  Girl (2018), de Lukas Dhont

Este padre es único. No solo porque es el único en criar a Lara, aprendiz de bailarina clásica de quince años, sino especialmente porque le ofrece un modelo ideal de empatía, complicidad y tolerancia. Lara es una niña, nacida en el cuerpo de un niño. La transición de un género a otro es compleja y dolorosa. Pero puede contar con el apoyo inquebrantable de su papá (el formidable Arieh Worthalter), en esta hermosa película belga, que obtuvo una merecida cámara dorada en el último Festival de Cine de Cannes como mejor opera prima. 

miércoles, 24 de octubre de 2018

De La señora Doubtfire a Captain Fantastic diez películas en las que los padres tienen la custodia, o no (I)

En Nos Batailles (2018), Romain Duris encarna con fuerza a un padre recientemente soltero, el último de una larga lista de progenitores solitario. Viudos o simplemente divorciados, irresponsables, austeros, malhumorados, tiernos o iluminados: los padres, esos (anti)héroes en diez películas monoparentales. 

1.- Marius (1931), de  Alexander Korda

Cesar, viudo reina, refunfuñando detrás de su mostrador en el bar de la Marine, en el antiguo puerto de Marsella. Sus problemas con su única descendencia, Marius, enamorado de los viajes y las aventuras, y de Fanny, ha sido durante mucho tiempo parte de la mitología cinematográfica. En la famosa trilogía francesa escrita por Pagnol, Raimu retomó su papel de César y su "hijo" Pierre Fresnay repitió el suyo. Pintoresco pintoresco y emociones modestas garantizadas. Primera entrega de la conocida "trilogía marsellesa" de Marcel Pagnol: Marius (1931), Fanny (1932) y Cesar (1936). Una de las parejas, padre-hijo, más antigua del cine, pero no la menos divertida. 

2.- Kramer contra Kramer (Kramer versus Kramer, 1979), de Robert Benton

¿Prefieres au papá o a tu mamá? ¿Dustin Hoffman o Meryl Streep? Enfrentándose a esta espinosa elección, Kramer junior  se queda con un Kramer absolutamente abandonado (en el auténtico sentido del término). Deberes, pañales, comidas calientes y fin del antiguo esquema patriarcal: es un Dustin Hoffman que derrama encanto, pero torpe e inexperto, que debe aprender todas las tradicionales tareas femeninas. Historia del aprendizaje de las labores hogareñas (incluida la ropa sucia), esta crónica neoyorquina es, todavía hoy, el modelo de las películas sobre "divorcios". 

3.- Tres solteros y un biberón (Trois hommes et un couffin, 1985), de Coline Serreau 

Con Michel Boujenah, padre moderno, gallina clueca, braguitas, piel suave, farmacia... ¿Qué puede ser más divertido que un hombre intente cambiar un pañal? Tres hombre que tratan de calentar un biberón. Burlándose de los prejuicios de la época (claramente estamos en los años 1980, la crianza no era aún muy masculina), Coline Serreau consiguió una buena comedia, y uno de los éxitos más populares del decenio. Los compañeros de piso André Dussollier, Roland Giraud y Michel Boujenah heredan también al bebé voluminoso, y un poco de madurez... Tres papás por el precio de uno ¿Quién da más?

4.- Señora Doubtfire, papá de por vida (Mrs Doubtfire, 1993), de Chris Columbus

Otro divorciado (o a punto de serlo). Pero este es de la especie fantasiosa e inventiva. Loco por sus tres hijos, Daniel ha encontrado el modo de colarse en casa de su ex de incógnito: con peluca, maquillado, vestido, se disfraza como una matrona británica, se convierte en la niñera de su propia progenie. Una oportunidad, para el fallecido Robin Williams de dar una medida completa de su talento cómico y transformista, en un papel a medio camino entre Mary Poppins y Tootsie.

5.- Algo para recordar (Sleepless in Seattle, 1993), de Nora Ephron

Tom Hanks es viudo, por lo tanto un padre soltero, pero no por mucho tiempo. Sus confidencias, y las de su hijo, en directo en la radio de Seattle, donde deprimido, hace que la mitad de los oyentes americanos se  emocionan. Incluyendo a Meg Ryan, al otro lado del pais, dispuesta a todo para consolar a este adorable padre coraje. Nora Ephron (la guionista, entre otras, de la deliciosa [Cuando Harry encontró a Sally (When Harry Met Sally, 1989)], no escatima en agua de rosas en esta famosa comedia donde el hijo es sobretodo un accesorio conmovedor, un arma de seducción masiva. 
(cont.)

domingo, 10 de junio de 2018

Retrospectiva: Kramer contra Krammer

Dustin Hoffman y Meryl Streep se enfrentan hasta llegar a un proceso judicial para obtener la custodia de su hijo (interpretado por Justin Henry). Robert Benton firma una adaptación de la novela Divorciados (Kramer contra Kramer) de Avery Corman, una novela ambigua en la que nadie tiene un buen papel. 
El divorcio, esa calamidad... Con cara seria, Charles Villeneuve afirmó: "Uno de cada siete niños, uno de cada siete, repite, tendrá padres separados. El 15 de septiembre de 1987, los conocidos Dossiers de la cadena Antenna 2 S eligió Kramer contra Kramer para ilustrar un importante debate: "Niños víctimas de la guerra de los padres". Ted Kramer es un joven padre y esposo que adora a su familia, pero también su trabajo ya que es allí donde pasa la mayor parte del tiempo. Una tarde, al volver de trabajar, su mujer Joanna se enfrenta con él y le abandona para que cuide del hijo de ambos, de seis años. Ted deberá aprender a ser padre procurando al mismo tiempo no descuidar su carrera profesional. Pero cuando ya se ha adaptado a su nueva vida y comienza a sentirse realizado como padre, Joanna vuelve. Y quiere recuperar a su hijo.
Curiosamente, todos parecen odiar el hermoso drama de Robert Benton, estrenada el 17 de diciembre de 1979. Aunque el éxito de público fue fabuloso y el reconocimiento de los premios Oscar, cinco estatuillas, (mejor película, mejor director, mejor actor (Dustin Hoffman), mejor actriz de reparto (Meryl Streep, el primero de su carrera) y mejor guión adaptado). La película está también considerada un largometraje oportunista que se aprovechó de una realidad sociológica: el aumento continuo de los divorcios en las sociedades industrializadas desde la década de 1960.
Una obra magistral de un director de fotografía
Es sin duda el caso del éxito de ventas de Avery Corman de la que se deriva, así como la película, una maravilla del minimalismo depresivo, marcada por el encuadre pictórico y la fotografía pastel del enorme director de fotografía Néstor Almendros (1930-1992), que acaba de ser coronado con el Oscar a la mejor fotografía por Días del cielo (Days of Heaven, 1978). Es él quien verdaderamente consiguió una historia sencilla, en palabras de Sautet; o, plasmó las escenas de la vida post-conyugal, afirmó Bergman: el plano de inicio que magnifica el rostro de  de salida, - y su alianza - se asemeja, de  lejos con los rostros femeninos de Persona (1966), la película de Bergman.
Siempre es Almendros quien muestra a Nueva York como una especie de prisión-ciudad donde la gente vive absurdamente en cubos sin gracia, podría suceder en Moscú. Casi lo contrario de la ciudad sedosa inventada por el jefe de operaciones Gordon Willis para Woody Allen en Manhattan. Filmación extrañamente simultánea: Meryl Streep interpreta a la mujer que deja a su marido en ambas historias, va de una bandeja a otra de acuerdo con los planes de filmación.
Un americano fan de la “Nouvelle vague”
Sería injusto minimizar el talento de Robert Benton (nacido en 1932) en el éxito de la película. Fan absoluto de la Nouvelle Vague, eligió a Nestor Almendros para intentar atraer a... François Truffaut. 
Es el segundo guión que propone al cineasta francés después del de Bonnie and Clyde. Y el segundo rechazado. Benton vió en esta historia una continuación de las aventuras del macho americano moderno, tal como las había comenzado diez años antes El graduado (The Graduate, 1967). Era necesario pues contar con el mismo actor, Dustin Hoffman, que acepta, comprometiéndose a fondo, pasando largas horas con el niño que interpretará a su hijo, logrando que sea capaz de improvisar  brillantemente. 
Se compromete demasiado. Meryl Streep, contratada tras el desastre que supuso la negativa de Jane Fonda a participar en la película, obteniendo su primer papel protagonista,  ha relatado en varias ocasiones después del rodaje los métodos de matón de su compañero:  la abofeteó desde la primera toma, no le avisaba cuando arrojaba violentamente su vaso de vino blanco contra la pared (previamente se había puesto de acuerdo con el camarógrafo que guardó el secreto). Y, sobre todo, en los momentos de más emoción, para desestabilizarla, le hablaba al oído de su primer marido John Cazale, recientemente fallecido y conocido sobre todo por haber participado en El cazador (The Deer Hunter, 1978). 
Nacimiento de una gran actriz
En la gran escena final del juicio -¿quién obtendrá la custodia del mimado rubio, hijo de ambos?-, los dos actores están geniales. Meryl Streep reescribió su largo monólogo para dar más empaque a su personaje de ama de casa que legítimamente busca emanciparse. Todo su arte ya está presente, la gestión de los tiempos, la retención de las expresiones, la precisión del flujo. En su conjunto beige -que oculta un embarazo muy avanzado-, aparece como una heroína de Chejov.
Dustin Hoffman, que tiene algunos destello alegres en determinados momentos de la película, está genial en la mirada de comprensión, aunque tarde, que lanza a su ex-esposa. La novela, en la que se basa la cinta, se decanta claramente hacia el padre, que ha educado sólo a su hijo (durante algunos meses) y se privado de su custodia. La película es astutamente ambiguo, pues provoca en varios momentos la emoción, tiene también aires de feelgood movie (una película que te hace sentir bien): todas las partes tienen algo de razón, todo el mundo aprende de la situación y Billy podrá contar con el amor de sus dos padres. El divorcio, una bendición. 

viernes, 30 de diciembre de 2016

Diez películas con las que dan ganas de volver a casarse (o todo lo contrario)

La comedia matrimonial tuvo su auge en Hollywood entre los años 1930 y 1940. Pero, los deslumbramientos amorosos, las separaciones o las rupturas relámpagos han inspirado películas pertenecientes a este género. 
Obviamente, podríamos seguir el gran teórico de la comedia matrimonial, Stanley Cavell, eligiendo las siete películas que propone en su libro  Pursuits of Happiness: The Hollywood Comedy of Remarriage (Harvard University Press, 1981). Siete obras maestras de la época dorada de Hollywood, algunas de ellas, algo subidas de tono para la época, sexo antes del matrimonio, adulterio...: Sucedió una noche (It Happened One Night, 1934), de Frank Capra; La pícara puritana (The Awful Thrut, 1937), de Leo McCarey; La fiera de mi niña (Bringing Up Baby, 1938) y Luna nueva (His Girl Friday, 1940), de Howard Hawks; Historias de Filadelfia (The Philadelphia Story, 1940) y La costilla de Adán (Adam's Rib, 1949), de George Cukor; por no hablar de Las tres noches de Eva (The Lady Eve, 1941), de Preston Sturges. Siete maravillas de un mundo de pareja. En la mayoría de ellas, juntos o separados, Katharine Hepburn y Cary Grant, que darían envidia al más pintado a pasar por la vicaría. Pero eso sería demasiado fácil invocar el gran Hollywood para desear ponerse de nuevo un anillo en el dedo anular. A continuación hay diez películas que pueden hacer querer casarse una y otra vez, o todo lo contrario, e ilustran, cada una a su manera, las sorpresas y dificultades del amor.
1.- ¿Quién Teme a Virginia Wolf? (Who's Afraid of Virginia Woolf?, 1966), de Mike Nichols. Basada en la obra teatral del mismo título de Edward Albee. Una película sobre el matrimonio terrible que hace que pienses en no casarte jamás. Un gran duelo interpretativo entre Richard Burton y Elizabeth Taylor, por aquel entonces casados, bien secundado por la otra pareja protagonista del filme, George Segal y Sandy Dennis. 
2.- Pretty Woman (1990), de Garry Marshall. La historia de una prostituta que conoce a un amable hombre rico que le enseña cómo respetarse a sí misma, la convierte en una suerte de princesa moderna y del que se enamora perdidamente. La película romántica por excelencia de la década de 1990.
3.- Un día inolvidable (One Fine Day, 1996), de Michael Hoffman. Melanie Parker (Michelle Pfeiffer) trabaja como arquitecta en Nueva York mientras cría a su único hijo. Es una mujer dedicada íntegramente a su trabajo que vive alejada de los hombres, de los que no quiere saber nada. Por su parte Jack Taylor (George Clooney) es un periodista divorciado que también tiene que hacerse cargo de su hija. Al igual que Melanie, carece de vida sentimental. Sin embargo, el destino hará que ambos se encuentren.
4.- ¿En qué piensan las mujeres? (What Women Want, 2000), de Nancy Meyers. Después de sufrir un accidente con un secador en la bañera, Nick Marshall, un egocéntrico publicista de Chicago, se da cuenta de que puede escuchar los pensamientos de las mujeres. Esto le permite descubrir que ellas no lo estiman tanto como él cree, pero intentará sacarle partido a este don para triunfar en la empresa. 
5.- Amor con preaviso (Two Weeks Notice, 2002), dirigida por Marc Lawrence. Simpática actualización de las comedias clásicas románticas de Hollywood. Con Sandra Bullock interpreta a Lucy Kelson, el papel de una brillante abogada con un jefe que la está volviendo loca; y Hugh Grant interpreta al millonario, George Wade, promotor inmobiliario que se niega obstinadamente a dejar que su asesora legal deje su empleo.
6.- 50 primeras citas (50 First Dates, 2004), dirigida por Peter Segal. Henry Roth (Adam Sandler) es un biólogo marino de Hawaii que se pasa la vida inventando excusas para no comprometerse con las numerosas chicas con las que sale. Sin embargo, cuando conoce a la chica de sus sueños, la encantadora Lucy Whitmore (Drew Barrymore), surge un extraño problema en la relación: cuando Lucy se levanta por las mañanas no recuerda absolutamente nada de lo ocurrido el día anterior, de modo que Henry no tendrá más remedio que reconquistarla cada día.
7.- Como la vida misma (Dan in Real Life, 2007), de Peter Hedges. Dan Burns (Steve Carell) es un viudo padre de familia que debe hacerse cargo de sus tres hijas. Trabaja escribiendo una columna en un periódico en la que aconseja sobre aspectos que él considera de la vida real: las relaciones familiares, los amigos y el amor. Un día, de camino a una reunión familiar en casa de los padres de él y junto al resto de sus hermanos y sobrinos, conoce en una librería a Marie (Juliette Binoche) y se enamora de ella a primera vista. Lo que no sabe es que se trata de su nueva cuñada y va a ser presentada en familia en la misma reunión familiar a la que asiste...
8.- La delicadeza (La délicatesse, 2011), de David y Stéphane Foenkinos. Nathalie (Audrey Tautou) pierde en un accidente al hombre del que está perdidamente enamorada. Después de una etapa de duelo, no puede creerse que el amor llame de nuevo a su puerta de la mano de Markus, un compañero de trabajo que nunca ha tenido éxito con las mujeres, pero que rebosa bondad y ternura. Un hombre que para ella supone la vuelta a la vida.
9.- Amor es todo lo que necesitas (Den skaldede frisør, 2012), de Susanne Bier. Susanne Bier nos sirve un cóctel hecho a base de amor, dolor y nostalgia, con personajes bien construidos que viven situaciones absurdas llenas de humor, al que solo podrán resistirse los corazones más duros. Una película acerca de las penas y alegrías de seguir adelante con la vida. Phillip, un empresario inglés afincado en Dinamarca, es un viudo solitario de mediana edad que se ha distanciado de su hijo. Ida es una peluquera danesa que intenta recuperarse de la quimioterapia y a la que su marido acaba de dejar por Tilde, una chica mucho más joven. El destino está a punto de hacer que esas dos almas doloridas choquen de frente cuando se conocen camino de Italia, donde van a casarse Patrick y Astrid, sus hijos respectivos.
10.- Una cuestión de tiempo (About Time, 2013), dirigida por Richard Curtis. Tim Lake (Domhnall Gleeson) es un joven de 21 años que descubre que puede viajar en el tiempo. Su padre (Bill Nighy) le cuenta que todos los hombres de la familia han tenido desde siempre ese don, el de regresar en el tiempo a un momento determinado, una y otra vez, hasta conseguir hacer "lo correcto". Así pues, Tim decide volver al pasado para intentar conquistar a Mary (Rachel McAdams), la chica de sus sueños.