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sábado, 27 de octubre de 2018

Diez películas con hombres en calzoncillos (II)

(cont.)

6.- La vida de Brian (Life Of Brian, 1979), de Terry Jones

¿No esta bien, allí, tranquilos, taparrabos casuales? En la última escena de esta película de culto, la crucifixión de Brian y sus compañeros se cumple la canción. ¿La filosofía de los Monty Phyton? "Anímate Brian. Tú sabes lo que dicen. Algunas cosas en la vida son malas. Verdaderamente pueden hacerte enfadar. Otras cosas pueden hacerte insultar y maldecir. Cuando está masticando un cartílago de la vida, no gruñas, sólo silba. Y eso ayudará a que las cosas terminen saliendo bien. Y... Siempre mira el lado brillante de la vida. Siempre mira el lado iluminado de la vida..." Oda al feliz nihilismo.

7.- Notting Hill (1999), de Roger Michell 

Es fornido y musculoso como un flan, envuelto en un neumático medio desinflado. En la célebre comedia romántica, Spyke (Rhys Ifans) abre la puerta de su casa ouvre la porte de chez enfundado en un viejo calzoncillo con las costuras a punto de saltar y posa con orgullo slip relâché aux coutures et pose fièrement, ametrallado por docenas de paparazzis. Una magnífica representación del perdedor.  

8.- Borat: Lecciones culturales de América para beneficio de la gloriosa nación de Kazajistán (Borat: Cultural Learnings of America for Make Benefit Glorious Nation of Kazakhstan, 2005), de Larry Charles

Le gusta jugar al ping-pong, bailar en la discoteca, danser le disco, revolcarse con su hermana y tomar el sol en  " mankini". El traje de baño de de Borat, el periodista kazajo más calamitosos de la tierra, se ha convertido en una película mítica. 

9.- L’Effet aquatique (2016), de Sólveig Anspach

Para seducir a Agathe (Florence Loiret-Caille) que es una "acreditada monitora en la piscina Maurice-Thorez", Samir Guesmi se muestra dispuesto a todo.  Incluyendo aprender a nadar (aunque ya sabe), en traje de baño de color naranja fluorescente con una palmera dibujada en él. Nada a  braza en un taburete, soporta las lecciones de la hilarante Olivia Côte: "¡Haga la rana con energía! ¡Vamos, meta culito en el agua! "... Ojos enamorados, el aprendiz de nadador reinventa el romanticismo moderno, asumiendo una virilidad torpe. Lección de citas cloradas y poéticas.

10.- Le ciel étoilé au-dessus de ma tête (2017), de Ilan Klipper

El calzoncillo sirve aquí de barómetro del espiritual del personaje, un escritor  cincuentón, que después del éxito de su primera novela, vegeta en su casa, entre la depresión y la alegría por el confinamiento. Pasando el rato semidesnudo, soliloquiar, mezclando realidad y delirio ... La derrota del hombre se convierte en un himno a la inadaptación. Y arrastrando interiormente un dudoso reclamo existencial.

viernes, 26 de octubre de 2018

Diez películas con hombre en calzoncillos (I)

Antes que Gilles Lellouche haga bucear a una panda de novatos nadadores en su Le grand bain (2018), un pequeño desfile de los más bellos bañadores exhibidos en la pantalla... Desde el taparrabo de Cristo de los Monty Python al aburrido tanga de Los bronceados (Les Bronzés, 1978)... ¡Preste atención!
El pionero fue Johnny Weissmuller, también conocido como Tarzán, con sus muslos peludos y su tanga de fibra de coco 100% orgánica. Desde entonces, los varones en calzoncillos - ropa interior o bañador - se han sucedido al cine. A veces, machistas, como Aldo Maccione -mostrando el esqueleto en la playa, a veces patéticos, como Thierry Lhermitte en Los bronceados, descubriendo a un canguro de un bello efecto para una hilarante Josiane Balasko... Mientras se estrenaba The Big Bath y su banda aprendices de nadadores artísticos, hagamos una revisión de hombres en calzoncillos "muy masculinos, muy buenos" (los no muy jóvenes reconocerán la referencia publicitaria...).
Johnny Weissmuller y Nancy Kelly en Tarzán el temerario (Tarzan's Desert Mystery, 1943), de Wilhelm Thiele

1.- El nadador (The Swimmer, 1968),  de Franck Perry

Vestido con un sencillo bañador, Burt Lancaster decide volver a su casa pasando por todas las piscinas de sus vecinos. Con esta crítica a la bueguesía y a la sociedad de consumo estadounidense, Perry abogó por un retorno a una forma de autenticidad radical. Rousseau version New Hollywood...

2.- La piscina (La Piscine, 1969), de Jacques Deray

Tórridos cara a cara, violencia sofocada, peligroso juego de seducción peligrosas entre Romy y Alain... En esta tragedia de amor alrededor del rectángulo turquesa de un estanque, Delon, hermoso como siempre, ofreció su cuerpo al sol. E incluso trascendió el traje de baño de cachemira muy de los años 1970.

3.- Zardoz (1974), de John Boorman

La visión improbable - ¡y bastante insoportable! -  de un Sean Connery en trikini rojo (calzoncillos y correas en los hombros) casi olvidaría que Zardoz fue considerado inicialmente como un ensayo visual audaz, nacido en un contexto de contracultura. Hoy, ¿qué queda de esta fábula mitológica-futurista que denuncia la explotación humana, la opresión de una clase por otra? Imágenes delirantes, una fantasía rocambolesca y un personaje principal ridículo. ¡Para los incondicionales! 

4.- Superman (1978), de Richard Donner, y sus numerosas secuelas y continuaciones…

Un hombre en ropa interior no está necesariamente indefenso. La prueba con el superhéroe más famoso de todos los tiempos. En calzoncillos rojos sobre medias azules, Superman está en el apogeo de su poder: gira tres veces alrededor de la Tierra, levanta autobuses con una mano, salva a su novia de las garras de varios tipos malos... ¿El truco para neutralizarlo? Deslice la kryptonita en el molde de caramelo.

5.- Los bronceados (Les bronzés, 1978), de Patrice Leconte

Hemos recordado a Thierry Lhermitte, pero no olvidamos a Christian Clavier, quien recita de Saint-John Perse, los pies en las alcantarillasy la entrepierna moldeada por un tanga seductor...  La encarnación del perdedor pretencioso, llevada hasta su más alto nivel. 
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