4. Operación Trueno (Thunderball, 1965), de Terence Young
La cuarta película de Bond es famosa por la larga batalla legal que iniciaron los guionistas Kevin McClory y Jack Whittingham, que llevaron a los tribunales a Ian Fleming, el creador de James Bond. McClory y Whittingham aseguraban que escribieron este el guión de la misma años atrás, cuando iba a ser el primera de Bond, pero que posteriormente Fleming usó la trama para una de sus novelas. Finalmente, los tribunales dieron los derechos a McClory. La película supuso además el regreso a la dirección de Terence Young, que había dirigido Agente 007 contra el Dr. No y Desde Rusia con amor. La organización secreta Spectra se propone infiltrar en la base inglesa de la OTAN a un impostor llamado Angelo, para apoderarse de un bombardero Vulcan Vindicator equipado con dos bombas nucleares. Cuando logra su propósito, Spectra amenaza con destruir una ciudad de EE.UU. o Inglaterra si no le dan cien millones de libras esterlinas. El caso es asignado al agente 007, que en las Islas Bahamas conoce a Dominó, la atractiva amante del misterioso Emilio Largo, que aparenta ser un ocioso millonario pero que en realidad es el número dos de Spectra. Mientras intenta localizar el avión secuestrado, James Bond debe enfrentarse con Fiona Volpe, la cabecilla de los asesinos, y con los secuaces de Emilio Largo.
5. Sólo se vive dos veces (You Only Live Twice, 1967), de Lewis Gilbert
El célebre novelista Roald Dahl fue contratado como guionista de la quinta entrega de Bond, aunque no mantuvo ninguna fidelidad a la novela de Ian Fleming. Al parecer sólo conservó al villano, Blofeld, y el hecho de que la acción transcurriera en Oriente. El actor británico Donald Pleasence interpretó a Blofeld, sin duda el más recordado y parodiado de toda la saga. Harto de que se le hubiera encasillado en el personaje, Sean Connery anunció al acabar el rodaje que esta sería su última película como James Bond. Después llegó a cambiar de opinión, pues protagonizaría Diamantes para la eternidad y Nunca digas nunca jamás. Dos naves espaciales, una norteamericana y otra rusa, han sido secuestradas en la órbita terrestre. Sólo la intervención del Agente 007 (Sean Connery) podrá evitar una guerra nuclear entre las dos superpotencias. Su misión consistirá en viajar hasta Japón y desenmascarar a la peligrosa organización Spectra y a su diabólico líder, Ernest Stavro Blofeld (Donald Pleasence).

Sean Conery & Akiko Wakabayashi en Sólo se vive dos veces (1967)
6. Casino Royale (1967), de John Huston, Ken Hughes, Val Guest, Robert Parrish, Joseph McGrath, Richard Talmadge
El célebre personaje es parodiado con el rostro del gentleman David Niven. Se basa ligeramente en la primera novela sobre el agente James Bond de Ian Fleming, que había sido publicada en 1953. James Bond, en su dorado retiro, se deja convencer por una delegación de las grandes potencias para participar en una investigación sobre la SMERSH, una misteriosa organización internacional que pretende acabar con la estabilidad mundial.


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