viernes, 17 de abril de 2026

Hace 100 años: Der Prinz und die Tänzerin

El 17 de abril de 1926 se estrenó la película alemana Der Prinz und die Tänzerin, dirigida por Richard Eichberg e interpretada por Hans Albers, Lucy Doraine, Adolphe Engers, Willy Fritsch, Fritz Kampers, Fritz Kampers, Gräfin Sybille Lerchenfeld, Alberto Pablo, Albert Paulig, Hermann Picha, Robert Scholz, Franz Schönfeld, Julia Serda, Valeska Stock, Charlotte Susa, Leopoldo von Ledebur. Productora: Richard Eichberg-Film GmbH. Duración: 89 minutos.
Sinopsis argumental: Lu Pellmann, una berlinesa de origen humilde pero respetable, se ve arrastrada al sórdido submundo por una amiga, donde adquiere la dudosa reputación de cortesana . Cuando conoce a un elegante caballero en la casa de apuestas de la baronesa de la Roque, que afirma ser un príncipe, Lu cree que la felicidad está a su alcance. Pero este príncipe es tan farsante como muchos supuestos aristócratas empobrecidos que quedaron atrapados en el salvaje Berlín de la posguerra de los años veinte, entregándose a la fiesta hasta su inevitable caída. Este "chico elegante" es, en realidad, un estafador común, que claramente vive por encima de sus posibilidades en busca de víctimas dispuestas. Muy diferente, sin embargo, es el encantador joven, un estudiante, a quien Lu conoce casi al mismo tiempo. Puede parecer pobre, pero Lu se enamora al instante de este seductor de buen corazón. Cuando este mismo hombre resulta ser un príncipe de verdad llamado Karol, el mundo de Lu se derrumba. Apenas puede creer que un amor así tenga una oportunidad dadas las evidentes diferencias en su posición social. Lu no se equivoca, pues poco después, el príncipe Karol es convocado de nuevo a la corte por su padre, ya que ha llegado el momento de que el príncipe contraiga matrimonio acorde a su posición. Tras ser informado por el ministro real de la imposibilidad de un futuro con el príncipe heredero, Lu finge ser una cortesana enamorada y frívola para facilitar su separación y su regreso al reino. Karol llega a creer que Lu le fue infiel con otros hombres durante su breve ausencia y que su mala reputación es bien merecida. Pero Karol no es ingenuo; pronto se da cuenta de que la farsa de Lu no es más que una intriga, un juego amañado tramado en el palacio. Reacio a renunciar a su amor plebeyo, regresa con Lu para pasar el resto de su vida a su lado.
ComentarioLas dos producciones de Eichberg, Prinzessin Trulala y Der Prinz und die Tänzerin, se filmaron en rápida sucesión entre enero y marzo en los estudios Jofa de Berlín. 

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