martes, 22 de noviembre de 2022

El cine de lo cotidiano (VI)

(cont.)
Mientras tanto, en la Paramount, George Cukor que habría de convertirse pronto en un director  de prestigio, daba sus primeros pasos en el cine con "películas de mujeres" parecidas. En Honor mancillado (Tanished Lady, 1931), Tallulah Bankhead interpreta a una mimada chica de la alta sociedad que se casa por dinero, pero se enamora luego de su marido (Clive Brook), aunque lo abandona para "realizarse" a través de la maternidad y del trabajo. Al final, cuando el "crack" de 1929 arruina a su marido, vuelve junto a él. 
La Bankhead rodó luego Faithless (1932), dirigida por 
Harry Beaumont, una película de la metro en la que, según Picturegoer, bajaba todos los escalones "del sexo y la degradación". Otras grandes víctimas de la Metro-Goldwin-Mayer (MGM)de este período fueron Joan Crawfor en Amor en venta (Possessed, 1931), dirigida por Clarence Brown, junto a Clark Gable. Y también Helen Twelvetree en una larga serie de películas con títulos tan reveladores como Obstinación (Unashamed, 1932) o Ignominia (Disgraced, 1933). 
A los ojos de los magnates del cine y sobre todo del público, Joan Crawford, Norma Shearer, 
Helen Twelvetree y Constance Bennet personificaban la clase de mujer que había logrado triunfar socialmente y adquirir un estilo elegante, pero que terminaba arrepintiéndose de haber negado sus humildes orígenes. Todo esto hacía que las sencillas dependientas y trabajadoras creyesen que después de todo, era mejor casarse con el "chico de al lado". 
(cont.)

No hay comentarios:

Publicar un comentario