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domingo, 8 de febrero de 2026

Hace 100 años: Entre naranjos

El 8 de febrero de 1926 se estrenó la película estadounidense El torrente (Entre naranjos) (Torrent), dirigida por Monta Bell e interpretada por Ricardo Cortez, Greta Garbo, Gertrude Olmstead, Edward Connelly, Lucien Littlefield, Martha Mattox, Lucy Beaumont, Tully Marshall, Mack Swain, Arthur Edmund Carewe, Lillian Leighton, Mario Carillo, André Cheron, Jocko the Monkey, Dorothy Sebastian, Viola Webster. Productora: Cosmopolitan Production, Metro-Goldwyn-Mayer (MGM). Duración: 87 minutos. 
Sinopsis argumentalTras la muerte de su padre, un político corrompido, Rafael Brull, hijo único de la familia más poderosa de Alcira (Valencia), decide hacerse cargo del negocio familiar (la plantación y distribución de naranjas) y dedicarse a la política. A diferencia de su padre, Rafael es un hombre culto y honrado, pero en poco tiempo alcanza el éxito tanto en los negocios como en la política. Sin embargo, lo único que lo hace feliz es estar con Leonora, una enigmática cantante de ópera que, tras varios años de estancia en Italia, regresa a Alcira para curarse de las heridas del pasado. 
ComentarioAdaptación de la novela Entre naranjos de Vicente Blasco Ibáñez.Primer papel de Greta Garbo en Hollywood. 

domingo, 18 de mayo de 2025

Hace 100 años: Bajo la máscara del placer

El 18 de mayo de 1925 se estrenó la película alemana Bajo la máscara del placer (Die Freudlose Gasse), dirigida por Georg Wilhelm Pabst e interpretada por Asta Nielsen, Greta Garbo, Agnes Esterhazy,, Werner Krauss, Henry Stuart, Einar Hanson, Karl Etlinger, Ilka Grüning, Loni Nest, Robert Garrison, Tamara Geva, Valeska Gert, Grigori Chmara, Jaro Fürth, Mario Cusmich, Raskatoff, Max Kohlhase, Silvia Torf, Max Pretzfelder, Ernst Broda, Elisabeth Pabst, Alexander Murski, Tolstoi Pines, Edna Markstein, Hertha von Walther, Otto Reinwald, Krafft Rasching, Renate Brausewette, Lya Mara, Ivan Petrovich, Maria Forescu. Productora: Sofar-Film-Produktion GmbH. Duración: 150 minutos. 
Sinopsis argumental: Viena, 1921. En el Barrio VII, uno de los más deprimidos de la ciudad, está la calle Melchior, donde el carnicero Geiringer impone su lascivia entre su clientela femenina y Frau Greifer atrae a las jóvenes necesitadas para que trabajen en su lujoso prostíbulo. Mientras tanto en el Barrio I, centro del lujo y del despilfarro, se encuentra el Hotel Carlton, lugar de reunión de especuladores y aventureros, que con sus jugadas en Bolsa consiguen grandes ganancias. En la calle Melchior viven las familias Lechner y Rumfort. Marie Lechner, enamorada de Egon Stirner, acepta trabajar para la Greifer, con objeto de conseguir dinero para su amado. Este está enamorado de Regina Rosenow, la hija de su jefe, pero ella le rechaza por no tener dinero. Decidido a conseguirlo seduce a Lia Leid, con quien se ha citado en el local de la Greifer. Descubiertos por Marie, esta mata a Lia en un arrebato de celos e incrimina a Egon, el cual es detenido por la policía. Mientras tanto en el Hotel Carlton, Rosenow y Canez diseñan una maniobra especulativa con las acciones de la minas de carbón de Petrowitz, para conseguir una gran cantidad de dinero. Franz Rumfort pierde todos sus ahorros en esa jugada especulativa, mientras su hija Grete es despedida del trabajo por no acceder a los requerimientos de su jefe. Para poder subsistir los Rumfort alquilan una habitación al teniente Davy, de la Cruz Roja norteamericana. Pero ante la acusación de que la pequeña Mariandl Rumfort le ha robado al teniente un par de latas de conserva, el padre, airado, echa al norteamericano de la casa. Desesperada ante la grave situación económica de la familia, Grete acude a la Greifer en demanda de dinero, resignada a todo. Por otro lado Marie, enferma de tuberculosis, decide confesar la verdad a la policía, para salvar a Egon de la acusación de asesinato. Cuando Grete se encuentra en un reservado, esperando a su primer cliente, irrumpen en la habitación su padre y Davy, los cuales comprenden la dramática decisión que había tomado la joven. Las gentes del barrio, desesperadas por tanta miseria e injusticia, apedrean el prostíbulo de la Greifer y descargan su ira sobre la carnicería de Geiringer.
Comentario: Crítico retrato social de la Viena en los días posteriores a la Primera Guerra Mundial que provocó cierto escándalo por el realismo y el atrevimiento de sus imágenes. Fue una de las primeras películas en las que intervino Greta Garbo. Es la adaptación cinematográfica más famosa de un trabajo de Hugo Bettauer.

martes, 27 de diciembre de 2022

Hace 100 años: Luffar-Petter (Peter the Tramp)

El 26 de diciembre de 1922 se estrenó la película Luffar-Petter (Peter the Tramp) (Luffar-Petter), dirigida por Erik A. Petschler e interpretada por Erik A. Petschler, Gucken Cederborg, Tyra Ryman, Greta Garbo, Helmer Larsson, Iréne Zetterberg, Carl F. Olsson, Mona Geijer-Falkner, Anna Brandt, Valdemar Dalquist, Carl-Gunnar Wingård, Mary Gräber, Agnes Clementsson, Adolf Hultgran, Oscar Rudin. Productora: Petschler-Film. Duración: 75 minutos. 
Sinopsis argumentalPeter se une al ejército después de huir de las repercusiones de una historia de amor. Greta es una de las hijas de un alcalde del ejército. Su padre es el mayor, en cuya ciudad está estacionado el regimiento del ejército de Peter. Las escapadas de Peter incluyen una historia de amor con Greta. Además de una suplantación de identidad, y terminaría casándose con una viuda rica.
Comentario: De la película sólo se conserva un fragmento de diez minutos y es notable porque fue la primera aparición de Greta Garbo en un papel de cierta importancia. Fue dirigida y protagonizada por el destacado actor sueco Erik Petschler, que dirigía una escuela de cine y su propia productora. 

domingo, 23 de octubre de 2022

Mujeres de cine: Greta Garbo (XI)

(cont.)
Ninotchka fue un gran éxito de taquilla, el primero de la Garbo en los último años. Eso animó a la Metro a incluirla en el reparto de su segunda comedia La mujer de las dos caras (Two-Faced Woman, 1941), dirigida por George Cukor. La película fue masacrada por la crítica : "un vehículo absurdo para Greta Garbo", señalo la revista Time, provoca la misma sensación de embarazo que causaría ver a Sarah Bernhardt golpeada con un matamoscas. 
Tras completar La mujer de las dos caras, la Garbo se tomó un años sabático, que no terminaría nunca. Persistieron los rumores sobre las películas que se disponía a rodar y sobre las historias de amor que supuestamente vivía, pero nunca se casó ni volvió a la pantalla. 
La mujer de las dos caras (1941) fue el fallido intento de la Metro por "modernizar" la imagen de la Garbo transformándola en una sofisticada actriz de comedia
Sólo volvió a ponerse delante de la pantalla en una ocasión, para una prueba de maquillaje muda y en blanco y negro realizada en 1948 con destino al proyecto de Max Ophuls de rodar La Duchese de Langeais. Toma tras toma, se limita a mover la cabeza hacia un lado y otro sin más gestos que una sonrisa divertida. Parece no haber nada de interés hasta que, al final del rollo, el operador le pide al parecer que se quite una especia de gorrito pequeño  que llevaba. Sus manos entran en el campo y echa la cabeza hacia atrás, alguien debió decir entonces algo divertido, pues se ríe. Y la pantalla se ilumina de repente, el espectador se siente excitado y lleno de expectativas. Sin la ayuda de diálogos o la más sencilla de las motivaciones se produce un momento mágico. Este rodaje revela mejor que cualquier otra cosa lo característico de la Garbo, su capacidad para trascender los guiones que escribía para ella y las películas en las que actuaba. El único guionista que necesitaba era la cámara. 

sábado, 22 de octubre de 2022

Mujeres de cine: Greta Garbo (X)

(cont.)
Desde el punto de vista crítico era inatacable. Los críticos de cine de Nueva York le otorgaron dos veces su galardón a la mejor actriz por Anna Karenina y La damas de las camelias. Los guionistas escribían grandes diálogos para ella y empezaron a limitar así su capacidades a la profundidad de su voz, a costa de las amplias posibilidades de rica mímica, al mismo tiempo dejaron de materializarse las películas que le habrían dado oportunidades de mostrarse visualmente expresiva. Una película representativa de las que se le hizo interpretar es Maria Walewska (Conquest, 1937), dirigida por Clarence Brown y Gustav Machatý, espectacular melodrama histórico de dos horas de duración que narra la historia de amor entre una polaca (Maria Walewska) y Napoleón Bonaparte (Charles Boyer). Para finales de los años 1930, la Garbo se había convertido en un cliché de la mujer fatal: poética y trágica, pero también modesta. 
Maria Walewska (1937)
De haberlo deseado la carrera de la Garbo podría haber continuado; pero, para mantenerse en la cima tendría que haber mejorado sus rendimientos de taquilla, lo que habría exigido un cambio de imagen en relación con el estereotipo en que se había convertido.
Dándose cuenta de la necesidad de iniciar un cambio de rumbo, la Metro-Goldwin-Mayer asumió el riesgo de hacerle interpretar una comedia dirigida por Ernst Lubitsch y titulada Ninotchka (1939). La publicidad decía: "La Garbo rie", como antes había anunciado: "La Garbo habla", a pesar de que llevaba más de diez años riéndose en sus películas.
Ninotchka (1939)
A propósito de la película, Frank S. Nugent señaló en el New York Times, que: "La Ninotchka de la Garbo es una de las mejores comedias del año, un espectáculo alegre, impertinente y malicioso que no abusa de los golpes bajos y nos muestra a la gran dama del cine dramático en una comedia disparatada que interpreta con la imperturbabilidad de un Buster Keaton..."
(cont.)

miércoles, 19 de octubre de 2022

Mujeres de cine: Greta Garbo (IX)

(cont.)
La reina Cristina de Suecia (Queen Christina, 1933), la única película de Garbo con Rouben Mamoulian, contiene dos de sus escenas más memorables. La primera ocurre cuando, a solas con su amante en la posada, vaga por el dormitorio acariciando suavemente los muebles con el fon de fijar para siempre la habitación en su memoria. La otra es el final de la película : una vez muerto su amante, Cristina se sitúa en la proa del barco que la conduce a España. Mientras la música sube en un marcado -crescendo-, la cámara se centra en un prolongado primer plano del rostro inmóvil de la Garbo, en una imborrable demostración de su capacidad como actriz para, sin renunciar a la sobriedad, suscitar y sugerir emociones en los espectadores. 
Greta Garbo y John Gilbert en La reina Cristina de Suecia (1933)
Graham Greene comenta en The Spectator (1935) que en Anna Karenina "...la base de la película la constituye la personalidad de la Garbo, que consigue trasladar algo de la grandeza de la novela a una adaptación simplemente correcta y respetuosa. Ninguna otra actriz de cine es capaz de transmitir la pasión física de manera que haga que el espectador crea en su importancia; y, sin embargo, no hay ninguna actriz que se apoye tan poco en sus propios encantos sexuales". 
Greta Garbo y Fredric March en Anna Karenina (1935)
Cecil Beaton en un comentario aparecido en Scrapbook en 1937, señala que su "interpretación como Margarita Gautier conseguía insuflar algo de humor y vitalidad a una melodramática historia de amor... Una actriz dotada de tales cualidades debería aparecer sólo en papeles que únicamente ella podría interpretar. Pero quizás su magia sólo sea una ilusión de la naturaleza que lleva a nuestra imaginación a hacer de ella un ideal que nunca podría ser."
Greta Garbo y Robert Taylor en La dama de las camelias (1936)
(cont.)

sábado, 15 de octubre de 2022

Mujeres de cine: Greta Garbo (VIII)

(cont.)
John Mosher comentó en el New Yorker, sobre su trabajo en la película Gran Hotel, lo siguiente: "A pesar de la brevedad de su aparición, la Garbo domina totalmente la película, logrando que otros intérpretes parezcan sólo actores y actrices competentes, dotando a una película tan astuta y llena de trucos de una elevación y una grandeza como jamás podrán otras películas sin ella, sin esa vitalidad tan nerviosa e intensa que la Garbo hace gala".
Greta Garbo y Clark Gable formaron una apasionada pareja en Susan Lenox, pero los críticos se quejaron de que el guión estaba mal construido
El estilo de la Garbo se había visto hasta cierto punto influenciado por el de la celebrada estrella danesa Asta Nielsen, con la que había trabajado en Berlín y posteriormente por el de Jeanne Eagles, quien se encontraba bajo contrato en la Metro, cuando Greta Garbo inició su carrera norteamericana en dichos estudios. Compartí con ambas una forma casual y casi indiferente de decir los diálogos, acompañada de un cierto nerviosismo e inquietud  en los modales y en los movimientos, que ejemplificaban el espíritu de la mujer moderna. Poca de sus películas lograron crear una atmósfera totalmente satisfactoria para su personalidad, pero en todas ellas había momentos que le permitían mostrarla, como el principio de Anna Karenina, cuando aparece al grupo que la esta esperando en la estación entre una nube de vapor y niebla. En Gran Hotel, donde interpreta a la bailarina Grusinkaya, le dice al ladrón de joyas que ama: "¿Es dinero lo que quieres? Yo lo tengo", con tal inocencia y sencillez que él se siente obkigado a rechazar su oferta aunque le cueste la vida. En Mata-Hari, su manera de tomar entre las manos el rostro de un joven oficial para besarle significa un secreto entendimiento, compartido por el espectador, de que, al aceptar un amor humano, está asumiendo con él un destino humano que terminará exigiendo su sacrificio.
Rouben Mamoulian, le pidió a la Garbo que convirtiese su rostro en una hoja de papel en blanco, en la que todos los espectadores pudiesen escribir su propio final para La reina Cristina de Suecia (1933)
(cont.)

miércoles, 12 de octubre de 2022

Mujeres de cine: Greta Garbo (VII)

(cont.)
Se tuvo mucho cuidado  de asegurar el éxito; pero, como precaución extra, y dado que era una estrella favorita de los europeos, se encargó al director belga Jacques Feyder que dirigiese una versión simultánea (aunque algo distinta, más sombríamente realista) hablada íntegramente en alemán. Ambas versiones tuvieron un gran éxito, y, aunque no volvió a rodar versiones en otros idiomas, sus películas posteriores demostraron que su acento no constituía ningún obstáculo para el tipo de personajes que interpretaba. 
Greta Garbo y Herbert Marshall en El velo pintado (1936)
Fue rusa en Gran Hotel (Grand Hotel, 1932), Anna Karenina (1935) y Ninotchka (1939)inglesa en El velo pintado (The Painted Veil, 1934), dirigida por Richard Boleslawski, basada en la novela homónima de W. Somerset Maugham; polaca en Maria Walewska (Conquest, 1937); italiana en Romance (1930) y en Como tú me deseas (As You Desire Me, 1932); francesa en La dama de las camelias (Camille (Margarita Gautier), 1936); una espía holandesa-indonesia en Mata-Hari (1932) y norteamericana en Susan Lenox (1931).
Greta Garbo y Charles Boyer en Maria Walewska (1937)
En su crítica de Romance, la revista Picture- Play comentaba: "¿Qué importa si el acento de la Garbo sugiere de cuando en cuando los esfuerzos de una italiana por hablar en inglés? Las inflexiones de la voz de la Garbo no son italianas; pero, por lo que al público se refiere, el personaje que interpreta: Rita Cavallini, podría ser igualmente, portuguesa o rumana; pues lo que importa al espectador son las emociones que transmite..."
Greta Garbo y Gavin Gordon en Romance (1930)
(cont.)

domingo, 9 de octubre de 2022

Mujeres de cine: Greta Garbo (VI)

(cont.) 
Su posición en el estudio era ya clara en 1927 cuando, tras El demonio y la carne, se negó a interpretar un papel parecido en una película titulada Women Love Diamonds. También insistió en que su sueldo semanal  de 600 dólares subiese hasta 5.000. No se trataba de una propuesta disparatada, pues John Gilbert ganaba por aquel entonces 10.000 dólares semanales. Para 1936 se había convertido ya en la estrella mejor pagada de Estados Unidos al cobrar 250.000 dólares por película. Las películas mudas de la Garbo la convirtieron en el activo más valioso de la Metro y en uno de sus mayores atractivos para la taquilla, con legiones de admiradores en todo el mundo. 
Greta Garbo y George F. Marion en Anna Christie (1930)
El estudio hizo la primera película hablada con ella cuando no pudo demorarlo más. El tema de cómo hablaba la Garbo preocupaba enormemente a los accionistas de la compañía, al tiempo que intrigaba mucho a sus seguidores.  
Cuando hizo su debut sonoro en 1930, Greta Garbo tenía 25 años. Tras una carrera ascendente basada en una serie de historias convencionales, la elección de la obra de teatro de Eugene O'Neill, Anna Christiedirigida por Clarence Brown se debió menos al hecho de que hubiese sido escrita por un gran autor, como el de que Anna fuese sueca, con lo que el acento de la Garbo encajaría perfectamente con el personaje. 
Greta Garbo en Anna Christie (1930)
"¡La Garbo, habla! (Garbo Talks!)" anunciaba la publicidad por todo el país. Sus primeras palabras en la pantalla: "¡Dame un whisky, ginger ale al lado, y no seas tacaño, bebé!", fueron muy repetidas a lo largo de todo aquel año. De hecho, el inglés de Garbo era tan bueno cuando apareció en esta película, que tuvo que agregar un acento en varias repeticiones para sonar más como la Anna sueca. Además de la versión en inglés y alemán de esta película, también se realizó una versión muda con títulos. La película fue nominada a los Premios de la Academia a mejor actriz (Greta Garbo), mejor fotografía y mejor director.

lunes, 3 de octubre de 2022

Mujeres de cine: Greta Garbo (V)

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En su tercera película norteamericana, la Garbo tuvo como compañeros a dos estrellas John Gilbert y Lars Hanson. Gilbert era el ídolo romántico favorito de los Estados Unidos; fue la primera y única vez en que Greta Garbo tuvo que resignarse a aparecer en segundo lugar en los títulos de crédito. John Gilbert comentó tras esta experiencia con la actriz que: "La Garbo es maravillosa, la criatura más hechicera que jamás hayáis visto. Caprichosa, como el diablo, llena de antojos... y fascinante".
Greta Garbo y John Gilbert en Anna Karenina (1927)
El público estaba a punto de conseguir algo más que ver a tres de sus estrellas favoritas envueltas en la clásica situación triangular de amor y tragedia, pues habrían de ser testigos de una verdadera historia de amor. Parece ser que Gilbert se enamoró locamente de la Garbo, y ella de él. "En sus escenas juntos", dijo el director Clarence Brown, "era como trabajar con barro para moldear. Se encontraban los dos en este estado de feliz enamoramiento tan parecido a una nube de color de rosa tras la que creían permanecer ocultos a los ojos de los demás". Pero sólo interpretaron cuatro películas juntos, y de ellas tres en el momento álgido de su relación amorosa: El demonio y la carne, la versión muda de Anna Karenina (Love), ambas de 1927, y La mujer ligera (A Woman of Affairs, 1928).
John Gilbert y Greta Garbo en La mujer ligera (19289
Una  vez, finalizado su romance, la Garbo siguió ascendiendo, mientras la popularidad de John Gilbert comenzaba a desvanecerse. No obstante, en 1933 cuando él se encontraba con graves problemas tanto en su vida personal como artística, la Garbo insistió en que protagonizara con ella La reina Cristina de Suecia (Queen Christina), dirigida por Rouben Mamoulian, a pesar de que había dado su aprobación a un candidato más joven y adecuado para el papel, Laurence Olivier. El hecho de que accedieran a su petición demuestra la sólida posición dentro de la Metro, pues todo Hollywood sabía que Mayer odiaba a John Gilbert y que la decisión de la Garbo fue claramente ofensiva para él. 
Greta Garbo en La reina Cristina de Suecia (1933)
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martes, 27 de septiembre de 2022

Mujeres de cine: Greta Garbo (IV)

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Mientras que un director mundialmente famoso y sofisticado como Stiller retrocedía frente a las demandas de los estudios, una tímida Garbo, que por aquel entonces tenía sólo veintiún años, les hacía frente negándose a interpretar otra vampiresa en El demonio y la carne (Flesh and the Devil, 1926). Recibió incontables cartas y telegramas ordenándole que se presentase a las pruebas de vestuario, primero del director de publicidad y luego del encargado  de producción de los estudios, Irving Thalberg. Finalmente, tuvo que intervenir el propio Louis B. Mayer, quien le mandó una carta, medio amenazante y medio implorante, instándola a que se presentara a trabajar y explicándole los difícil que era encontrar papeles adecuados para ella. Es interesante observar que en ninguna de esas misivas se decía que el incumplimiento de las órdenes debía interpretarse como una cancelación de su contrato con el estudio. Mayer estaba dispuesto a retenerle el sueldo, pero no a correr el riesgo de perderla.  
Greta Garbo y John Gilbert obtuvieron un notable éxito con El demonio y la carne (1926), especialmente cuando empezaron a divulgarse los rumores de que estaban también enamorados en la vida real
La Garbo cedió finalmente, pero ésta habría de ser la única batalla con el estudio en la que saliese perdedora. En el futuro supo esperara a que pasasen tormentas como ésa, o amenazar con marcharse utilizando su famosa frase: "Creo que me voy a ir a mi casa".
Greta Garbo en El demonio y la carne (1926)
En este caso, la Garbo tuvo suerte al aceptar su papel en El demonio y la carne, ya que la película fue crucial para hacer de ella una estrella de primera categoría. Fue hábilmente dirigida por Clarence Brown, quien habría de convertirse en su director favorito y girar sus pasos en seis películas más, En una entrevista concedida a la revista Focus on Film, Brown recordaba: "Hice seis películas con la Garbo. Nadie fue capaz de hacer más de dos. Yo tenía una manera de tratarla que no la hacía sentirse incómoda. La Garbo es una mujer sensible y, en aquella época, los directores acostumbraban a gritar como energúmenos desde detrás de la cámara. Yo nunca le di instrucciones delante de ninguna otra persona." 
 (cont.)

lunes, 26 de septiembre de 2022

Mujeres de cine: Greta Garbo (III)

(cont.)
La reacción a su siguiente película La tierra de todos (The Temptress, 1926), dirigida por Fred Niblo y coprotagonizada por Antonio Moreno fueron igual de cálidas. El crítico de la revista Life afirmaba que la Garbo le había dejado maravillado, y el del New York Times señalaba que "con un mínimo de gestos y una desacostumbrada contención expresiva convierte en significativas todas las escenas en las que aparece". Para el New York Herald Tribune, se trataba de "una mujer dotada de enorme magnetismo y una actriz consumada. No deja de hecho nada que desear. Su perfil, su gracia y, sobre todo, sus pestañas... No es una mujer bella en el sentido convencional de la palabra y, sin embargo, hace que todas las demás bellezas resulten excesivamente obvias". 
Estos comentario llevaron a Alistair Cooke a señalar que: "Al ser una mujer adorada por el mundo entero, le da a uno la sensación de que, si su imaginación tiene que pecar, puede al menos felicitarse por su impecable buen gusto". 

Mauritz Stiller, su compañero y mentor, dirige a la Garbo y a Antonio Moreno en La tierra de todos (1926). Desgraciadamente, a la Metro no le gustó el enfoque de Stiller y le impidió seguir rodando
El público opinaba también así, y las mujeres empezaron a copiar su forma natural de maquillarse, sus peinados sueltos y su despreocupada manera de vestirse. Amaban su distanciamiento, su aspecto ligeramente huraño, su forma de mirar, el modo emancipado en que actuaba y reaccionaba y sus andares indecisos y vacilantes, casi torpes. No era que se revelase contra las convenciones establecidas, sino que parecía sentirse muy cómoda fuera de ellas. Traspasaba la pantalla como un ser erótico y misterioso que dominaba fríamente las situaciones ; y, sin embargo, cuando estaba sola, se convertía en sublimemente femenina y tierna. 
La enigmática imagen de la Garbo hizo de ella una espía ideal, aquí en Mata-Hari (1931)
El rodaje de esta segunda película de la Garbo para la MGM lo inició Mauritz Stiller, pero sustituido al poco tiempo Fred Niblo. Parece que los métodos de trabajo de Stiller no coincidían con los del estudio. No comprendía en la insistencia en unos horarios de rodaje y unos presupuestos tan estrictos. Abandonó la MGM y se pasó a la Paramount, donde hizo tres películas durante el año siguiente. Luego volvió a Suecia, pero falleció al poco tiempo. 
(cont.)

martes, 20 de septiembre de 2022

Mujeres de cine: Greta Garbo (II)

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La Garbo llega a Los Angeles a finales del otoño de 1925 acompañada por Mauritz Stiller, su descubridor, director y mentor. Se rumoreaba que su contratación formaba parte de un "paquete", que, para conseguir a Stiller, que era quien realmente le interesaba, Mayer tuvo que contratar también a su protegida. Pero las biografías de Mayer indican que la contrató con independencia de cualquier otra negociación, sobre la base del contrato estándar de siete años de duración, con un salario inicial de 400 dólares por semana durante el primer año, que subió a 600 dólares semanales durante el segundo.
Tras haberla "descubierto", Hollywood no parecía saber en un primer momento que hacer con ella. No se mostraba en absoluto dispuesta a lanzarse a actividades que constituían el procedimiento normal para lanzar a una "starlet": fotos publicitarias con focas amaestradas, leones mansos y conocidos deportistas que pasasen por los estudios, entrevistas de prensa, fiestas y otros actos sociales, y de hecho, cuando su inglés le permitió comprende lo que se pretendía de ella, se negó firmemente a "actuar".
Pero aunque la MGM estaba todavía intentando averiguar lo qué podía hacer con la Garbo, su publico la aguardaba ya. Ese público que había reverenciado a las románticas heroínas del cine mudo esperaba algo nuevo. Después de todo, la década de los años 1920 fue la década de la prohibición, del pelo a lo "garçon" y de la nueva moralidad. La I Guerra Mundial había contribuido a modificar las actitudes de la gente. Los hombres que habían luchado en Europa volvieron a a sus casas con ideas nuevas. Todavía querían ver sus fantasías reflejadas en la pantalla, pero éstas habían cambiado, y las antiguas estrellas no las satisfacían plenamente.
Ricardo Cortez y Greta Garbo en El torrente (1926)
La MGM le dio finalmente a Greta Garbo el papel de una campesina española en El torrente (Entre naranjos) (Torrent, 1926), un melodrama romántico basado en la novela de Vicente Blasco Ibáñez e interpretado por Ricardo Cortéz. El anuncio de que la película iba a ser dirigida por Monta Bell fue un duro golpe tanto para la Garbo como para Stiller. William Daniels fue el director de fotografía de El torrente. Este fue el comienzo de una larga relación, pues posteriormente rodaría 19 películas más con ellas. En la obra "Hollywood Cameramen", de Charles Highman, recordaba lo siguiente:
"Mis recuerdos de mi primer encuentro con ella son imborrables... El estudio me pidió que me presentase un domingo por la mañana para hacer unas pruebas a una chica sueca que acababa de llegar... Y allí estaba, en medio de personas extrañas que se expresaban en un idioma que desconocía, todo lo cual debió ser una terrible experiencia para ella... Probamos muchos tipos de iluminación para encontrar la que mejor resaltase sus rasgos más bellos, especialmente los ojos... Y la Garbo tenía unos ojos espléndidos..." "fui yo quien insistió en que rodase en "platós" cerrados al público. Nada de visitantes o curiosos, sólo el director y el equipo, nada de ejecutivos tampoco. Estaba intentando ayudarla, sobre todo, porque tardó bastante tiempo en hablar inglés y porque era enormemente tímida".
El éxito de El torrente demostró que ni el público ni los críticos tenían la menor duda acerca de las cualidades de la Garbo. La revista Motion Pictures afirmó: "En su debut, en el cine obtiene un triunfo total. No es tanto una actriz como una mujer dotada de una gran personalidad y de grandes dosis de magnetismo."
Su capacidad de expresar emociones y estados de ánimo debió resultar evidente y en esa primera película, pues el New York Herald Tribune señalaba: "Parece tratarse de una actriz excelente y atractiva, con una sorprendente propensión a parecerse a Carol Dempster, Norma Talmadge, Zasu Pitts y Gloria Swamson... Pero eso no quiere decir que carezca de un estilo y una personalidad propios..."
(cont.)

domingo, 18 de septiembre de 2022

Mujeres de cine: Greta Garbo (I)

El 18 de septiembre de 1905 nace en Estocolmo (Suecia), Greta Lovisa Gustafsson, conocida por su nombre artístico Greta Garbo
De todas las estrellas del mundo de la galaxia de Hollywood, la voz de la Garbo fue la que despertó mayores especulaciones. Millones de los "fans" que la adoraban en todo el mundo esperaban ansiosamente la primera película hablada de la diosa de la pantalla, confiando en descubrir así alguna clave que les permitiese desentrañar su huidiza y enigmática personalidad. 
Greta aportó madurez y pasión a la típica heroína de Hollywood. En lugar de ser pequeña y frágil, todo en ella era grande: las manos, la boca, los pies... Llenaba la pantalla con su poderosa presencia física. Representaba el amor como un rapto glorioso, como algo que se daba libremente, y no como el sometimiento de mala gana a un pretendiente, concedido con tacañería y pidiendo algo a cambio.
Mientras que otros sonreían afectadamente al tiempo que pronunciaban palabras cariñosas o movían artificialmente las pestañas, en la Garbo el cuerpo entero expresaba el amor con una vibrante intensidad que constituyó una verdadera revelación para el público estadounidense. 
Fue la menor de tres hijos. La muerte de su padre cuando tenía catorce años de edad, le obligó a buscar empleo en unos grandes almacenes, donde hacía pases de moda, y en pequeñas películas publicitarias. Eso hizo que le diesen un papel en una comedia de dos rollos de duración, Luffar-Petter (1922), dirigida por Erik A. Petschler. Evidentemente le gustó la experiencia, pues inmediatamente después presentó una instancia para entrar en la famosa Escuela Real de Arte Dramático de Estocolmo, donde fue admitida. 
Greta Gustafsson (a la izquierda) en su primer papel cinematográfico en Luffar-Petter (1922)
Pronto se hizo notar por Mauritz Stiller, uno de los directores más importantes de Suecia, quien le dio un papel secundario, pero fundamental para la acción, el de la condesa Elizabeth, en La leyenda de Gösta Berling (La saga de Gösta Berling) (Gösta Berlings saga, 1924). También le cambió el apellido por el más corto de Garbo, sinónimo de "gracia" o "encanto". 
Greta Garbo y Lars Hanson en una escena de la película La leyenda de Gösta Berling (1924)
Su siguiente película debía haberse rodado en Estambul, pero la productora, la Trianon, hizo bancarrota antes de empezar el rodaje y la Garbo se desplazo a Berlín para interpretar un papel en La calle de la alegría también conocida como Bajo la máscara del placer (Die freudlose Gasse, 1925), dirigida por Georg Wilhelm Pabst, junto a la estrella danesa Asta Nielsen. Dado que tanto la película de Stiller como la de Pabst eran obra de grandes realizadores, y sus papeles en ellas era significativos y de lucimiento, su carrera estaba ya lanzada. 
Greta Garbo en Bajo la máscara del placer (1925)
No obstante, Greta Garbo estaba destinada a ser algo más que una celebridad europea. Louis B. Mayer, vicepresidente y director general de la MGM (Metro-Goldwin-Mayer) hizo un viaje de vacaciones a Europa, y lo aprovechó también para "cazar" talentos. Durante el mismo entró en contacto con Stiller y la Garbo, y los contrató a ambos para trabajar en sus estudios de Hollywood.
(cont.)

sábado, 20 de enero de 2018

El rincón del cinéfilo: La duquesa de Langeais: el falso retorno de una leyenda

La duquesa de Langeais, la cita perdida de Greta Garbo y Max Ophuls

En 1949, Greta Garbo, ausente de las pantallas durante casiocho años,  rodó con Max Ophuls una adaptación de la obra de Honoré de Balzac. De esta obra maestra anunciada, quedan solo las pruebas de luz que "La divina" se vio obligada a realizar.
Pudo haber sido la reunión cumbre entre la mejor estrella de la época, Greta Garbo (1905-1990), y un director que nunca dejó de celebrar a las mujeres: Max Ophuls (1902-1957). De su encuentro nacería  La Duquesa de Langeais, basada en la novela homónima de Balzac, ya varias veces adaptada a la gran pantalla.
De este proyecto, lamentablemente inacabado, por culpa de los coproductores italianos, desconfiados y cautelosos, sigue habiendo, hoy en día, solo alguna pruebas, las que demostraba que la belleza de la estrella permanecía intacta. Durante mucho tiempo, se pensó que estaban perdidas, hasta que un extravagante cinéfilo los exhumó en 1989, poco antes de la muerte de "La divina". Poco conocidas y publicitadas, desde entonces, solo los "garbofilos" las proyectan a veces, como los miembros de una sociedad secreta.
1949. Han pasado ocho años desde que Garbo dejó el cine, que nunca le gustó, y Hollywood, que siempre odió. Llegó allí en 1925, procedente de su Suecia natal, con su pigmalión, el cineasta Mauritz Stiller. Ella se quedó, en ese momento, controla mal un cuerpo un cuerpo demasiado grande para una mujer. Pero la joven Greta Lovisa Gustafson ya tiene esta cara sublime, cuyas proporciones obedecen a los cánones de la belleza clásica. 

sábado, 8 de julio de 2017

Noticias de libro: Los ojos de Greta Garbo

Los ojos de Greta Garbo

Manuel Puig
Alfabia
Barcelona
2017
136 págs. 
Los ojos de Greta Garbo se compone de siete cuentos de formas libres y abiertas por donde circulan emigrados marginales, actrices en crisis, hombres de negocios, homosexuales mitómanos y chiflados por el cine. Este cuidado volumen, que incluye una selección de retratos de la inolvidable actriz Greta Garbo extraídos de la colección personal de Manuel Puig, concluye con dos textos donde el rompedor autor argentino reflexiona sobre las diferencias entre escribir para el cine y escribir literatura. Siéntase libre de leer estos textos en el orden que usted prefiera.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Efemérides de cine: El velo pintado

El 23 de noviembre de 1934 se estrenó la película estadounidense El velo pintado (The Painted Veil), dirigida por Richard Boleslawski. Protagonizada por Greta Garbo, Herbert Marshall, George Brent, Warner Oland, Jean Hersholt, Bodil Rosing, Katharine Alexander, Cecilia Parker, Soo Yong, Forrester Harvey. Productora y distribuidora: Metro-Goldwin-Mayer (MGM).
Sinopsis argumental: Katrin, que tras la boda de su hermana se ha quedado sola. Por eso enseguida acepta una proposición matrimonio con un médico, el doctor Walter Fane. Con él partirá a China, y la sequedad con que le trata el esposo conducirá a Katrin a una relación extraconyugal con Jack Townsend, un diplomático. Una epidemia de cólera en una zona recóndita, empuja a Walter a acudir a ayudar, aunque en parte es una excusa para olvidar su fracasada matrimonial. Aunque puede que sea justo algo como eso lo que ambos necesitan para recomenzar en su relación.
Comentario: Adaptación de la novela de M. Somerset Maugham.
Atinada mirada a las dificultades que surgen en la vida matrimonial. El triángulo amoroso compuesto por Greta Garbo, Herbert Marshall y George Brent resulta creíble gracias a unos diálogos bien trabajados, que beben en la maravillosa fuente literaria de Maugham, y al trabajo de los actores, con especial mención para Marshall como el serio médico engañado. Quizá la China que muestra el film parece demasiado de estudio, pero el resultado es altamente positivo. Dirige el film Richard Boleslawski, cineasta de origen polaco, formado teatralmente en Moscú.

domingo, 26 de octubre de 2014

Efemérides de cine: Maria Walewska

El 22 de octubre de 1937 se estrenó la película estadounidense Maria Walewska (Conquest), dirigida por Clarence Brown, Gustav Machatý. Portagonizada por Greta Garbo, Charles Boyer, Reginald Owen, Alan Marshal, Henry Stephenson, Leif Erickson, Dame May Whitty, Maria Ouspenskaya, C. Henry Gordon, Claude Gillingwater, Vladimir Sokoloff, George Houston. Productora y distribuidora: Metro-Goldwyn-Mayer (MGM).
Sinopsis argumentalMelodrama histórico que narra la historia de amor entre una aristócrata polaca (Maria Walewska) y Napoleón Bonaparte. Algunas de sus secuencias fueron dirigidas por el famoso director checo Gustav Machatý. 
Nominaciones y premios2 nominaciones al Oscar: mejor actor (Charles Boyer), dirección artística.
Comentario: Adaptación de la novela de Waclaw Gasiorowski.

martes, 26 de agosto de 2014

Efemérides de cine: Romance

El 26 de agosto de 1930 se estrenó la película estadounidense Romance, dirigida por Clarence Brown. Protagonizada por Greta Garbo, Lewis Stone, Gavin Gordon, Elliott Nugent, Florence Lake, Clara Blandick, Henry Armetta, Mathilde Comont, Rina De Liguoro. Productora y distribuidora: Metro-Goldwyn-Mayer (MGM).
Sinopsis argumental: Cuando Harry se enamora de una actriz, le confiesa su intención de casarse con ella a su abuelo, el obispo Tom Armstrong, pero éste trata de disuadirlo contándole su propia experiencia: cuando era estudiante, conoció en una fiesta a Rita Cavallini, una célebre cantante de ópera, y tuvo un romance con ella, convencido de que por él abandonaría su frívola y escandalosa vida. Pero Rita era la amante de un hombre muy poderoso y no parecía dispuesta a dejarlo. 
Nominaciones y premios: 2 nominaciones al Oscar: Mejor actriz (Greta Garbo), director (Clarence Brown). National Board of Review (NBR): 10 mejores films.
Comentario: Segunda película hablada de Greta Garbo.

lunes, 4 de agosto de 2014

Efemérides de cine: The Mysterious Lady

El 4 de agosto de 1928 se estrenó la película estadounidense La dama misteriosa (The MysteriousLady), dirigida por Fred Niblo. Protagonizada por Greta Garbo, Conrad Nagel, Gustav Von Seyffertitz. Albert Pollet, Edward Connelly, Richard Alexander. Producción y distribución: Metro-Goldwin-Mayer (MGM).
Sinopsis argumental: Tras despojarlo de ciertos documentos secretos, Tania (la Garbo), exótica espía en San Petersburgo, se enamora del capitán austríaco Karl Von Heinersdorff (Conrad Nagel). Previsiblemente, la pérdida de los papeles implica la prisión de Karl, pero huye para encontrar a Tania y declararle su amor. Para equilibrar los tantos, Tania entrega a Karl documentos secretos de su superior (el típicamente malo Gustav Von Seyffertitz). ¿Qué pasará cuándo el cruel militar se entere? ¿Cómo seguirá la carrera de Tania en el mundo del espionaje tras involucrarse con sus víctimas? 
Comentario: Esta versión de Der Krieg im Dunkel (1915) de Ludwig Wolff no es más que un vehículo más para que destaque su estrella principal.