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domingo, 3 de agosto de 2025

Efemérides de cine: Dersu Uzala (El cazador)

El 2 de agosto de 1975 se estrenó la película soviética Dersu Uzala (El cazador) (Dersu Uzala), dirigida por Akira Kurosawa con Maksim Munzuk, Yuriy Solomin, Svetlana Danilchenko, Dmitri Korshikov, Vladimir Kremena. Productora: Coproducción Unión Soviética (URSS)-Japón; Mosfilm, Atelier 41. Duración: 141 minutos. 
Sinopsis argumental: El capitán Vladimir Arseniev y su destacamento tienen que realizar unas prospecciones geológicas en los bosques de la taiga siberiana. La inmensidad del territorio y la dureza del clima hacen que se extravíe. Condenado a vagar por una tierra salvaje, Vladimir conoce a Dersu Uzala, un cazador nómada que conoce el territorio como la palma de su mano y sabe cómo afrontar las inclemencias del tiempo. Dersu enseñará a Vladimir a respetar la naturaleza y a convivir en plena armonía con ella, una lección que difícilmente olvidará el resto de su vida.
Nominaciones y premios: Oscar: Mejor película de habla no inglesa; Gran premio en el festival internacional de Moscú; Premios David di Donatello: Mejor director extranjero y Premio Especial; Premios del Sindicato de Críticos de Cine Franceses: Mejor film extranjero.; Medallas del CEC: Mejor película de arte y ensayo.
ComentarioAkira Kurosawa siempre destacó ser un auténtico maestro en humanidad. Pero quizá fue en este film en el que alcanzó la cota más alta en el mencionado campo. Pues logra perfilar la enorme personalidad de Arseniev y, sobre todo, Uzala, de modo asombroso. Inicialmente, el cazador Uzala, que vaga por la estepa y bosque siberianos, parece un tipo más o menos pintoresco, una curiosidad viviente que resulta útil a los soldados rusos.  Se conmemora el quincuagésimo aniversario de su estreno. 

viernes, 29 de marzo de 2024

Se reestrena en cines “Dersu Uzala”: la película por la que Akira Kurosawa pasó por todos los colores

Con esta película rodada a principios de los años 1970 en territorio soviético, el cineasta japonés encontró una nueva vida al contar una amistad poética, lejos de las historias de samuráis y gánsteres que le habían hecho famoso.
A finales de los años 1960, Akira Kurosawa se encontraba en un callejón sin salida. Su primer proyecto para el cine americano, un segmento de la película de guerra  Tora! ¡Tora! ¡Tora!, no se materializó. En 1970, su primera película en color, Dodes'kaden (Dodesukaden), fracasó estrepitosamente en taquilla. La industria japonesa le dio la espalda, creyendo que nunca más podría dirigir un largometraje. El cineasta más reconocido por sus pares, Sergio Leone a la cabeza, ha pasado de moda.
Maksim Munzuk en Dersu Uzala (1975)
Después de un intento de suicidio en 1971, Akira Kurosawa fue contactado por el estudio soviético Mosfilm, detrás de las obras maestras de Sergei Eisenstein, para realizar una película en la URSS, Dersu Urzala (1975). El guion está basado en las memorias escritas en 1923 por el explorador Vladímir Arséniev (1872-1930)​ sobre Dersú Uzalá, un hombre de la etnia hezhen que acompañó a sus hombres durante varias expediciones por la región siberiana de Sijoté-Alín. De este modo la trama se centra en un nativo que vive cómodamente en los bosques llevando un estilo de vida que, de manera inevitable, será destruido por el avance de la civilización.​ Otros ejes centrales son el respeto y la amistad que surge entre dos personas de diferentes etnias o la pérdida de fuerzas y habilidades con el paso de los años. 
El rodaje se realizó casi en su totalidad en la taiga siberiana convirtiéndose en la primera película dirigida por Kurosawa rodada fuera de Japón. También es la única rodada en formato de 70 mm. La película obtuvo varios premios​ entre los que destacan el David de Donatello de la academia italiana de cine (1977), el premio a mejor película en el Festival de Cine de Moscú (1975) y el Oscar a mejor película extranjera (1976).

viernes, 13 de octubre de 2023

Homenaje a Akira Kurosawa, en el vigésimo quinto aniversario de su fallecimiento (VI)

(cont.)

Kagemusha, la sombra del guerrero (Kagemusha, 1980)

Shingen es un poderoso caballero y guerrero medieval -la trama se desarrolla en el siglo XVI- que ha llegado a ser tan legendario como sus banderas de guerra, que llevan la leyenda: `Veloz como el viento, silencioso como el bosque, feroz como el fuego, grandioso como la montaña´. Sueña con convertirse en el emperador de Japón. Tras resultar gravemente herido en un combate, lo que le lleva a las puertas de la muerte, Shingen ordena a su séquito la búsqueda de un doble -un kagemusha- para reemplazarlo de modo que sus enemigos no aprovechen su muerte para obtener la victoria final. Encuentran a un hombre de parecido asombroso, un criminal de poca monta, que acepta el encargo, pero que tiene que hacer un gran esfuerzo para parecerse al líder del ejército. Cuando éste es descubierto, el hijo del militar aprovecha la situación para tomar el poder. En uno de sus últimos trabajos, Kurosawa volvió a firmar una obra maestra del calado de sus recientes Dersu Uzala o Ran, o de sus películas clásicas como Yojimbo, Los siete samuráis o Rashomon. No se puede decir nada negativo de este épico espectáculo, que reconstruye la época a la perfección y que cuenta con unos intérpretes excelentes. Los realizadores norteamericanos Francis Ford Coppola y George Lucas eran admiradores declarados del maestro del cine japonés, por lo que le ayudaron a conseguir la financiación necesaria para la película y figuran en los títulos de crédito como productores ejecutivos de la versión internacional. En su momento, las batallas del numeroso ejército de Shingen contra sus enemigos, dejaron patidifuso al público, por su gran espectacularidad. Sólo el propio Kurosawa consiguió igualar el nivel en Ran, su siguiente trabajo. Directores como Mel Gibson en Braveheart y Francis Ford Coppola en Drácula, reconocen que se inspiraron en Kurosawa.

Ran (1985)

La versión de Akira Kurosawa de la tragedia de El rey Lear. El maestro japonés acude a Shakespeare -cambiando hijas por hijos- para contar una historia sobre la filiación y la paternidad, y los sentimientos de gratitud. Ambientada en el siglo XVI, el anciano Hidetora ha decidido repartir sus tierras entre sus tres retoños, unos hombres ya hechos y derechos. Lo que desata la ambición de dos, mientras que el que parecía más despegado es el que mejor reacciona. La película tuvo cuatro nominaciones al Oscar, materializando la del vestuario.

Los sueños de Akira Kurosawa (Yume AKA Akira Kurosawa’s Dreams, 1990) 

Película compuesta de ocho cortometrajes. Son ensoñaciones dispersas, independientes, pero engarzadas entre sí por deseos, angustias y añoranzas. La historia de Yo, desde su infancia hasta su vejez, sirve para mostrar las relaciones del hombre con el mundo, el arte, la espiritualidad, la muerte. Los ocho relatos (extraídos de sueños de Kurosawa) reflejan lo cambios experimentados por Japón a lo largo de un siglo.

Rapsodia en agosto (Hachi-gatsu no kyôshikyoku, 1991)

Una anciana recuerda y cuenta a sus nietos lo que vivió de joven, la sociedad de su tiempo y lo que supuso la guerra. Un joven sobrino americano (Richard Gere) escucha también la historia. Drama de Akira Kurosawa, uno de los mejores directores del mundo, que reflexiona sobre el horror de la guerra y habla de la familia. Entre el reparto (desconocido para la mayoría) destaca la presencia de Richard Gere, tras el éxito de Pretty Woman.

Madadayo (1993)

La última película que dirigió Akira Kurosawa. Es un sentido y nostálgico homenaje a la noble profesión de la enseñanza, y un reconocimiento de la sabiduría que se alcanza en la ancianidad, si antes se ha procurado llevar una vida digna. El director ya había dejado constancia en su autobiografía del respeto que le merecían algunos profesores que habían influido en su trayectoria. Así, admitía que de pequeño la palabra 'profesor' era para él sinónimo de 'persona espantosa'; por ello consideraba "una extraña bendición que en ese tiempo me encontrase con una educación tan innovadora y libre, con tal impulso creativo, como la que impartía entonces el Sr. Tachikawa". Vistas así las cosas se entiende el mucho sentimiento que puso Kurosawa a la hora de describir la trayectoria del profesor Hyakken Uchida, y el homenaje entusiasta que le otorgan sus antiguos alumnos en una reunión alegre, donde afloran los recuerdos, con motivo del cumpleaños. El título hace referencia a una canción que le cantaban los alumnos, en que a la pregunta  "Mahda-kai" ("¿Estás listo para irte al otro mundo?"), a lo que él responde: "Madadayo" ("No, todavía no").

sábado, 7 de octubre de 2023

Homenaje a Akira Kurosawa, en el vigésimo quinto aniversario de su fallecimiento (I)

Akira Kurosawa es uno de los grandes directores que ha dado la historia del séptimo arte y un puente cinematográfico entre Oriente y Occidente. Una de sus películas más famosas, Los siete samuráis, fue reconvertida en un popular wéstern: Los siete magníficos de John Sturges; Rashomon dio pie a Cuatro confesiones de Martin Ritt y el director italiano Sergio Leone tomó prestada la trama de Yojimbo para transformarla en Por un puñado de dólares. Incluso George Lucas siempre ha reconocido que La fortaleza escondida tuvo una importantísima influencia en la génesis de La guerra de las galaxias. Al mismo tiempo, Kurosawa hizo suyas grandes obras de la literatura occidental. Llevó a la pantalla El idiota de Dostoievski, Bajos fondos de Gorki y algunas tragedias de Shakespeare. Macbeth se convirtió en Trono de sangre y El rey Lear en Ran.
El 6 de septiembre se cumplieron 25 años de la muerte de Akira Kurosawa, una fecha que en TCM no podíamos dejar pasar. Todos los miércoles del mes la programación de nuestro canal se llenará con las historias de este gigante de la cinematografía mundial emitiendo algunas de sus mejores películas, como Trono de sangreYojimboLos sueños de Akira KurosawaEl infierno del odio,  Rashomon -por la que en 1951 ganó el León de oro de la Mostra de Venecia- o Los siete samuráis, que obtuvo el León de Plata en el mismo festival tres años después.
En el cine de Kurosawa encontramos historias de guerreros, ambientadas en el Japón tradicional, pero también pequeños relatos protagonizados por seres normales y corrientes. Es el caso de Vivir, en la que un funcionario encuentra sentido a su vida cuando le diagnostican un cáncer, o Dersu Uzala, uno de los cantos a la naturaleza más bellos que se filmado nunca en el cine, la relación entre un cazador y un militar en el marco de la estepa siberiana.
Akira Kurosawa murió a los 88 años, el 6 de septiembre de 1998, dejando un inmenso legado cinematográfico, del que destacamos las siguientes películas:

La leyenda del gran judo (Sugata Sanshirô, 1943)

1883, a principios de la era Meijii. Sanshiro Sugata es discípulo de Shogoro Yano, un maestro de judo. A lo largo de su aprendizaje y de sus combates aprenderá los principios y valores primordiales de una filosofía que le permitira guiar sus pasos en la vida. Ópera prima de Akira Kurosawa, que llevó a la gran pantalla su pasión por el judo con esta épica adaptación de la obra de Tsuneo Tomita, hijo de un legendario luchador de judo. 

La más bella (Ichiban utsukushiku, 1944)

Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), varias mujeres trabajan en una empresa de instrumentos de óptica. Bajo el control paternalista del director de la fábrica, luchan para conseguir la máxima calidad en difíciles condiciones. A pesar de las enfermedades y los problemas con los que se enfrentan, viven entregadas a su trabajo y a la causa de su país. El jefe de equipo, cuya mujer se está muriendo, se esforzará por dar ejemplo a los demás mostrando una voluntad de acero. Es una historia de esfuerzo y superación colectiva que no puede escapar de esa vertiente propagandística, pero que tiene momentos que demuestran la gran maestría del realizador. Durante el proceso de rodaje las actrices protagonistas tuvieron que convivir en la fábrica real en la que transcurre la trama.

Los hombres que caminan sobre la cola del tigre (Tora no o wo fumu otokotachi, 1945)

Japón medieval. Un samurai huye de su hermano. Tanto él como sus guardaespaldas tienen que disfrazarse de sacerdotes para atravesar un bosque y eludir a los guardias de la frontera. Un titulo precioso para la única película del director que adapta el teatro Kabuki. En concreto está basada en Kanjincho, una de las más excelsas, que se trata a su vez de una adaptación que el escritor Namiki Gohei III realizó hacia el 1840 de otra famosa obra anónima de Noh titulada Ataka.

La nueva leyenda del gran judo (Zoku Sugata Sanshirô AKA Sanshiro Sugata II, 1945)

Sanshiro Sugata tiene que enfrentarse a nuevos retos y luchar contra adversarios cada vez más difíciles, pero no por ello dejará de aprender, a través de las artes marciales, una filosofía que le permitirá orientar su vida. Akira Kurosawa regresa al Yokohama de 1887, para hablarnos de respeto por las grandes tradiciones de su país, para hacer un sensible alegato contra los negocios sucios en el deporte y para mostrar a pesar de su escepticismo que, el cuidado de Dios es acción perfecta, siempre que el hombre actúa manteniendo su dignidad.

No añoro mi juventud (Waga seishun ni kuinashi, 1946)

Se permite una revisión ideológica, desde la actualidad, sobre la historia de Japón y  encierra en su trama una importante crítica social. La protagonista, Yukie, es hija de un profesor universitario. Su padre es echado de su trabajo por sus enseñanzas políticas a los jóvenes alumnos. La censura es un tema principal en este film de Kurosawa, dado que el novio de Yukie también es atacado por esta. El joven es arrestado y ejecutado por ser acusado de espionaje.
(cont.)

miércoles, 17 de agosto de 2022

“Rashômon”, joya de Kurosawa, película de referencia de varios maestros del cine

Bergman, Tarantino… Todos meditaron la lección de Kurosawa, maestro de la historia a muchas voces. La película del maestro japonés se estrena en los cines en versión restaurada.
En la lista de “películas que debes haber visto”, Rashômon (1950) ocupa un lugar especial. El de una obra que a veces conocemos sin siquiera haberla visto, porque se ha convertido en una matriz –leemos así de la pluma de los críticos que un largometraje funciona “a la Rashômon”–, como una piedra angular que no deja de cimentar a otros. ¿Un ejemplo reciente? El último duelo (The Last Duel), de Ridley Scott, estrenada en 2021 y construida sobre el principio narrativo inaugurado siete décadas antes por Akira Kurosawa: un crimen, un juicio y testigos cuyas verdades irreconciliables, entregadas en flashbacks, reorganizan las cartas en una historia explotada.
(Re)descubrir Rashômon, citada por Ingmar Bergman o Quentin Tarantino entre sus películas favoritas, es pues volver a una fuente viva del cine pero también es bañarse en la luz que las habitaciones oscuras saben ofrecer. Sin embargo, la historia comienza bajo una lluvia torrencial, que reúne a un leñador, un monje y un campesino en un templo en ruinas en el Japón medieval. Al revés, los dos primeros le cuentan al tercero el caso que les valió declarar ante un tribunal: el asesinato de un samurái y la violación de su esposa por parte del bandido Tajômaru.

martes, 16 de marzo de 2021

Cinco historias de sosias por el placer de revisar tu copia (II)

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3.- Kagemusha, la sombra del guerrero (Kagemusha, 1980) de  Akira Kurosawa

Además del esplendor de la puesta en escena, es la reflexión del cineasta sobre la noción del doble lo que cautiva. Kurosawa es un fanático de Shakespeare, lo ha adaptado varias veces: Macbeth se ha convertido en Trono de sangre (Kimonosu jo, 1957), el rey Lear se ha fundido en Ran, y el espíritu del dramaturgo impregna La fortaleza escondida (Kakushi toride no san akunin, 1958)... Aquí, el secreto de la duda se opone a la aparente grandeza. Para ocultar la muerte de un temido jefe, su hermano le encontró un kagemusha, una "sombra". Pero está lo suficientemente lúcido como para saber que el engaño se descubrirá un día u otro. Y el remordimiento asalta a este hombre de honor: "Cuando todos se enteren de que el jefe ya no está vivo, ¿qué será de su sombra? Poco a poco va dominando la película. Es esto, destinado a la oscuridad, que seguimos hacia su paso inesperado, hacia la dignidad. Y la luz ...

4.- Inseparables (Dead Ringers, 1988), de David Cronenberg

Los gemelos son parecidos a los demás. Elliot y Beverly en cualquier caso, que interpreta Jeremy Irons... Irons 1 y 2 comparten la misma investigación, la misma celebridad (son unos ginecólogos mundanos), las mismas conquistas, las mismas obsesiones. Sólo un ser extraordinario (Geneviève Bujold) podrá interferir entre ellos: una mujer como ninguna otra, dotada de tres úteros... "Una mutante", dicen los dos hermanos. Empiezan por seducirla, sobre todo Irons 1, el más cínico. Pero Irons 2 se resquebraja, sensual y sentimentalmente. Y ya sea que estén arriba o abajo, estos dos son siameses... La fábula de Cronenberg, intrigante, misteriosa, habla de un ser utópico que está solo. Y que se buscaría constantemente a sí mismo sin poder encontrarse...

5.- Mala fama (Grosse Fatigue,1994), de Michel Blanc

Michel Blanc no comprende. Su novia Josiane Balasko lo acusa de haberla agredido sexualmente. ¿Violarla? ¿Él?... Si no es él, entonces es su hermano. O un sosias, a quien conoce, con quien simpatiza, a quien cree domesticar. Salvo que este doble del doble, lo domina, se afirma... Poco a poco, la comedia agradable se adorna con un absurdo ligero y vagamente inquietante. ¿Y si todas las estrellas fueran sombras? ¿Y si sus propios fans fueran solo reflejos? ¿Y si el mundo entero, de hecho, estuviera poblado de dobles que nos empujarían firmemente hacia la salida?

lunes, 15 de marzo de 2021

Cinco historias de sosias por el placer de revisar tu copia (I)

Los roles dobles atraen a los actores. Pero a los cineastas también les gusta explorar los juegos de semejanzas y falsos parecidos. Como en esas historias de intrigantes hermanamientos o extraños giros y vueltas de Chaplin, Dreville, Kurosawa, Cronenberg o Michel Blanc.
Desde los primeros minutos de Piratas del asfalto (Copie conforme), encontramos el brío del dialogista Henri Jeanson en este intercambio entre un campesino sureño y un delincuente: "¡Me hice completamente solo!" - Hubieras hecho mejor en dejar ese cuidado a tu madre… ”La película de Jean Dréville, estrenada en 1947, retoma una idea clásica: Mr. Dupon e Ismora son dos hombres prácticamente iguales físicamente. Sin embargo, mientras el primero es un hombre tranquilo y honrado, el segundo es un ladrón que trata de aprovechar el enorme parecido entre ambos para cometer robos. Los imitadores nunca han dejado de fascinar a cineastas, ni actores: ¡doble papel, doble triunfo! Laurel y Hardy lo entendieron (en Dos pares de mellizos (Our Relations), de Harry Lachman, 1936). Dave, presidente por un día (Dave, 1993), de Ivan Reitman. E incluso Claude François (en Podium (2004) de Yann Moix. Aquí hay cinco dobles particularmente interesantes.

1.- El gran dictador (The Great Dictator, 1940), de Charles Chaplin

Debido a que después de caer al agua de repente parece un vagabundo, el tirano de Never Land es arrestado por su propia policía. Y es un barbero desafortunado que reemplaza al que afirmó haber acabado con todos los judíos del planeta, aquel para quien el mundo era solo un juguete de su tamaño. Él, la víctima, habla y envía al mundo un inesperado mensaje de esperanza. En su primer largometraje hablado, realizado justo cuando Hitler invadía Polonia, Charlot el vagabundo se convierte en profeta. Un denunciante moderno...

2.- Piratas de asfalto (Copie conforme, 1947), de Jean Dréville

Louis Jouvet escribió mucho sobre el actor, sobre lo que llamó "duplicación consciente". En otras palabras, a pesar de su indiferencia por el cine, interpretar a dos imitadores debe haberle complacido: unirlos para diferenciarlos mejor de inmediato, hacerlos coincidir lo suficiente, pero no demasiado, para evitar confusiones. Se entiende, la de los espectadores. Porque los personajes tienen que confundirse lo más posible. Y así, la policía no entiende nada sobre sus peripecias. Los cómplices del ladrón (¡incluido un joven Jean Carmet!), ninguno. En cuanto a la simpática secretaria (Annette Poivre), llamada como testigo, se equivocó: en su mente febril, ¡uno demasiado bueno sólo puede ocultar a un bastardo! Reina el embrollo...
(cont.)

miércoles, 17 de febrero de 2021

Shakespeare en el cine: seis directores para igualar al dramaturgo inglés

Cuántos directores han ambicionado adaptar a Shakespeare al cine y se han roto los dientes. Queda un puñado de cineastas que han pasado por la rampa, como Orson Welles, Kenneth Branagh o Akira Kurosawa, con su Trono de sangre (Kumonosu-jô, 1957), el venenoso Macbeth japonés. Reseña de estos demiurgos del séptimo arte que han logrado trasladar al gran dramaturgo a la gran pantalla.
Es uno de los autores más difíciles de domesticar. Ciertamente, los cineastas aman a William Shakespeare. No siempre bien, lamentablemente. Hay unas cuarenta adaptaciones de Hamlet, pero ¿cuántas han tenido éxito? La de Laurence Olivier (1948) es la mejor versión: se enseña en las escuelas y universidades por su nobleza y la pureza de su dicción. No estamos lejos de aburrirnos, de todos modos… La de Kenneth Branagh (1996), más extravagante y sus detractores la han criticado duramente, tiene el mérito de ser exhaustiva: a diferencia de todos sus compañeros, no cortó nada. No es la adaptación más pequeña... De ahí una versión de 4:20 en la que era un poco mayor (36 años en ese momento), interpretó el papel principal junto a Julie Christie, Kate Winslet y algunos amigos que vinieron a animarlo, entre ellos, Gérard Depardieu en el papel de Reynaldo. Pasemos rápidamente a Franco Zeffirelli y su concepción homo-freudiana del personaje (Hamlet, el honor de la venganza (Hamlet), en 1990, con Mel Gibson). Pero recordemos, en las muchas modernizaciones no siempre felices, la de Aki Kaurismäki, siempre loco, que hizo que el héroe de Hamlet se hiciera realidad,  Hamlet se mete a hombre de negocios (Hamlet liikemaailmassa, 1987) un albino regordete cuyo reino se ha metamorfoseado en una fábrica deficitaria y sombría ... Aquí hay una breve lista de cineastas particularmente inspirados por Shakespeare.

Orson Welles

Shakespeare influyó mucho en Orson Welles, incluso cuando no lo adaptó abiertamente: las grotescas siluetas de Arkadin (1955) son, obviamente, shakesperianas. Como el policía torcido y monstruoso de Sed de mal (Touch of Evil, 1958)… Joven aún, Welles gira e interpreta a Macbeth (1948): poda, condensa, tritura la pieza, pero su versión sigue siendo, aún hoy, incomparable. Expresionista. De pesadilla. Y odiado por la crítica y el público de la época, principalmente por el acento escocés con el que engalanaba a sus intérpretes… Al final de su carrera, se inspiró en varias piezas para interpretar a Campanadas a medianoche (Falstaff - Chimes at Midnight, 1965), jactancioso y libertino compañero del futuro rey de Inglaterra, que lo rechaza cuando llega al poder. Y quizás Welles sólo haya rodado esta película para el momento mágico en el que este personaje cercano a él cavila durante mucho tiempo con una mirada incrédula, desconcertada y, sin embargo, indulgente sobre quien lo rechaza y ya lo ha olvidado...

Kenneth Branagh

Es, como se ha dicho, el autor del único Hamlet (1996) integral. Junto con un espectacular Enrique V (Henry V, 1989) Pero es en la fantasía que amamos a Kenneth Branagh. Especialmente en Mucho ruido y pocas nueces (Much Ado About Nothing), que filmó en 1993. Pequeña maravilla brillante e irresistible, donde Emma Thompson, girando y bronceada, interpreta a Katharine Hepburn. Donde el propio Branagh parece haber escapado del universo burlesco de Blake Edwards, sobre todo cuando lucha, valiente y en vano, contra un sillón recalcitrante...

Akira Kurosawa

Él también ha adaptado Hamlet, Los canallas duermen en paz (Warui yatsu hodo yoku nemuru, 1960). Y convierte al Rey Lear en una grandiosa epopeya, Ran (1985). Pero, en cuanto a Welles, es su Macbeth lo que es esencial. En ambos casos, los exteriores están empapados de niebla y furia. En todos los demás, El castillo de la araña (Kumonosu-jô, 1957), en líneas generales, obedece a las reglas de un arte querido por el cineasta: no. “En este obra ”, dijo Kurosawa a Aldo Tassone, “en 1983, los actores se mueven lo menos posible, comprimen sus energías. Así, el menor gesto despierta una emoción de gran intensidad”…

Joseph Mankiewicz

En Julio César, tras el asesinato del supuesto dictador, Shakespeare hace que dos hombres se enfrenten, con el pueblo como árbitro fluctuante. También dos moralejas: idealismo contra ambición... En su adaptación de 1953, Joseph L. Mankiewicz acentúa este duelo eligiendo dos actores dispares. James Mason - Brutus - es elegancia, sutileza, musicalidad. Marlon Brando - Marco Antonio - es empinado, rocoso, abrasador. Verlos así competir se convierte en un placer.

Robert Wise y Jerome Robbins

En el cine, tanto para Romeo y Julieta , como para Hamlet, hay muchos llamados y pocos elegidos… Disfrute con la versión, por famosa que sea, de Zeffirelli de 1968. No pierda el tiempo con Romeo + Juliet de Baz Luhrmann, de moda en 1996, totalmente anticuado hoy. West Side Story (1961), por otro lado, el “musical” de los diez Oscar de Robert Wise y Jerome Robbins con música de Leonard Bernstein, está siempre o descubrirse. Especialmente desde que Steven Spielberg acaba de filmar un remake (lanzamiento programado para diciembre de 2021). Pregunta: ¿Conseguirá Rachel Zegler hacer olvidar a Natalie Wood? Va a ser difícil...

lunes, 23 de noviembre de 2020

Las mejores películas de culto de la historia del cine (LII)

Los siete samuráis (Shichinin no Samurai, 1954), de Akira Kurosawa

En el Japón medieval, un pequeño pueblo de agricultores se ve constantemente atacado por una banda de bandidos. Un día, tras el enésimo ataque, los aldeanos piden consejo al más anciano del lugar, que les dice que contraten a samurais que hayan caído en desgracia para que los defiendan. Una delegación de ellos contacta con un samurai que ha perdido a su señor y que acepta reclutar a varios hombres más para el trabajo. Conseguirá la ayuda de cinco contrastados guerreros y otro, un joven, que parece serlo mucho menos, aunque asegura lo contrario. Juntos plantarán cara a los bandidos. Unánimemente considerada como una de las obras maestras de la historia del cine, Los siete samurais ha inspirado innumerables películas (algunos, fabulosos, como Los siete magníficos), pero no ha sido nunca superada en términos de capacidad para generar emociones, energía visual y desarrollo de los personajes. Una advertencia: la versión original de la cinta dura 203 minutos, pero aprovechen hasta el último de ellos. Obtuvo el León de Plata en la Mostra de Venecia y dos candidaturas al Óscar. Los siete samuráis es considerada como una de las películas más grandes e influyentes de la historia,4​ y es una de las pocas películas japonesas que ganó fama y popularidad en el Occidente durante muchos años. Ha sido aclamada tanto por la crítica como por el público; en 1982 fue elegida en la lista de Sight & Sound de las diez películas más grandes de todos los tiempos, y entre las diez películas preferidas de los directores en las votaciones de 1992 y el 2002.

domingo, 25 de octubre de 2020

Efemérides de cine: Dodes'ka-den

El 25 de octubre de 1970 se estrenó la película japonesa Dodes 'Ka-Den (Dodeskaden)-den (Dodes 'Ka-Den - Dodesukaden), dirigida por Akira Kurosawa e interpretada por Yoshitaka Zushi, Kin Sugai, Kazuo Katô, Junzaburo Ban, Kiyoko Tange. Productora: Toho. Duración: 140 minutos. 
Sinopsis argumental: Recorrido onírico por un Tokio mísero y empobrecido a través de los ojos de un chico retrasado llamado Rokkuchan. El muchacho escapa de su triste y monótona realidad conduciendo un tranvía imaginario por las calles de los barrios bajos. En sus viajes conocerá a las personas que, como él, sufren la pobreza día tras día.
Nominaciones y premios: Nominada al Oscar: Mejor película de habla no inglesa.
ComentarioTras el fracaso comercial de Barba Roja (1965), el director japonés Akira Kurosawa tardó cinco años en filmar Dodes'ka-den, su primera película en color, que consiste en una dura parábola sobre la otra cara del desarrollo económico. A pesar de que se trató de una gran cinta, reconocida con una nominación al Oscar a la mejor película de habla no inglesa, el fracaso comercial propició que el famoso realizador no encontrara productores para sus siguientes proyectos, asunto que lo sumergió en una profunda depresión. No fue hasta 4 años después que consiguió financiamento para rodar Dersu Uzala, logrando la estatuilla a la mejor película extranjera en 1975.

Por el estreno de Druk (Another Round)... (V)

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25.- La noche de la iguana (The Night of the Iguana, 1964), de John Huston

Lawrence Shannon es un guía turístico recientemente expulsado del sacerdocio que dirige una excursión de mujeres en México. Entre ellas, una viuda alcohólica obsesionada con el sexo; una pintora que viaja con su abuelo poeta; una chica casadera deseosa de nuevas experiencias sexuales; y una institutriz de tendencias lesbianas. Todas ellas compartirán vivencias y secretos. Basada en una obra de Tenesse Williams (uno de los dramaturgos más explotados en Hollywood), dicha película está dirigida por el estadounidense John Huston. El largometraje, en realidad, es un estudio psicológico sobre un grupo de gente lleno de temores y excentricidades que se mueven en un ambiente impregnado de sexualidad. El reparto está encabezado por: Richard Burton como Lawrence Shannon y Ava Gardner como Maxine Faulk. También participan Deborah Kerr y Sue Lyon, entre muchos otros. Como anécdota, se dice de esta película que hubo tanta tensión entre los protagonistas durante el rodaje que, cuando terminó, Huston, en tono de broma, les regaló una pistola con cinco balas para que acabaran los unos con los otros.

26.- La reconstrucción (Reconstituirea, 1968), de Lucian Pintille

Ripu y Vuica son dos jóvenes estudiantes que celebran su graduación con una gran borrachera. Atacan al propietario del bar, rompen una ventana y se pelean. Unos días después vuelven al lugar de los hechos con un agente de policía, un juez, un profesor y un equipo de grabación. El juez ha decidido que en vez de ir a la cárcel, reconstruyan los hechos para la grabación de un documental contra el alcoholismo. Fue una película prohibida en Rumanía y su director fue obligado al exilio durante 20 años.

27.- Con los ojos cerrados (The Happy Ending, 1968), de Richard Brooks

Mary Wilson se refugia en los tranquilizantes y el alcohol para soportar las continuas infidelidades de su marido, Fred, un prestigioso abogado. Éste prepara una fiesta con motivo de su decimosexto aniversario de boda. La celebración, a la que asisten importantes clientes de Fred, pondrá de manifiesto la farsa que es el matrimonio Wilson. Un denso melodrama donde el director Richard Brooks, en uno de sus mejores momentos profesionales, volcó su fracaso matrimonial con la actriz protagonista, Jean Simmons. Con este filme, Brooks disecciona de arriba a abajo las mentiras y los prejuicios del matrimonio, en un ejercicio que sirve también como análisis de su propia experiencia emocional. Jean Simmons, en uno de sus mejores trabajos, fue nominada al Oscar en esta cinta que, pese a no ser tan conocida como otras películas de Brooks, como A sangre fría o Dulce pájaro de juventud, está muy bien considerada por la crítica.

28.- Dodes 'Ka-Den (Dodeskaden) (Dodes 'Ka-Den - Dodesukaden, 1970), de Akira Kurosawa

Es una dura parábola sobre la otra cara del desarrollo económico, aunque que se trata de una gran película, el fracaso comercial propició que el famoso realizador no encontrara productores para sus siguientes proyectos, hecho que lo sumergió en una profunda depresión y lo llevó a quererse suicidar y no regresaría al cine hasta pasado cinco años. Gracias al apoyo de la entonces Unión Soviética, consiguió financiamiento para rodar Dersu UzalaLa película fue muy criticada en Japón a pesar de ganar un premio de la academia para la mejor película extranjera.

29.- Despertar en el infierno (Wake in Fright (Outback), 1971), de Ted Kotcheff

Tras una mala apuesta en una partida, un profesor es abandonado en un pueblo lleno de hombres locos, borrachos y violentos que amenazan con volverle igual de loco, borracho y violento. El cineasta canadiense Ted Kotcheff  es el encargado de dirigir esta película en la que el protagonista, John Grant, está a punto de caer al precipicio del alcoholismo y la autodestrucción. Gary Bond protagoniza la cinta dando vida al torturado profesor. Le acompañan en el elenco principal Donald Pleasence, Chips Rafferty, Sylvia Kay, Jack Thompson.

30.- Fat City, ciudad dorada (Fat City, 1972), de John Huston

Ernie, un joven boxeador amateur que empieza a destacar llama la atención de Tully, un púgil en el ocaso de su carrera que lo toma bajo su protección para intentar convertirlo en un campeón. Así, ambos empiezan un viaje por el circuitopugilístico de segunda categoría, intentando ganar algo de dinero a la vez que adquirir experiencia. Una historia de perdedores, absolutamente desencantada, que se beneficia del tremendo trabajo de sus actores, la asombrosa fotografía de Conrad Hall y uno de los desenlaces más memorables del cine de su director. No es extraño que la película fuese una de las que contribuyeron a restablecer la reputación de John Huston como uno de los grandes directores americanos de todos los tiempos, tras unos años de trabajos mediocres.
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martes, 13 de octubre de 2020

Las mejores películas de culto de la historia del cine (XXXVII)

Rashômon (1950), dirigida por Akira Kurosawa

Un samurai es asesinado en un bosque y su esposa violada. Pero, ¿qué es lo que sucedió realmente? Existen cuatro versiones diferentes de la historia: la de un leñador, la de un bandido, la de la mujer y la del fantasma de su esposo. Pero ¿cuál de ellas es verdad? Su técnica narrativa, fragmentada y basada en el uso del flashback, denominada efecto Rashōmon ha ejercido amplia influencia en directores posteriores. Rashomon supuso todo un acontecimiento en el mundo del celuloide. No sólo catapultó a su director, Akira Kurosawa, al reconocimiento internacional sino que, por extensión, también lo hizo con todo el cine nipón, desconocido hasta ese momento. La película se convirtió en la primera japonesa en ganar un Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Y es que Rashomon es una obra maestra, no sólo por su original tratamiento del punto de vista (al contar una misma historia desde cuatro personajes diferentes), sino también por la impecable realización y puesta en escena, que la convierten en una pieza de orfebrería. La intención de Kurosawa fue realizar una reflexión filosófica sobre el relativismo de la verdad y por este motivo no trata de explicar un hecho sino que deja al espectador que decida qué debe creer y qué no. El guión está inspirado en los cuentos cortos En el bosqu”, de Ryunosuke Akutagawa.

martes, 1 de agosto de 2017

El cine de Akira Kurosawa en ocho películas (II)

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El ángel ebrio (Yoidore tenshi, 1948), fue el primer largometraje en el que Kurosawa obtuvo libertada total para su realización. La película, que narra la relación de amor-odio entre un médico alcohólico (el extrovertido Takashi Shimura) y un joven matón tuberculoso (el muy físico Toshiro Mifune), sea un ángel borracho (tanto de humanismo como de sake). Desde la primera secuencia, Kurosawa coloca su película en un terreno que es a la vez realista y onírico. Si muestra de manera muy cruda las consecuencias físicas de la tuberculosis, que multiplica al mismo tiempo los efectos poéticos de la puesta en escena y del escenario, jugando con las sombras y las intervenciones recurrentes de un guitarrista.
La misma pareja de actores, incluso con una exactitud casi documental, pero una tensión multiplicada, en El perro rabioso (Nora inu, 1949), en la que un policía nervioso (Mifune) recorre los bajos fondos de la ciudad de Tokio en compañía de un superior más tranquilo (Shimura). Con la ventaja añadida de una inventada plasticidad y unas rupturas audaces tanto el tono y como en el ambiente.

El cineasta espectacular

En La fortaleza escondida (Kakushi toride no san akunin, 1958), dos campesinos pendencieros vagan por el desierto después de una batalla; una princesa fugitiva es atrapada por un clan enemigo que está buscando expandir su imperio; un general, que se mantuvo fiel a los ideales de su juventud, debe enfrentarse a un antiguo compañero más allá del lado oscuro de la fuerza militar... ¿No nos recuerda a algo?
Sustituyamos a los dos campesinos por un androide con armadura de oro y un robot sobre ruedas, el Japón medieval por una galaxia distante, las lanzas del el samurai por  espadas láser y se obtiene ... ¡Star Wars! George Lucas nunca ha ocultado su deuda hacia La fortaleza escondida. Una historia de aventuras repleto de energía, rodada en Cinemascope en suntuosos entornos naturales suntuosas, donde se mezcla con lo burlesco, con lo épica, lo fantástico y la tragedia. Este divertido gran espectáculo no impedirá al japonés Kurosawa mostrar una vez más su compromiso con la gente común: los verdaderos héroes no son la princesa rebelde o el oficial caballeroso, pero los dos chicos pobres harapientos, involuntariamente involucrados en una  guerra de señores que les sobrepasa.
Igual de espectacular pero aún más cáustica Sanjuro (Tsubaki Sanjûrô, 1962), secuela de El mercenario (Yôjinbô, 1961), una película de samuráis inmovadora por su espíritu crítico y humor negro. Incluso los héroes Ronin (samuráis sin señor) encarnados por el saltarín Toshiro Mifune, frente al enemigo interpretado por Tatsuya Nakadai. Pero si ambas películas mezclan escenas dramáticas, con otras de comedia y acción, Sanjuro va lejos en el registro de la parodia. El héroe mercenario muy violento se encuentra muy a su pesar con la cortesía y el pacifismo dos mujeres. La sátira culminó en una escena en la que Mifune, el actor viril si es recogido por camelias para dar la señal de un ataque...
Ocho películas de Akira Kurosawa: La más bella (1944), Un domingo maravilloso (1947), El ángel ebrio (1948), El perro rabioso (1949), Vivir (1952), La fortaleza escondida (1958), Sanjuro (1962), Barbarroja (1965)

lunes, 31 de julio de 2017

El cine de Akira Kurosawa en ocho películas (I)

En esta entrada pretendemos realizar una retrospectiva de Akira Kurosawa, el gran cineasta japonés, poniendo de manifiestos los grandes logros de una obra espléndida, del cine realista al cine negro, pasando por las grandes epopeyas del Japón medieval.
Aunque se le considera un artista humanista, el humanismo en el cine de Kurosawa no siempre es agradable, pero, pase lo que pase, nunca la abruma, sino la ensalza cuando quiere hacerla trascender. 

El artista humanista

En Vivir (Ikiru, 1952), retrato de un modesto funcionario, Kanji Watanabe, del ayuntamiento de Tokio en la época de post-guerra, que ha sido consumido por su monótono y vacío trabajo. Pretende darle sentido a su vida al saber de su pronta y cierta muerte, es sin duda su película más humanista -difícil no derramar una lágrima ante el destino de este oscuro hombre que consagra sus últimas fuerzas en la construcción de un jardín para los niños. Al final, el señor Watanabe acude a este parque para morir, cerca de las únicas personas que lo aprecian de verdad.
Por su parte, Barbarroja (Akahige, 1965), con sus médicos idealistas del siglo XIX que ejercen en los bajos fondos, es de obligado visionado. Al igual que el joven Yasumoto, que se compromete a desprenderse de sus lujosos vestidos para llevar el el ingrato kimono del practicante, el espectador se ve obligado a superar sus prejuicios acerca de la pobreza. Y "retirar la mirada" del sufrimiento y la muerte, aunque sea, a veces, insoportables. La lenta agonía de Sahachi de su soñador ayudante, que dedicó su vida a los pobres para expiar la muerte desgraciada de su esposa, es el momento cumbre de la película. Barbarroja aborda el problema de la injusticia social y explora dos de los temas favoritos del director japonés: el humanismo y el existencialismo.

El cronista de la realidad

Dos de sus películas juveniles, poco conocidas por cierto, son relatos emocionantes del Japón de y posterior a la II Guerra Mundial. La más bella (Ichiban utsukushiku, 1944), es una obra propagandística de corte nacionalista, producida en el que la industria cinematográfica japonesa estaba obligada a contribuir al esfuerzo bélico. La película exalta con insistencia el coraje y la valentía de las jóvenes trabajadoras de una fábrica militar, que abandonan a sus familias para producir más armas para la artillería imperial. Si el discurso patriótico suena falso, las imágenes impresionan por su estilo documental - hay que señalar que Kurosawa había pedido a sus actrices vivir como verdaderas obreras mientras durara el rodaje.  
La más exitosa Un domingo maravilloso (Subarashiki nichiyobi, 1947), se asemeja a las grandes obras del neorrealismo que, en la misma época, revolucionaban el cine italiano. Una pareja de jóvenes que perdieron todo en losl bombardeo de Tokio tratan de reconstruir en el Japón derrotado: una vida en ruinas, a la imagen de la capital japonesa afectada por la pobreza y el mercado negro, que Kurosawa describe la mismo tiempo con gran agudeza social y emoción.

Autor de cine negro

Los siete samuráis (Shichinin no samurai, 1954) obliga a que Akira Kurosawa sea considerado como un maestro del género épico. Sin embargo, el cineasta japonés también es reconocido como un gran realizador de cine negro. Capaz de acomodarse a este género típicamente hollywoodiense, con su expresionismo en blanco y negro, su ambigüedad moral y su dimensión social en el Japón posterior a la bomba atómica de Hiroshima. 
(cont.)

miércoles, 25 de mayo de 2016

Noticias de libro: Akira Kurosawa. El emperador y el lobo

Akira Kurosawa. 

El emperador y el lobo

Stuart Galbraith IV
T & B Editores
Barcelona
2015
6010 págs.
Cuando se cumplen 100 años del nacimiento del cineasta japonés más internacional de todos los tiempos es un buen momento para repasar su obra. Sus películas han inspirado popularísimas versiones norteamericanas e influido en directores como George Lucas, Steven Spielberg, Francis Ford Coppola y Martin Scorsese. Su impacto sobre el mundo del cine internacional es indiscutible. 
Este libro analiza en profundidad a este gran artista y su legado cinematográfico, combinando detalles curiosos, muchos de ellos no conocidos hasta ahora, sobre la tumultuosa vida de Kurosawa y la tormentosa relación que mantuvo con los estudios y con su actor fetiche, Toshiro Mifune, con una perspicaz lectura de los grandes temas de la obra del cineasta japonés. Stuart Galbraith se detiene en su infeliz experiencia al frente de algunos pasajes de ¡Tora! ¡Tora! ¡Tora! y en cómo su afán creativo le llevó a recuperarse y completar una espléndida filmografía. 
Pero además de la crónica de la vida y el arte de Akira Kurosawa, El emperador y el lobo es la historia del cine japonés, su evolución, sus directores y sus actores, y un irreverente estudio de las culturas norteamericana y nipona, el punto de vista desde el que cada sociedad observa a la otra y un comentario sobre cómo eran recibidas las grandes cintas japonesas en su país y en el resto del mundo.

jueves, 2 de abril de 2015

Efemérides de cine: Barbarroja

El 3 de abril de 1965 se estrenó la película japonesa Barbarroja (Akahige), dirigida por Akira Kurosaawa. Protagonizada por Toshirô Mifune, Yûzô Kayama, Tsutomu Yamazaki, Reiko Dan, Miyuki Kuwano, Kyôko Kagawa, Tatsuyoshi Ehara, Terumi Niki, Akemi Negishi, Yoshitaka Zushi, Yoshio Tsuchiya, Eijirô Tôno, Takashi Shimura Chishû Ryû, Haruko Sugimura, Kinuyo Tanaka, Eijirô Yanagi, Kôji Mitsui, Kô Nishimura, Nobuo Chiba, Kamatari Fujiwara, Ken Mitsuda, Yôko Fujiyama, Yôko Naitô, Reiko Nanao, Imari Tsuji, Akiko Nomura, Sue Mitobe, Kin Sugai, Michiko Araki, Bokuzen Hidari, Atsushi Watanabe, Yasuzô Ogawa, Yutaka Sada, Ikio Sawamura, Noriko Honma, Miyoko Nakamura, Akiko Kazami, Chisato Aoki, Kyoko Kurisu, Yukiko Yanagishita, Toshiko Fukai, Keiko Tomita, Shôji Ôki, Shôichi Hirose, Hiroyoshi Yamaguchi, Masanobu Ôkubo, Fujio Tokita, Yasuo Araki, Hiroshi Tanaka, Shin Ibuki, Kanzô Uni, Hiroto Kimura, Shû Komoro, Ryû Kuze. Productora: Kurosawa Production Co./Toho Company. Distribuidora: Toho Company. Duración: 180 minutos.
Sinopsis argumental: La película está ambientada en el siglo XIX en Koishikawa, un barrio de Edo (el nombre antiguo de la ciudad de Tokio). El joven doctor Noboru Yasumoto (Yuzo Kayama) es el protagonista de la película. Formado en la escuela médica holandesa en Nagasaki, el arrogante Yasumoto aspira a la condición de médico personal del shogun, una posición que se encuentra en manos de un pariente cercano. Además, su padre dispone de una posición bien establecidas como un médico altamente competente. Sin embargo, para la formación de postgrado médico Yasumoto es asignado a una clínica rural, bajo la dirección del Dr. Kyojō Niide (interpretado por Toshiro Mifune). El Dr. Niide, conocido popularmente entre sus colaboradores con el sobrenombre de Akahige("Barba Roja"), tiene una reputación de maestro tirano, pero en realidad durante el film demuestra ser más un médico compasivo preocupado por sus semejantes. Inicialmente, Yasumoto furioso creyendo que tiene poco que aprender de Akahige, piensa que el Dr. Niide sólo está interesado en sus apuntes sobre medicina.
Mientras Yasumoto intenta aceptar la situación en la que se encuentra, la película cuenta la historia de algunos de los pacientes de la clínica. Uno de ellos es Rokusuke, un hombre moribundo preocupado por un secreto del pasado que sólo se revela cuando su hija finalmente aparece. Otra es Sahachi, un hombre muy querido de la ciudad conocida por su generosidad hacia sus vecinos, que tiene una conexión trágica de una mujer cuyo cadáver es descubierto después de un deslizamiento de tierra. Dr. Niide rescata de un prostíbulo (después de luchar contra una banda de matones locales para hacerlo) a una niñas de doce años enferma, y luego asigna a la niña a Yasumoto como su primer paciente.
A través de las experiencias que viven en la clínica, Yasumoto cambiará su idea sobre lo que significa ser un médico, llegando a la conclusión de que la vida de los pacientes es más importantes que la riqueza o el estatus social.
Premios y nominaciones: Festival de Venecia: Premio OCIC. Copa Volpi (Mifune). Nominada al León de Oro; Globos de Oro: nominada a la mejor película extranjera. Festival de Valladolid: Espíga de Oro
Comentario:  La película se basa en una colección de relatos cortos de Shūgorō Yamamoto titulada, Akahige shinryotan. La novela Humillados y ofendidos de Fyodor Dostoevsky sirvió de inspiración para la subtrama de la chica joven, Otoyo (Terumi Niki), que es rescatada de un burdel. Barbarroja aborda el problema de la injusticia social y explora dos de los temas favoritos de Kurosawa: humanismo y existencialismo.
Barbarroja es el último de las 16 películas en el que trabajaron Akira Kurosawa y Toshirō Mifune.
Se conmemora el quincuagésimo aniversario de su estreno.