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sábado, 14 de enero de 2023

Las mejores películas estrenadas en España en 2022 (II)

6. Delante de ti (Dangsin-eolgul-apeseo, 2021), de Hong Sang-soo

Nueva muestra fílmica del prolífico y minimalista cineasta coreano Hong Sang-soo, que dirige, escribe, fotografía, monta, produce y pone música a su trabajo, fue premiada en la pasada edición del Festival de Berlín. Estamos ante una película tranquila y naturalista, en que ocurren pocas cosas, y donde incidencias mínimas como una mancha en un vestido, o detenerse en un vecindario que retrotrae a la infancia, se alargan y magnifican. A lo largo de la narración escuchamos la voz en off de Sangok, en forma de plegaria, la actriz reza y da gracias, y hace consideraciones sobre el presente que hay que saber aprovechar, el pasado pasado está, y el futuro quién sabe si llegará.

7. Armageddon Time (2022), de  James Gray

La película más personal de James Gray, director, guionista y productor, con tintes autobiográficos que bucean en su origen judío, su paso a la adolescencia y lo que de algún modo es el despertar a la vida adulta. La cosa está de moda, no hay más que ver el reciente ejemplo de Steven Spielberg (Los Fabelman), Paul Thomas Anderson (Licorice Pizza) y Kenneth Branagh (Belfast), y de mimbres muy similares, aunque más antigua, Avalon, de Barry Levinson. La historia está bañada en nostalgia, aunque sugiriendo ecos apocalípticos entre la llegada de la era de Reagan y la de Trump, como si ambos acontecimientos presidenciales hubieran sido el anuncio del Armageddon del título, la caída de cualquier visión idílica e ingenua que se pudiera tener del sueño americano. O sea el propósito de Gray ha sido desnudar el alma y mostrar de modo íntimo cómo se sintió en aquella época, y al mismo tiempo hacer consideraciones sociales, donde denuncia las diferencias de clase y los prejuicios raciales, en forma de antisemitismo o de desprecio a los afroamericanos. 

8. ¡Nop! (Nope, 2022), de Jordan Peele

Estamos ante uno de esas películas de los que conviene saber cuanto menos mejor antes del visionado. Con sólo dos películas, Déjame salir y Nosotros, Jordan Peele se ha convertido en un realizador imprescindible para los apasionados del terror, y para los aficionados al cine en general. El M. Night Shyamalan afroamericano sorprende una vez más con una película deudora de la literatura de H.P. Lovecraft, y de trabajos de Steven Spielberg como Tiburón y Encuentros en la tercera fase, pero lleno de frescura, en el que demuestra su dominio del suspense. De nuevo reivindica a sus hermanos de raza, dándoles protagonismo, y rindiendo homenaje al jockey negro captado por el pionero de la cronofotografía Eadweard Muybridge en sus famosas imágenes de un caballo en movimiento, del siglo XIX.

9. ¿Qué vemos cuando miramos al cielo? (Ras vkhedavt, rodesac cas vukurebt?, 2021), de Alexandre Koberidze

Coproducción entre Alemania y Georgia que supone el segundo largometraje escrito y dirigido por el georgiano Alexandre Koberidze. Si se ha propuesto rodar una ficción inclasificable e imprevisible lo ha conseguido, pues resulta imposible adivinar por dónde va a ir este relato de realismo mágico, que puede interesar a los aficionados al cine de autor, pero con dificultad conectará con el gran público. El arranque promete, y cuenta con secuencias de enorme valor, como el encuentro inicial entre los personajes iniciales –donde no se muestran sus rostros– o un partido de fútbol infantil a cámara lenta, al que se ha añadido como banda sonora una pegadiza canción italiana.

10. Elvis (2022), de Baz Luhrmann

Poderoso acercamiento a la figura de Elvis Presley, uno de los más grandes iconos estadounidenses, con una fulgurante carrera que trascendió el universo de la música y cuyo trágico final contribuyó a convertirle en mito mundial. No es la primera vez que el director Baz Luhrmann se adentra en el mundo del espectáculo y de la música, disciplina ésta que se se presta a las mil maravillas para que el cineasta australiano despliegue su potencia visual y su poderosa puesta en escena. Quizá Elvis no supere la originalidad y brillantez de Moulin Rouge, seguramente su mejor trabajo, pero estamos ante una ambiciosa y epatante producción (la mujer del director Catherine Martin sigue estando detrás del diseño) que alcanza momentos de gran altura y que supone un rendido y nostálgico homenaje a uno de los más grandes y magnéticos cantantes de todos los tiempos.

martes, 27 de abril de 2021

Diez películas espaciales en las que la música despega (VI)

(cont.)
6.- Ad Astra (2019), de James Gray
Música de Max Richter
Estas capas envolventes funcionan bien para historias de parentesco con problemas en las que tienes que llorar en algún momento (maternidad en La llegada (Arrival, 2019), paternidad en Ad Astra). Así que James Gray también llamó a Max Richter para su película.
(cont.)

viernes, 20 de septiembre de 2019

Ad Astra: una singular odisea espacial

En el futuro, un astronauta parte en busca de su padre hacia Neptuno. De ciencia ficción ingrávida firmada por James Gray, en la que la introspección prevalece sobre la acción. 
Después de Z. La ciudad perdida (The Lost City of Z, 2016), James Gray  continúa con sus grandes viajes, esta vez hacia los confines del sistema solar. En futuro presentado como próximo, Roy (Brad Pitt), astronauta de élite, tiene como misión encontrar una solución a las múltiples y explosiones que amenazan a nuestro planeta y que son debidos a los rayos cósmicos que emite Neptuno. Precisamente, el planeta donde su padre, también astronauta, ha estado desaparecido durante dieciséis años, en el curso de una expedición que tenía como finalidad descubrir una potencial vida extraterrestre. El periplo de Roy se realiza en varias fases. Antes de poder aproximarse a Neptuno, primero va a la Luna en un transbordador, como un pasajero de los que ahora toman el tren o el avión. En este lugar, circula en centros comerciales como los que hay en la Tierra. Estas visiones de anticipación, fluidas, se bañan en una calma que hace que las situaciones sean muy probables.
Brad Pitt  en Ad Astra (2019)
Ad Astra es tanto un viaje interior como interestelar. En voz en off, podemos escuchar los pensamientos de Roy, un hombre poco preparado para el mundo ordinario, que huye de los demás, siempre atraído "por la partida". Un héroe ambivalente, que parece inquebrantable, física y mentalmente, su excepcional frialdad es constantemente controlada por una asombrosa prueba exprés, pero que se cuestiona sobre su desprendimiento y sobre este padre que él venera y maldice a la vez. Esta parte de la introspección distingue a la película, en la ingravidez, donde la meditación prevalece a las escenas de acción, pocas, una, aterradora, que muestra un ataque de monos de laboratorio rabiosos.

martes, 13 de noviembre de 2018

Próximamente: Con High Life y Ad Astra, ¿nueva ciencia-ficción o la de siempre?

Claire Denis pretende seguir los pasos de Stanley Kubrick o Andrei Tarkovsky interpretando High Life, con Robert Pattinson. Una película formalmente exitosa, pero con un guión que desconcierta... 
En el cine, la ciencia-ficción, como el cine negro, siempre ha permitido a los guionistas y cineastas reflejar sus sueños y temores. En la década de 1950, por ejemplo, en América, la Guerra Fría dividió las mentes. Por un lado, tuvimos la  La invasión de los ladrones de cuerpos (Invasion of the Body Snatchers, 1956) de Don Siegel, la película narra una invasión extraterrestre en la que esporas provenientes del espacio exterior dan origen a vainas, de las que surgen copias idénticas de seres humanos... Por otro lado, en Ultimátum a la Tierra (The Day the Earth Stood, 1951), de Robert Wise , 1951), el alienígena fue un mensajero pacífico que vino a advertir a los humanos que sus tonterías habían durado lo suficiente: si no cambiaban su conducta estrecha y vengativa, su destrucción se volvería inevitable...  
Mia Goth en High Life (2018)

Duelo en la cumbre

Los gigantes se enfrentan a su fin en la siguiente década: Stanley Kubrick rueda 2001: Una odisea del espacio (2001, The Space Odyssey), en 1968: una declaración misteriosa y magnífica sobre la evaporación del hombre y la progresiva humanización del robot pensante. En desacuerdo con esta tesis, demasiado materialista en sus ojos, Andrei Tarkovsky da un giro radical y dirige, cuatro años más tarde, Solaris (Solyaris, 1972): la historia de un cosmonauta que, en una estación espacial devastada, se enfrentó a sus responsabilidades, sus recuerdos y sus fantasmas. Empezando con el fantasma de su esposa, muerta por su culpa... Ambas películas son espléndidas. En ese momento, la ciencia ficción volaba alto...
André Benjamin en High Life (2018)
Sin pretender igualarlas, Claire Denis ha intentado con High Life (presentada el 9 de septiembre de 2018 en el Festival Internacional de Cine Toronto), seguir sus pasos: "2001: Una odisea del espacio estará para siempre en nuestras neuronas y en nuestros cuerpos", afirmó. En cuanto a Andrei Tarkovsky, ella lo consideraba como "un genio benevolente que me protegió, me alentó, me inspiró"...  Formalmente,  High Life  es bastante rotunda. Sin mucho dinero, la directora logró crear un espacio convincente: esta nave espacial agonizante y mórbida donde sobrevive a Robert Pattinson, el adorable papaíto de los astronautas cadaverizados.
Lars Eidinger en High Life (2018)

Esperando a James Gray...

Problema, de todos modos: el guión. Los cineastas de la década de 1950 mostraron claramente sus intenciones. Kubrick y Tarkovsky llevaron hasta sus últimas consecuencias sus reflexiones. Claire Denis, en realidad no. Su proósito  sigue siendo tan extra y tan inútil, en última instancia, como los experimentos de Juliette Binoche con los fluidos corporales de Robert Pattinson.
Juliette Binoche en High Life (2018)
Conocemos el gusto de la cineasta por lo orgánico: ella filma, tan cerca como nadie, el cuerpo de legionarios en Buen trabajo (Beau Travail, 1999); mezcla provocativamente el sexo y la antropofagia en Problema cada día (Trouble Every Day, 2001). Pero esta vez, ni su pasión ni su insolencia realmente han funcionado.
¿O será James Gray quien devuelva a la ciencia-ficción su magia pasada? Una suave y terca espiritualidad pendía sobre su melodrama aparentemente realista, El sueño de Ellis (The Immigrant, 2014), con Marion Cotillard. Y en el extraño viaje realizado por Charlie Hunnam y Robert Pattinson en  Z. La ciudad perdida (The Lost City of Z, 2016). Co-guionista con Ethan Gross, su nueva película, Ad Astra (2019), será una variación de la novela de Joseph Conrad, El corazón de las tinieblas (Heart of Darkness, 1899). Veremos a Brad Pitt ir al espacio en busca de su padre, quien ha estado desaparecido durante veinte años, en una misión a Neptuno. El lanzamiento de Ad Astra. está programado para mayo de 2019. Justo en este momento. ¡Así que, hasta el próximo Festival de Cine de Cannes!.

sábado, 9 de junio de 2018

Retrospectiva: El sueño de Ellis

No podemos perdernos El sueño de Ellis (The Immigrant, 2013), de James Gray. En 1921, Ewa y su hermana Magda dejan su Polonia natal y emigran a Nueva York. Cuando llegan a Ellis Island, a Magda, enferma de tuberculosis, la ponen en cuarentena. Ewa, sola y desamparada, cae en manos de Bruno, un rufián sin escrúpulos. Para salvar a su hermana, Ewa está dispuesta a aceptar todos los sacrificios y se entrega resignada a la prostitución. La llegada de Orlando, ilusionista y primo de Bruno, le devuelve la confianza y la esperanza de alcanzar días mejores. Con lo que no cuenta es con los celos de Bruno.
Un excelente melodrama sobre la emigración, un homenaje a la gente que, en tiempos de confusión y supervivencia, como los primeros años del siglo XX en Nueva York, momento en que transcurre la historia, hace lo que tienen que hacer para sobrevivir. Una nueva denuncia del sueño americano. Un melodrama desmesurado y oscuro, si se quiere, aunque también, por momentos, mágico. La magia tiene su peso en la película de Gray.

miércoles, 27 de abril de 2016

Efemérides de cine: La otra cara del crimen

El 27 de abril de 2000 se estrenó la película estadounidense La otra cara del crimen (The Yards), dirigida por James Gray. Protagonizada por Mark Wahlberg, Joaquin Phoenix, Charlize Theron, James Caan, Faye Dunaway, Ellen Burstyn, Chad Aaron, Andrew Davoli, Steve Lawrence, Victor Argo, Tomas Milian, Victor Arnold, Tony Musante, Maximiliano Hernández. Productora: Miramax International. Duración: 111 minutos. 
Sinopsis argumentalTras pasar dos años en la cárcel por robar unos coches, Leo Handler regresa a su casa con un solo objetivo: no meterse en líos. A su vuelta, sus amigos, especialmente Willy, le felicitan por no haberlos delatado durante su estancia en la prisión. Leo, dispuesto a reinsertarse, ha encontrado un trabajo en la compañía de raíles de su tío Frank Olchin, quien se encarga del suministro de ferrocarriles del Metro de Queens. Sin embargo, lo que parece ser un negocio legal es en realidad una red de corrupción corporativa y política. Empujado por Willy, su amigo de toda la vida y novio de su prima Erica, Leo pronto se ve inmerso en  un mundo de sabotajes, engaños, riesgos e ilegalidades; un mundo del que creía haber escapado.
Nominaciones y premios: Festival de Cannes: nominada a la Palma de Oro (mejor película); Critics' Choice Awards: mejor actor secundario (Phoenix).
Comentario: Con esta película, James Gray se dio a conocer internacionalmente. Pese a que no era su ópera prima, sí fue la película que le colocó entre los directores norteamericanos más respetados. La película es un drama familiar camuflado como película criminal, sobre los diferentes intereses existentes en Nueva York por controlar el negocio de los pabellones de reparación de trenes de Queens. En las películas de Gray siempre hay una mirada tensa hacia la comunidad, dividida entre sus intereses emocionales y los puramente económico. Trata, en el fondo, el eterno conflicto entre lo público y lo privado, entre las obligaciones familiares y la ley. Entre la justicia y la defensa de lo propio...