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viernes, 3 de julio de 2015

Noticias de libro: Antonio Enríquez Gómez. Un poeta entre santos y judaizantes

Antonio Enríquez Gómez. Un poeta entre santos y judaizantes, volumen
editado por J. Ignacio Díez y Carsten Wilke, explora nuevos enfoques de la obra de un poeta de caras múltiples a quien la literatura española y la judía han llegado a contar entre sus autores clásicos.
Comerciante de profesión, Antonio Enríquez Gómez (c.1600-1663) ya gozaba de fama de dramaturgo en Madrid en 1636, cuando la Inquisición lo obligó a huir a Francia. Allí publicó obras de poesía, épica y sátira social, mientras difundió textos clandestinos en defensa de la rebelión portuguesa, la libertad de conciencia y la fe judía. Regresado en 1649 a Sevilla, se reinventó a si mismo como don Fernando de Zárate, hidalgo y autor de comedias de santos, hasta que finalmente fue desenmascarado por el Santo Oficio, en cuya prisión murió.
Publicado por Edition Reichenberger, el libro cuenta con las intervenciones de J. Ignacio Díez, Carsten L. Wilke, Harm den Boer, Isabel Colón Calderón, Elena Di Pinto, Ruth Fine, Jaime Galbarro García, Felice Gambin, Nechama Kramer-Hellinx y Rosa Navarro Durán, así como con el artículo Un marrano español: el escritor Antonio Enríquez Gómez, de I. S. Révah.

viernes, 12 de junio de 2015

Clásicos de libro: La vida es sueño

La vida es sueño

Pedro Calderón de la Barca
Traductor/Adaptador: Arturo García
Almadraba Editorial
Barcelona
Colección: Almadraba
Los cuatro elementos de la creación, el agua, el fuego, la tierra y el aire, ven nacer al hombre, a quien Dios ha dotado de los atributos del poder, la sabiduría y el amor, al mismo tiempo que le enfrenta a las tentaciones. 
Esta es una de las creaciones más universales de la literatura española. En ella, como en todo el teatro de Calderón de la Barca, la acción se combina con la reflexión intelectual y filosófica. Los personajes, seres humanos con su pasiones y sentimientos, son a al vez símbolos de valores o ideas de alcance universal: un rey encierra a su hijo porque ha leído en los astros que será un monarca cruel el día que le suceda en el trono; un príncipe, Segismundo, que no sabe si lo que vive es sueño o realidad; una mujer disfrazada de hombre; un criado gracioso... El tema es uno de los más característicos del Barroco: la libertad frente a la predestinación. 
Esta edición ha sido adaptada por José Huerto Castelló, licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Alicante. Es catedrático de Lengua y literatura castellana en el IES Barres i Ones de Badalona (Barcelona). 

viernes, 22 de mayo de 2015

Noticias de libro: La música en el castillo del cielo

La música en el castillo del cielo

Un retrato de Johann Sebastian Bach

John Eliot Gardiner
Traducción de Luis Gago
Editorial Acantilado
Barcelona
2015
928 págs.
Johann Sebastian Bach es uno de los compositores más enigmáticos y complejos de la historia de la música. ¿Cómo es posible que un hombre aparentemente tan común, opaco y, en ocasiones, irritable, fuese capaz de crear una obra tan sublime? Gardiner ha interpretado y estudiado a Bach desde su primera juventud hasta la actualidad, y es hoy uno de sus intérpretes más reconocidos. Este libro nos presenta los frutos de su dilatada experiencia como director, y no sólo nos descubre las principales claves para entender y apreciar las composiciones de Bach—las ideas que las orientaron, sus estructuras y los efectos que producen en los oyentes—, sino también todo lo que es posible saber del hombre que fue. Con este extraordinario ensayo, John Eliot Gardiner nos invita a profundizar en la obra y en el espíritu de uno de los creadores más geniales de todos los tiempos.
John Eliot Gardiner (Fontmell Magna, Dorset, Reino Unido, 1943) es uno de los directores más importantes de nuestro siglo, cuyo repertorio abarca desde el Barroco hasta el siglo XX. Fundador del Coro Monteverdi, la Orquesta de la Ópera de Lyon, el English Baroque Soloists y la Orchestre Révolutionnaire et Romantique, ha dirigido además las principales orquestas internacionales.

viernes, 30 de enero de 2015

Clásicos de libro: Historia de la vida del Buscón, llamado don Pablos; ejemplo de vagamundos y espejo de tacaños

Historia de la vida del Buscón, llamado don Pablos; ejemplo de vagamundos y espejo de tacaños

Francisco de Quevedo
S. A. de Promoción y Ediciones
Circulo Internacional del Libro
Madrid 
1983
189 págs.
El libro se publicó por primera vez en 1626, aunque circuló antes en copias manuscritas algunas de las cuales se conservan hoy en día. Quevedo nunca reconoció haber escrito El Buscón, probablemente para esquivar problemas con la Inquisición, y su silencio sobre esta obra, pese a estar la autoría fuera de toda duda, ha incrementado los problemas en la datación de su composición. Se han propuesto fechas que van de 1604 a 1620 y un proceso de reelaboración posterior en el que Quevedo estaría trabajando hasta cerca de 1640.
La obra se divide en tres libros. El primero de ellos tiene siete capítulos. El segundo, seis. El tercero y último, diez.
Libro I
El protagonista, Pablos, es segoviano, hijo de Clemente Pablo, un barbero ladrón y de Aldonza de San Pedro, dada a brujerías. Tenía un hermano de siete años que robaba a los clientes de su padre y que murió el angelico de unos azotes que le dieron en la cárcel. Entra a la escuela, donde conoce a don Diego Coronel, hijo de don Alonso Coronel. Allí Pablos hace amistad con su maestro el cual después de una relación estable, decide, después de un incidente en el tiempo de las carnestolendas, y la vergüenza que pasó de que todo el pueblo lo juzgara por la condición de sus padres, hace que entre al servicio de don Diego, al cual su padre, don Alonso, decide poner bajo el pupilaje del licenciado Cabra, clérigo avaro que los mata de hambre. Salen de allí delgadísimos y enfermos, hasta el punto de que los médicos mandan que "nos limpiasen con zorras el polvo de las bocas, como a retablos, y bien lo éramos de duelos". Don Diego es enviado a Alcalá de Henares, "a estudiar lo que le faltaba de la Gramática", y Pablos lo acompaña como sirviente. Allí Pablos es víctima de las novatadas de los estudiantes, algunas bastante sucias, y se vuelve experto en engañar a los demás para conseguir lo que desea. Al saberlo don Alonso le pide a su hijo que vuelva a Segovia sin Pablos ya que ha oído de sus travesuras. El tío de Pablos, Alonso Ramplón, verdugo de Segovia, le comunica a éste que ha ajusticiado a su padre. Añade que su madre está presa en la Inquisición de Toledo, y probablemente será quemada en un auto de fe. Le invita a volver a Segovia, para aprender el oficio de verdugo con él. Pablos decide entonces volver a su ciudad, con "el fin de cobrar mi hacienda y conocer mis parientes, para huir de ellos".
Libro II
Relata el camino desde Alcalá hasta Segovia, donde va encontrando personajes disparatados: un "loco repúblico y de gobierno", esto es, un arbitrista que cree conocer los remedios para enderezar la marcha del país y quiere aconsejar al Rey para que, conquistando Amberes, seque el mar con esponjas. Luego, un "diestro verdadero" o maestro de esgrima loco, que habla constantemente de estocadas pero acaba huyendo ante un mulato. Topa después con un clérigo viejo, autor de malos versos, que ha hecho un librillo "a las once mil vírgenes, adonde a cada una he compuesto cincuenta octavas, cosa rica". Después de despedirse del poeta, al pasar el puerto de Fuenfría, de Madrid hacia Segovia, se encuentra con un soldado matón y un ermitaño en un borrico. Llegan a la posada en Cercedilla y el ermitaño les gana, haciendo trampas en el juego. Luego se encuentran con un genovés rico, lo cual aprovecha Quevedo para burlarse de los banqueros genoveses que prestaban dinero a la Corona Española y luego se quedaban con la plata de América al exigir el pago del dinero. A la entrada de Segovia, ve a su padre al borde del camino, "aguardando ir en bolsas, hecho cuartos, a Josafad", esto es, ajusticiado y descuartizado. Era costumbre en la época descuartizar a los reos a fin de que sirviesen de ejemplo y dejar sus restos a la entrada de los pueblos o villas. Llega donde su tío, pero no se hace verdugo, sino que recoge su herencia y se decide marchar a Madrid.
Libro III
Don Toribio presenta a Pablos a una cofradía de pícaros y rufianes, con los que vive. Delatado el grupo, los detienen y llevan a la cárcel. Logra salir después de sobornar a todos, desde el carcelero hasta el escribano. Va entonces a una posada, donde se hace pasar por rico "que lo disimulaba". Usa nombres falsos (don Ramiro de Guzmán, don Felipe Tristán). Pretende casarse con una dama (doña Ana), pero es descubierto por su antiguo amo, don Diego Coronel y acaba apaleado. Determina entonces ir a Toledo, donde nadie lo conocía. Forma parte de una compañía de cómicos, destacando en papeles de carácter y malvados. Después de dejar la compañía, se hace galán de monjas. De Toledo pasa a Sevilla, donde se gana la vida gracias a sus "principios de fullero y los dados cargados". No obstante, acaba teniendo un incidente con la ley y tiene que acogerse a sagrado. Estando en la iglesia, intima con “la Grajales” a la que propone ir a las Indias, a ver si mejoraba su suerte. No obstante, la novela concluye diciendo que no le fue mejor allí:
Y fueme peor, como v.m. verá en la segunda parte, pues nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar, y no de vida y costumbres.
Adaptaciones al cine:
El Buscón (1979). España. Guión y dirección: Luciano Berriatúa. Protagonizada por Francisco Algora, Ana Belén, Juan Diego, Pepe Armengol, Ketty Ariel, Javier de Campos, Antonio Iranzo, Kiti Manver, Francisco Olmo, Francisco Rabal, Josele Román, Laly Soldevila, Biel Noll, Juan Lombardero. Productora: Lourdes María Martínez Aronson/N.G. Films. Distribuidora: Juan Luis Renedo Sinovas. Drama. Siglo XVII. Color: Eastmancolor. Duración: 94 minutos. Estrenada el 27 de noviembre de 1979.
_________________
Carnestolendas: Del latín. caro, carnis, carne, y tollendus, de tollĕre, quitar, retirar. Dícese Los tres días que preceden al comienzo de la Cuaresma. Fiesta popular que se celebra en tales días, y consiste en mascaradas, comparsas, bailes y otros regocijos bulliciosos.
Fullero: Astucia, cautela y arte con que se pretende engañar. Trampa y engaño que se comete en el juego.
V. M. (Vuesa Merced): Úsase para designar a la persona destinataria de la comunicación, como tratamiento de cortesía. Sinónimos: usted, voacé (anticuado), vucé (anticuado), vuced (anticuado), vuesa merced (anticuado), vuesançed (anticuado), vuesarced (anticuado), vusted (anticuado)

lunes, 24 de marzo de 2014

Efemérides musicales: Alexander Balus

El 23 de marzo de 1748, en Londres, el compositor alemán del periodo barroco Georg Friedrich Händel estrena su obra Alexander Balus, un oratorio. Fue compuesto durante el verano de 1747 y estrenado  en el Covent Garden de Londres (Inglaterra). El libreto fue escrito por Thomas Morell a partir del Primer libro de los Macabeos de la Biblia. Fue el cuarto de una serie de oratorios para celebrar las victorias de la familia real sobre el levantamiento de los Jacobitas.
Estructurado en:
Acto I, con 5 escenas.
Acto II, con 4 escenas.
Acto III, con 5 escena.
Argumento:
Acto I:
Alexander Balus regresa triunfante de la batalla, ha derrotado a Demetrius, rey de Siria. Junto a su aliado, el israelita Jonathan, prometen al pueblo sirio hacer justicia y le ofrendan su amistad. Por otra parte, Ptolomeo, rey de Egipto también declara sus intenciones de paz. Cleopatra, hija de Ptolomeo, entra en escena; su primera aria posee una exuberante orquestación: dúos de flautas, violines en pizzicato y con arco, violonchelos divididos, fagot, órgano, arpa y mandolina. El coro de los Asiáticos invita a celebrar el triunfo de Alexander. Éste, en cambio, se entrega a los asuntos del corazón, pues se ha enamorado de Cleopatra, afecto que es recíproco. Cleopatra pide la opinión a Aspasia, su confidente. Aspasia le anima a dejarse guiar por los sentimientos de su corazón. Jonathan, observando el nuevo comportamiento de su aliado, le sugiere que pida a Ptolomeo la mano de Cleopatra. Junto al coro de los Israelitas, Jonathan agradece a Dios que la paz ha vuelto a reinar también en Israel.
Acto II:
Jonathan trae buenas nuevas al enamorado Alexander: Ptolomeo ha consentido en darle la mano de su hija y ella misma le está esperando en la ciudad de Tolemaida. La alegría de Alexander es interrumpida por el mensaje de un cortesano anunciando la existencia de un complot en su contra, dirigido por Jonathan. Alexander se niega a creer tal anuncio y organiza una ceremonia para entregarle a su aliado, parte de su reino. Arde de rabia Jonathan al oír las calumnias que se le imputan. El coro corrobora el aria de Jonathan.
En Cleopatra surgen dudas tras dudas acerca de Alexander, pero Aspasia le persuade, describiendo las virtudes que tiene Alexander como monarca. Ptolomeo, malévolamente, planea lo siguiente: quitar a Alexander del trono, y poner en su lugar al joven Demetrius. El coro de los Asiáticos celebra el matrimonio de Alexander Balus con Cleopatra.
Acto III:
Cleopatra, sola en su jardín, está feliz, pero súbitamente es raptada por un coro de rufianes, ella grita pidiendo ayuda...
Alexander está confiado en que Cleopatra se halla bien en su jardín protegido por altos muros y guardias. Jonathan llega trayendo malas noticias: Ptolomeeoha entrado en ciudades sirias, se ha hecho amigo de ellos, y está ceñido con la corona de Egipto y de Asia.
Alexander pregunta por su esposa a Aspasia. Aspasia relata que rufianes enviados por Ptolomeo entraron y raptaron a Cleopatra, llevándosela a presencia de Demetrius, el joven. Esto desencadena la ira de Alexander, y toma las armas. Jonathan anhela que Alexander confíe en el Dios verdadero y no en las imágenes.
Ptolomeo trata de convencer a Cleopatra, que Alexander le ha engañado. Ella se halla confusa y desolada. Un mensajero le anuncia a Cleopatra que Alexander ha sido derrotado en batalla, y que luego huyendo a Arabia, ha sido degollado. Llega un nuevo mensajero anunciando que Ptolomeo ha sido muerto en batalla.
Cleopatra un tanto más resignada, lamenta su condición y sólo pide...
"Convey me to some peaceful shore,
where no tumultuos billows roar,
where life, though joyless, still is calm,
and sweet content is sorrow's balm.
There free from pomp and care, to wait,
forgetting and forgot, the will of fate."
("Relegadme a una costa tranquila,
donde no bramen oleajes tumultuosos,
donde la vida, aunque sin alegría, aún sea paz,
y el dulce contentamiento, el bálsamo del dolor.
Ahí, libre de pompa y cuidados, esperar,
olvidando y olvidada, la voluntad del destino.")
Finalmente, Jonathan exhorta a los que viven a confiar sólo en el Dios verdadero y el Coro de Israelita repite la misma enseñanza, terminando un coro de aleluyas y amenes.

viernes, 7 de marzo de 2014

Zurbarán, maestro del Siglo de Oro español

Mucho más que “el pintor de la vida monástica”, Zurbarán fue un artista intemporal, místico capaz de trascender la realidad con una gracia absoluta.
1.- La Virgen niña dormida, 1655-1660, óleo sobre lienzo. Cabildo de la Catedral de San Salvador, Jerez de la frontera (Cádiz).
2.- Agnus Dei, hacia 1635-1640, óleo sobre lienzo. El San Diego Museum of Art, regalo de Anne R. y Amy Putnam.
3.- Taza de agua y rosa, 1630, óleo sobre lienzo. National Gallery, Londres.
4.- Don Alonso Verdugo de Albornoz, 1635, óleo sobre lienzo. Staatliche Museen Preussischer Kulturbesitz, Gemäldegalerie, Berlín.
5.- Santa Casilda, 1635, óleo sobre lienzo. Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.
6.- La visión de San Pedro Nolasco (Jerusalén Celestial), 1629, óleo sobre lienzo. Museo Nacional del Prado, Madrid.
7.- El Arcángel Gabriel,  en torno a 1631-1632, óleo sobre lienzo. Musée Fabre, Montpellier.
8.- El Niño, la Virgen y San Juan Bautista, 1662, óleo sobre lienzo.  Museo de Bellas Artes, Bilbao.
9.- La huida a Egipto, hacia 1630-1635, óleo sobre lienzo, Museo de Arte de Seattle, regalo fraccionada a partir de la Barney A. Ebsworth Collection.
10.- La casa de Nazaret, de 1644-1645, óleo sobre lienzo. Fondo Cultural Villar Mir, Madrid.
11.- San Gregorio, de 1626-1627, óleo sobre lienzo. Museo de Bellas Artes, Sevilla.
12.- San Francisco de Asís en su tumba, 1635, óleo sobre lienzo. Museo de Arte de Milwaukee.
13.- Cristo crucificado contemplado por un pintor, 1650, óleo sobre lienzo. Museo Nacional del Prado, Madrid.
14.- Fray Jerónimo Pérez. 1632-1634. Óleo sobre lienzo. Museo de Bellas Artes de San Fernando,  Madrid.
El Bozar o  el Palacio de Bellas Artes de Bruselas, lleva a sus salas una de las grandes exposiciones que se van a poder ver en Europa durante los próximos meses. A partir del 29 de enero y hasta el 25 de mayo.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Biografías musicales: Jean Baptiste Lully

Jean Baptiste Lully (Florencia, Italia, 28 de noviembre de 1632 - París, 22 de marzo de 1687) fue un compositor francés de origen italiano, creador de la ópera francesa que consistía en una compleja puesta en escena que incorporaba ópera con estética francesa, además de ballet y profundos textos literarios a los que bautizó como "Tragedias musicales".
Su nombre, antes de que se naturalizara francés, era Giovanni Battista Lulli. Sus padres fueron Lorenzo Lulli y Caterina. Es de suponer que la casa pertenecía a su abuelo materno, un molinero. En 1638 muere su hermano mayor Vergini; en octubre 1639 su hermana Margherita. Con siete años Jean-Baptiste queda como el único hijo de sus padres. Jean-Baptiste recibió su educación con un monje franciscano que le dio las primeras lecciones de música.
Viajó a Francia con 10 años tras llamar la atención del Caballero de Guisa. Tras su llegada a Francia en marzo 1643, entró como ayuda de cámara al servicio de Mademoiselle de Montpensier, que deseaba perfeccionar sus conocimientos de la lengua italiana.
A la edad de 13 años, ya manifestó dotes para la música, y aprendió a tocar el violín. Luego se reveló como un excelente bailarín y entró a formar parte de la Grande Bande des Violons du Roi, compuesta por veinticuatro violines. En 1653, Lully bailó con el rey en el Ballet de la Nuit.
En 1652, con 20 años, entró al servicio de Luis XIV como bailarín de ballet y violinista. Más tarde dirigió una de las orquestas reales y en 1662 fue nombrado director musical de la familia real. Sobresalía por entonces como violinista, director y compositor.
Naturalizado francés en 1661, a los 29 años se casó algunos meses después con Madeleine Lambert, con quien tuvo seis hijos, y cuyo padre era el director musical de Mademoiselle de Montpensier.
Obtuvo rápidamente la dirección de una nueva orquesta: La Bande des Petits Violons. Perfecto cortesano y hábil hombre de negocios, muy pronto se convirtió en el primer compositor de la corte, y sus aires y ballets consagraron su reputación. Apoyado por Luis XIV, llegó a ser compositor de cámara y finalmente Superintendente de la Música de Su Majestad.
A partir de 1664, trabajó regularmente con Molière, con quien creó un nuevo género: la comedia ballet, sin renunciar por ello al ballet cortesano de manera definitiva.
Cortesano astuto, consiguió mantener el favor real a lo largo de toda su vida, lo que le permitió manejar la suerte de otros compositores franceses.
Compuso ballets, como Alcidiane (1658), para la corte, que en ocasiones él mismo interpretaba ante el rey. En colaboración con el escritor francés Molière compuso una serie de ballets cómicos, como Les fâcheux (1661). En 1672 consiguió mediante intrigas el puesto de director de la Académie royale de musique y a partir de ese momento volcó su atención en la ópera. El compositor ya había conseguido un título de nobleza y se había hecho con numerosas propiedades en París y en sus alrededores. Sus óperas (a las que denominó tragédie lyrique) estaban basadas en las tragedias clásicas de sus contemporáneos, los dramaturgos franceses Pierre Corneille y Jean Baptiste Racine. Excepto en Psique (1678), Belerofonte (1679) y Acis y Galatea (1686), su libretista fue el poeta Philippe Quinault.
Desde el punto de vista musical, sus óperas son solemnes y majestuosas, con un énfasis especial en la claridad del texto y las inflexiones de la lengua francesa. Sus elaborados espectáculos de danza y los coros de gran majestuosidad tienen su raíz en el ballet de cour (ballet cortesano). Las óperas de Lully contrastan con el estilo italiano de ópera de la época, en donde se daba prioridad al lucimiento del cantante. Entre sus obras cabe citar Perseo (1682), Amadís de Gaula (1684) y la ya mencionada Acis y Galatea.
La importancia de Lully reside en las mejoras que impuso. En la ópera francesa abandonó el recitativo secco y lo sustituyó por un recitativo acompañado de bajo continuo. En los ballets, introdujo danzas más rápidas que las que se interpretaban. También estableció la forma de obertura francesa. Lully evolucionó desde su fidelidad inicial al estilo de sus compatriotas Luigi Rossi o Francesco Cavalli hasta una perfecta asimilación y desarrollo del estilo y del gusto franceses.
Se enfrentó un escándalo del que salió bien librado al revelarse sus tendencias bisexuales en un oscuro caso que involucró al paje de un marqués. El rey lo defendió, pero se sabe que en privado lo reprendió y le instó a cambiar de costumbres.
Colmado de honores y riquezas, compuso por lo regular una ópera al año, sometiendo con su autoridad a todos los compositores dramáticos de su época, como Marc-Antoine Charpentier, André Campra, Clérambault, gracias a una orden del rey que limitaba el número de instrumentos y cantantes por composición musical a todo el que no solicitara un permiso expreso de Lully en caso de que quisiera componer para más de lo establecido.
En 1681, Lully alcanzó el cenit de su carrera, al convertirse en secretario del rey. Murió por una gangrena en París, en 1687, a consecuencia de una herida que se hizo en el pie con su bastón de director de orquesta, una pesada barra de hierro que servía para llevar el compás golpeando el suelo con ella; esto le provocó una infección que acabó lentamente con su vida, ya que su pensamiento de ser bailarín impidió cortar su pierna para poder salvarse. Obras
Algunas de sus primeras obras, de la época en que era sobre todo violinista, y posteriormente compositor de bailes y de aires en estilo italiano son:
    Ballet Royal d'Alcidiane, 1658
    Les Amours Déguisés, 1664
    La Naissance de Vénus, 1665
    Les Muses, 1666
Vienen después las comédies ballets, realizadas en colaboración con Molière:
    Le Mariage forcé, 1664
    L'Amour Médecin, 1665
    Georges Dandin, 1668
    M. de Pourceaugnac, 1669
    El burgués gentilhombre, 1670
En la última etapa de su vida, compuso trece tragédies lyriques, la mayoría sobre textos de Philippe Quinault:
    Cadmus et Hermione, 1673
    Alceste, 1674
    Thésée, 1675
    Atys, 1676
    Isis, 1677
    Psyché, 1678
    Bellérophon, 1679
    Proserpine, 1680
    Persée, 1682
    Phaëton, 1683
    Amadis, 1684
    Roland, 1685
    Armide, 1686
    Achille et Polyxène, 1687 - Prólogo y Acto I (Terminada por Pascal Collasse)
También compuso una pastoral heroica:
    Acis et Galatée 1686

domingo, 6 de octubre de 2013

Efemérides musicales: Euridice

El 6 de octubre de 1600, la obra de Jacopo Peri Euridice, se estrena en Florencia. Es la obra que indica el inicio del período barroco.
Eurídice es una ópera pastoral que fue encargada al compositor Jacopo Peri (1561-1633) y al poeta Ottavio Rinuccini (1562-1621) con ocasión del enlace matrimonial entre Enrique IV de Francia y Maria de Medici, que tuvo lugar en Florencia en el año 1600.
Es considerada por algunos como la primera ópera cuya música ha sido conservada íntegramente (Dafne fue representada en Florencia en la temporada de 1597-98, pero sólo se han conservado el libreto y algunos fragmentos musicales), aunque otros colocan en su lugar a Rappresentatione di Anima e di Corpo de Emilio de’ Cavalieri, estrenada en Roma unos meses antes. Las divergencias surgen debido a que las características del nuevo género aún no estaban definidas.
Como anteriormente se ha señalado, la primera representación de Euridice se produjo en el contexto de las celebraciones en honor de la boda entre Enrique IV de Francia y Maria de Medici. En un principio, dichas celebraciones iban a haber tenido lugar en la ciudad de Marsella, pero, tras un repentino cambio de planes probablemente en agosto del mismo año, éstas fueron trasladadas a Florencia. Parece que la iniciativa de la producción de la ópera fue de Jacopo Corsi, miembro de la intelectualidad y patrón de las artes en Florencia, el cual le encargó la confección del libreto a Ottavio Rinuccini, y la adaptación musical del mismo a Jacopo Peri. La dirección del espectáculo estuvo a cargo de Emilio de’ Cavalieri.
Euridice ocupó un lugar casi insignificante dentro de las celebraciones, que se extendieron entre los días 4 y 14 de octubre del año 1600. Al contrario que Il rapimento di Cefalo de Giulio Caccini y Gabriello Chiabrera, que fue representada el día 9 en el gran teatro de la galería de los Uffici ante una gran audiencia (y en la que se invirtieron grandes sumas de dinero), Euridice se estrenó en la tarde del día 6 en unas de las salas del piso superior del palacio Pitti ante una reducida audiencia de unos 200 invitados, estando el acceso restringido a príncipes y nobles. Además, la ópera tuvo que superar diversos problemas tanto internos como externos, que hicieron que fuera mayoritariamente pasada por alto. En primer lugar, el cambio de localidad de las festividades provocó que la creación de la ópera tuviera que acelerase. Poco antes del estreno no se sabía quiénes iban a ser los cantantes, e, incluso, la escenografía no estuvo plenamente acabada para entonces.
Por otro lado, las desavenencias entre Peri y Caccini llegaron hasta tal punto que Caccini, maestro de algunos de los cantantes participantes, les obligó a que cantaran música suya en lugar de la de Peri. La participación musical de Caccini se limitó a aproximadamente un 25% del total: El papel de Euridice, algunas arias del pastor y la ninfa del coro y los coros Al canto, al ballo, Sospirate y Poi che gli eterni imperi.
Esta competencia entre los dos compositores llegó a su punto culminante cuando Caccini publicó su propia adaptación musical del libreto de Rinuccini unos meses antes que Peri, cuya partitura fue publicada por Giorgio Marescotti en Florencia en 1601. Fue dedicada a Maria de Medici, y en 1608 Alessandro Raveri imprimiría una segunda edición.
Esta ópera rara vez se representa en la actualidad; en las estadísticas de Operabase aparece con sólo una representación en el período 2005-2010.
El libreto escrito por Ottavio Rinuccini (1562-1621), está basado en el libro X de Las Metamorfosis de Ovidio y, más concretamente en el mito de Orfeo, aunque modificando su final. Aquí el poeta recurrió a un género relativamente nuevo, el pastoral, probablemente debido a que fuera uno de los géneros favoritos del propio Ferdinando de Medici (sin duda porque representaba el hedonismo de la sociedad florentina de la época). Aun así, no renunció a la división en cinco partes (en este caso escenas en vez de actos) de la tragedia clásica. Rinuccini dio forma a su libreto a partir de escenas independientes separadas por coros que sólo comentan la acción. Se observa bastante poco diálogo, lo que deja paso a una mayor presencia del monólogo. Como en cualquier libreto mitológico, se ha intentado buscar un significado alegórico claro. Algunos ven en el personaje de Euridice una alegoría de María de Medici, mientras que otros ven en ella un símbolo de la propia ciudad de Florencia.
Sinopsis
Escena 1. En un prado. En el Prólogo, la Tragedia promete despertar en los espectadores emociones cálidas. Euridice es rodeada por ninfas y pastores para ayudarla a celebrar su inminente boda con Orfeo. La escena termina con un coro de regocijo general.
Escena 2. En un prado. Orfeo invoca a la Naturaleza mientras expresa su felicidad. Mientras conversa con Arcetro, es interrumpido por Tirsi, que alaba el matrimonio. Aparece Dafne, que le describe a Orfeo la muerte de su amada Euridice provocada por la mordedura de una serpiente. Orfeo se queda abatido, y un coro de pastores y ninfas cierra la escena.
Escena 3. En un prado. Arcetro describe cómo acompañó a Orfeo al lugar donde Euridice murió, cómo éste lloró sobre la hierba, y cómo vio descender del cielo un carruaje tirado por dos palomas blancas. Una diosa sale del carruaje y eleva a Orfeo. El coro comenta el cambio de los aconteceres.
Escena 4. A las puertas del infierno. Venus acompaña a Orfeo a las puertas del infierno, y le insta a que apiade a Plutón con su música. Orfeo canta su dolor, y Plutón le trae de vuelta a Euridice. El coro de las sombras y deidades del infierno celebra la victoria de la música sobre la muerte.
Escena 5. Un prado. Los pastores y las ninfas están preocupados por no haber tenido noticias de Orfeo. Aminta les informa de que ha visto a Euridice regresar de los muertos. Orfeo y Euridice llegan, y la ópera termina con un regocijo general.
La música
Es difícil precisar hasta qué punto la ópera se sirvió de tradiciones anteriores para formar un conjunto nuevo. Lo que está claro es que diversas prácticas confluyeron en su nacimiento. Entre ellas podemos destacar:
Arias estróficas basadas en la tradición de recitación poética italiana, que se plasma con gran claridad en el Prólogo de esta ópera. Las estrofas están enmarcadas por ritornelli instrumentales y presentan una estructura melódica sencillas, normalmente acabando las frases con la misma fórmula de dos notas más largas.
Arias basadas en los ritmos de danza, como, por ejemplo, Tirsi viene en la segunda escena.
A pesar de que no se pueda afirmar que Euridice presenta los primeros ejemplos de una nueva manera de cantar (recordemos que Dafne fue estrenada dos años antes), sí se puede decir que esta ópera es la primera manifestación amplia del estilo recitativo, cuya característica poética principal es la construcción sobre versi sciolti (heptasílabos y endecasílabos sin patrón estrófico). Esta nueva manera de cantar surgió como respuesta a las teorías sobre la necesidad de trasladar la forma de hablar a la música, tan presentes en la Camerata Florentina, para despertar emociones en el espectador (el mismo Prólogo de la ópera declara que ésta es su intención). Incluso el mismo Peri dijo en el prólogo a la primera edición de la obra: “Consideré que los antiguos griegos y romanos (los cuales, según la opinión de muchos, cantaban en escena sus tragedias de principio a fin) emplearon una armonía que, yendo más allá del habla ordinaria, se acercaba tan poco a la melodía de la canción que asumía una forma intermedia. (...) Y, por tanto, rechazando cualquier otra manera de cantar que haya sido escuchada hasta ahora, me propuse descubrir la imitación apropiada a estos poemas.
Además, Peri explica las bases musicales de este nuevo estilo, en el que la mayor parte de la obra está compuesta: “Me di cuenta, igualmente, de que en nuestro habla algunas palabras son entonadas de modo que se puede encontrar armonía en ellas, y que al hablar se pasa por muchas otras que no son entonadas, hasta que se vuelve a otra desde la que se puede llegar a otra consonancia. Y tomando nota de estas maneras y esos acentos que nos sirven en la tristeza, la alegría y en estados similares, hice que el bajo se moviera a la vez que éstas, ora más rápido, ora más lento, según las emociones; y lo mantuve firme a través de las disonancias y las consonancias hasta que la voz del hablante, pasando por varias notas, llegaba a la que, siendo entonada en el habla corriente, abre el camino hacia una nueva armonía. Y lo hice no sólo para que el fluir de la melodía no ofendiera el oído (...), o para que no pareciera que seguía el movimiento del bajo- particularmente en los temas tristes o serios, ya que los temas alegres requieren por naturaleza movimientos más frecuentes- sino también porque el uso de las disonancias disminuiría o enmascararía lo así conseguido por la necesidad de entonar cada nota (...). Así que (...) he creído que es el único tipo que nuestra música nos puede dar para adaptarse a nuestra habla.”
Todo ello se puede encontrar en Euridice. Peri pretendió reflejar las inflexiones de la voz con los medios musicales que tenía a su disposición:
Una línea diastemática (melodía).
Un ritmo armónico que varía su frecuencia de cambio según la expresión o el afecto del texto. Parece que el ritmo armónico más lento es una innovación de Peri para conseguir una mayor expresión dramática.10
Una armonía que ayuda a enfatizar los acentos principales de la poesía.
Libertad rítmica, como en el habla.
Frases musicales que se adaptan a las poéticas.
Yuxtaposición de zonas tonales alejadas como recurso expresivo.
Es decir, melodía, ritmo y armonía están totalmente al servicio del texto.
Esto no quiere decir, sin embargo, que su tratamiento del recitativo sea homogéneo a lo largo de toda la obra. Unos años después, el teórico Giovanni Battista Doni (c. 1593 - 1647) hablaría de tres tipos diferentes:
Recitativo especial: lo que actualmente se suele considerar como aria basada en las fórmulas de recitación poética italianas.
Recitativo narrativo (también denominado neutral emocionalmente): aquel en el que hay pocos saltos melódicos y predomina el movimiento conjunto. Presenta un estilo bastante silábico, un registro vocal relativamente restringido y un empleo escaso de las disonancias. La mayoría de Euridice es clasificable dentro de este estilo.
Recitativo expresivo: en comparación con el narrativo, presenta una mayor variedad armónica y métrica, así como un mayor uso de los registros extremos, los saltos y las disonancias melódicas. Se podría decir que deja entrever una concepción más melódica, más cercana a lo que posteriormente se llamaría aria. Ejemplos de ello son Non piango y Antri, ch’a mei lamenti en la escena 2ª, y Funeste piagge en la 4ª escena.
En el pasaje arriba citado de dicho prólogo, Peri también hace referencia a su novedoso uso de las disonancias. Ya no son empleadas exclusivamente como recurso expresivo, sino que en muchas ocasiones sirven para dar impulso a la música, haciendo inestables a las sílabas no acentuadas para que se dirijan hacia las consonantes acentuadas. Esto produce movimientos condenados por la teoría contrapuntística tradicional. Así, al final del texto, Peri dice: “Y espero que el uso de las disonancias, tocadas y cantadas sin miedo, con discreción y adecuadamente (habiendo agradado a tantos y tan honorables hombres) no les cause irritación, especialmente en las arias más tristes y serias de Orfeo, Arcetro y Dafne".
Este prólogo asimismo ha provocado el surgimiento de debate en torno al acompañamiento instrumental. Peri nombra a instrumentistas que participaron en el estreno de la obra: Jacopo Corsi al clave, Grazia Montalvo al chitarrone, Giovanbattista dal Violino a la lira y Giovanni Lapi al laúd. Por un lado, algunos, como Howard Mayer Brown, afirman que la partitura es un mero indicativo de las intenciones del compositor y que, además, en ningún momento Peri dice que fueran los únicos instrumentistas en dicha representación. Además, las partes para instrumentos melódicos agudos no especificados sugieren que hubo una mayor participación instrumental. En el extremo contrario se sitúan estudiosos que, como Tim Carter, afirman que no hubo instrumentos melódicos en el continuo, lo que haría que las disonancias con la voz fueran mucho menos marcadas.
Los coros son mayoritariamente a cinco voces y homofónicos en su tratamiento, aunque en ellos no se puede negar el reflejo de la educación contrapuntística que Peri recibió de su maestro Malvezzi. Buen ejemplo de ello es Al canto, al ballo, que cierra la primera escena.
Euridice ocupa un lugar prominente en la Historia de la Música por ser la primera ópera conservada en su integridad, pero ha sido menospreciada musicalmente al lado de obras posteriores, como Orfeo (1607) de Claudio Monteverdi. Sin embargo, si se estudia más concienzudamente, la partitura muestra muchas de las características que serían desarrolladas en Orfeo, además de una gran variedad musical puesta al servicio de la expresión del texto.

lunes, 26 de agosto de 2013

Efemérides musicales: Oratorio Salomón

1749: en Inglaterra, en el Covent Garden Theatre de Londres, Georg Friedrich Händel presenta su oratorio titulado Salomón.

Salomón, HWV 67, es un oratorio en tres actos de Georg Friedrich Handel compuesto entre el 5 de mayo y el 13 de junio de 1748.
La primera representación tuvo lugar el 17 de marzo de 1749 en el Covent Garden de Londres con escaso éxito. Hubo tres representaciones en 1749 y dos en 1759 en otra versión, pocos días antes de la muerte del autor.
El autor del libreto es desconocido. Parece que se trata de Thomas Morell, aunque Winton Dean afirma que el estilo de las metáforas que se utilizan no se corresponde con el estilo de Morell.
El libreto se basa principalmente en los libros bíblicos de Pimero de los Reyes (1 Reyes 1-11) y el segundo libro de Crónicas (2 Crónicas 1-9) y en relación con la visita de la Reina de Saba, en las Antigüedades judías del escritor judío Flavio Josefo.

domingo, 28 de abril de 2013

Efemérides musicales : Lully y Beethoven

1673: en Francia, Jean-Baptiste Lully estrena su ópera Cadmus et Hermione.

Cadmus et Hermione es una tragedia musical en un prólogo y cinco actos de Jean-Baptiste Lully. El libreto en francés es de Philippe Quinault, basado en Las metamorfosis de Ovidio. Se estrenó el 27 de abril de 1673, en la sala del Juego de Pelota de París.
El prólogo, en honor del rey Luis XIV, representa a Apolo matando al monstruo Pitón. La ópera en sí misma relata la historia de amor entre Cadmo, legendario fundador y rey de Tebas (Grecia), y Hermione, hija de Venus y Marte. Otros personajes incluyen a Palas Atenea, Cupido, Juno y Júpiter.
Con Cadmus et Hermione, Lully da origen a la forma de la tragedia en música (más conocida como tragedia lírica). Lully incorpora elementos de la ópera cómica veneciana, de los los cuales más tarde se aleja, dando origen a una lírica de rasgos propios.
Una transcripción contemporánea de la obertura por Jean-Henri d’Anglebert subsiste hasta hoy como parte del repertorio de clavicordio.
Esta ópera se representa muy poco. En las estadísticas de Operabase aparece con sólo 4 representaciones en el período 2005-2010.
Opéra Comique de París

1810: en Alemania, Ludwig van Beethoven compone su famosa pieza para piano, Para Elisa.

Para Elisa WoO 59 (Für Elise, en alemán) es una bagatela para piano solo, compuesta en La menor por el compositor alemán Ludwig van Beethoven. Es una de las obras más conocidas del compositor. La pieza fue publicada por primera vez en 1867 en una transcripción de Ludwig Nohl, supuestamente basada en un manuscrito autógrafo de cuya existencia no existe prueba alguna. El musicólogo y pianista Luca Chiantore ha demostrado en su monografía Beethoven al piano (Barcelona, 2010) que existen pruebas suficientes como para afirmar que Beethoven no fue quien dio la forma definitiva a esta obra, y que Ludwig Nohl se basó, en realidad, en los esbozos del conocido manuscrito 116 de la Beethoven Haus.
Según una antigua teoría de Max Ünger, la pieza debería su popular nombre a la confusión de Ludwig Nohl a la hora de transcribir el manuscrito original. Debido a la mala legibilidad de la dedicatoria, donde parecía estar escrito «Elise» debe leerse, en realidad, «Therese». Así, la bagatela en realidad es Para Teresa (Für Therese). Therese podría ser Therese Malfatti von Rohrenbach zu Dezza [1792–1851], una joven alumna de Beethoven a la que éste se declaró en 1810 pero ella se casó con un noble y funcionario estatal austriaco, Wilhelm von Droßdik en 1816. Klaus Martin Kopitz apunta la posibilidad de que Elisa fuera Elisabeth Röckel (1793–1883), una soprano alemana y hermana de Joseph August Röckel.
Es, junto con la Sonata op. 27 n.º 14 «Claro de luna» y el primer movimiento de la Quinta Sinfonía, una de las más conocidas piezas de Beethoven, sin olvidar el cuarto movimiento (presto, la Oda a la Alegría) de la Novena Sinfonía.

jueves, 18 de abril de 2013

Biografías de cine: Charles Chaplin (II)

(cont.)
Sólo cuando expiró su contrato con la First National pudo Chaplin rodar su primer largometraje para que lo distribuyera la United Artists, la organización que había fundado junto a Douglas Fairbanks, Mary Pickford y D. W. Griffith cuatro años antes. Una mujer de París (A Woman of París, 1923) fue su primer intento de rodar una película dramática y seria, y se trataba de un proyecto que llevaba mucho tiempo acariciando. Con él pretendía lanzar a la fiel Edna Purviance como actriz dramática, y es innegable que su interpretación sobria y elegante merecía ese esfuerzo, aunque su carrera posterior fuese más bien efímera. Adolphe Menjou le dio la réplica y se convirtió en una gran estrella. El propio Chaplin sólo apareció en un par de planos, haciendo de transeúnte. El argumento de la película parecía extraído de un melodrama victoriano: la tragedia de una sencilla chica de pueblo convertida en “mantenida” e incapaz de decidirse entre un artista y un “playboy”, pero Chaplin aplicó a esa historia un tratamiento visual extremadamente sutil y sofisticado, que influiría decisivamente en la comedia cinematográfica como género.
Sin embargo, para desconcierto y humillación de Chaplin, y a pesar de una entusiasta acogida por parte de la crítica. Una mujer de París fue un desastre comercial, aunque recuperaría las pérdidas que le originó y su confianza en sí mismo con sus dos películas siguientes, La quimera del oro (The Gold Rush, 1925) y El circo (1928), que merecen figurar entre las mejores de su filmografía.
A partir de los 30, Chaplin redujo drásticamente su producción, dedicando hasta cinco años a cada película. Cuando se embarcó en Luces de la ciudad (City Lights, 1931), el sonoro era ya una realidad, y Chaplin había sido testigo de la caída de otras grandes estrellas cómicas del mundo. Decidió no poner en peligro el personaje por él creado, y que le había valido un amplio público internacional, haciéndole hablar. Por tanto, Luces de la ciudad es una película muda con acompañamiento musical. Consiste en una serie de variaciones cómicas en torno a una situación melodramática, la de una florista ciega y el pobre vagabundo, cuyos esfuerzos por devolverle la vista la permiten comprobar al fin la patética realidad de su benefactor.
En Tiempos modernos, la última de las películas de Charlot, se arriesgó a pronunciar unos divertidos trabalenguas; pero, en general, basó toda la película en la mímica y la pantomima, por lo que sigue siendo esencialmente una obra muda. Un alegato contra la pobreza y el orden injusto que impone un capitalismo feroz. Con esta película, Chaplin atrajo sobre sí las iras de los conservadores y puritanos norteamericanos, que le acusaron de “sacar los pies del plato”, e intentar convertirse en un “filósofo”.
Estas críticas aumentaron de tono cuando Chaplin realizó El gran dictador (The Great Dictator, 1940), una sátira cómica sobre el totalitarismo. A pesar de la indignación que subyace bajo la comicidad de la película, el propio Chaplin dijo posteriormente que, de haber sabido la verdad sobre los campos de concentración de Hitler, no habría tenido nunca la osadía de realizarla. Círculo de críticos de Nueva York: mejor actor (Chaplin).
En el cine de Chaplin había estado siempre presente una cierta afición a lo lúgubre y macabro, que salió a la superficie en Monsieur Verdoux (1947), basada en hechos reales, esta obra maestra del genio Chaplin cuenta la historia de Henri Verdoux, un hombre de doble vida. Por un lado es un respetable hombre casado padre de un hijo, pero por otro es un seductor que, bajo otra identidad, se dedica a casarse con viudas ricas a las que posteriormente asesina para quedarse con su fortuna, una especie de Barbazul francés de entreguerras, que se dedica a matar mujeres para poder mantener a su familia. El contraste  filosófico que hace Verdoux entre sus propios crímenes y los asesinatos masivos cometidos durante las guerras no gustó demasiado en los años de la Guerra Fría, y esta película se convirtió en uno de los pretextos de la campaña de descrédito y persecución contra Chaplin, que le llevó a exilarse permanentemente de Estados Unidos en 1953.
La última película americana de Chaplin fue un homenaje nostálgico a su propia infancia y juventud en las callejas y teatros de variedades de Londres. Llena de referencias autobiográficas, Candilejas (Limelight, 1952) contaba la amistad y mutuo apoyo que se prestan un viejo y alcoholizado actor cómico y una bailarina aquejada de parálisis psicosomática. Oscar: mejor banda sonora; Premios BAFTA: Mejor promesa (Claire Bloom). Nominada a mejor película y Círculo de críticos de Nueva York: Nominada a Mejor Actor (Charles Chaplin).
Invirtiendo el proceso, en Gran Bretaña rodó una película sobre Estados Unidos, Un rey en Nueva York (A King in New York, 1957), una amarga y feroz comedia sobre la paranoia y las persecuciones de la era maccarthista. La película alcanza su máxima calidad en las escenas patéticas, en las que Chaplin utilizó a uno de sus hijos, Michael, como una especie de equivalente de los años 50 de El chico, presentando cómo la mente y la conciencia del niño se ven tan castigadas y deformadas por la sociedad como el cuerpo del personaje de Jackie Coogan en El chico.

En 1957, a los 77 años de edad, Chaplin rodó su última película, una agradable comedia romántica titulada La condesa de Hong Kong (A Countess From Hong Kong), que podría haber resultado  mejor y tenido más éxito de no haber recurrido a dos grandes estrellas internacionales, Marión Brando y Sofía Loren, que no se adecuaban a su estilo y forma de trabajar.
Hasta casi el final de su vida, Chaplin trabajó en los preparativos dé una película que habría de titularse The Freak. Sin embargo, nunca se retiró del todo. Había compuesto la música de todas sus películas sonoras (aunque la de Luces de la ciudad fue un plagio, al parecer involuntario, de La violetera, del maestro Padilla); y, en su vejez, se dedicó a componer nuevas partituras para el reestreno de sus películas mudas.
Apenas un año antes de su muerte, ocurrida en 1977, Chaplin había decidido ponerle música a Una mujer de París para su reposición, a pesar de los malos recuerdos que le traía esa película. Había trabajado durante más de ochenta años, y los 62 que le dedicó al cine constituyen todo un «récord» que será difícilmente superable.

Glosario

Music hall fue una forma de espectáculo muy popular en Gran Bretaña entre 1850 y 1960, pero que luego entró en decadencia. Es similar al vaudeville americano y a la revista española presentando entusiastas canciones y actos cómicos-
Sketch: historieta,escena o pieza breve independiente,por lo común de carácter humorístico o sarcástico,que forma parte de un espectáculo o de una obra de teatro,cine o televisión.
Slapstick(traducido del inglés como "bufonada" o "payasada") es un subgénero de la comedia que se caracteriza por presentar acciones exageradas de violencia física que no derivan en consecuencias reales de dolor.

Bibliografía

Charles Chaplin (1965): Historia de mi vida. Madrid: Taurus. 
VV. AA. (1990): Historia Universal del Cine. Barcelona: Planeta.