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martes, 6 de julio de 2021

Película por episodios: la moda de los años sesenta sigue en boga (I)

Como en Los siete pecados capitales (Les sept péchés capitaux, 1962) dirigida por la crème de la Nouvelle Vague, muchas películas con un reparto y créditos pleno de estrellas marcan la historia del cine… Para bien o para mal. Una pequeña reseña.
La película por episodios estaba muy de moda en los años 1960. La idea de los productores era simple: llenar los créditos apoyándose en temas de moda (egoísmo generalizado en Italia, de ahí Monstruos de hoy (I Monstri, 1963); la sexualidad, en Francia, con La francesa y el amor (La française et l'amour, 1960), ofreciendo a los espectadores más historias y estrellas por el mismo precio.
Marina Yaru en Toby Dammit, tercer episodio de Historias extraordinarias (1968), de Federico Fellini, 

En Los siete pecados capitales –una obra durante mucho tiempo desaparecida que acaba de reeditarse en DV–. Se trata, además, una forma de descubrir una generación de nuevos directores que la periodista Françoise Giroud reunió bajo el poético nombre de Nouvelle Vagueu. Curiosamente, falta François Truffau, el líder, probablemente preparando su película, El amor a los veinte años (L'amour à vingt ans, 1962). Pero encontramos, de todos modos, a Claude Chabrol, Jean-Luc Godard, Jacques Demy, Philippe de Broca, Édouard Molinaro y Roger Vadim. Nada mal…
Eddie Constantine y Nicole Mirel en el sketch La Pereza de Jean-Luc Godard en Los siete pecados capitales (1962)
El más divertido (pero sus fans siempre han apreciado como conocedores su humor helvético) es Jean-Luc Godard. En La Pereza, imagina a Eddie Constantine -a quien encontrará dos años más tarde en Alphaville (1964)- preso de un hastío aterrador, probable reflejo, para el joven cineasta, de Francia antes de 1968. Lo vemos dispuesto a pagar una fortuna, en una gasolinera, para alguien que le permitiera no inclinarse para atarse el zapato. Pida un sándwich de tarta "porque es más fácil de masticar". Lo mejor de lo mejor: todavía vago, Eddie deja de acostarse con una estrella, porque "me molesta vestirme después de..."
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lunes, 25 de enero de 2021

Películas por episodios (VII)

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Héroes superpatriotas
Los valores de los seriales estaban compuestos por una mezcla de patriotismo y de defensa de la "ley y el orden". Esto resultó especialmente evidente durante la II Guerra Mundial cuando los "malos" nazis o japoneses se ocultaban en los medios más insólitos, desde las llanuras de Texas hasta las selvas africanas. El racismo era descarado, sobre todo en las películas de la jungla, y el "peligro amarillo" constituyó una de las fuentes de inspiración de los seriales desde el primer momento, siendo especialmente evidente en The Yellow Menace (1916) y Los tambores de Fumanchu (Drums of Fu-Manchu, 1940).
Durante la Guerra Fría se pusieron de moda los agentes del comunismo aunque en ningún caso fueron tan explícitamente identificados o universales como los malos del Eje durante la guerra. Entre los ejemplos cabe destacar Canadian Mounties vs Atomic Invaders (1953), en la que un grupo de agentes extranjeros utilizaban un circo como fachada tras la que se ocultaba una trama destinada a arruinar el sistema financiero estadounidense, de forma que, tal como decía unos de los "malos": "Todos los países del mundo se vean obligados a comerciar con mi país". 
A pesar del patriotismo y moralismo de los seriales, los burócratas de la ofician Hays y los grupos de censores les prestaron una gran atención, debido sobre todo por estar destinados a un público juvenil, esencialmente "impresionable". Una de las mayores quejas de los censores consistía en que el esquema del serial aseguraba que el "malo" saliese siempre triunfante, salvo al final. No obstante, inexplicables caprichos de la censura permitían la inclusión de escenas de violencia que habrían sido prohibidas en películas normales. Por ejemplo, en el serial de 1939 Zorro's Fighting Legion se permitía al héroe marcar con una Z la frente de su oponente. Un año después, cuando Tyrone Power hizo lo mismo en The Mark of Zorro (1940), la oficina Hays insistió en que esa escena fuese eliminada de la copia final.
A partir de 1956 no se han vuelto a producir seriales. La muerte del serial suele atribuirse no sólo a los cambios económicos que destruyeron la viabilidad de las producciones "en cadena" de Hollywood, sino también a un supuesto refinamiento del público que convertía en anticuados y desfasados eso "pueriles" entretenimientos. Pero, en los últimos años, el serial ha experimentado una sorprendente resurrección, como en uno de esos asombrosos rescates en el último memento que permitían al protagonista escapar del peligro inminente que le amenazaba al final de un episodio. 
Personajes favoritos de todos los tiempos como Superman, Flash-Gordon, Buck Rogers, el Llanero Solitario..., han reaparecido en superproducciones espectaculares que tienen con frecuencia dos o más partes. Y, sobre todo, dos de las películas más taquilleras de la historia del cine, La guerra de las galaxias. Episodio IV: Una nueva esperanza (Star Wars, 1977) y En busca del arca perdida (Indiana Jones: Raiders of the Lost Ark, 1981)-, podía citarse otros ejemplos-, han sido pensadas como episodios de series de larga duración, con la única diferencia que hemos tenido que esperar varios años en lugar de semanas para ver la continuación. Así La guerra de las galaxias. Episodio V: El imperio contraataca (Star Wars. Episode V: The Empire Strikes Back, 1981), es la continuación de La guerra de las galaxias. Episodio IV: Una nueva esperanza -en un principio, era la segunda parte-. Los enormes recursos técnicos, financieros y artísticos del cine actual parecen dedicados a la tentativa de recrear para los directores las emociones que experimentaron contemplando los seriales y películas de aventuras de sus progenitores o de su infancia, en sesiones matinales mientras comían ansiosamente palomitas de maíz. 

domingo, 24 de enero de 2021

Películas por episodios (VI)

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7.- Aventuras de ciencia-ficción, como enFlash Gordon (1936), de Frederick Stephani.
8.- Aventuras directas, como enDaredevils of the Red Circle (1939),de William Witney y John English.
9.- Historias de espionajes, como en: Spy Smasher (!942), dirigida por William Witney
10.- Aventuras bélicas, como en: Don Wislow on the Navy (1941), de  Ford Beebe y Ray Taylor.
Muchos seriales tuvieron como protagonistas a héroes popularizados por otros medios, especialmente el cómic (como Superman), la radio (como de The Lone Ranger (1938)) o novelas baratas, como The Shadow (1941). Los argumentos reflejaban esos orígenes poniendo el acento en la acción rápida y en la lucha entre el Bien y el Mal. El Mal solía ser total y absolutos, encarnado en un ser demoníaco que se proponía dominar o destruir el planeta entero. Tanto el "bueno" como el "malo" solía ocultar sus identidades bajo extraños disfraces y nombres falsos. Este recurso cumplía una doble función: la identidad del "malo" era un misterio, mientra que el "bueno" se veía convertido en un superhombre por encima de los restantes mortales, creándose así el llamado "síndrome Superman", tan del agrado del público juvenil e incluso del maduro.
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sábado, 23 de enero de 2021

Películas por episodios (V)

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Emoción y fantasía
El formato físico de los seriales sonoros era prácticamente igual en todos los casos. Comenzaban con un episodio algo más largo (de 20-30 minutos) introduciendo la situación básica y presentando a la "chica" (el simple nombre Pearl White en el título bastaba para asegurar el interés inicial), a los "malos" y al "chico". Luego venía un número menor o mayor de episodios entre doce y quince minutos de duración, cada uno de los cuales terminaba con una situación apurada o de peligro, y con al menos una secuencia de acción en medio, en la que los personajes se perseguían frenéticamente unos a otros. Finalmente, en el último episodio, se resolvía el misterio y el "malo" de turno se veía sumariamente eliminado. 
En su último serial (1952), Buster Crabbe interpretaba aun piloto 
de las Fuerzas Aéreas de USA convertido en rey de la jungla
Cabe distinguir diez tipos básicos de trama:
1. Científicos locos o malvados como enEl misterioso Dr. Satán (Mysterious Doctor Satan, 1940), dirigido por William Witney and John English. 
2.- Westerns como en: Adventures of Red Ryder (1940).
3.- Historia de la aviación como en: Tailspin Tommy (1934-1935).
4.- Aventuras en la jungla como en: Darkest Africa (1936) o Jungle Jim (1937).
5.- Aventuras policíacas como en: Dick Tracy (1937)
6.- Superhéroes disfrazados como en: Las aventuras del Capitán Maravillas (The Adventures of Captain Marvel, 1941), o en Captain America (1944).
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viernes, 22 de enero de 2021

Las películas por episodios (IV)

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El esquema de los seriales
El esquema de los seriales estaba ya completamente acabado cuando finalizó la I Guerra Mundial. Desgraciadamente, de los aproximadamente doscientos setenta seriales mudos producidos por Hollywood pocos han logrado llegar hasta nuestros días, y sólo es posible visionar unos veinte, y ni tan siquiera enteros todos ellos. Pero el esquema básico se repetía de uno a otro. Desde el punto de vista de los productores, la razón de ser del serial era conseguir que el público acudiese semana tras semana hasta el final, con lo que se esforzaban sobre todo por crear tensión y curiosidad mediante la combinación de una trama misteriosa y de finales llenos de emoción y peligro. 

Riders of Death Valley es un serial de Universal de 1941, con alto presupuesto y con un elenco de estrellas liderado por Dick Foran y Buck Jones. Ford Beebe y Ray Taylor lo dirigieron. También contó con Lon Chaney Jr. en un papel secundario como un secuaz villano. La trama giraba en torno a un grupo de vigilantes de las minas de Oro de California.

Al menos en la primera época de los seriales, estos finales rara vez se resolvían satisfactoriamente. Era, frecuente que, al final, de un episodio, el héroe quedase atado junto a una bomba de relojería que estaba a punto de explotar y que, al comienzo del siguiente apareciese milagrosamente libre e indemne, sin que se ofreciese explicación alguna. Esas trampas descaradas, basadas en la poca memoria de los espectadores, fueron haciéndose cada vez menos frecuentes según se iba mejorando las técnicas de producción. Pero era también normal rodar dos versiones distintas de un mismo final, en el segundo de los cuales se mostraba cómo, casi milagrosamente, el héroe o la heroína conseguían escapara de la trágica muerte o sufrimiento a que parecía condenarle inexorablemente la primera versión. La versión con que finalizaba un episodio podía mostrar el coche del protagonista despeñándose por un precipicio, mientras que la otra versión rodada desde el otro lado del automóvil, y destinada a abrir el episodio siguiente, mostraba cómo se salvaba, saltando en el último momento posible. 

The Phantom Empire es un serial del oeste estadounidense de 1935, dirigida porOtto Brower y B. Reeves Eason y protagonizada por Gene Autry, Frankie Darro y Betsy King Ross. Constaba de 12 capítulos de Mascot Pictures combina los géneros western, musical y de ciencia-ficción. El primer episodio dura 30 minutos, el resto unos 20 minutos. Trata sobre un vaquero cantante que se topa con una antigua civilización subterránea que vive debajo de su propio rancho y que se corrompe por los especuladores codiciosos sin escrúpulos de la superficie. En 1940, un largometraje de 70 minutos editado a partir de la serie fue estrenado bajo los títulos Radio Ranch o Men with Steel Faces. Este fue el primer papel protagónico de Gene Autry, interpretándose a sí mismo como un vaquero cantante.

Los seriales rara vez se exhibían en las salas de estreno de las grandes ciudades, aunque la situación cambió algo a comienzos del sonoro. En 1930, un vehículo para Tim McCoy, The Indians Are Coming, uno de los primeros seriales con sonido, fue orgullosamente anunciado por la Universal como el "primer serial exhibido en Broadway". No obstante, los seriales ocupaban siempre uno de los últimos puestos en los lotes de distribución de Hollywood. Durante la era del sonoro, la Universal y Columbia fueron los dos únicos estudios importantes que siguieron produciendo seriales (69 y 57, respectivamente). Los demás eran producidos por la Republic, un estudio especializado en este género, que rodó un total de 66, y por las Mascot (una de las compañías independientes que se fundió con otras en 1935 para dar lugar a la Republic), y que rodó un total de 24. Entre diversos productores independienyes se rodaron un total de otros 15 seriales. 
Boris Karlof (a la izquierda) como malo en King of the Wild, serial de 1931
John Wayne fue la única estrella de primera fila que accedió a rodar seriales, pero sus tres intentos, Bajo el terror del águila (Shadow of the Eagle), El expreso de la muerte (Hurricane Express), ambas de 1932, y Los tres mosqueteros del desierto (The Three Musketeers, 1933), fueron modestas producciones de serie B entre su primer papel como protagonista, en La gran jornada (The Big Trail, 1930) y su redescubrimiento en La diligencia (Stagecoach, 1939). Algunos seriales estaban interpretados por actores que hacían también películas normales, como Tom Mix, Buck Jones, Tom Tyler, Bela Lugosi y, por supuesto, Buster Crabbe. Pero, en la mayoría de los casos, sus intérpretes eran actores de segunda fila, como Clayton Moore, Tristasn Coffin o Robert Lowery, que en otra clase de películas solían interpretar personajes secundarios, o que se dedicaban exclusivamente al campo de los seriales, como Kirk Alyn y Charles Quigley. 
The Green Archer es el duodécimo seria producido por Columbia Pictures. 
Se basó en la novela homónima de Edgar Wallace de 1923, que había sido adaptada previamente, 
también como serial mudo del mismo nombre en 1925 por Pathé Exchange
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miércoles, 20 de enero de 2021

Las películas por episodios (III)

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Las rivales de Pearl
Siguiéndole los talones a Pearl White en las listas de popularidad se encontraban varias damas igualmente intrépidas y dotadas de recursos. Primer Helen Holmes y luego Helen Gibson, fueron las intérpretes de The Hazards of Helen, dirigida J. Gunnis Davis, J.P. McGowan, Robert G. Vignola, Helen Holmes, Paul Hurst, Leo D. Maloney, una serie de aventuras ferroviarias que resultó ser la más larga de todas, con un total de 119 episodios entre 1914 y 1917. 
The Hazards of Helen (1914-1917)
Pero la mayor rival de Pearl White fue Ruth Roland, que había sido estrella de cine infantil con el nombre Baby Ruth, y que realizó su debut en los seriales de The Red Circle (1915), pasando luego a interpretar una larga serie de éxitos como The Adventures of Ruth (1919), Ruthof the Rockies (1920) y Ruth of the Range (1923). En los años 1920 se la conocía como la "reina de los seriales". 
Resulta interesante constatar que, en tiempos de la I Guerra Mundial, los seriales más populares estaban interpretados todos por mujeres, lo que probablemente constituía un reflejo del nuevo estatus social de la mujer provocado por la guerra. 
Otras heroínas de seriales mudos, como Allener Ray, Grace Cunar, Never Gerber y Louis Lorraine, interpretaban papeles más tradicionales , viéndose rescatadas en los momentos de peligro por los protagonistas masculinos. Walter Miller (que ya en el cine sonoro interpretaría numerosos papeles de "malo"), Joe Bonomo, Eddie Polo (calificado el Hércules de la pantalla), William Desmond y Francis Ford, cuyo hermano, John Ford, intérprete de pequeños seriales, alcanzaría posteriormente la fama como director. 
Otro de los recursos de los seriales mudos, que tuvo continuación en el sonoro, consistía en explotar la popularidad de destacados atletas y estrellas del deporte. Por ejemplo, Jack Dempsey, el campeón del mundo de los pesos pesados, apareció en Daredevil Jack (1920), mientras que su oponente en el ring Gene Tunney intervino en The Fighting Marine (1926). El rey indiscutible del serial de todos los tiempos, Buster Crabbe, también destacó inicialmente como atleta, obteniendo una medalla de oro en natación en los Juegos Olímpicos de 1932. Crabbe alcanzó la inmortalidad en tres seriales sobre Flash Gordon: Flash Gordon (1936), Marte ataca a la Tierra (Flash Gordon's Trip to Mars, 1938) y Flash Gordon conquista el Universo (Flash Gordon Conquers the Universe, 1940), así como Buck Rogers (1939). Interpretó otro cinco seriales entre 1933 y 1952, el primero de los cuales fue Tarzán de las fieras (Tarzan the Fearless, 1933).
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martes, 19 de enero de 2021

Las películas por episodios (II)

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Los primeros seriales
Aunque el serial llegó a ser claramente diferenciable de las series, al principio ambas modalidades se confundían en las películas por capítulos. Las series comenzaron hacia 1908, cuando los productores de diversos países se dieron cuenta de las posibilidades taquilleras de personajes populares con los que el público estaba ya familiarizado. Entre los primeros ejemplos de esta clase de películas cabe destacar Bronco Billy, interpretado por G. M. Anderson, y que comenzó en 1908; la serie francesa de Nick Carter (Nick Carter, le roi des détectives, 1908-1910), de Victorin Jasset, basad en el famoso detective de las novelas policíacas baratas, y toda una serie francesa de westerns protagonizados por Arizona Bill.  
La primera película en capítulos o episodios de la Historia del Cine, What Happened to Mary fue producida en 1912 por los estudios Edison en colaboración con una popular revista femenina, McClur Ladies World. Cada episodio de la película se estrenaba coincidiendo con la publicación de de un capítulo de la historia en la revista, recurso frecuentemente utilizado en los primitivos días del serial. Los doce capítulos del serial What Happened to Mary tenían principio y fin propias, pero iban ligados entre sí a través de las aventuras de una huerfanita (encarnada por Mary Fuller) que intentaba encontrar su lugar en el mundo. La idea tuvo tanto éxito que, en 1913, Edison lanzó una secuela, Who Will Marry Mary? dirigida por Walter Edwin. Estos vehículos para el lucimiento de Mary Fuller se diferenciaban de los seriales posteriores en que carecía de finales emocionantes, y eran más bien melodramas lacrimógenos. El autentico serial no sólo no dejaba a los espectadores en suspenso, sino que también creaba un mundo único, lleno de fantasía e imaginación, en el que la acción constituía el elemento dominante. 
El auténtico serial fue Las aventuras de Catalina (The Adventures of Kathlyn, 1913), dirigido por Francis J. Grandon e interpretado por Kathlyn Williams, calificada como la "muchacha sin miedo". Constaba de trece episodios, en los que la intrépida protagonista se veía envuelta en toda clase de situaciones extrañas y peligrosas en una exótica India. 
En 1914, la Pathé, la compañía que llegaría a dominar el mercado de los seriales mudos, produjo The Perils of Pauline, dirigida por Louis J. Gasnier, Donald MacKenzie e interpretada por Pearl White y que sigue siendo todavía el serial cinematográfico más  recordado de la historia.
El siguiente vehículo para Peral White fue de The Exploits of Elaine (1914), dirigido por 
Louis J. Gasnier, George B. Seitz, Leopold Wharton y Theodore Wharton, en el que se veía ayudada por Arnold Daly en el papel de Craig Kennedy, el popular detective creado por Arthur B. Reeve. Juntos lucharon contra un siniestro malo, llamado "La mano que aprieta", el primero de los numerosos villanos de nombre extravagante que aterrorizarían a los espectadores de seriales. Pearl White repitió su papel en dos secuelas, The New Exploits of Elaine y The Romance of Elaine (ambas de 1915), aparte de interpretar ocho seriales en la década siguiente antes de retirarse definitavemente a Francia en 1924. 
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