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miércoles, 6 de diciembre de 2023

Hace 100 años: Egri csillagok

El 6 de diciembre de 1923 se estrenó la película húngara Egri csillagok, conocida internacionalmente como Stars of Eger, fue dirigida por Pál Fejös e interpretada por Nándor Bihary, Mara Jankovszky, Béla Sziklai, Ili K. Takács, Béla Pogány, Zoltán Makláry, Elemér Baló, Sándor Fülöp, Ferenc Szécsi, Bálint Pap, László Angyal, Gyula Zilahi, Rózsa Szilassy, Dénes Szekula. Productora: Magyar Kultúrház.
Sinopsis argumental: La historia se desarrolla en la primera mitad del siglo XVI y cubre un período de aproximadamente 25 años. Los principales acontecimientos históricos que se abordan son la ocupación incruenta de Buda, la sede de los reyes húngaros, en 1541, y el asedio de Eger en 1552 (ahora en el norte de Hungría) por los turcos, que constituye el tema principal de la novela. La historia también aborda otros temas históricos como el impacto de la Reforma, la discordia entre los húngaros y el Sacro Emperador Romano, así como muchos temas de importancia general como la misericordia, el amor filial y conyugal, la amistad, la confianza y la veracidad. La mayoría de los personajes del libro son personajes históricos, en particular el propio héroe Gergely Bornemissza, aunque la mayoría de ellos han sido fuertemente novelados según las intenciones del autor. La historia de vida de Gergely en la novela está casi completamente inventada, excepto por su papel como oficial durante el asedio de Eger. Éva Cecey, el amor de Gergely y luego esposa, es ficticia; su interpretación en la novela se basa en la "mujer ideal" de Gárdonyi.
Comentario: Es la adaptación de la novela de 1899 Eclipse of the Crescent Moon de Géza Gárdonyi. Una segunda adaptación cinematográfica se realizó en 1968. 

martes, 1 de mayo de 2018

Biografías de cine: Paul Fejos (VI)

(cont.)
Fejos se sintió desilusionado y también secretamente molesto porque no hubieran contado con él para dirigir Sin novedad en el frente (All Quiet on the Western Front, 1930). Dejó la Universal y se pasó a Metro-Goldwin-Mayer, donde dirigió las versiones francesas y alemanas de The Big House (1930). Cuñado sus nuevos proyectos no llegaron a buen puerto, abandonó Hollywood y comenzó una odisea de cuatro años de duraciñon por Francia, Hungría, Austria y Dinamarca.
Fantomas (1931), fue una película muy taquillera, y que llamó la atención de los productores sobre Fejos, pero éste tan inquieto como siempre, era incapaz de permanecer en un mismo sitio durante mucho tiempo. 
Dirigió a la actriz Anabella en María, leyenda húngara (Tavaszi Zamora, 1932), en las versiones húngara y francesa. Se trataba de la historia de la lucha de una madre soltera por salir adelante. También la dirigió en en Tú eres mi amor (Sonnenstrahl, 1933), sobre una joven pareja de Viena. 
Ambas películas era delicadas mezcla de fantasía, romanticismo y agudas observaciones personales, y las dos tuvieron buenas críticas, pero no demasiado éxito popular.
En 1935 abandonó el cine de ficción y se consagró el resto de su carrera a los documentales. 
Como director de la institución Wenner-Gren, se convirtió en una figura destacada de la comunidad científica internacional, y su fama superó a la que había conseguido dirigiendo películas. Falleció en Nueva York el 23 de abril de 1963. Parece ser que para él Hollywood había sido un experimento más. 

jueves, 26 de abril de 2018

Biografías de cine: Paul Fejos (V)

(cont.)
El argumento de Broadway gira en torno a los esfuerzos de un pobre diablo por escapar de un grupo de gánsters y por conseguir triunfar en el mundo del espectáculo. Pero el cabaret Paradise de Fejos era mucho mayor y más lujoso que cualquiera de los existentes en el país, y los espectadores que comprendieron lo absurdo de la situación, rechazaron la película, que se había lanzado diciendo que era la primera sonora que había superado el millón de dólares. Fejos se dedicó a divertirse y a experimentar con su gigantesca grúa, y se olvidó de la historia. Cuando una mujer de la limpieza entraba en el club, la cámara retrocedía y se elevaba majestuosamente hasta el techo, para bajar nuevamente y mostrar lo que estaba haciendo la mujer desde otro punto de vista. Hall Mohr recordó, vivamente, estos experimentos: "Durante el rodaje de uno de los números musicales, hicimos girar y dar vueltas a la grúa con la cámara encima, fotografiando a todos los que se encontraban en el decorado como si estuviéramos montados en un tiovivo. En aquella época se pensaba que, si una escena hacía que el público se sintiera marcado, era una gran escena."
Evelyn Brent, Merna Kennedy y Glenn Tryon en Broadway (1929)
Tras Broadway, Fejos comenzó la producción de La Marseillaise, una epopeya sobre la Revolución francesa, que terminó estrenándose con el título Captain of the Guard (1930). Rodó impresionantes escenas de masas de la toma de La Bastilla, utilizando los antiguos decorados de El jorobado de Nuestra Señora (The Hunchback of Notre Dame, 1923), pero, al cabo de unas cuantas semanas, fue despedido de la película, y sustituido por John S. Robinson, que fue el único que apareció en los títulos de créditos. 
Fejos prefirió trabajar en un vehículo para el director de banda Paul Whiteman, que había sido contratado por la Universal para aparecer en un gran musical. Whiteman y sus músicos fueron instalados en la Universal City, mientras que Fejos desarrollaba su tratamiento: Whiteman sería en la película un músico pobre de San Francisco que descubre el secreto del jazz en las calles de la ciudad y los revela al mundo. Pero tendría que pasar toda una década hasta que los musicales estuvieran listos para esta clase de historia, y Laemmle Jr. desilusionado ya con un cineasta tan experimental como Fejós le confió El rey del jazz (King of Jazz, 1930), a John Murray Anderson, un director de Broadway, que la convirtió en una espectacular revista. 
Carl Laemmle Jr. (derecha) y Paul Whiteman en El rey del jazz ( King of Jazz, 1930)
(cont.)

domingo, 22 de abril de 2018

Biografías de cine: Paul Fejos (IV)

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Aunque con frecuencia, igual de espectaculares, las posteriores películas americanas de Fejos no estuvieron igual de bien realizadas. En el verano de 1928 comenzó a escribir el guión de Magia roja (Erik The Great), que se estrenó finalmente con el título de The Last Performance (1929). Estaba interpretada por Conrad Veidt, como un mago enamorado de su joven ayudante, Mary Philbin. Sin embargo, ella se enamora de de un nuevo compañero  (Leslie Fenton) y Veidt planea una sangrienta venganza. Concebida originalmente como una película muda, se añadieron también escenas de diálogos, y finalmente la película fue parcialmente hablada, produciéndose además versiones para mercados extranjeros en alemán y húngaro. Al tratarse de un simple melodrama, no había nada en ella que atrajera a Fejos de manera especial, y la película se resiente de un guión deficiente y de una labor de dirección no demasiada afortunada. parece que toda la energía de que disponía, Fejos se encontraba centrada en la preparación de su siguiente película, a punto de iniciarse, y titulada Broadway (1929). 
The Last Performance (1929)

Demasiadas luce en Broadway

Un tremendo éxito teatral, obra de George Abbot y Philipp Dunning, Broadway fue comprada por la Universal al increíble precio de 225.000 dólares. Pero tardaron más de un año en poner manos a la obra, mientras que casi todos los estudios de Hollywood se dedicaban a producir imitaciones baratas de dicha obra: Lights of New York (1928), la primera película "cien por cien hablada" de la Warner, es uno de los mejores ejemplos. Cuando se decidieron por fin llevar la obra a la gran pantalla, el estudio consideró que su inversión sólo estaría justificada convirtiéndola en una superproducción espectacular. Fejos y Laemmle comenzaron a pensar en un tratamiento adecuadamente grandioso. 
Lights of New York (1928)
Los últimos años del cine mudo se caracterizaron por una creciente fascinación por los movimientos de cámara, y Fejos deseaba que Broadway fuese la obra definitiva en este sentido. Junto con el director de fotografía, Hal Mohr, diseño la llamada "grúa Broadway", una plataforma móvil para la cámara, subida a un brazo de 14 metros de longitud. La grúa podía avanzar a la velocidad de 32 Km/h, e iba equipada con sus propios generadores de electricidad. Su brazo podía moverse en círculos de 360 grados a cualquier  altura que se quisiera, o realizar un movimiento en arco de 180 grados de un lado a otro. Por supuesto, en los estudios Universal no había un plató la suficientemente grande para una grúa así , por lo que hubo que construir uno exprofeso, y una vez construido, el director artístico, Charles D. Hall situó en su interior un gigantesco decorado de night club "cubista". 
Paul Fejos y su equipo de cámara consiguieron en la película Broadway grandiosidad y estilo al mismo tiempo
(cont.)

martes, 17 de abril de 2018

Biografías de cine: Paul Fejos (III)

En la universidad, Carl Laemmle Jr., el hijo del fundado y presidente de la compañía, que tenía sólo diecinueve años, estaba siendo preparado para ponerse al frente de la producción. El estudio había ganado mucho dinero con western, películas en episodios y melodramas rurales, pero ahora estaba dejándose sentir un nuevo deseo de respetabilidad. Los directores Paul Leni y E. A. Dupont y el actor Conrad Veidt acababan de llegar de Alemania, y Laemmle Jr. deseaba acelerar la importación de talentos europeos. 
Paul Fejos (a la izquierda) y camarógrafo Rudolf Frederiksen en Madagascar en agosto de 1935
Antes de morir en 1980, se preguntó a Laemmle Jr. si había decido contratar a Paul Fejos y encomendarle alguno de los proyectos de la Universal, tras ver The Last Moment, contestando que lo había hecho basándose únicamente en las críticas , y que no había llegado a ver la película jamás. 
Con Carl Laemmle Jr. como productor, Fejos contó con todas las instalaciones y medios de la Universal. Su primera película fue Soledad (Lonesome, 1928), un asombroso estudio sobre un día en la vida de dos habitantes de Nueva York. Abordaba un tema de ficción con el aire desapasionado propio de un documental antropológico; a diferencia de Y el mundo marcha (The Crowd, 1928), de King Vidor, que es una película casi épica en la que un joven solitario impulsado por la ambición y el idealismo se enfrenta a la vida en el Nueva York de principios del siglo XX. Las duras condiciones que impone esta realidad desmitifican el mítico sueño americano.
Soledad resulta fría y distante pero técnicamente perfecta. Utilizando los efectos ópticos más avanzados, contaba unas cuantas horas en las vidas de dos personas, Mary y Jim, dos solitarios personajes de la gran ciudad, se encuentran de casualidad en un parque de diversiones. Pasan el día juntos, recorriendo la playa y vistando los juegos mecánicos. De improviso, la multitud y una tormenta conspiran para separarlos. ¿Se volverán a ver? Se convirtió en precursora de la posterior obra de Fejos en América Central, Madagascar y Siam. Cuando apareció el sonoro, se incluyeron en la película algunas escenas de diálogos, pero la torpeza de estos episodios sirve únicamente para demostrar la categoría y calidad del resto de la película. 
Fotograma de Soledad (Lonesome, 1928)
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miércoles, 11 de abril de 2018

Biografías de cine: Paul Fejos (II)

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Ese mismo año embarcó para América con la intención de completar sus estudios médicos. pero un golpe de suerte, consiguió un importante cargo en el Rockfeller Institute, pero aún así siguió siendo asesor del Theatre Guild sobre obras de "atmósfera húngara". Al poco tiempo el atractivo de las candilejas alejó a Fejos de las investigaciones médicas, y se encaminó a Hollywood. Pero, mientras que otros inmigrantes europeos llegaban ya con el contrato en el bolsillo. Fejos atravesó todo el país en un Buick de segunda mano. 
En Soledad (Lonesome, 1928), una muchacha (Barbara Kent)  se da cuenta que está enamorada tras un encuentro casual. Las circunstancias le lleva a la soledad de su habitación sin saber que el hombre que provocado en ella esos sentimientos vive en el apartamento de al lado. 
Vendió algunos argumentos a productores modestos, pero el problema de llegar a grandes estudios parecía insuperable. Carecía de reputación en Hollywood, y, al parecer, no obtuvo la menor ayuda ni cooperación de los húngaros instalados allí. Finalmente, decidió seguir un camino abierto por Josef von Sternberg unos cuanto años antes. Con 5.000 dólares en metálico produjo un largometraje, una película destinada a anunciar la aparición de un nuevo talento. The Salvation Hunters (1925) de Sternberg, le había abierto las puertas y había sido distribuida por la United Artists gracias a la favorable impresión causada por una proyección privada para Douglas Fairbanks y Charles Chaplin. Fejos consiguió un éxito parecido con El último momento (The Last Moment, 1928). 

Un momento perdido

No se conservan copias de El último momento pero, a juzgar por la respuesta de la crítica que obtuvo, debió ser una película más que notable. Fejos y su director de fotografía Leon Shamroy, contaban en "flshback" la vida de un suicida según va pasando por delante de sus ojos antes de morir. Las limitaciones presupuestarias obligaron a Fejos a crear unos vestuarios y unos decorados imaginativos, mientras que unas innovadoras puestas en escena y labor de cámara contrarrestaron otras insuficiencias. En Estados Unidos y durante el período 1927-28, se realizaron alguna películas experimentales de una o dos bobinas, pero El último momento fue el primer largometraje experimental de ficción realizado allí.
En  Man och kvinna (en inglés En Handfull Ris, 1938), fue un documental sobre los habitantes de Siam, realizado para un productor sueco.

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sábado, 7 de abril de 2018

Biografías de cine: Paul Fejos (I)

Entre los primeros europeos que invadieron Hollywood durante la era del cine mudo se encontraba el húngaro Paul Fejos, un hombre que se dedicó a simultáneamente a dos carreras, la de científico renombrado y la de admirado director de cine. 
Muchos de los que llegaron a Hollywood durante la era del cine silente para hacer películas adoptaban algunas señas de distinción que los diferenciasen del resto. Hubo muchos realizadores que colocaron un "von" entre su nombre y su apellido, y más de un "doctor", como por ejemplo un joven húngaro llamado Paul Fejos.   
En la Meca del Cine todo el mundo era sospechoso de engaño y fraude, y los títulos honoríficos más, por lo que, cuando llegó a Hollywood, todo el mundo pensó que el título de doctor que anteponía a Fejos a su nombre era simplemente producto de su imaginación centroeuropea. Pero, en este caso, los escépticos no tenían razón. 
Paul Fejos (derecha) con los actores de la película Broadway (1929)
Paul Fejos había llegado a Hollywood en 1927, y a diferencia de sus compatriotas Michael Curtiz y Alexander Korda, no lo hizo directamente desde las capitales del cine europeas, sino desde el Rockefeller Institute de Nueva York, donde había pasado el período comprendido entre 1924-26, como ayudante de investigación. A lo largo de toda su carrera, Fejos saltó continuamente de sus estudios científicos al cine, combinándolo siempre que fuera posible y enriqueciendo ambos campos con su habilidad técnica e imaginación. 
Fotograma de The Last Moment (1928)
Había nacido en Budapest el 23 de enero de 1897, su verdadero nombre era Pál Fejös. Hijo de un pequeño farmacéutico que murió mientras Paul era todavía un niño. Su precoz deseo de estudiar medicina se vio imposibilitado por la guerra que pasó en el frente italiano organizando representaciones teatrales. Tras el Armisticio, se benefició de la expansión de la industria cinematográfica húngara, y, en 1920, realizó su primera película. Para 1923 había dirigido siete largometrajes húngaros, muchos de ellos "thrillers", inspirados por populares películas francesas y americanas de la época. 
María, leyenda húngara (Tavaszi zápor, 1932)
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