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jueves, 20 de noviembre de 2014

Efemérides de cine: Un hombre acusa

El 15 de noviembre de 1952 se estrenó la película Un hombre acusa (The Turning Point), dirigida por William Dieterle. Protagonizada por William Holden, Edmond O' Brien, Alexis Smith, Tom Tully, Ed Begley, Danny Dayton, Adele Longmire, Ray Teal, Ted de Corsia, Don Porter, Howard Freeman, Neville Brand. Productora y distribuidora: Paramount Pictures.
Sinopsis argumental: John Conroy, fiscal del distrito, emprende una cruzada contra el sindicato del crimen, pero la mafia tiene muchos funcionarios de la ciudad bajo su control. Está asistido por un periodista, Jerry McKibbon, pero Conroy piensa que no es lo suficientemente fuerte como para manejar esta tarea casi imposible.
Comentario: Buen cine de Dieterle en esta intriga del abogado íntegro en lucha contra el crimen y la corrupción que es Un hombre acusa. En la película hay austeridad, densas atmósferas. Es un trabajo serio que se beneficia de un reparto ejemplar, con prodigiosas interpretaciones, sobre todo de esos magníficos actores secundarios que son Edmond O'Brien y Ed Begley.

lunes, 27 de octubre de 2014

Efemérides de cine: La dama del lago

El 23 de octubre de 1947 se estrenó la película estadounidense La dama del lago (Lady in the Lake), dirigida por Robert Montgomery. Protagonizada por Robert Montgomery, Audrey Totter, Lloyd Nolan, Tom Tully, Leon Ames, Jayne Meadows, Dick Simmons, Morris Ankrum. Productora y distribuidora: Metro-Goldwin-Mayer (MGM).
Sinopsis argumentalUna editora literaria (Audrey Totter) encarga al detective Phillip Marlowe (Robert Montgomery) encontrar a la misteriosa mujer de su jefe (Leon Ames), que supuestamente ha huido con un amante (Richard Simmons) y tal vez ha provocado una muerte.
Comentario: Singular película de cine negro, intriga y misterio, realizado por el actor y director Robert Montgomery, basada en la novela homónima de Raymond Chandler. 
La obra desarrolla una historia compleja, enmarañada y confusa, de difícil solución y prácticamente imprevisible. Incorpora suplantaciones de identidad, dobles identidades, confusiones, informaciones falsas destinadas a confundir a los familiares y al detective, contradicciones y referencias ambiguas e inconcretas. Con estos y otros elementos, el relato trata de componer una historia en la que la intriga y el misterio se adueñan de la sala, captan la atención del público y dan cuerpo a un drama criminal no exento de vigor, que pese a sus pretensiones queda resuelto de un modo solo correcto y aseado, pero sin el brillo que acompaña a adaptaciones de otras novelas del mismo autor. 
No faltan las referencias críticas a las míseras retribuciones que obtienen los novelistas y a la necesidad que tienen de emplearse a fondo para conseguir llevarlas a niveles no humillantes. Critica los prejuicios y las actitudes localistas que crean aislamiento y exclusión. Denuncia las penosas condiciones de vida de los periodistas a los que se exigen jornadas prolongadas de espera en espacios reservados que no reúnen las debidas condiciones. En este sentido, muestra una sala de prensa en la que los periodistas agotados descansan, uno de ellos echado sobre una mesa, en unas horas tan señaladas como las de Nochebuena. Lamenta la falta de eficacia de la policía que ante problemas confusos carece de reflejos para hallar vías rápidas y eficaces de salida. Elogia la figura de la mujer trabajadora, independiente y autónoma, que sabe lo que quiere y sabe cómo conseguirlo. En esta línea presenta con simpatía la declaración, entonces insólita, de una mujer a un varón (Quiero ser tu chica).