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domingo, 5 de enero de 2014

Efemérides musicales: Requiem de Mozart

El 2 de enero de 1793 Wolfgang Amadeus Mozart estreno su Requiem (KV
Última página del Réquiemcompuesta personalmente por Mozart.
626).
La Misa de Réquiem en re menor está basada en los textos latinos para el Réquiem, es decir, el acto litúrgico católico celebrado tras el fallecimiento de una persona. Se trata de la decimonovena y última misa escrita por Mozart. Mozart murió antes de terminarla, en 1791.
En junio de 1791, Mozart ofreció en Viena uno de sus últimos conciertos públicos; tocó el Concierto para piano n.º 27 (KV 595). 
Días antes en su casa se presentó un desconocido, vestido de negro, que rehusó identificarse y encargó a Mozart la composición de un réquiem. Le dio un adelanto y quedaron en que regresaría en un mes. Pero el compositor fue llamado desde Praga para escribir la ópera La clemencia de Tito, para festejar la coronación de Leopoldo II.
Cuando subía con su esposa al carruaje que los llevaría a esa ciudad, el desconocido se presentó otra vez, preguntando por su encargo. Esto sobrecogió al compositor.
Más tarde se supo que aquel sombrío personaje (al parecer, llamado Franz Anton Leitgeb) era un enviado del conde Franz von Walsegg, músico aficionado cuya esposa había fallecido. El viudo deseaba que Mozart compusiese la misa de réquiem para los funerales de su mujer, pero quería hacer creer a los demás que la obra era suya y por eso permanecía en el anonimato.
Según la leyenda, Mozart, obsesionado con la idea de la muerte, desde la de su padre, debilitado por la fatiga y la enfermedad, muy sensible a lo sobrenatural por una supuesta vinculación con la francmasonería en esa época de su vida. e impresionado por el aspecto del enviado, terminó por creer que éste era un mensajero del Destino y que el réquiem que iba a componer sería para su propio funeral.
Mozart, al morir, consiguió terminar tan solo tres secciones con el coro y órgano completo: Introitus, Kyrie y Dies Irae. Del resto de la Secuencia dejó las partes instrumentales, el coro, voces solistas y el cifrado del bajo y órgano incompletos, además de anotaciones para su discípulo Franz Xaver Süssmayr. También había indicaciones instrumentales y corales en el Domine Jesu y en el Agnus Dei. No había dejado nada escrito para el Sanctus ni el Communio. Aunque en un principio Constanze, su viuda, pidió al músico de la Corte Joseph Leopold Eyblerque terminase el Réquiem, fue su discípulo Süssmayer quien lo acabó (siguiendo las directrices de Mozart), completando las partes faltantes de la instrumentación, agregando música en donde faltaba y componiendo íntegramente el Sanctus. Para el Communio, simplemente utilizó los temas del Introito y el Kyrie, a manera de reexposición, para darle cierta coherencia a la obra.
Una de las principales influencias de esta obra puede hallarse en el Réquiem de Michael Haydn compuesto en el año 1771 para la muerte del arzobispo de Salzburgo S. C. Schrattenbach.
Aunque al parecer se interpretaron extractos del Réquiem en una misa en memoria de Mozart celebrada el 10 de diciembre de 1791, el estreno de la obra completa se produjo en Viena el 2 de enero de 1793 en un concierto en beneficio de la viuda del músico austríaco, (Constanze Weber). Fue interpretado de nuevo el 14 de diciembre de 1793, durante la misa que conmemoraba la muerte de la esposa del conde Walsegg y bajo la dirección del propio conde.
Después de esta interpretación, el conde Walsseg realizó una reducción para quinteto de cuerda, pero la obra no volvió a interpretarse bajo su patrocinio.
El Requiém de Mozart esta dividido en 7 bloques. Algunos de ellos, a su vez, se subdividen en otras partes más pequeñas. Cada una de las partes de la obra tiene un final y dependiendo de la interpretación y del director el puente entre una y otra tendrá una mayor o menor duración. Cada una de las partes tiene unos interpretas, coro, coro+soprano, etc. Estas son las partes en las que se divide:
1. Introitus: Requiem Aeternam (coro y soprano)
2. Kyrie Eleison (coro)
3. Seqentia:
    1. Dies Irae (coro)
    2. Tuba Mirum (soprano, contraalto, barítono y tenor)
    3. Rex Tremendae (coro)
    4. Recordare, Jesu Pie (soprano, contraalto, barítono y tenor)
    5. Confutatis Maledictis (coro)
    6. Lacrimosa Dies Illa (coro)
4. Offertorium:
    1. Domine Jesu (coro, soprano, contraalto, barítono y tenor)
    2. Hostias (coro)
5. Sanctus (coro)
6. Benedictus (coro, soprano, contraalto, barítono y tenor)
7. Agnus Dei (coro)
8. Communio: Luz Aeterna (coro)

lunes, 30 de septiembre de 2013

Efemérides musicales y cinematográficas: La flauta mágica.

El 30 de septeimbre de 1791, en el Theater an der Wien de Viena (Austria) se estrena La flauta mágica, la última ópera compuesta por Mozart.
La flauta mágica (título original en alemán, Die Zauberflöte) es un singspiel en dos actos con música de Wolfgang Amadeus Mozart y libreto en alemán de Emanuel Schikaneder. Es la última ópera escenificada en vida del compositor y estrenada bajo la dirección del propio Mozart, apenas dos meses antes de su muerte. El singspiel es un tipo de ópera popular cantada en alemán, en el que se intercalan partes habladas. Además de ser gran obra musical expresa unos valores a modo de crítica.
Cuando Mozart estrenó La flauta mágica tenía treinta y cinco años y sólo le quedaban dos meses de vida. El empresario teatral Emanuel Schikaneder pasaba graves apuros económicos y el compositor, gran amigo suyo desde los años de juventud y en su misma situación financiera, resolvió escribir para él una obra que podría dar dinero. Al conocer que un teatro rival iba a estrenar otra ópera con igual asunto, se modificó por completo la acción dotándola, además, de una significación simbólica supuestamente de acuerdo con ciertas prácticas masónicas, logia a la que según algunos autores pertenecían. El elemento mítico y maravilloso adquirió en La flauta mágica un gran relieve.
Schikaneder era hermano masón de Mozart. Fue el primero que interpretó a Papageno, mientras que el papel de la Reina de la Noche era interpretado por Josepha Hofer, cuñada de Mozart. Otros intérpretes del estreno fueron: Benedikt Schack (Tamino), Anna Gottlieb (Pamina), Franz Xaver Gerl (Sarastro), Johann Joseph Nouseul (Monostatos), Herr Winter (Orador) y Barbara Gerl (Papagena). Interpretaron a las tres damas Mlle Klöpfer, Mlle Hofmann y Mme Elisab[e]th Schack; a los tres muchachos Anna Schikaneder, Anselm Handelgruber y Franz Anton Maurer; a los dos sacerdotes Johann Michael Kistler y Urban Schikaneder y, finalmente, los dos hombres armados fueron Johann Michael Kistler y Herr Moll.
Según muchos historiadores y críticos, podría haber influencias masónicas en la ópera, ya que Mozart fue iniciado la logia masónica de Viena llamada Zur Wohltätigkeit ("La Beneficencia") el 14 de diciembre de 1784. Cuando se produjo el estreno de La flauta mágica, la masonería acababa de ser prohibida en el imperio austriaco por su relación en ese país con los Iluminados de Baviera. Muchas de las ideas y motivos de la ópera recuerdan los de la filosofía de la ilustración.
La flauta mágica sigue siendo importante dentro del repertorio operístico estándar y aparece como la número 1 en la lista de Operabase de las óperas más representadas en todo el mundo para el período 2005-2010. Su estatus como obra maestra de la ópera es incuestionable y ciertamente único dentro del más reducido ámbito del singspiel, donde no tiene comparación posible.
Algunas de sus melodías son muy familiares, como el dúo de Papageno y Papagena, o el aria de coloratura de la Reina de la Noche titulada Der Hölle Rache kocht in meinem Herzen (La venganza del infierno hierve en mi corazón) y el aria del príncipe Tamino.
El argumento de la ópera ha sido muy discutido. Mientras que muchos investigadores la ven simplemente como un cuento de hadas, otros la ven llena de simbolismo y referencias a la masonería. En ese sentido, y a pesar de la fuerte influencia de la cultura popular, La flauta mágica es una guía de una iniciación masónica según el Rito Zinnendorf. De igual modo, muchos autores —entre ellos Gérard Gefen—, han visto una prefiguración de Ignaz von Born en el papel de Sarastro. Von Born era un individuo con gran influencia en la masonería austríaca de la época, y fue quien apadrinó el ingreso de Mozart a la misma. Mucha gente considera que el triple acorde de la obertura de esta ópera es un claro signo masónico (la "batería masónica"), que anunciaría el carácter propagandístico de la obra, con objeto de difundir la masonería en un momento en el que el Imperio austrohúngaro intentaba prohibirla. Asimismo, el tema de la lucha entre la luz y la oscuridad, es un símbolo recurrente en las enseñanzas masónicas. 
Se cree que el libreto pudo estar inspirado en la obra Lulú o la flauta mágica, pero también que pudo tener otras fuentes, como Rey de Egipto, de Philippe von Greber o Sethos, de Jean Terrason.

Argumento

Acto I

Cuadro I: En las Tierras Rocosas. Papageno.

El príncipe Tamino llega hasta tierras rocosas perseguido por una serpiente. Ha perdido su arma y ruega por su vida hasta que se desmaya (Zu Hilfe! Zu Hilfe!). Pero enseguida es salvado por las Tres Damas (Die Drei Damen), que matan al monstruo. Al ver al joven se enamoran de él, pero le abandonan con la promesa de volver de nuevo. Tamino se despierta, aturdido, junto a la serpiente, cuando oye un silbar. Papageno, un ser mitad pájaro y mitad persona, con una gran jaula a sus espaldas, se le acerca cantando (Der Vogelfänger bin ich ja).
Cuando Tamino habla con él le pregunta quién es. Es el pajarero de la Reina de la Noche (Die Königin der Nacht), quien le da comida a cambio de pájaros. Hablando, Tamino cree que Papageno mató a la serpiente y lo salvó. Papageno sobre esto no le dice nada. En este momento se oye la voz de las Tres Damas que, al ver que Papageno ha mentido, le cierran la boca con un candado de oro. Al dirigirse a Tamino, le entregan un retrato de una bella joven. Si él no permanece indiferente, fama, honor y felicidad le darán por recompensa.
En la intimidad, Tamino muestra con su canto cuánto le gusta ella (Dies Bildnis ist bezaubernd schön). No sabe quién es la retratada, pero sabe que le enamora.
Las Tres Damas aparecen ante Tamino y le dicen que la Reina escuchó su canto y ha querido que sea él quien rescate a su hija. Es Pamina, la hija de la Reina de la Noche, y está secuestrada por un demonio llamado Sarastro, que vive en un castillo muy bien vigilado. Entonces, decidido, Tamino se propone salvar y liberar a Pamina. De repente se oye un trueno y cae la noche. Las montañas se abren dando paso a la Reina de la Noche, que viene sentada sobre un trono de estrellas, haciéndose la oscuridad detrás de ella. En su delicada y completa aria de tres tiempos distintos (Oh zittre nicht, mein lieber Sohn!) persuade a Tamino para que la rescate y, a cambio, dejará que se quede con ella para siempre. Después de esto, la Reina se retira entre las montañas y el día se hace de nuevo.
Tamino, pensando en soledad si lo que ha visto es cierto, se encuentra con Papageno en el camino, que no puede hablar por el castigo (Hm, hm, hm). Entonces aparecen las Tres Damas, que liberan a Papageno de su castigo, pero éste no debe mentir nunca más: ¡el castigo debe servir de advertencia! A Tamino le ofrecen una flauta mágica de oro, que modifica el estado de ánimo de aquel que la escuche, hace más feliz a los hombres, al triste le vuelve alegre y al soltero enamorado. Papageno debe acompañar a Tamino, pero éste tiene miedo de Sarastro; abandonaría a Tamino por no ir. Las Damas, para evitarlo, le regalan unas campanillas de plata mágicas que le protegerán con su sonido. Se despiden de ellos diciéndoles antes que, para guiarse y encontrar el castillo, han de seguir a tres muchachos jóvenes, bellos, nobles y sabios.

Cuadro II: En la Habitación con Jeroglíficos del Palacio de Sarastro

Unos esclavos y Monostatos entran con Pamina, la sujetan y la atan. Esta intenta evitar a Monostatos, quien la acosa y la desea. Se acerca a ella sin saber con qué intenciones (Du feines Täubchen, nur herein!). En ese momento entra Papageno, que encuentra a Pamina junto al negro Monostatos. Ambos se asustan por la extraña apariencia del otro, y escapan, pero Papageno regresa y se presenta ante Pamina y le dice que hay un príncipe enamorado de ella que la va a rescatar por encargo de su madre la Reina. Antes de salir, cantan un dúo sobre la necesidad que sienten de amor en las vidas (Bei Männern, welche Liebe fühlen).

Cuadro III: En el Bosque ante el Palacio de Sarastro

Tamino es conducido por los tres muchachos hasta el palacio de Sarastro, quienes le dicen que sea firme, paciente y callado. El templo tiene tres puertas: en el medio, la puerta de la Sabiduría, a la derecha, la de la Razón, y a la izquierda, la de la Naturaleza. Entra por la puerta de la Sabiduría porque las otras le impiden pasar, Atrás! (Zurück!). Se presenta ante él un orador al que le pregunta, pero sus respuestas le crean mucha confusión (Zum Ziele hin führt dich diese Bahn). Parece ser que Sarastro no es malvado, según cuenta, que lo que hace es proteger a Pamina, pero que no puede decir más por un juramento. Tamino, que lo que quiere es encontrar a Pamina, empieza a tocar su flauta, cuyo sonido atrae a los animales del bosque. Al tocar la flauta se oye la melodía que siempre toca Papageno (Wie stark ist nicht dein Zauberton).
Pamina y Papageno buscan también a Tamino y oyen su flauta. Monostatos, al oír a Papageno, aparece e intenta atraparles. Llama a sus esclavos, que vienen con cadenas, pero Papageno utiliza el regalo de las Tres Damas y con sus campanillas les detiene y les hace bailar y cantar (Schnelle Fuesse, rascher Mut).
Ahora se oyen trombones y Sarastro es anunciado por un coro invisible (Es lebe Sarastro, Sarastro lebe!). Entra de forma triunfal, con sus sacerdotes y montado en un carro tirado por seis leones. Pamina le implora que le perdone su huida; ella quería escapar de Monostatos, quien le estaba acosando. Sarastro todo esto ya lo sabía, y sabe además que está enamorada de Tamino. Si sigue con su madre perderá su felicidad, dice Sarastro, ese es el motivo de su secuestro, la Reina no debe cumplir ya la función de madre, sobrepasa la esfera que le corresponde.
Tamino entra sujetado por Monostatos y los dos jóvenes se reconocen y pronto se abrazan fuertemente, lo que provoca la furia de Monostatos, que los separa inmediatamente y ruega a su señor que los castigue. Sarastro, imparcial, sentencia un castigo de setenta y siete azotes, pero sobre Monostatos, al cual se lo llevan sus sacerdotes. Para terminar, ordena que acompañen a Papageno y a Tamino al templo de las pruebas, con las cabezas cubiertas con sacos, para ser iniciados.

Acto II

Cuadro I: Un bosque con palmeras

Sarastro y sus sacerdotes, en procesión solemne, se reúnen en su templo (Ihr Eingeweihten der Goetter Isis und Osiris). Debaten la posibilidad de acoger a Papageno y a Tamino e iniciarlos en sus prácticas. Todos aceptan la propuesta, pero deberán ser virtuosos y superar una serie de pruebas. En este momento canta Sarastro el aria con coro (O, Isis und Osiris) rogando a los dioses que los fortalezcan con virtudes y los acojan en caso de que deban morir.

Cuadro II: En una sala, de noche, con tormenta

Tres sacerdotes conducen a Tamino y a Papageno hasta la sala donde se harán las pruebas, y les quitan los sacos. Tamino y Papageno entablan una conversación en la que suenan unos truenos que atemorizan a Papageno. Después entran unos sacerdotes con antorchas, con los cuales Tamino sentencia que estaría dispuesto a dar su vida por la amistad y el amor y someterse a pruebas por ello. Sobre esto Papageno no está muy de acuerdo. Él es un hombre primitivo (Ich bin so ein Naturmensch) y hasta que no le aseguran una mujer joven y bella, a Papagena, no acepta. Pero debe prometer no hablar con ella si la ve. Tienen que permanecer en silencio, y no hablar con ninguna mujer. En este dúo se detallan las principales motivaciones de la prueba (Bewahret euch vor Weibertuecken).
Los tres sacerdotes abandonan la sala y les dejan en la oscuridad. En ese momento aparecen Las Tres Damas del suelo y cantan el quinteto (Wie? Wie? Wie?), que los intentan convencer de que ese no es un buen lugar. Papageno no para de preguntar a Tamino si lo que dicen es verdad, pero Tamino, que es fuerte, no piensa en lo que puedan decir. Ellas insisten en que la Reina de la Noche se dirige hacia el templo, mientras que Papageno se desmaya. Pero se oye a los sacerdotes, que las expulsan hasta que desaparecen en el suelo. Entran estos y se llevan a Tamino. A Papageno le hacen levantarse para poder seguir guiándolo.

Cuadro III: Un jardín

Pamina duerme bajo la luz de la luna. Entonces entra Monostatos y canta su aria sin que nadie lo vea (Alles fühlt der Liebe Freuden), en la que se lamenta de su posición comprometida. No puede amar a un ser tan hermoso como la luna porque lo negro es feo. Se acerca a Pamina, pero la Reina de la Noche surge del suelo. Pamina se despierta y Monostatos se esconde. La Reina se enfurece al ver que Tamino se ha puesto del lado de Sarastro, y pide venganza por ello. En el aria más famosa de la ópera (Der Hölle Rache kocht in meinem Herzen) expresa que se siente engañada y obliga a Pamina que mate a Sarastro, amenazándola con abandonarla para siempre. Le da el cuchillo a su hija para que asesine a Sarastro y se marcha enfurecida. Monostatos sale de su escondite y decide vengar a Sarastro pidiendo que se case con él, pero Pamina se niega. Llega Sarastro para consolar a Pamina y tomar justicia, a la manera que se tiene dentro de esos muros, que no conocen venganza (In diesen heil'gen Hallen).

Cuadro IV: En la sala de las pruebas

Mientras, Tamino y Papageno siguen superando las distintas pruebas impuestas. En este momento se enfrentan a la prueba del silencio, pero Papageno no calla. Surge del suelo una mujer vieja y fea que ofrece agua a Papageno, que no para de hablar con ella y descubre que tiene 18 años y dos minutos, y además tiene un amante, el mismo Papageno. Cuando va a preguntar el nombre de la anciana, un trueno suena y la vieja desaparece. Los muchachos llegan para traerles comida y sus instrumentos. Entregan a Tamino su flauta y a Papageno sus campanillas, y desaparecen. Tamino toca la flauta mientras Papageno come y bebe. Aparece Pamina al sonido de la flauta, que, al no obtener respuesta alguna por parte de Tamino, piensa que no le quiere y, muy herida, canta su bellísima aria (Ach, ich fühl's, es ist verschwunden). Es el momento más solemne de toda la obra.

Cuadro V: Una gran sala abovedada, en el interior de una pirámide

Sarastro, junto con el coro de los sacerdotes, inician un ritual (O, Isis und Osiris, welche Wonne). Se trata de uno de los pasajes corales más representativos de la época. Tamino, frente al gran sacerdote, escucha sus palabras. Entonces entra Pamina con un saco en la cabeza acompañada por los sacerdotes junto a Tamino. Sarastro le quita el saco. No cesa de preguntar por Tamino, que está a su lado, pero Tamino no habla con ella. En este trío se relata la historia (Soll ich dich, Treuer, nicht mehr sehn?). Han de separarse y los dos lo aceptan porque les prometen que volverán a encontrarse.

Cuadro VI: Jardín pequeño

Papageno está solo y perdido en la sala donde se realizan las pruebas. No encuentra la salida, siempre le dicen Atrás! (Zurück!). Al acercarse a un sacerdote, éste le reprocha que su comportamiento merece un castigo, pero los dioses, benignos, lo perdonan. A cambio nunca sentirá las alegrías de los iniciados. Papageno se conforma con un vaso de vino, que le es concedido, y con una muchacha (Ein Maedchen oder Weibchen wuenscht Papageno sich!) que le haga caso y le quiera. Cantando, encuentra a su mujer, pero es la misma anciana que le pide su eternidad. Él accede con desgana porque, si no, vivirá encarcelado sin una amiga y sin vivir en el mundo que tanto le gusta. En ese momento, ella se convierte en una hermosa joven, Papagena, pero la pierde porque se acerca un sacerdote; aún no es digno de ella, le dice. Papageno se hunde en la tierra porque no quiere hacer caso al sacerdote.

Cuadro VII: Un jardín

Los tres muchachos anuncian la llegada de la mañana y hablan de Pamina (Bald prangt, den Morgen zu verkuenden!). Pamina, al creerse rechazada por Tamino, decide suicidarse. A punto está, pero los jóvenes genios la salvan a tiempo y le piden que tenga paciencia (Ha, Unglückliche, halt ein!).

Cuadro VIII: Dos montañas, una arroja fuego y la otra agua

Dos hombres con armadura traen a Tamino para que supere las pruebas de agua y fuego. Antes de la prueba, Pamina aparece dispuesta a verle (Der, welcher wandert diese Strasse voll Beschwerden). Deciden que, como Pamina no teme a la muerte, es digna de ser iniciada. Ambos se dan la mano. Tamino toca la flauta para poder atravesar la columna de fuego. Entran y salen de ésta. Tamino vuelve a tocar la flauta y se dirigen a la montaña, que arroja agua. Entran y salen de ésta. Aparece después la entrada a un templo muy iluminado, dentro del cual se oyen gritos de triunfo y alegría por la pareja (Tamino mein! O welch ein Glück).

Cuadro IX: Pequeño jardín

Papageno, al ver que ha perdido a Papagena, la busca desesperadamente cantando y tocando su silbato (¡Papagena, Papagena, Papagena!). Decide ahorcarse. Con una cuerda, se acerca a un árbol. Pide que se apiaden, pero no se oye nada. Resignado, se dispone a colgarse. Los tres muchachos le detienen y le aconsejan que toque sus campanillas. Es el famoso dúo donde se encuentra con su amada Papagena, con la que decide tener muchos hijos papagenos.

Cuadro X: Subterráneos del templo

La Reina de la Noche, junto con Monostatos, quien se le ha unido, surgen del suelo y en silencio (Nur stille, stille, stille, stille!) intentan atacar el poder de los sacerdotes y de Sarastro entrando en el templo. La Reina le ha prometido a Monostatos su hija y este le enseña el camino. Se oyen ruidos. Son los sacerdotes, que los vencen con truenos y rayos. La Reina de la Noche y Monostatos son expulsados y se los traga la tierra. Sarastro convoca el reino de la luz y el reino de la verdad. La belleza y la sabiduría han sido coronadas para siempre en aquel bello lugar.

Adaptaciones cinematográficas

La flauta mágica (Trollflöjten), es también una adaptación cinematográfica de esta ópera, realizada por Ingmar Bergman en el año 1975 para televisión. La película tuvo una nominación al Oscar al mejor vestuario, a los Globos de Oro y a los premios Cesar, como mejor película extranjera. La película fue reeditada en DVD a mediados de la década de 2000, y fue completada con un muy interesante making of (entretelones de la realización) y entrevistas. Bergman hizo algunos cambios audaces, haciendo que Sarastro sea el padre de Pamina. No es un caso de secuestro, sino de disputa de custodia. La acción tiene lugar en Suecia a mediados del XVIII. Narra la historia de Tamino (Josef Köstlinger), que se enamora de Pamina (Irma Urrila) al ver una miniatura con su imagen. Ayudado por Papagano (Hakan Hagegard) y provisto de una flauta mágica, sale en busca de Pamina, retenida por Sarastro (Ulrik Cold). Le ayudan la Reina de la noche (Birgit Nordin) y sus damas.
En 2006 es llevada de nuevo al cine, La flauta mágica (The Magic Flute) por el británico Kenneth Branagh. En vísperas de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), en un mundo oscuro y siniestro, Tamino emprende un arriesgado viaje para liberar a Pamina, la adorable hija de la Reina de la Noche, que ha sido secuestrada por el malvado Sarastro. El destino de los jóvenes amantes puede determinar la suerte de las naciones y la vida de millones de personas.

jueves, 2 de mayo de 2013

Efemérides musicales: Las bodas de Fígaro

Las bodas de Fígaro (título original en italiano, Le nozze di Figaro) es una ópera bufa en cuatro actos con música de Wolfgang Amadeus Mozart y libreto en italiano de Lorenzo da Ponte, basado en la pieza de Pierre Augustin Caron de Beaumarchais, Le mariage de Figaro. Fue compuesta entre 1785 y 1786 y estrenada en Viena el 1 de mayo de 1786 bajo la dirección del mismo compositor.
Libreto del estreno de la ópera en Praga, 1786.
Escrita en italiano, es considerada como una de las mejores creaciones de Mozart y como una de las óperas más importantes de la historia de la música. A pesar de recibir muchas críticas en su época, logró grandes éxitos en sus representaciones. Las bodas de Fígaro es una de las óperas más destacadas del repertorio operístico estándar y aparece como la número 5 en la lista de Operabase de las óperas más representadas en todo el mundo para el período 2005-2010.

Argumento

Lugar y época: En el palacio del Conde y la Condesa Almaviva, en las cercanías de Sevilla, España, a fines del siglo XVIII.

Acto I

Susanna y Fígaro están preparando su boda (Duettino: Cinque, dieci...), y él arregla la habitación que el conde les ha regalado para su comodidad (Duettino con recitativo: Se a caso madama la notte ti chiama), pero ella no acepta: el Conde quiere tomar a Susanna antes que su esposo volviendo a un derecho que él mismo abolió, y se lo ha hecho saber por medio del maestro de música, Basilio. Así se inicia la acción: Fígaro decide ponerse en guardia contra el Conde (Cavatina: Se vuol ballare), de quien fuera cómplice para conquistar a Rosina, ahora Condesa. Mientras tanto Marcellina, el ama de llaves del palacio, y Don Bartolo, el doctor en leyes, planean casar a la dama con Fígaro, en cumplimiento a un contrato hecho tiempo atrás. Él la ayudará en venganza por su Rosinna perdida (Aria: La vendetta). Luego ambos enfrentan a Susanna, saliendo Marcellina herida en su orgullo: la edad (Duetto: Via resti servita). Aparece luego el paje Cherubino, quien está huyendo del Conde quien quiere castigarlo por haber hallado al paje con una de las vasallas favoritas del Conde, Barbarina, y cuenta a Susanna su confusión amorosa (Aria: Non so più). Entra el Conde, tratando de conquistar a Susanna, y luego Don Basilio, el maestro de música, quien enreda la situación al revelar que el Paje mira a la Condesa en una forma especial. El conde que estaba escondido sale enfurecido, y decide desterrar a Cherubino (Trío: Cosa sento!). El Conde explica lo de Barbarina y el paje, y al mostrar cómo lo encontró, lo descubre ahora escondido en la poltrona de Susanna. Van a avisar a Fígaro, pero Susanna amenaza con mostrar la moneda de oro que el conde le dio en su oferta amorosa. Entra Fígaro con los jóvenes del pueblo a pedir permiso para su boda (Coro: Giovani liete), el conde posterga la boda de mala gana y nombra a Cherubino primer oficial de castigo por lo que hizo.

Acto II

La Condesa lamenta las infidelidades de su esposo, Porgi, amor, qualche ristoro (Dame, amor, algún remedio). Llega Susanna, su doncella y le dice que le cuente lo que ha pasado, la condesa le dice a susanna que vaya por Fígaro, que le dice que le ha mandado al Conde una carta anónima en la que le hace creer que la condesa ha concertado una cita con otro hombre. Fígaro sugiere vestirán a Cherubino de chica para burlar al Conde y la condesa le pregunta a susanna que qué le parece; susanna le responde que no está mal. Sale Fígaro por cherubino, vestido de oficial. A instancias de Susana canta a la Condesa su amor, Voi che sapete che cosa è amor (Vos que sabéis qué es el amor). La Condesa y Susanna le disfrazan de mujer, y citan al Conde a una entrevista con Susanna, a la que en realidad asistirá Cherubino. En ese momento, aparece el Conde, y Cherubino se tiene que encerrar en una habitación. La condesa le dice al Conde que es Susanna quien se ha encerrado allí, y él intenta derribar la puerta. Mientras, Susanna, también escondida, aprovecha que el Conde y la Condesa se ausentan en busca de una llave maestra y ayuda a salir de la habitación a Cherubino y se pone en su lugar. Finalmente, la Condesa confiesa al Conde que es Cherubino quien está ahí, pero al abrir la puerta, aparece Susanna, y tanto la Condesa como el Conde se quedan muy sorprendidos. Entonces, la Condesa, reponiéndose, le dice que fue una artimaña para poner celoso al Conde. Entra Fígaro buscando a Susanna para ir a celebrar la boda pero el Conde le pide paciencia, quiere interrogarle. Entra el jardinero, Antonio, quejándose de que alguien rompió sus macetas al saltar de una ventana.Fígaro dice que fue él pero Antonio muestra un papel que perdió el que saltó por la ventana, que resulta ser las credenciales de Cherubino como oficial. Fígaro dice que es que Cherubino se lo había dado porque faltaba un sello pero el Conde no queda convencido con la explicación. En ese mismo momento, aparece Don Bartolo, Marcellina y don basilio de nuevo, que reclaman al Conde el cumplimiento de su demanda, su boda con Fígaro.

Acto III

El conde reflexiona sobre la situación confundido por los eventos precedentes. Incitada por la condesa, Susanna entra en escena y acuerda ver al conde más tarde esa noche, aunque en realidad es la misma condesa la que planea encontrarse con el conde disfrazada de Susana. Cuando Susana sale, el conde la escucha decir a Fígaro que ya ha ganado el caso (Hai giá vinta la causa). Dándose cuenta de que ha sido engañado, decide vengarse de Fígaro haciéndole casarse con Marcelina o pagar una gran cantidad de dinero.
E
El Conde y Susanna, acto III.
Grabado de Heinrich Ramberg.
El notario Don Curzio exige a Fígaro el cumplimiento del contrato con Marcellina (É decisa la lite), o pagarle una gran suma de dinero, pero como éste no tiene, le obliga a casarse con ella. Fígaro se excusa diciendo que él es de familia noble, y que no puede casarse sin una autorización de sus padres desconocidos porque le robaron de pequeño unos bandidos y los espera encontrar en 10 años. Como prueba de esta nobleza, muestra una señal en su brazo derecho. Entonces, Marcelina dice que Fígaro es su hijo, que desapareció al poco de nacer, y que don Bartolo es su padre, así que ya no tiene que casarse con ella. Cuando llega Susanna, y ve abrazados a Marcellina y Fígaro, le golpea en la cara, y Marcelina le explica la nueva situación.
La Condesa dicta a Susana una carta para el Conde, para confundir a su marido. Mientras, entran un grupo de campesinas para ofrecerle flores a la Condesa, entre las que se encuentra Cherubino vestido de mujer. Antonio, el jardinero, y el Conde le descubren.
Se celebra la boda entre Fígaro y Susanna y entre Don Bartolo y Marcelina, y durante el baile, Susana pasa al conde la nota que escribió dictada por la Condesa, fijando una cita para esa noche. La aguja con la que está prendida la carta, debe ser devuelta, en señal de conformidad. El plan es que esa noche no se encuentre con Susanna o con Cherubino, sino que se encuentre con ella, con la Condesa, así que intercambia su ropa con Susanna.

Acto IV

Fígaro sorprende a Barbarina buscando la aguja que sellaba la carta, ya que el Conde se la había dado a Barbarina para que se la diera a Susanna, y ésta la había perdido. Fígaro entonces sabe que Susanna se ha citado con el Conde, pero ignora el plan. Enfadado, invita a don Bartolo y a don Basilio a ser testigos de esa cita, Llegan la Condesa y Susana, con los trajes intercambiados, y se produce un encuentro complicado.
Cherubino, que había quedado con Barbarina, ve a la Condesa, que iba disfrazada de Susanna, e intenta besarla, pero en ese momento llega el Conde, y es él quien recibe el beso. Éste le responde con un bofetón, que recibe Fígaro, que se había acercado para ver qué pasaba. Para vengarse del Conde, Fígaro comienza a cortejar a Susanna, pensando que era la condesa, pero cuando éste la reconoce, le declara su amor, y susanna se enfurece ya que no se dio cuenta que había sido reconocida por su esposo figaro. Cuando se da cuenta, la pareja se abraza, y esto enfurece al Conde, que confunde a Susanna con la Condesa. Cuando se descubre la situación, el Conde pide perdón a su esposa, por sus sospechas y por su mala conducta. La Condesa le perdona y acaba el acto con una alegre fiesta.

Libreto

El libreto Las bodas de Fígaro es obra de Lorenzo da Ponte. Fue el propio Mozart quien le sugirió el tema. El libretista se lo entregó al compositor en julio de 1785. Se inspiraba en la comedia Le mariage de Figaro de Pierre Augustin Caron de Beaumarchais, que se estrenó en 1784 en Viena.
El Emperador José II de Habsburgo concedió licencia para representarla como ópera, a pesar de estar prohibida como obra de teatro. Da Ponte y Mozart redujeron a cuatro los cinco actos del original y transformaron la historia, evitando las alusiones sociales y políticas que podían ser problemáticas; en su lugar, profundizaron en la caracterización de los personajes.

jueves, 31 de enero de 2013

Efemérides musicales y cinematográficas: Wolfgang Amadeus Mozart

El 27 de enero de 1756: nace Wolfgang Amadeus Mozart, cuyo nombre completo era Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart, en Salzburgo,  fue un compositor y pianista austriaco, maestro del Clasicismo, considerado como uno de los músicos más influyentes y destacados de la historia.
La obra mozartiana abarca todos los géneros musicales de su época y alcanza más de seiscientas creaciones, en su mayoría reconocidas como obras maestras de la música sinfónica, concertante, de cámara, para piano, operística y coral, logrando una popularidad y difusión universales.
En su niñez más temprana en Salzburgo, Mozart mostró una capacidad prodigiosa en el dominio de instrumentos de teclado y del violín. Con tan solo cinco años ya componía obras musicales y sus interpretaciones eran del aprecio de la aristocracia y realeza europea. A los diecisiete años fue contratado como músico en la corte de Salzburgo, pero su inquietud le llevó a viajar en busca de una mejor posición, siempre componiendo de forma prolífica. Durante su visita a Viena en 1781, tras ser despedido de su puesto en la corte, decidió instalarse en esta ciudad donde alcanzó la fama que mantuvo el resto de su vida, a pesar de pasar por situaciones financieras difíciles. En sus años finales, compuso muchas de sus sinfonías, conciertos y óperas más conocidas, así como su Réquiem. Las circunstancias de su temprana muerte han sido objeto de numerosas especulaciones y elevadas a la categoría de mito.
En palabras de críticos de música como Nicholas Till, Mozart siempre aprendía vorazmente de otros músicos y desarrolló un esplendor y una madurez de estilo que abarcó desde la luz y la elegancia, a la oscuridad y la pasión —todo bien fundado por una visión de la humanidad «redimida por el arte, perdonada y reconciliada con la naturaleza y lo absoluto»—. Su influencia en toda la música occidental posterior es profunda; Ludwig van Beethoven escribió sus primeras composiciones a la sombra de Mozart, de quien Joseph Haydn escribió que "la posteridad no verá tal talento otra vez en cien años". 

Y, por supuesto, un genio de esta envergadura no podía faltar en el cine. Su vida pero sobre todo su obra han aparecido en algunas películas, veamos algunas de ellas.
  • Zehn Minuten Mozart (Ten Minutes with Mozart, 1930) de Lotte Reiniger, cortometraje animado que desarrolla una historia utilizando únicamente composiciones de Mozart.


  • Mozart-Aufzeichnungen einer Jugend (Mozart, las grabaciones de juventud, 1976) de Klaus Kirschner, Realizado para la televisión alemana, este semi-documental sobre la vida de Wolfang Amadeus Mozart consta de las cartas escritas por el compositor mientras los artistas actúan al margen de los acontecimientos que aparecen en pantalla. La película cubre la producción creativa de Mozart entre los siete y los veinte años. 


  • From Mao to Mozart: Isaac Stern in China (1979) de Murray Lerner. Documental. Retrata la entrada de la cultura occidental en China, a través de los conciertos que dio Isaac Stern, el primer violinista que visitó el país y colaborador de la China Central Symphony Society.


  • Bröderna Mozart (Los Hermanos Mozart, 1986) dirigida por Suzanne Osten. El tema de la película es la vida del artista, el veneno del teatro, vivir para el teatro y nada más que para él. Una compañía teatral está preparando una nueva producción de Don Giovanni de Mozart, bajo la dirección de un joven y prometedor director, de revolucionarias ideas en cuanto al montaje escénico. Sus innovaciones provocan enfrentamientos con los artistas aunque su magnetismo personal les obliga, sin embargo, a seguir sus deseos y la ópera se convierte en una gran producción.


  • For Ever Mozart (Por siempre Mozart, 1996) de Jean-Luc Godard. Una compañía francesa de teatro se propone representar una obra en Sarajevo, pero sus miembros son capturados y recluidos en un campo de prisioneros de guerra. Entonces pedirán ayuda a sus amigos más influyentes para que gestionen su liberación.


  • Peterburgskiy dnevnik: Mozart. Rekviem (TV) (El diario de San Petersburgo. Mozart. Réquiem (TV), 2003) de Alexander Sokurov. Documental. El estreno del Requiem de Mozart organizado por Sokurov, bajo la dirección de Valentina Kopylova-Pantchenko y con los coros "Rossica" de San Petersburgo, tuvo lugar en la Filarmónica de San Petersburgo a finales de 2003. El coro desempeña un papel esencial, es el actor principal. 
  • Mozart in China (Mozart en China, 2008) de Bernd Neuburger, Nadja Seelich. Danny y Ly Wei, dos niños de diez años que viven en Salzburgo, pasan un verano lleno de aventuras en Hainan, una isla meridional de China. Con la ayuda de una obra Mozart y de una princesa china se las arreglarán para salvar un viejo teatro codiciado por una cadena hotelera.


Mención aparte merece Amadeus (1986) de Milos Forman, Impresionante adaptación de la obra de Shaffer sobre la vida de W.A. Mozart, narrada a través de un Salieri -inmenso Murray Abraham- consumido por los celos artísticos ante tanto talento. El cine tiene aquí el mejor retrato de uno de los más comunes de los sentimientos humanos: la admiración con espuma de envidia. Como muestra de inigualable sutileza, atención a la escena en la que Salieri encuentra un manuscrito inédito y sin tachaduras de Mozart... Por lo demás, 8 Oscar consagraron una de las mejores películas de los años ochenta.
La trama es la siguiente: Antonio Salieri es el músico más destacado de la corte del Emperador José II de Austria. Entregado completamente a la música, le promete a Dios humildad y castidad si, a cambio, conserva sus extraordinarias dotes musicales. Pero, después de la llegada a la corte de un joven llamado Wolfang Amadeus Mozart, Salieri queda relegado a un segundo plano. Enfurecido por la pérdida de protagonismo, hará todo lo posible para arruinar la carrera del músico de Salzburgo. Mientras tanto, Mozart, ajeno a las maquinaciones de Salieri, sorprende a todos con su genialidad como músico, pero también con sus excentricidades.