Un mundo fascista creado por multimillonarios, operaciones militares y totalitarias… El cineasta inglés, fallecido de sida en 1994, ya aludía a las amenazas actuales en las décadas de 1970 y 1980. Una obra de un espíritu libre y audaz que merece ser (re)descubierta en la gran pantalla.
Este cineasta británico emergió del anonimato para hablarnos de un mundo en crisis y de belleza, de la diferencia y las amenazas a las libertades, de la violencia y la poesía, con una energía magnífica y profundamente conmovedora. Provocador visionario, Derek Jarman se declaró vivo a través de las imágenes incandescentes que nos legó. Destacamos cinco de sus películas, un programa excepcional que hemos enumerado cronológicamente.
Sebastiane (1976)
Codirigida con Paul Humfress, la ópera prima de Derek Jarman es una epopeya latina en la que soldados romanos, en su mayoría desnudos, orquestan el martirio de San Sebastián, un soldado romano del siglo IV, canonizado en la Edad Media y que en el siglo XX se convirtió en icono y patrón de la cultura homosexual. La película se desarrolla dentro del género llamado cinéma vérité mostrando la vida cotidiana de los soldados del imperio romano en un lugar remoto dentro de los confines del imperio romano, dando una visión introspectiva del crecimiento emocional del hombre en contraposición con su fe y la experiencia de su propia naturaleza.
Elementos vanguardistas queer se entrelazan con momentos de pura y atemporal gracia. Fue una de las primeras películas británicas en mostrar imágenes positivas de los gays; el diálogo se desarrollaba completamente en latín. La película da nombre al Premio Sebastiane, que se da a la película que mejor trata los valores de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales en el Festival de Cine de San Sebastián.

No hay comentarios:
Publicar un comentario