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martes, 11 de agosto de 2026

Hemos visto todas las películas de "James Bond": machistas, racistas, sexistas... pero ¿por qué nos sigue gustando 007? (V)

13. Solo para sus ojos (For Your Eyes Only, 1981), de John Glden

Decimotercera entrega del agente 007. Albert 'Cubby' Broccoli produjo una película más realista, tras los numerosos elementos fantásticos y humorísticos de Moonraker. Supuso la opera prima como director de John Glen, hasta entonces montador de la saga, que dirigiría posteriormente más entregas. Los villanos tienen carisma, el romance con Carol Bouquet funciona y las persecuciones son vistosas, por lo que satisfizo a los seguidores de la serie. En esta entrega el agente 007 deberá ir en busca de un dispositivo secreto perteneciente a los militares. Para ello, utilizará sus numerosas habilidades como agente secreto e intentará evitar que dicho dispositivo caiga en manos de los enemigos.
Carole Bouquet y Roger Moore en Sólo para sus ojos (1981)

14. Octopussy (1983), de John Glen

En esta entrega de James Bond, el productor Albert Broccoli quiso introducir elementos de la saga de Indiana Jones, que en aquel momento triunfaba en las carteleras. Por eso, la acción tiene lugar en exóticas localizaciones de la India, y algunas persecuciones, como la del tren, recuerdan a En busca del arca perdida. Aunque el guión está lleno de incoherencias, y esta vez el tono de sensualidad resulta excesivo, algunas secuencias generan una gran tensión, como la de Roger Moore, vestido de payaso, intentando desactivar la bomba en el circo. El agente 009, compañero de James Bond, es asesinado en Berlín Oriental, aunque consigue llegar a la residencia del embajador británico antes de morir, llevando consigo una valiosísima pieza de orfebrería: un huevo de Pascua, creado por Fabergé. En Londres, especialistas del Servicio Secreto constatan que se trata de una falsificación de la joya original, que será subastada en breve. El hecho de que en un corto período de tiempo se hayan vendido piezas parecidas despierta las sospechas de los responsables de Inteligencia, que temen una maniobra rusa que estaría encaminada a recaudar fondos que irían destinados a oscuras operaciones. Tras la pista de Kamal Khan, turbio traficante de objetos de arte, James Bond llega a la India, lugar en el que descubrirá la relación entre el sospechoso, una misteriosa mujer conocida como Octopussy y el General Orlov, implicados todos ellos en una conspiración que pretende desatar un conflicto nuclear. 
Robert Brown y Roger Moore en Octopussy (1983)

15. Nunca digas nunca jamás (Never Say Never Again, 1983), de Irvin Kershner

La última película que Sean Connery hizo de la serie 007. Dirige con brío Irvin Kershner, que firmó la mítica película El imperio contraataca. Se trata de una cinta no oficial de la saga del famoso agente británico creado por Ian Fleming. No es la mejor de Bond pero sí es sumamente entretenida, plagada de aventuras, con algún momento especialmente sexy y cuenta con una joven y bellísima Kim Basinger en uno de sus primeros trabajos importantes. La temible organización criminal Spectra ha ideado un ingenioso plan que le permite conseguir dos proyectiles nucleares, los cuales harán estallar si el gobierno no cede a su chantaje. El agente 007 se encargará del caso.... Tras varias entregas protagonizado por Roger Moore, Sean Connery vuelve al papel de James Bond -y a combatir a la organización Spectra y sus planes nucleares- en una nueva versión de Operación Trueno.
Sean Connery y Barbara Carrera en Nunca digas nunca jamás (1983)

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